Tus ojos como piedras sepultaban mi voz
a cal y canto.
¿Cuál era mi pecado?
Permitirme ser el objeto de tu amor.
Entrar en negociaciones con tus demonios
y tus culpas. Ser la ley y el servidor
de tu tiránico deseo.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Espejismos finales
La alondra no huye para salvar su vida;
sino para hacer del halcón
un asesino más rápido.
Y el objetivo del sexo:
que el ruiseñor perfeccione su canto.
sino para hacer del halcón
un asesino más rápido.
Y el objetivo del sexo:
que el ruiseñor perfeccione su canto.
Atlas
De no ser por el mundo, la vida sería insoportable.
De no ser por mí, el mundo sería insoportable.
De no ser por el lenguaje, Yo sería insoportable.
¿Qué esfuerzo titánico soporta el lenguaje?
De no ser por mí, el mundo sería insoportable.
De no ser por el lenguaje, Yo sería insoportable.
¿Qué esfuerzo titánico soporta el lenguaje?
jueves, 18 de noviembre de 2010
Pecado - Cupido
Como tu imagen para mis ojos
son necesarias las religiones
para que podamos hablar de un Dios
transgresor.
son necesarias las religiones
para que podamos hablar de un Dios
transgresor.
Lector
Se tarda más de una vida en comprender
el sentido de la vida. Si no entiendes bien esto,
es que vas por buen camino. Cómo lo
he comprendido yo, es todo un misterio.
el sentido de la vida. Si no entiendes bien esto,
es que vas por buen camino. Cómo lo
he comprendido yo, es todo un misterio.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
martes, 16 de noviembre de 2010
Palabra por palabra
Recuerda que tu trabajo es un castigo por querer sobrevivir.
Tu trabajo es un recuerdo que quiere sobrevivir por un castigo.
El castigo quiere sobrevivir por que trabajes tus recuerdos.
Por querer que castigues sobreviven los recuerdos del trabajo.
Sobrevive los castigos que recuerdan el trabajo de tu querer.
Tu trabajo es un recuerdo que quiere sobrevivir por un castigo.
El castigo quiere sobrevivir por que trabajes tus recuerdos.
Por querer que castigues sobreviven los recuerdos del trabajo.
Sobrevive los castigos que recuerdan el trabajo de tu querer.
Un caos que esperaba
Intentabas convencer al caos para que
estuviera todo tranquilo. Tú mismo eras
un caos que esperaba en el rincón de sí mismo
los detalles más íntimos del violento cosmos de intenciones.
estuviera todo tranquilo. Tú mismo eras
un caos que esperaba en el rincón de sí mismo
los detalles más íntimos del violento cosmos de intenciones.
lunes, 15 de noviembre de 2010
I
.....Louis Irving no durmió apenas esa noche. Los dos niños sí: exhaustos, sus cuerpos respiraban encogidos como dos sacos, con agitados sueños, pero sin mover un ápice su postura fetal. Los miraba, como el que mira una sombra que nunca fue un objeto. ¿Cómo reconocer en ellos a los hijos insignificantes del matrimonio que le había atendido? ¿Cómo podían ser esos duendes invisibles que le habían estado siguiendo y robando esos dos días? ¿Y qué habían de ser a continuación?
.....Por poco que les gustara, la opción más evidente era desandar lo andado. Perder otro par de días más ya tampoco supondría tanto. Era lo más evidente; pero ¿cómo devolverlos a casa? Puede que volvieran a escaparse y no tener entonces la suerte de encontrar a nadie que les ayudara. Puede que hubiera alguna razón importante que les empujara a abandonar a sus padres (aunque no pudo intuir nada malo en ellos). Tal vez su relación empeorara precisamente por este suceso... La determinación de los niños parecía fuerte. Sería ingenuo pretender obviarla.
.....Hacia atrás sólo había fantasmas. Cargar con ellos... ¡qué remedio entonces! ¿Y hasta dónde? Desde luego, no iban a ser ya un contratiempo mayor de lo que fue su herida; pero igualmente era imposible que le acompañaran hasta el final. ¿Debía entonces dar por anulada su misión?
.....Bueno, en realidad eso tampoco tenía que decidirlo ahora. Seguirían adelante y ya irían viendo. “Yo tengo una misión –pensó que les diría–, y mi misión no sois vosotros. Vosotros tenéis un objetivo, y tampoco yo soy ese objetivo. Vosotros me necesitáis, yo no os necesito; pero ya que vamos a estar juntos, habrá que ver cómo nos favorecemos mutuamente”. ¿Podría hablarle así a unos niños? Era demasiado racional, demasiado legal. ¡Fíjate cómo su simple presencia destroza tu tranquilidad, tu templanza!, ¿y pretendes ser razonable con ellos?
.....Tal vez hubiera sido más práctico mantener aquella extraña relación de compañeros de viaje: dejarse perseguir, dejarse robar, hacer cómo si no se hubiera dado cuenta, hasta llegar al próximo pueblo. Pero, sin duda, esa no era una buena opción para ellos, ni para su ánimo.
.....Por poco que les gustara, la opción más evidente era desandar lo andado. Perder otro par de días más ya tampoco supondría tanto. Era lo más evidente; pero ¿cómo devolverlos a casa? Puede que volvieran a escaparse y no tener entonces la suerte de encontrar a nadie que les ayudara. Puede que hubiera alguna razón importante que les empujara a abandonar a sus padres (aunque no pudo intuir nada malo en ellos). Tal vez su relación empeorara precisamente por este suceso... La determinación de los niños parecía fuerte. Sería ingenuo pretender obviarla.
.....Hacia atrás sólo había fantasmas. Cargar con ellos... ¡qué remedio entonces! ¿Y hasta dónde? Desde luego, no iban a ser ya un contratiempo mayor de lo que fue su herida; pero igualmente era imposible que le acompañaran hasta el final. ¿Debía entonces dar por anulada su misión?
.....Bueno, en realidad eso tampoco tenía que decidirlo ahora. Seguirían adelante y ya irían viendo. “Yo tengo una misión –pensó que les diría–, y mi misión no sois vosotros. Vosotros tenéis un objetivo, y tampoco yo soy ese objetivo. Vosotros me necesitáis, yo no os necesito; pero ya que vamos a estar juntos, habrá que ver cómo nos favorecemos mutuamente”. ¿Podría hablarle así a unos niños? Era demasiado racional, demasiado legal. ¡Fíjate cómo su simple presencia destroza tu tranquilidad, tu templanza!, ¿y pretendes ser razonable con ellos?
.....Tal vez hubiera sido más práctico mantener aquella extraña relación de compañeros de viaje: dejarse perseguir, dejarse robar, hacer cómo si no se hubiera dado cuenta, hasta llegar al próximo pueblo. Pero, sin duda, esa no era una buena opción para ellos, ni para su ánimo.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Lo conseguí
Toda palabra coherente es una estafa
para ti, para mí, para ellas.
Qué será lo que se trae entre manos
contigo, conmigo, consigo.
para ti, para mí, para ellas.
Qué será lo que se trae entre manos
contigo, conmigo, consigo.
Gorgias
Utilizo a las personas para
que mi humanidad no desaparezca.
Y si nunca estuvo ahí, algo me
utiliza a mí para que la utilidad
no desaparezca. O bien,
sólo intención de equivocarme.
que mi humanidad no desaparezca.
Y si nunca estuvo ahí, algo me
utiliza a mí para que la utilidad
no desaparezca. O bien,
sólo intención de equivocarme.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Autoinmune
Me dije: sólo tendrás salud cuando
tus hijos y tus obras no sean tus síntomas.
Pero este pensamiento me estaba enfermando.
tus hijos y tus obras no sean tus síntomas.
Pero este pensamiento me estaba enfermando.
Premisas
Nada existe. Las cosas sólo son;
pero lo que existe es otra cosa.
Por eso Dios no existe,
sólo es el que es,
mal que nos pese.
pero lo que existe es otra cosa.
Por eso Dios no existe,
sólo es el que es,
mal que nos pese.
viernes, 12 de noviembre de 2010
The show must go on
Milenios de evolución tecnológica y aún no hemos aprendido
a reconocer la valía de nuestros descubrimientos. No nos bastó
con la rueda, no nos tranquilizó la confianza en el fuego.
Sólo construimos el innegable y universal monumento
al inventor del sencillo “no” primigenio.
a reconocer la valía de nuestros descubrimientos. No nos bastó
con la rueda, no nos tranquilizó la confianza en el fuego.
Sólo construimos el innegable y universal monumento
al inventor del sencillo “no” primigenio.
Figura vertical
Hoy mismo la física, la biología, la misma Naturaleza
ha reconocido (o denunciado, según se mire) su
vicio por la cultura.
Una auténtica hecatombe sacrifica ahora todos mis símbolos
y mientras hablo no sé qué ponerme: puedo ser
una brizna de tabaco, una semilla, un cigarro o una olvidada colilla;
Pero una eterna manzana, dorada, inyectada de discordia.
ha reconocido (o denunciado, según se mire) su
vicio por la cultura.
Una auténtica hecatombe sacrifica ahora todos mis símbolos
y mientras hablo no sé qué ponerme: puedo ser
una brizna de tabaco, una semilla, un cigarro o una olvidada colilla;
Pero una eterna manzana, dorada, inyectada de discordia.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Sueño
Un deseo amenaza con abandonar el planeta,
o será que en mi fantasía se ha infiltrado
el aventurado deseo de otro.
o será que en mi fantasía se ha infiltrado
el aventurado deseo de otro.
Hogar
Como si quisiera arrojar toda esta
mierda de dióxido de carbono que vamos
acumulando, y quisiera inhalar
un poquito del jodido oxígeno
que me matará un día de estos.
mierda de dióxido de carbono que vamos
acumulando, y quisiera inhalar
un poquito del jodido oxígeno
que me matará un día de estos.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
Casa
Partes de un pensamiento, y movido
por tus emociones, arrastras
partes del mundo a una partida
de dudoso ganador, en tanto
el castillo del mundo se desmorona,
sólo necesitas un pensamiento más
con que seguir amando.
por tus emociones, arrastras
partes del mundo a una partida
de dudoso ganador, en tanto
el castillo del mundo se desmorona,
sólo necesitas un pensamiento más
con que seguir amando.
lunes, 8 de noviembre de 2010
V
.....Un muchacho mira por la ventana; no es difícil imaginar qué pensamientos lanza al moverse de la noche. Sus ojos están inquietos. No hay nada en el paisaje que pueda retener sus ojos. Todo en su corazón late de acción y tinieblas. Ha llegado el momento.
.....Tras de la marcha de Evans con los soldados, en pocos días la casa y la aldea habían vuelto a su quehacer habitual, a su rutina igual que un imposible. El cuerpo convaleciente volvía a ser una persona dispuesta a marcharse. Le urgía su misión incomprensible. Le urgía ese mundo lejano que solicitaba su ayuda. Nada de este mundo, acogedor, cómodo, que ya existía sin necesitarle, conseguía retenerle. Siguiendo una extraña consigna, se despidió afablemente después de anochecer.
.....¿Igual?
.....Tomás no podía creer que fuera él quien había cargado esa mochila. No era él quien se deslizaba a hurtadillas por pasillos y escaleras. Eran extraños el rechinar de sus pisadas en la arena del patio. Pero sí era suyo el temblor del corazón que atormentaba bajo el umbral. Las manos que temblaban arrastrando la pesada madera sí eran las suyas. Si cruzaba más allá el destino estaría sentenciado: o un huérfano o un cobarde. Tarde o temprano podría ser las dos cosas, pero eso lo sabemos sólo nosotros.
.....–¿Dónde vas?
La pequeña Nuria había conseguido alcanzarle al ritmo de sus dudas. Como un inocente fantasma sus ojos y sus palabras lo retenían.
.....–Vuelve a casa. Aún puedo alcanzar al soldado. Si mamá y papá se despiertan no me dejarán.
.....–Si te vas yo quiero ir contigo.
.....–Eres muy pequeña.
.....–¿Y tú eres mayor?
.....(Era lo suficientemente mayor para discutir. Lo suficiente para saber que ninguno de los dos podría cuidar de sí mismo. Pero tan pequeños que ninguno sabía de qué estaban hablando).
.....Tomás salió corriendo. Nuria salió corriendo. Y corrieron la oscuridad del camino conocido como un lector el renglón de una pesada novela. Ahora, Tomás, tienes una excusa para volver. Sólo eres un niño y tienes fantasías de niño. La responsabilidad de tu hermana te impide ir más allá. Nadie tendrá imaginación para imaginar otra cosa. ¿Por qué sigues corriendo entonces? Te detienes. Dejas que tu hermana te alcance. Piensas en cómo solucionar el problema de sus ropas; pero no hay vuelta atrás. Sigues el camino noche adelante.
.....Tras de la marcha de Evans con los soldados, en pocos días la casa y la aldea habían vuelto a su quehacer habitual, a su rutina igual que un imposible. El cuerpo convaleciente volvía a ser una persona dispuesta a marcharse. Le urgía su misión incomprensible. Le urgía ese mundo lejano que solicitaba su ayuda. Nada de este mundo, acogedor, cómodo, que ya existía sin necesitarle, conseguía retenerle. Siguiendo una extraña consigna, se despidió afablemente después de anochecer.
.....¿Igual?
.....Tomás no podía creer que fuera él quien había cargado esa mochila. No era él quien se deslizaba a hurtadillas por pasillos y escaleras. Eran extraños el rechinar de sus pisadas en la arena del patio. Pero sí era suyo el temblor del corazón que atormentaba bajo el umbral. Las manos que temblaban arrastrando la pesada madera sí eran las suyas. Si cruzaba más allá el destino estaría sentenciado: o un huérfano o un cobarde. Tarde o temprano podría ser las dos cosas, pero eso lo sabemos sólo nosotros.
.....–¿Dónde vas?
La pequeña Nuria había conseguido alcanzarle al ritmo de sus dudas. Como un inocente fantasma sus ojos y sus palabras lo retenían.
.....–Vuelve a casa. Aún puedo alcanzar al soldado. Si mamá y papá se despiertan no me dejarán.
.....–Si te vas yo quiero ir contigo.
.....–Eres muy pequeña.
.....–¿Y tú eres mayor?
.....(Era lo suficientemente mayor para discutir. Lo suficiente para saber que ninguno de los dos podría cuidar de sí mismo. Pero tan pequeños que ninguno sabía de qué estaban hablando).
.....Tomás salió corriendo. Nuria salió corriendo. Y corrieron la oscuridad del camino conocido como un lector el renglón de una pesada novela. Ahora, Tomás, tienes una excusa para volver. Sólo eres un niño y tienes fantasías de niño. La responsabilidad de tu hermana te impide ir más allá. Nadie tendrá imaginación para imaginar otra cosa. ¿Por qué sigues corriendo entonces? Te detienes. Dejas que tu hermana te alcance. Piensas en cómo solucionar el problema de sus ropas; pero no hay vuelta atrás. Sigues el camino noche adelante.
domingo, 7 de noviembre de 2010
sábado, 6 de noviembre de 2010
viernes, 5 de noviembre de 2010
Otra historia de amor
Una pareja dormía tras varios ejércitos de fantasía. Trigo, banderas y electricidades batían su ignorancia interrumpiendo magma y aguaceros sobre el roncar de las rocas. Todo un planeta vigilaba las rencillas de asteroides contrarios. Y el miedo y la avalancha de un brazo de espiral los arrastraba a todos a una ilusión oscura y luminosa. Salvo las opciones robadas, por las colisiones de esas medusas colosales de estrellas que doblan la esponja del universo. E incluso antes de nacer, otros lugares incientificables vinieron esa noche a luchar desde la eterna explosión.
jueves, 4 de noviembre de 2010
Intuición
Puño y cincel hincabas tu intención en la piedra.
Pero eran los añicos que saltaban
los que de verdad amaban tu arte.
Pero eran los añicos que saltaban
los que de verdad amaban tu arte.
Castigo mongol
Tengo cada molécula de mi existencia, cada
ítem de mi pensamiento, atado a una oculta
dimensión. Hacia un todo nuevo de todas partes
se desplaza a velocidades inefables.
¿Qué será entonces lo que permanece en el aquí?
ítem de mi pensamiento, atado a una oculta
dimensión. Hacia un todo nuevo de todas partes
se desplaza a velocidades inefables.
¿Qué será entonces lo que permanece en el aquí?
miércoles, 3 de noviembre de 2010
martes, 2 de noviembre de 2010
lunes, 1 de noviembre de 2010
IV
.....Aún no había despertado el soldado enfermo de sus fiebres, y sus compañeros no podían retrasarse más. Evans comunicó, aprovechando la urgencia, su decisión de acompañarles. No había lugar para discusiones, así lo entendieron rápidamente, los padres, que ahogaron palabras y argumentos con que convencerle. Resignación e incredulidad.
.....Desde el anciano portalón, la figura extrañamente viril de Evans se iba confundiendo en el irse del comando. Apenas algo de pan se lleva de casa, para compartir en el camino. Para su lengua joven, viejas historias. La misma emoción reúne, desde el orgullo del padre hasta el llanto de la hermana, a todos bajo el enorme quicio. Es algo así como la tristeza.
.....En una hora cualquiera.
.....Desde el anciano portalón, la figura extrañamente viril de Evans se iba confundiendo en el irse del comando. Apenas algo de pan se lleva de casa, para compartir en el camino. Para su lengua joven, viejas historias. La misma emoción reúne, desde el orgullo del padre hasta el llanto de la hermana, a todos bajo el enorme quicio. Es algo así como la tristeza.
.....En una hora cualquiera.
domingo, 31 de octubre de 2010
Estados
Pero lo que en realidad veías
era mi perpetua transformación.
Pensabas que un alejarse frío e inmóvil
traía el aire hasta tus contenidas lágrimas.
era mi perpetua transformación.
Pensabas que un alejarse frío e inmóvil
traía el aire hasta tus contenidas lágrimas.
Evolución
Si todos los demás murieran,
comenzaría una nueva psicología distinta.
Si hoy despertara, mi primer recuerdo
no debería traerme el mismo mundo.
O es que ya te amo sin haberte conocido.
comenzaría una nueva psicología distinta.
Si hoy despertara, mi primer recuerdo
no debería traerme el mismo mundo.
O es que ya te amo sin haberte conocido.
Ojo
Un rayo de luz escribió su renglón sorteando
quién sabe cuántos planetas, ventanas, edificios;
como si quisiera ofrecer un secreto de estado.
Luego se desvaneció. Sólo quedaron sus interrogantes.
quién sabe cuántos planetas, ventanas, edificios;
como si quisiera ofrecer un secreto de estado.
Luego se desvaneció. Sólo quedaron sus interrogantes.
sábado, 30 de octubre de 2010
Estados
Dibujaba celdas, paredes y prisiones
para las fibras, moléculas, los átomos.
Luego supe que eran letras
y soportaban científicos discursos.
para las fibras, moléculas, los átomos.
Luego supe que eran letras
y soportaban científicos discursos.
Una historia de amor
Una pareja dormía tras varios ejercicios de fantasía. Las sábanas reposaban al latido de sus sueños. Entre los hilos, apasionados ácaros reconfortaban su olvido con las novedades del menú. Sus mal llamados estómagos trituraban lo que quedó de la piel y de los besos. Elegantes cadenas, ácidos y encimas rompían y enlazaban de carbonatadas proteínas. Ondas de energía quedaban enredadas, sin poder ser calor, entre dos átomos. Vacíos insondables. Misterio.
viernes, 29 de octubre de 2010
Y el milagro de los 33
Esta boca y su empeño
por estar tapada
deja salir, sin embargo,
algunas palabras.
por estar tapada
deja salir, sin embargo,
algunas palabras.
(Sábado, 16 de Octubre, noche)
jueves, 28 de octubre de 2010
Posibilidad de predicción
(Signing in the rain)
La torpeza de mis intenciones
sólo es un síntoma de los viajes
entre mis palabras. Mientras te enseñaba
a construir molinos, presas, canales, puentes,
como el paisaje urbano de mis símbolos,
tú considerabas su sencillo paseo meteorológico.
La torpeza de mis intenciones
sólo es un síntoma de los viajes
entre mis palabras. Mientras te enseñaba
a construir molinos, presas, canales, puentes,
como el paisaje urbano de mis símbolos,
tú considerabas su sencillo paseo meteorológico.
miércoles, 27 de octubre de 2010
martes, 26 de octubre de 2010
.....Carecía totalmente de sentimientos. Jamás nadie pudo intuirle un atisbo de duda, de enfado, de culpa. Carecía de expresión, era imposible encontrar gestos o ademanes que le definieran.
.....No tenía canas, ni arrugas, ninguna pequeña deformidad. De hecho, no tenía nariz, no tenía hombros, ni rostro.
.....Ni alma, ni nombre, ni sombra.
.....No existía.
.....No tenía canas, ni arrugas, ninguna pequeña deformidad. De hecho, no tenía nariz, no tenía hombros, ni rostro.
.....Ni alma, ni nombre, ni sombra.
.....No existía.
lunes, 25 de octubre de 2010
III
.....Los dos hermanos más jóvenes prepararon el desayuno. Tenían hambre no de leche ni requesón, miel, dulce de membrillo. Querían saber. Especialmente Nuria, que se acababa de levantar. Probablemente habría escuchado despierta todo el trajín de la madrugada; pero no se había atrevido a salir. Los dos trabajaban en silencio, repitiendo por primera vez lo que hasta ahora habían sido movimientos rituales de cada mañana.
.....Seguían la indicaciones de su madre, preocupada por que un buen desayuno reconfortara cualquier fatiga. Nada era más acogedor y hospitalario que una mesa bien alegre en la mañana. Más reconfortante que el sueño. Y Tomás, mientras colocaba cuencos, cuchillos en la mesa, observaba que sí, que el pronto despertar de los huéspedes, desplomados en los sillones, contentos al soniquete de los tarros, confirmaba esta teoría. Sonreían al oler la comida, y al ver el fino cuerpo de Nuria, con su pequeña melena bien peinada, cortando rebanadas de pan.
.....A través de la ventana veían a su padre y a Evans en el patio, hablando aún con uno de los hombres. No habían dormido nada, y parecían ajenos incluso a la posibilidad de que existiera la idea misma de desayuno. Tomás, Nuria, probablemente también la madre ausente, querrían saber de qué estaban hablando; pero no se atrevían a decir nada. El mismo Evans callaba allí con atención. Y durante un buen rato, la mesa quedó puesta, los hombres despiertos y expectantes, los muchachos nerviosos, y nadie se atrevía a decir nada.
.....Apareció por fin la madre, bien arreglada, después de toda esas horas de trabajo. Compuso una expresión tierna y jovial. El convaleciente parecía dormir de forma estable. Invitó a todos a comer. Llamó en voz alta a su marido. Era admirable su arte para construir un hogar. En un momento, las tribulaciones parecían lejanas (sólo en las mentes). Como si no fuera un milagro esa mañana tranquila, todos estaban a la mesa, y parecían conocerse desde hacía tiempo.
.....Nuria y Tomás mantenían los ojos abiertos. Sólo querían saber. Les gustaría reivindicar una posición similar a la de Evans; pero su ignorancia les derrotaba. Porque ellos no podían entender lo que los hombres sentían al mirarlos: el recuerdo de su propia infancia, de sus propios hogares, de sus hijos y todo lo que habían dejado atrás. Lo inocente y amado que habría de vivir la violencia de estos días sin ellos. Evans, Nuria y Tomás no sonreían.
.....Seguían la indicaciones de su madre, preocupada por que un buen desayuno reconfortara cualquier fatiga. Nada era más acogedor y hospitalario que una mesa bien alegre en la mañana. Más reconfortante que el sueño. Y Tomás, mientras colocaba cuencos, cuchillos en la mesa, observaba que sí, que el pronto despertar de los huéspedes, desplomados en los sillones, contentos al soniquete de los tarros, confirmaba esta teoría. Sonreían al oler la comida, y al ver el fino cuerpo de Nuria, con su pequeña melena bien peinada, cortando rebanadas de pan.
.....A través de la ventana veían a su padre y a Evans en el patio, hablando aún con uno de los hombres. No habían dormido nada, y parecían ajenos incluso a la posibilidad de que existiera la idea misma de desayuno. Tomás, Nuria, probablemente también la madre ausente, querrían saber de qué estaban hablando; pero no se atrevían a decir nada. El mismo Evans callaba allí con atención. Y durante un buen rato, la mesa quedó puesta, los hombres despiertos y expectantes, los muchachos nerviosos, y nadie se atrevía a decir nada.
.....Apareció por fin la madre, bien arreglada, después de toda esas horas de trabajo. Compuso una expresión tierna y jovial. El convaleciente parecía dormir de forma estable. Invitó a todos a comer. Llamó en voz alta a su marido. Era admirable su arte para construir un hogar. En un momento, las tribulaciones parecían lejanas (sólo en las mentes). Como si no fuera un milagro esa mañana tranquila, todos estaban a la mesa, y parecían conocerse desde hacía tiempo.
.....Nuria y Tomás mantenían los ojos abiertos. Sólo querían saber. Les gustaría reivindicar una posición similar a la de Evans; pero su ignorancia les derrotaba. Porque ellos no podían entender lo que los hombres sentían al mirarlos: el recuerdo de su propia infancia, de sus propios hogares, de sus hijos y todo lo que habían dejado atrás. Lo inocente y amado que habría de vivir la violencia de estos días sin ellos. Evans, Nuria y Tomás no sonreían.
domingo, 24 de octubre de 2010
Derrota
Por culpa de mi error, otros tomaron
la decisión correcta. ¿Por qué, entonces,
me duele tanto equivocarme siempre?
la decisión correcta. ¿Por qué, entonces,
me duele tanto equivocarme siempre?
sábado, 23 de octubre de 2010
Futuro
Mientras otros investigan,
entre lo que ves y lo que sueñas
media un día que ya está perdido
en la memoria.
entre lo que ves y lo que sueñas
media un día que ya está perdido
en la memoria.
No sé de qué
He estado hablando con los
grandes y pequeños personajes de la Cultura.
Pensaba que la conversación era más importante
que ellos mismos. Ahora no sé qué pensar.
Y aquí me tienes, hablando contigo.
grandes y pequeños personajes de la Cultura.
Pensaba que la conversación era más importante
que ellos mismos. Ahora no sé qué pensar.
Y aquí me tienes, hablando contigo.
Inspiración - Expiración
Inspira... expira.
Inspira... expira.
Y lo más importante parecen
ser los puntos
(suspensivos)
Inspira... expira.
Y lo más importante parecen
ser los puntos
(suspensivos)
viernes, 22 de octubre de 2010
jueves, 21 de octubre de 2010
Creo; pero no sé
Pienso que un razonamiento verdadero
ha de ser tan errático que
carezca de sentido refutarlo.
Pero no sé si hacer de esto una fe.
ha de ser tan errático que
carezca de sentido refutarlo.
Pero no sé si hacer de esto una fe.
Sin negocios
Amabas el mundo desde una perspectiva.
Yo amaba el mundo desde otra.
A esos pedazos que se entrecruzaban
algunos sí supieron llamar nuestro amor.
Yo amaba el mundo desde otra.
A esos pedazos que se entrecruzaban
algunos sí supieron llamar nuestro amor.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Ignorancia
Perforado por tu voz,
el silencio fue cosiendo hasta que
el tiempo te hizo brotar
en mi tejido.
el silencio fue cosiendo hasta que
el tiempo te hizo brotar
en mi tejido.
martes, 19 de octubre de 2010
Me abriste los ojos
Tuvimos una cita singular.
con qué cuidado preparaste
una sensual cena de oxígeno.
con qué cuidado preparaste
una sensual cena de oxígeno.
lunes, 18 de octubre de 2010
II
.....Quienes han vivido una madrugada de urgencia, tensión y movimiento saben, si alguien diera lugar a que se planteara, que no dista mucho de un sueño. Incluso justo después es muy difícil recordar el sentido de tantos movimientos, de tantas tareas apresuradas; y las acciones quedan atragantadas por pensamientos y respiraciones turbulentas, sin saber muy bien sus derroteros. Es luego, en la tensa espera, en los minutos y minutos impotentes, cuando todo el poso de esa infusión removida se confunde con el verdadero vapor de una taza entre las manos.
.....Con el paciente queda postergado, los que antes revolucionaban el mundo a su alrededor empiezan a mirarse, la realidad vuelve con su madrugada, con su cansancio y con su pátina de sueño. ¡Qué reales son entonces! ¿Cuál habrá sido la verdadera historia de mi padre? ¿Cuánto de esto estará viviendo mi hermano igual que yo? ¿Quiénes son estos desconocidos, cuál es su carácter, cómo es posible su presencia en este lugar que hasta tan poco había sido nuestro?
.....Durante las horas que restaban hasta el amanecer, los huéspedes se alternaron caóticamente, tropezaban, para contar su historia. Oírlos era como no estar allí, sino delante de las páginas, que uno quisiera volver y releer en busca de los incómodos escamoteos del narrador. No. Era difícil sentirse satisfecho, pero era necesario reconocer que ellos mismos no sabían muy bien lo que decían o lo que callaban. Estaban agotados. Eran fantasmas del deber y del miedo. Eran como sus cuerpos: no estaban allí.
.....Encerrado en la habitación contigua, el hombre herido, su crisis, su historia, su batalla en letras de tinieblas.
.....Con el paciente queda postergado, los que antes revolucionaban el mundo a su alrededor empiezan a mirarse, la realidad vuelve con su madrugada, con su cansancio y con su pátina de sueño. ¡Qué reales son entonces! ¿Cuál habrá sido la verdadera historia de mi padre? ¿Cuánto de esto estará viviendo mi hermano igual que yo? ¿Quiénes son estos desconocidos, cuál es su carácter, cómo es posible su presencia en este lugar que hasta tan poco había sido nuestro?
.....Durante las horas que restaban hasta el amanecer, los huéspedes se alternaron caóticamente, tropezaban, para contar su historia. Oírlos era como no estar allí, sino delante de las páginas, que uno quisiera volver y releer en busca de los incómodos escamoteos del narrador. No. Era difícil sentirse satisfecho, pero era necesario reconocer que ellos mismos no sabían muy bien lo que decían o lo que callaban. Estaban agotados. Eran fantasmas del deber y del miedo. Eran como sus cuerpos: no estaban allí.
.....Encerrado en la habitación contigua, el hombre herido, su crisis, su historia, su batalla en letras de tinieblas.
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