Me besaste como quien besa el paisaje de su propia perspectiva.
Y mi beso soñaba con devolverte el beso tamizado por extraños.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
martes, 7 de diciembre de 2010
Penélope
Mientras te espera, Dios
va creando este mundo.
Mientras te espero, yo
creo a Dios, a ti, a mí,
al poema y al mundo.
Tú vienes y eres
mucho más humilde.
va creando este mundo.
Mientras te espero, yo
creo a Dios, a ti, a mí,
al poema y al mundo.
Tú vienes y eres
mucho más humilde.
lunes, 6 de diciembre de 2010
IV
.....Lejos de toda población, les fue difícil saber que el invierno se les caía encima. Pero antes de que vieran acercarse los bosques y las montañas, las noches se hicieron duras y ásperos los vientos. Y lo más terrible era el silencio, que hacía cada vez más difícil lanzar cualquier palabra.
.....Los hurones se resistían a abandonar la casaca de Tomás. Sólo al mediodía saltaban como si escaparan de un incendio, y desaparecían entre la maleza.
.....–Nos vendría bien que les enseñaras a traer esos conejos que cazan.
.....Las rocas llegaron antes que los bosques. Fue una suerte, porque durante algunos días de lluvia pudieron encontrar algún sitio donde resguardarse. Del frío y la humedad, porque ratones y bellotas no calmaban el hambre. La chacina se acababa. Y el silencio ganaba terreno.
.....Las hoces de algunos arroyos supusieron un alivio. También un peligro después de las lluvias. A veces Louis tenía que cargar con los cuerpos de los niños a través de rápidos torrentes. Tomás era ya demasiado grande, pero no tan fuerte, y la situación se volvía complicada. Fue tal vez por eso, para compensar su orgullo o su vergüenza, que Tomás se dedicaba a seguir a los hurones. En pocos días, aprendió a cazar con ellos, y los hurones aprendieron a servirse de Tomás. Chasquidos y olores entre la maleza. Y así fue como diferentes roedores fueron haciéndose dieta común para todos.
.....Luego el frío se hizo más crudo. Tanto que apenas podían avanzar unas cuantas horas de luz. El resto, tenían que acurrucarse unos con otros, y confiar en que pasadas las horas de oscuridad pudieran volver a levantarse. Nuria y Tomás mantenían cada uno a un hurón caliente en su regazo. Louis solía abrazar, cuanto podía, a todos entre sus ropas. Tiritaban, el roce de las telas sonaba igual que crepitar del fuego. En viento silbaba entre las fibras. Respirar. Poco más se oía.
.....Louis temía que su preocupación dejara escapar inquietas palabras. Tarde tras noche, temía la llegada de la nieve o, aún peor, de la lluvia. Pero la primera que empezó a delirar fue Nuria. Antes de que Tomás se asustara, Louis procuraba seguirle la corriente, y Nuria iba respondiendo con los cuentos de su más presente infancia. Y Louis creaba para ella todo un salón de historias, donde la gente podía salir a la calle, a los caminos, hablar y vencer.
.....Cuando pasaron esos días de un frío parecido al de los dioses, cuando pudieron retomar la costumbre del camino y el descanso tranquilo, cuando la conversación volvió, cuando el lenguaje hubo vencido al invierno, empezaron a oír, no tan lejos, el enigmático responso de los lobos.
.....Los hurones se resistían a abandonar la casaca de Tomás. Sólo al mediodía saltaban como si escaparan de un incendio, y desaparecían entre la maleza.
.....–Nos vendría bien que les enseñaras a traer esos conejos que cazan.
.....Las rocas llegaron antes que los bosques. Fue una suerte, porque durante algunos días de lluvia pudieron encontrar algún sitio donde resguardarse. Del frío y la humedad, porque ratones y bellotas no calmaban el hambre. La chacina se acababa. Y el silencio ganaba terreno.
.....Las hoces de algunos arroyos supusieron un alivio. También un peligro después de las lluvias. A veces Louis tenía que cargar con los cuerpos de los niños a través de rápidos torrentes. Tomás era ya demasiado grande, pero no tan fuerte, y la situación se volvía complicada. Fue tal vez por eso, para compensar su orgullo o su vergüenza, que Tomás se dedicaba a seguir a los hurones. En pocos días, aprendió a cazar con ellos, y los hurones aprendieron a servirse de Tomás. Chasquidos y olores entre la maleza. Y así fue como diferentes roedores fueron haciéndose dieta común para todos.
.....Luego el frío se hizo más crudo. Tanto que apenas podían avanzar unas cuantas horas de luz. El resto, tenían que acurrucarse unos con otros, y confiar en que pasadas las horas de oscuridad pudieran volver a levantarse. Nuria y Tomás mantenían cada uno a un hurón caliente en su regazo. Louis solía abrazar, cuanto podía, a todos entre sus ropas. Tiritaban, el roce de las telas sonaba igual que crepitar del fuego. En viento silbaba entre las fibras. Respirar. Poco más se oía.
.....Louis temía que su preocupación dejara escapar inquietas palabras. Tarde tras noche, temía la llegada de la nieve o, aún peor, de la lluvia. Pero la primera que empezó a delirar fue Nuria. Antes de que Tomás se asustara, Louis procuraba seguirle la corriente, y Nuria iba respondiendo con los cuentos de su más presente infancia. Y Louis creaba para ella todo un salón de historias, donde la gente podía salir a la calle, a los caminos, hablar y vencer.
.....Cuando pasaron esos días de un frío parecido al de los dioses, cuando pudieron retomar la costumbre del camino y el descanso tranquilo, cuando la conversación volvió, cuando el lenguaje hubo vencido al invierno, empezaron a oír, no tan lejos, el enigmático responso de los lobos.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Pecador
La verdad es innombrable.
La materia es innombrable.
Dios es la palabra misma
que se ha prohibido nombrarse
a sí misma en vano.
La materia es innombrable.
Dios es la palabra misma
que se ha prohibido nombrarse
a sí misma en vano.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Capitalismo
Con un beso sellaste nuestro castigo creciente.
Otro exponente más en esta deuda de plagio
con los que cometieron el amor original.
Otro exponente más en esta deuda de plagio
con los que cometieron el amor original.
Origen y destino
Migas de pan, baldosas amarillas,
cuentas de un neurótico rosario,
cantos de sirena que nos llevan directos
a la ironía.
cuentas de un neurótico rosario,
cantos de sirena que nos llevan directos
a la ironía.
viernes, 3 de diciembre de 2010
Ladrillos
El terror y la felicidad jugaban
a las cartas con nuestras decisiones.
Mientras nuestras decisiones con nosotros
hacían obras de arte.
a las cartas con nuestras decisiones.
Mientras nuestras decisiones con nosotros
hacían obras de arte.
jueves, 2 de diciembre de 2010
Saqueo
Ya no puedo protegerme.
Hace tiempo que los griegos y troyanos
invadieron mis palabras. Incluso
con ellas tejieron el trayecto de mi huida.
Hace tiempo que los griegos y troyanos
invadieron mis palabras. Incluso
con ellas tejieron el trayecto de mi huida.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Please, be a genius
(Regina Spektor)
I love the velo of all
your outs. Sigh, smile, inspira:
in your lips the blue wine of the Universal Flood.
Don’t sleep; après me, the Word
(if you are the regina, I will be the Lord)
hasta que el mundo sea la espada de tus labios.
I love the velo of all
your outs. Sigh, smile, inspira:
in your lips the blue wine of the Universal Flood.
Don’t sleep; après me, the Word
(if you are the regina, I will be the Lord)
hasta que el mundo sea la espada de tus labios.
martes, 30 de noviembre de 2010
Inminente
Y como aquí todo vale,
los precios son los osos en peligro
de existencia y un caos a punto
de originar en ti un iconómico universo.
los precios son los osos en peligro
de existencia y un caos a punto
de originar en ti un iconómico universo.
El mundo por hacer
Tu cuerpo no era muy distinto
de mis indecisiones.
Íntimo deseo prestado a los extraños.
Porque sólo tú y yo nos conocemos
y sólo sabemos esto.
de mis indecisiones.
Íntimo deseo prestado a los extraños.
Porque sólo tú y yo nos conocemos
y sólo sabemos esto.
lunes, 29 de noviembre de 2010
III
.....Tienes que desacostumbrarlos.
.....Tomás había acogido a esos dos hurones, que por alguna razón se empeñaron en seguirlos. Al principio, les daba trozos de pan o chacina. De esa manera, y con juegos simples, en los momentos de descanso, consiguió hacerse entender por ellos. Respondían a sus nombres, Hugin y Munin, iban en una dirección o otra, por allí, se escondían, aquí, se paraban en seco, y alguna otra gracia, en una complicidad que parodiaba la obediencia. Louis lo toleraba. En unos pocos días eran cinco compañeros de viaje, y los animalitos recibían una consideración poco diferente a la de los niños.
.....Pero eran mucho más pequeños y mucho más resistentes. La naturaleza estaba a su disposición mucho más que para los gigantes que los guiaban. Así que, siguiendo las indicaciones de Louis, Tomás no les daba cada vez más que unos trocitos de cecina, no más grandes que una lenteja, cada vez que tenía que felicitarles por su buen entendimiento o alguna buena actuación. Y, como compensación, le añadía alguna afectuosa carantoña, siempre devuelta por los hurones.
.....El camino, no obstante, se volvió más largo y desierto de lo esperado. Las lentejas escaseaban tanto como proliferaran las palabras. Sólo el cariño permanecía invariable en esa balanza. Así que, para cualquier otro, resultaba todo un milagro que esas dos alimañas tuvieran un trato tan animado con unos gigantes que ni les protegían ni les alimentaban.
.....Durante el día, se les intuía apartados del camino. Con una previsión casi mágica, aparecían poco antes de que el cansancio avisara al criterio de Louis. Antes de que se cerrara la noche, Tomás jugaba con los hurones al tiempo que encendía un hogar. Nuria renovaba totalmente concentrada las vendas del soldado; curaba la herida con un rigor más que profesional. Entre tanto, los pensamientos de Louis se detenían, hipnotizados por el respeto que Tomás insuflaba en los dos inquietos hurones. Hasta que Hugin y Munin, acurrucados uno con otro, se dormían.
.....Tomás había acogido a esos dos hurones, que por alguna razón se empeñaron en seguirlos. Al principio, les daba trozos de pan o chacina. De esa manera, y con juegos simples, en los momentos de descanso, consiguió hacerse entender por ellos. Respondían a sus nombres, Hugin y Munin, iban en una dirección o otra, por allí, se escondían, aquí, se paraban en seco, y alguna otra gracia, en una complicidad que parodiaba la obediencia. Louis lo toleraba. En unos pocos días eran cinco compañeros de viaje, y los animalitos recibían una consideración poco diferente a la de los niños.
.....Pero eran mucho más pequeños y mucho más resistentes. La naturaleza estaba a su disposición mucho más que para los gigantes que los guiaban. Así que, siguiendo las indicaciones de Louis, Tomás no les daba cada vez más que unos trocitos de cecina, no más grandes que una lenteja, cada vez que tenía que felicitarles por su buen entendimiento o alguna buena actuación. Y, como compensación, le añadía alguna afectuosa carantoña, siempre devuelta por los hurones.
.....El camino, no obstante, se volvió más largo y desierto de lo esperado. Las lentejas escaseaban tanto como proliferaran las palabras. Sólo el cariño permanecía invariable en esa balanza. Así que, para cualquier otro, resultaba todo un milagro que esas dos alimañas tuvieran un trato tan animado con unos gigantes que ni les protegían ni les alimentaban.
.....Durante el día, se les intuía apartados del camino. Con una previsión casi mágica, aparecían poco antes de que el cansancio avisara al criterio de Louis. Antes de que se cerrara la noche, Tomás jugaba con los hurones al tiempo que encendía un hogar. Nuria renovaba totalmente concentrada las vendas del soldado; curaba la herida con un rigor más que profesional. Entre tanto, los pensamientos de Louis se detenían, hipnotizados por el respeto que Tomás insuflaba en los dos inquietos hurones. Hasta que Hugin y Munin, acurrucados uno con otro, se dormían.
domingo, 28 de noviembre de 2010
sábado, 27 de noviembre de 2010
Paradojas
Mi amor me engañó sobre tu verdad.
Mi odio me engañó sobre la mía.
Mi razón te volvió odiable.
Y tus razones me hicieron amable.
Cuando me di la vuelta sólo podía
preguntar a los demás qué sentías, qué pensabas,
tú por mí.
Mi odio me engañó sobre la mía.
Mi razón te volvió odiable.
Y tus razones me hicieron amable.
Cuando me di la vuelta sólo podía
preguntar a los demás qué sentías, qué pensabas,
tú por mí.
Números
Nuestras bases son finitas y finita su combinatoria.
Nuestras coyunturas presentan unas finitas repeticiones.
Mi singularidad y mis sucesos muestran una insistente
y reconocible tendencia a prescindir de mi finitud.
Nuestras coyunturas presentan unas finitas repeticiones.
Mi singularidad y mis sucesos muestran una insistente
y reconocible tendencia a prescindir de mi finitud.
Dios cómplice
Imagina un mundo deleznable, digno del diluvio universal.
Me observarás en seguida, tal que un loco, un descreído,
cómo hiendo la lluvia con la espada de mis palabras.
Y es evidente que no serás tú quien luche en mi contra.
Me observarás en seguida, tal que un loco, un descreído,
cómo hiendo la lluvia con la espada de mis palabras.
Y es evidente que no serás tú quien luche en mi contra.
viernes, 26 de noviembre de 2010
jueves, 25 de noviembre de 2010
Abismo
Y esos fueron los últimos
efectos de una palabra perdida.
Ahora cuando surge todo ese universo
de su ausencia.
efectos de una palabra perdida.
Ahora cuando surge todo ese universo
de su ausencia.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Battaglia
Si estas acotaciones, por que no
fueran más entonces, pudieran
aferrarse a los cambios de baile.
Tú dictarás la música y los
pasos decidirán de qué imperio
serán su historia. Con perdón.
fueran más entonces, pudieran
aferrarse a los cambios de baile.
Tú dictarás la música y los
pasos decidirán de qué imperio
serán su historia. Con perdón.
martes, 23 de noviembre de 2010
Como un juego de niños
Érase la tormenta, el viento y el eco
del trueno. Con otro rayo
de luz atrapo la estupidez y los malentendidos
en una madeja de incomprisión.
del trueno. Con otro rayo
de luz atrapo la estupidez y los malentendidos
en una madeja de incomprisión.
lunes, 22 de noviembre de 2010
II
.....–¡Pero qué habéis hecho!
.....Los niños habían aparecido con dos fardos de ropa, fruta, comida, chacina...
.....–Entonces es que sois de verdad un par de ladrones... ¿Quién ha tenido la idea?
.....Pero no dio lugar a que ninguno diera ninguna respuesta.
.....–No somos fantasmas y, de momento, no podemos llegar a los pueblos como si fuéramos fantasmas. Vais a dejar esas cosas exactamente en el mismo punto donde las dejasteis. Después me venís a buscar y entraremos en el pueblo. Necesito que me curen la herida.
.....–Pero ya estará todo el mundo en la calle, nos verán.
.....–Ese es vuestro problema. Aquí nadie os conoce, no os devolverán a casa. Aquí nadie me conoce, y necesito que me curen la herida. No sé qué otro pueblo vamos a encontrar luego. Sed listos y procurar que no os vean, y si os ven, que os comprendan, y si no os comprenden, les habláis de mí... la gente no suele creer a los ladrones, ni a los niños. ¡Esa es la suerte que os habéis buscado!
.....Ciertamente. Nuria y Tomás salieron corriendo, de vuelta a las calles cargados con sus hurtos. El bolsillo de Louis tenía ya pocas monedas de cada vez menos valor. No le quedaba otra que contar con la generosidad de la gente. No llegarían muy lejos de otra forma, debía habérselo dejado más claro a los niños. Tendrían que hablar más. Palabras claras.
.....Se sentó en la fuente a dejar que le diera el sol recién amanecido, y a esperar los comentarios de cualquiera que se acercara a beber. Por su parte, los niños retomaron el camino. Dudaban. Nuria leyó en Tomás la tentación de comerse la fruta, y cuando hizo el ademán, el propio Tomás se lo impidió. Para compensar su repentina autoridad, le propuso a su hermana que se separaran y así terminarían antes. Eficacia. Pero Nuria tenía miedo de quedarse sola.
.....Con la ropa no hubo problema. Cuando la soltaron, en el mismo patio, en el que la habían cogido, volvieron a sentir, multiplicada, la necesidad de ropa limpia. Con la comida no parecía haber solución. La situación había cambiado. Ahora estaba claro que la habían cogido del patio de carga del mercado, y pronto se había llenado de tráfico, y de clientes. Era imposible.
.....De repente, salió del patio un hombre enorme, vociferando y dando escobazos al suelo. Corría detrás de dos hurones, con la esperanza más de desahogarse que de atraparlos. Antes de que la calle quebrara les lanzó la escoba, inútilmente.
.....–Podrían pensar que han sido los hurones... –comentó Nuria.
.....–¡Los hurones no roban quesos enteros!
.....Nuria se sintió muy tonta, y llena de ira salió corriendo a encontrarse con el hombre grande y enfadado de la escoba. Ya sabemos que Nuria es bastante impulsiva; pero increíblemente reflexiva en esos impulsos. Tomás, asustado, no sabía como esconderse ya para que no lo vieran a él. Nuria llegó hasta el hombre, y le explicó todo lo sucedido: el robo de la mañana, su situación con el soldado (eso no con todo detalle), y su necesidad de devolver lo robado. El hombre llegó al máximo de su indignación. Todos le robaban. Miró a Tomás desde lejos, y su cara de hurón asustado, acorralado, sin poder esconderse, le hizo reír a carcajadas incontrolables.
.....Los niños habían aparecido con dos fardos de ropa, fruta, comida, chacina...
.....–Entonces es que sois de verdad un par de ladrones... ¿Quién ha tenido la idea?
.....Pero no dio lugar a que ninguno diera ninguna respuesta.
.....–No somos fantasmas y, de momento, no podemos llegar a los pueblos como si fuéramos fantasmas. Vais a dejar esas cosas exactamente en el mismo punto donde las dejasteis. Después me venís a buscar y entraremos en el pueblo. Necesito que me curen la herida.
.....–Pero ya estará todo el mundo en la calle, nos verán.
.....–Ese es vuestro problema. Aquí nadie os conoce, no os devolverán a casa. Aquí nadie me conoce, y necesito que me curen la herida. No sé qué otro pueblo vamos a encontrar luego. Sed listos y procurar que no os vean, y si os ven, que os comprendan, y si no os comprenden, les habláis de mí... la gente no suele creer a los ladrones, ni a los niños. ¡Esa es la suerte que os habéis buscado!
.....Ciertamente. Nuria y Tomás salieron corriendo, de vuelta a las calles cargados con sus hurtos. El bolsillo de Louis tenía ya pocas monedas de cada vez menos valor. No le quedaba otra que contar con la generosidad de la gente. No llegarían muy lejos de otra forma, debía habérselo dejado más claro a los niños. Tendrían que hablar más. Palabras claras.
.....Se sentó en la fuente a dejar que le diera el sol recién amanecido, y a esperar los comentarios de cualquiera que se acercara a beber. Por su parte, los niños retomaron el camino. Dudaban. Nuria leyó en Tomás la tentación de comerse la fruta, y cuando hizo el ademán, el propio Tomás se lo impidió. Para compensar su repentina autoridad, le propuso a su hermana que se separaran y así terminarían antes. Eficacia. Pero Nuria tenía miedo de quedarse sola.
.....Con la ropa no hubo problema. Cuando la soltaron, en el mismo patio, en el que la habían cogido, volvieron a sentir, multiplicada, la necesidad de ropa limpia. Con la comida no parecía haber solución. La situación había cambiado. Ahora estaba claro que la habían cogido del patio de carga del mercado, y pronto se había llenado de tráfico, y de clientes. Era imposible.
.....De repente, salió del patio un hombre enorme, vociferando y dando escobazos al suelo. Corría detrás de dos hurones, con la esperanza más de desahogarse que de atraparlos. Antes de que la calle quebrara les lanzó la escoba, inútilmente.
.....–Podrían pensar que han sido los hurones... –comentó Nuria.
.....–¡Los hurones no roban quesos enteros!
.....Nuria se sintió muy tonta, y llena de ira salió corriendo a encontrarse con el hombre grande y enfadado de la escoba. Ya sabemos que Nuria es bastante impulsiva; pero increíblemente reflexiva en esos impulsos. Tomás, asustado, no sabía como esconderse ya para que no lo vieran a él. Nuria llegó hasta el hombre, y le explicó todo lo sucedido: el robo de la mañana, su situación con el soldado (eso no con todo detalle), y su necesidad de devolver lo robado. El hombre llegó al máximo de su indignación. Todos le robaban. Miró a Tomás desde lejos, y su cara de hurón asustado, acorralado, sin poder esconderse, le hizo reír a carcajadas incontrolables.
domingo, 21 de noviembre de 2010
sábado, 20 de noviembre de 2010
Jano o el triunfo de los perros
El inventor de las puertas es el creador
de lo abierto y lo cerrado. Hizo
prisioneros a los muertos y dejó libres
a los fantasmas. Es el origen
de todas las claves y todos los enigmas.
¡Cuánto en nuestra cultura sólo busca
su proliferación y su supervivencia!
(Y una ventana basta para un poema)
de lo abierto y lo cerrado. Hizo
prisioneros a los muertos y dejó libres
a los fantasmas. Es el origen
de todas las claves y todos los enigmas.
¡Cuánto en nuestra cultura sólo busca
su proliferación y su supervivencia!
(Y una ventana basta para un poema)
viernes, 19 de noviembre de 2010
Y otra de arena
Tus ojos como piedras sepultaban mi voz
a cal y canto.
¿Cuál era mi pecado?
Permitirme ser el objeto de tu amor.
Entrar en negociaciones con tus demonios
y tus culpas. Ser la ley y el servidor
de tu tiránico deseo.
a cal y canto.
¿Cuál era mi pecado?
Permitirme ser el objeto de tu amor.
Entrar en negociaciones con tus demonios
y tus culpas. Ser la ley y el servidor
de tu tiránico deseo.
Espejismos finales
La alondra no huye para salvar su vida;
sino para hacer del halcón
un asesino más rápido.
Y el objetivo del sexo:
que el ruiseñor perfeccione su canto.
sino para hacer del halcón
un asesino más rápido.
Y el objetivo del sexo:
que el ruiseñor perfeccione su canto.
Atlas
De no ser por el mundo, la vida sería insoportable.
De no ser por mí, el mundo sería insoportable.
De no ser por el lenguaje, Yo sería insoportable.
¿Qué esfuerzo titánico soporta el lenguaje?
De no ser por mí, el mundo sería insoportable.
De no ser por el lenguaje, Yo sería insoportable.
¿Qué esfuerzo titánico soporta el lenguaje?
jueves, 18 de noviembre de 2010
Pecado - Cupido
Como tu imagen para mis ojos
son necesarias las religiones
para que podamos hablar de un Dios
transgresor.
son necesarias las religiones
para que podamos hablar de un Dios
transgresor.
Lector
Se tarda más de una vida en comprender
el sentido de la vida. Si no entiendes bien esto,
es que vas por buen camino. Cómo lo
he comprendido yo, es todo un misterio.
el sentido de la vida. Si no entiendes bien esto,
es que vas por buen camino. Cómo lo
he comprendido yo, es todo un misterio.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
martes, 16 de noviembre de 2010
Palabra por palabra
Recuerda que tu trabajo es un castigo por querer sobrevivir.
Tu trabajo es un recuerdo que quiere sobrevivir por un castigo.
El castigo quiere sobrevivir por que trabajes tus recuerdos.
Por querer que castigues sobreviven los recuerdos del trabajo.
Sobrevive los castigos que recuerdan el trabajo de tu querer.
Tu trabajo es un recuerdo que quiere sobrevivir por un castigo.
El castigo quiere sobrevivir por que trabajes tus recuerdos.
Por querer que castigues sobreviven los recuerdos del trabajo.
Sobrevive los castigos que recuerdan el trabajo de tu querer.
Un caos que esperaba
Intentabas convencer al caos para que
estuviera todo tranquilo. Tú mismo eras
un caos que esperaba en el rincón de sí mismo
los detalles más íntimos del violento cosmos de intenciones.
estuviera todo tranquilo. Tú mismo eras
un caos que esperaba en el rincón de sí mismo
los detalles más íntimos del violento cosmos de intenciones.
lunes, 15 de noviembre de 2010
I
.....Louis Irving no durmió apenas esa noche. Los dos niños sí: exhaustos, sus cuerpos respiraban encogidos como dos sacos, con agitados sueños, pero sin mover un ápice su postura fetal. Los miraba, como el que mira una sombra que nunca fue un objeto. ¿Cómo reconocer en ellos a los hijos insignificantes del matrimonio que le había atendido? ¿Cómo podían ser esos duendes invisibles que le habían estado siguiendo y robando esos dos días? ¿Y qué habían de ser a continuación?
.....Por poco que les gustara, la opción más evidente era desandar lo andado. Perder otro par de días más ya tampoco supondría tanto. Era lo más evidente; pero ¿cómo devolverlos a casa? Puede que volvieran a escaparse y no tener entonces la suerte de encontrar a nadie que les ayudara. Puede que hubiera alguna razón importante que les empujara a abandonar a sus padres (aunque no pudo intuir nada malo en ellos). Tal vez su relación empeorara precisamente por este suceso... La determinación de los niños parecía fuerte. Sería ingenuo pretender obviarla.
.....Hacia atrás sólo había fantasmas. Cargar con ellos... ¡qué remedio entonces! ¿Y hasta dónde? Desde luego, no iban a ser ya un contratiempo mayor de lo que fue su herida; pero igualmente era imposible que le acompañaran hasta el final. ¿Debía entonces dar por anulada su misión?
.....Bueno, en realidad eso tampoco tenía que decidirlo ahora. Seguirían adelante y ya irían viendo. “Yo tengo una misión –pensó que les diría–, y mi misión no sois vosotros. Vosotros tenéis un objetivo, y tampoco yo soy ese objetivo. Vosotros me necesitáis, yo no os necesito; pero ya que vamos a estar juntos, habrá que ver cómo nos favorecemos mutuamente”. ¿Podría hablarle así a unos niños? Era demasiado racional, demasiado legal. ¡Fíjate cómo su simple presencia destroza tu tranquilidad, tu templanza!, ¿y pretendes ser razonable con ellos?
.....Tal vez hubiera sido más práctico mantener aquella extraña relación de compañeros de viaje: dejarse perseguir, dejarse robar, hacer cómo si no se hubiera dado cuenta, hasta llegar al próximo pueblo. Pero, sin duda, esa no era una buena opción para ellos, ni para su ánimo.
.....Por poco que les gustara, la opción más evidente era desandar lo andado. Perder otro par de días más ya tampoco supondría tanto. Era lo más evidente; pero ¿cómo devolverlos a casa? Puede que volvieran a escaparse y no tener entonces la suerte de encontrar a nadie que les ayudara. Puede que hubiera alguna razón importante que les empujara a abandonar a sus padres (aunque no pudo intuir nada malo en ellos). Tal vez su relación empeorara precisamente por este suceso... La determinación de los niños parecía fuerte. Sería ingenuo pretender obviarla.
.....Hacia atrás sólo había fantasmas. Cargar con ellos... ¡qué remedio entonces! ¿Y hasta dónde? Desde luego, no iban a ser ya un contratiempo mayor de lo que fue su herida; pero igualmente era imposible que le acompañaran hasta el final. ¿Debía entonces dar por anulada su misión?
.....Bueno, en realidad eso tampoco tenía que decidirlo ahora. Seguirían adelante y ya irían viendo. “Yo tengo una misión –pensó que les diría–, y mi misión no sois vosotros. Vosotros tenéis un objetivo, y tampoco yo soy ese objetivo. Vosotros me necesitáis, yo no os necesito; pero ya que vamos a estar juntos, habrá que ver cómo nos favorecemos mutuamente”. ¿Podría hablarle así a unos niños? Era demasiado racional, demasiado legal. ¡Fíjate cómo su simple presencia destroza tu tranquilidad, tu templanza!, ¿y pretendes ser razonable con ellos?
.....Tal vez hubiera sido más práctico mantener aquella extraña relación de compañeros de viaje: dejarse perseguir, dejarse robar, hacer cómo si no se hubiera dado cuenta, hasta llegar al próximo pueblo. Pero, sin duda, esa no era una buena opción para ellos, ni para su ánimo.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Lo conseguí
Toda palabra coherente es una estafa
para ti, para mí, para ellas.
Qué será lo que se trae entre manos
contigo, conmigo, consigo.
para ti, para mí, para ellas.
Qué será lo que se trae entre manos
contigo, conmigo, consigo.
Gorgias
Utilizo a las personas para
que mi humanidad no desaparezca.
Y si nunca estuvo ahí, algo me
utiliza a mí para que la utilidad
no desaparezca. O bien,
sólo intención de equivocarme.
que mi humanidad no desaparezca.
Y si nunca estuvo ahí, algo me
utiliza a mí para que la utilidad
no desaparezca. O bien,
sólo intención de equivocarme.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Autoinmune
Me dije: sólo tendrás salud cuando
tus hijos y tus obras no sean tus síntomas.
Pero este pensamiento me estaba enfermando.
tus hijos y tus obras no sean tus síntomas.
Pero este pensamiento me estaba enfermando.
Premisas
Nada existe. Las cosas sólo son;
pero lo que existe es otra cosa.
Por eso Dios no existe,
sólo es el que es,
mal que nos pese.
pero lo que existe es otra cosa.
Por eso Dios no existe,
sólo es el que es,
mal que nos pese.
viernes, 12 de noviembre de 2010
The show must go on
Milenios de evolución tecnológica y aún no hemos aprendido
a reconocer la valía de nuestros descubrimientos. No nos bastó
con la rueda, no nos tranquilizó la confianza en el fuego.
Sólo construimos el innegable y universal monumento
al inventor del sencillo “no” primigenio.
a reconocer la valía de nuestros descubrimientos. No nos bastó
con la rueda, no nos tranquilizó la confianza en el fuego.
Sólo construimos el innegable y universal monumento
al inventor del sencillo “no” primigenio.
Figura vertical
Hoy mismo la física, la biología, la misma Naturaleza
ha reconocido (o denunciado, según se mire) su
vicio por la cultura.
Una auténtica hecatombe sacrifica ahora todos mis símbolos
y mientras hablo no sé qué ponerme: puedo ser
una brizna de tabaco, una semilla, un cigarro o una olvidada colilla;
Pero una eterna manzana, dorada, inyectada de discordia.
ha reconocido (o denunciado, según se mire) su
vicio por la cultura.
Una auténtica hecatombe sacrifica ahora todos mis símbolos
y mientras hablo no sé qué ponerme: puedo ser
una brizna de tabaco, una semilla, un cigarro o una olvidada colilla;
Pero una eterna manzana, dorada, inyectada de discordia.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Sueño
Un deseo amenaza con abandonar el planeta,
o será que en mi fantasía se ha infiltrado
el aventurado deseo de otro.
o será que en mi fantasía se ha infiltrado
el aventurado deseo de otro.
Hogar
Como si quisiera arrojar toda esta
mierda de dióxido de carbono que vamos
acumulando, y quisiera inhalar
un poquito del jodido oxígeno
que me matará un día de estos.
mierda de dióxido de carbono que vamos
acumulando, y quisiera inhalar
un poquito del jodido oxígeno
que me matará un día de estos.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
martes, 9 de noviembre de 2010
Casa
Partes de un pensamiento, y movido
por tus emociones, arrastras
partes del mundo a una partida
de dudoso ganador, en tanto
el castillo del mundo se desmorona,
sólo necesitas un pensamiento más
con que seguir amando.
por tus emociones, arrastras
partes del mundo a una partida
de dudoso ganador, en tanto
el castillo del mundo se desmorona,
sólo necesitas un pensamiento más
con que seguir amando.
lunes, 8 de noviembre de 2010
V
.....Un muchacho mira por la ventana; no es difícil imaginar qué pensamientos lanza al moverse de la noche. Sus ojos están inquietos. No hay nada en el paisaje que pueda retener sus ojos. Todo en su corazón late de acción y tinieblas. Ha llegado el momento.
.....Tras de la marcha de Evans con los soldados, en pocos días la casa y la aldea habían vuelto a su quehacer habitual, a su rutina igual que un imposible. El cuerpo convaleciente volvía a ser una persona dispuesta a marcharse. Le urgía su misión incomprensible. Le urgía ese mundo lejano que solicitaba su ayuda. Nada de este mundo, acogedor, cómodo, que ya existía sin necesitarle, conseguía retenerle. Siguiendo una extraña consigna, se despidió afablemente después de anochecer.
.....¿Igual?
.....Tomás no podía creer que fuera él quien había cargado esa mochila. No era él quien se deslizaba a hurtadillas por pasillos y escaleras. Eran extraños el rechinar de sus pisadas en la arena del patio. Pero sí era suyo el temblor del corazón que atormentaba bajo el umbral. Las manos que temblaban arrastrando la pesada madera sí eran las suyas. Si cruzaba más allá el destino estaría sentenciado: o un huérfano o un cobarde. Tarde o temprano podría ser las dos cosas, pero eso lo sabemos sólo nosotros.
.....–¿Dónde vas?
La pequeña Nuria había conseguido alcanzarle al ritmo de sus dudas. Como un inocente fantasma sus ojos y sus palabras lo retenían.
.....–Vuelve a casa. Aún puedo alcanzar al soldado. Si mamá y papá se despiertan no me dejarán.
.....–Si te vas yo quiero ir contigo.
.....–Eres muy pequeña.
.....–¿Y tú eres mayor?
.....(Era lo suficientemente mayor para discutir. Lo suficiente para saber que ninguno de los dos podría cuidar de sí mismo. Pero tan pequeños que ninguno sabía de qué estaban hablando).
.....Tomás salió corriendo. Nuria salió corriendo. Y corrieron la oscuridad del camino conocido como un lector el renglón de una pesada novela. Ahora, Tomás, tienes una excusa para volver. Sólo eres un niño y tienes fantasías de niño. La responsabilidad de tu hermana te impide ir más allá. Nadie tendrá imaginación para imaginar otra cosa. ¿Por qué sigues corriendo entonces? Te detienes. Dejas que tu hermana te alcance. Piensas en cómo solucionar el problema de sus ropas; pero no hay vuelta atrás. Sigues el camino noche adelante.
.....Tras de la marcha de Evans con los soldados, en pocos días la casa y la aldea habían vuelto a su quehacer habitual, a su rutina igual que un imposible. El cuerpo convaleciente volvía a ser una persona dispuesta a marcharse. Le urgía su misión incomprensible. Le urgía ese mundo lejano que solicitaba su ayuda. Nada de este mundo, acogedor, cómodo, que ya existía sin necesitarle, conseguía retenerle. Siguiendo una extraña consigna, se despidió afablemente después de anochecer.
.....¿Igual?
.....Tomás no podía creer que fuera él quien había cargado esa mochila. No era él quien se deslizaba a hurtadillas por pasillos y escaleras. Eran extraños el rechinar de sus pisadas en la arena del patio. Pero sí era suyo el temblor del corazón que atormentaba bajo el umbral. Las manos que temblaban arrastrando la pesada madera sí eran las suyas. Si cruzaba más allá el destino estaría sentenciado: o un huérfano o un cobarde. Tarde o temprano podría ser las dos cosas, pero eso lo sabemos sólo nosotros.
.....–¿Dónde vas?
La pequeña Nuria había conseguido alcanzarle al ritmo de sus dudas. Como un inocente fantasma sus ojos y sus palabras lo retenían.
.....–Vuelve a casa. Aún puedo alcanzar al soldado. Si mamá y papá se despiertan no me dejarán.
.....–Si te vas yo quiero ir contigo.
.....–Eres muy pequeña.
.....–¿Y tú eres mayor?
.....(Era lo suficientemente mayor para discutir. Lo suficiente para saber que ninguno de los dos podría cuidar de sí mismo. Pero tan pequeños que ninguno sabía de qué estaban hablando).
.....Tomás salió corriendo. Nuria salió corriendo. Y corrieron la oscuridad del camino conocido como un lector el renglón de una pesada novela. Ahora, Tomás, tienes una excusa para volver. Sólo eres un niño y tienes fantasías de niño. La responsabilidad de tu hermana te impide ir más allá. Nadie tendrá imaginación para imaginar otra cosa. ¿Por qué sigues corriendo entonces? Te detienes. Dejas que tu hermana te alcance. Piensas en cómo solucionar el problema de sus ropas; pero no hay vuelta atrás. Sigues el camino noche adelante.
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