No hay mayor prisión
que el que no puedas
interrumpirme.
viernes, 28 de enero de 2011
Que te necesitaba
Eres tú quien te toma prestado.
En qué estado habrás de devolverte.
Y qué sentirás entonces con respecto a ese tú
que te pidió, que te otorgó,
sin saber muy bien las intenciones de ambos.
En qué estado habrás de devolverte.
Y qué sentirás entonces con respecto a ese tú
que te pidió, que te otorgó,
sin saber muy bien las intenciones de ambos.
jueves, 27 de enero de 2011
Juego de niños
Ningún adulto debería hacer nada que pudiera tan solo imaginar.
Debemos actuar buscando lo inimaginable.
Debemos actuar buscando lo inimaginable.
miércoles, 26 de enero de 2011
Sinapsis
Un tren desde el cariño hacia la culpa coincide, unos momentos tangenciales en la misma dirección y en el mismo sentido, con otro que viaja entre conceptos desconocidos. Los pasajeros se miran entonces, se observan entonces, casi quisieran hablar al contemplarse. Porque el resto del paisaje ha salido flotando: los cuerpos, los ojos, los cristales, el mundo, entre deseos, memorias, delirios, bailan ingrávidos los círculos o las rectas, lo olvidado o lo aprendido, la finalidad de los actos, el minuto en la estación, el estar o el despedirse. Pasado el momento, el tren se aleja; pero el paisaje lo sigue, como si quisiera, vacío y voluntad, volver a construirse.
martes, 25 de enero de 2011
Mar
Hay en el morir, aterrador
aliento que persigue con hábito masculino.
Se tumba, coqueta, en la pose de la verdad;
nos mira, nos sonríe, nos espera;
ciertamente, hay en la muerte algo femenino.
aliento que persigue con hábito masculino.
Se tumba, coqueta, en la pose de la verdad;
nos mira, nos sonríe, nos espera;
ciertamente, hay en la muerte algo femenino.
Los tres hermanos
Feliz en su trono, todo era, nada sucedía.
Atormentado perdía la inmediata percepción incomprensible.
Pobrecillo aún tenía fe en el término medio,
pero le visitaban alegres furibundas dudas
doradas a veces.
Atormentado perdía la inmediata percepción incomprensible.
Pobrecillo aún tenía fe en el término medio,
pero le visitaban alegres furibundas dudas
doradas a veces.
lunes, 24 de enero de 2011
VI
.....En cualquier caso, antes del amanecer el conflicto se había resuelto. No las tensiones: la despedida estuvo acompañada de la misma parafernalia nerviosa del recibimiento. Hasta tal punto, que Irving dudaba que fuera verdad nada de lo contado esa noche, y sólo quería abandonar ese lugar enfermizo y maldito cuanto antes. Estaba más cansado que cuando dormían en el bosque; sólo su herida había encontrado cierto reposo.
.....Ninguno de los cinco hijos restantes los acompañó. Nuria opinaba que alguno sí hubiera querido marcharse. Louis intentó rastrear ese sentimiento en el rostro de alguno de ellos. Rostros huidizos, no era capaz de ver más que gente asustada. Pero el comentario de Nuria era del todo intranquilizador. El afecto de los extraños era tan feroz como el envite de los lobos. Y dejaba heridas borrosas. Él mismo estaba deseoso de encontrar a alguien de confianza.
.....Bueno, que antes de que el sol aportara algo de calor, habían dejado muy atrás el molino y seguían fielmente una vía ancha y firmemente trazada. Confiaban en llegar a un poblado en menos de dos jornadas. A ambos lados del camino, el denso bosque se había transformado en una dehesa de encinas y alcornoques, de troncos anchos, señores feudales del suelo y de la luz. Y las pendientes se serenaban paso a paso, como un mar que, queriendo serenarse con la distancia, iba dejando de ondular.
.....Y sí, es cierto, no he dicho nada sobre la historia que hubiera contado Louis Irving. Suponemos que lo contado del viaje es suficiente. ¿Y qué he contado, y qué significa este viaje?, podríais decir. Os fiais menos de mí que del viejo molinero, el de la mirada de harina y la sonrisa de esparto. Pero, ¿acaso puedo fiarme yo de lo que contaría nadie cuando el seguir de su historia depende de su propio relato? Quiero decir, ¿qué se dejaría de contar? Y está claro que tenemos que seguir con este personaje... ¿cuántas veces habrá que redefinir su pasado?
.....Está claro que, aunque los personajes, en su dudosa independencia, puedan abandonar el momento y seguir su camino, nosotros, en cambio aún no hemos superado nuestra estancia en el molino.
.....Ninguno de los cinco hijos restantes los acompañó. Nuria opinaba que alguno sí hubiera querido marcharse. Louis intentó rastrear ese sentimiento en el rostro de alguno de ellos. Rostros huidizos, no era capaz de ver más que gente asustada. Pero el comentario de Nuria era del todo intranquilizador. El afecto de los extraños era tan feroz como el envite de los lobos. Y dejaba heridas borrosas. Él mismo estaba deseoso de encontrar a alguien de confianza.
.....Bueno, que antes de que el sol aportara algo de calor, habían dejado muy atrás el molino y seguían fielmente una vía ancha y firmemente trazada. Confiaban en llegar a un poblado en menos de dos jornadas. A ambos lados del camino, el denso bosque se había transformado en una dehesa de encinas y alcornoques, de troncos anchos, señores feudales del suelo y de la luz. Y las pendientes se serenaban paso a paso, como un mar que, queriendo serenarse con la distancia, iba dejando de ondular.
.....Y sí, es cierto, no he dicho nada sobre la historia que hubiera contado Louis Irving. Suponemos que lo contado del viaje es suficiente. ¿Y qué he contado, y qué significa este viaje?, podríais decir. Os fiais menos de mí que del viejo molinero, el de la mirada de harina y la sonrisa de esparto. Pero, ¿acaso puedo fiarme yo de lo que contaría nadie cuando el seguir de su historia depende de su propio relato? Quiero decir, ¿qué se dejaría de contar? Y está claro que tenemos que seguir con este personaje... ¿cuántas veces habrá que redefinir su pasado?
.....Está claro que, aunque los personajes, en su dudosa independencia, puedan abandonar el momento y seguir su camino, nosotros, en cambio aún no hemos superado nuestra estancia en el molino.
domingo, 23 de enero de 2011
Arqueología de los sentimientos
Asfalto, neón, semillas en tus labios.
Fibra óptica, litio, sangre en tu corazón.
Tu prisión ha abierto una brecha, antiguo dedal,
de rosas.
Fibra óptica, litio, sangre en tu corazón.
Tu prisión ha abierto una brecha, antiguo dedal,
de rosas.
Infinito
Beber no es una estupidez,
pero beber para saciar la sed sí lo es.
Vivir para salvar la vida es una estupidez,
pero vivir no lo es.
No hables para derrotar al silencio,
habla para que el silencio siga
tu ejemplo.
pero beber para saciar la sed sí lo es.
Vivir para salvar la vida es una estupidez,
pero vivir no lo es.
No hables para derrotar al silencio,
habla para que el silencio siga
tu ejemplo.
sábado, 22 de enero de 2011
Imposible
Y ahora que te conozco, ahora, tener que
reconstruir todo este mundo antes de un segundo.
¡Tanto odio el mundo antes de ti!
Tentado de dejarlo en ruinas
para amarte.
reconstruir todo este mundo antes de un segundo.
¡Tanto odio el mundo antes de ti!
Tentado de dejarlo en ruinas
para amarte.
viernes, 21 de enero de 2011
jueves, 20 de enero de 2011
Incógnitas
Eran tus obsesiones un collar de perlas ensartadas
por el hilo de la sensatez en torno al cuello de tu belleza
para regalo de mi entendimiento.
por el hilo de la sensatez en torno al cuello de tu belleza
para regalo de mi entendimiento.
El beso que nos falta
Con la paciencia de tu trabajo cifrabas,
como un soplo, el arabesco de mi esperanza.
como un soplo, el arabesco de mi esperanza.
miércoles, 19 de enero de 2011
La Lengua
Primero fue un puñal, una quijada bañada en sangre.
Antes la paradoja de una ambición imposible.
Después, todo un historial de palabras marcadas
con el eterno estigma de lo intocable.
Y ahora, el misterio de un encuentro significante.
Antes la paradoja de una ambición imposible.
Después, todo un historial de palabras marcadas
con el eterno estigma de lo intocable.
Y ahora, el misterio de un encuentro significante.
Antologías
Las palabras son como las piedras en el campo:
nunca podré decir que son mías,
pero siempre seré responsable si te las lanzo.
(Unos piensan en las catedrales, otros trazan
puentes sobre los furibundos ríos, como si nunca
fueran los pensamientos los transitados,
los habitados, los vividos, los enunciados,
los despiadadamente a la deriva entrelanzados)
nunca podré decir que son mías,
pero siempre seré responsable si te las lanzo.
(Unos piensan en las catedrales, otros trazan
puentes sobre los furibundos ríos, como si nunca
fueran los pensamientos los transitados,
los habitados, los vividos, los enunciados,
los despiadadamente a la deriva entrelanzados)
martes, 18 de enero de 2011
Disolución de la ignorancia
No es el vacío (la nada, lo falso o el no-ser)
el estorbo en que tropiezas tantas veces;
sino un ejército de inopinables verdades
que algunos ilusos confundirán con las mentiras.
el estorbo en que tropiezas tantas veces;
sino un ejército de inopinables verdades
que algunos ilusos confundirán con las mentiras.
lunes, 17 de enero de 2011
V
CONTINÚA LA NARRACIÓN DE LOS HECHOS VIVIDOS POR JOHANNES MEHLBLICK EN EL VIEJO MOLINO.
.....«Se presentó un batallón. ¡Brutos! Arrasaron con lo que pudieron, con los despojos de lo que nos quedaba. Por la noche, mientras los soldados dormían la borrachera intentamos esconder todo lo que pudimos. Lo demás se lo llevaron. Y así vinieron otros y otros. Cuando no vieron nada que llevarse, los capitanes se fijaron en mis hijos, y se llevaron a Egmont y a William, mis dos hijos mayores. Yo les rogué, pero no tuvieron contemplaciones. Los pertrecharon y se marcharon en una mañana.
.....Luego, meses después, llegaron otros. Mi hijo Egbert se dejó engatusar. Se marchó con una tropa, en busca de sus hermanos, decía. Vivir aquí es duro, y cuando se fueron sus hermanos se sintió muy mal. Mis otros hijos son pequeños. Pero ellos ya no son niños, ya no son niños. Estos sí y he de tener cuidado, los soldados son brutos, cuando vienen, están acostumbrados a la violencia. Algunos se enternecen cuando ven a los críos, les recuerdan a su familia, otros, en cambio, hay que tener cuidado. Por eso los escondo. Temo que mis hijos crezcan, y mis hijas. Ya no sé muy bien el tiempo que pasa y no los reconozco, me siguen pareciendo niños. Tal vez ya no lo sean. Yo soy viejo, sí. Los meses pasan y no lo sé. Tal vez sean años, esta guerra tan larga.
.....Y llegaron, los últimos, los seis que tú dices. No son distintos: jóvenes, de mirada pesada, y cargados con ropas duras y armas. Pasaron aquí dos noches. No vieron a los niños, los escondí, y como tú se extrañaban de verme solo. Yo miraba al joven, al más joven, no era un soldado, ¡claro que no! Vuestro hermano. ¡Os lleváis a los jóvenes! Sois peor que la muerte. Y llegáis vosotros. Un soldado y dos niños ¡niños, por todos los cielos!
.....Yo fui niño aquí. Esto era un lugar grande, llegaban a todas partes a compartir sus riquezas y sus historias. Y ahora os los lleváis, todo os lo lleváis. Por favor, dejadnos aquí.¡Quedáos aquí! ¡Sí, entre los dos podemos cuidar de los niños y gestionar el molino! Me ayudarás a proteger a los niños, no tienes que ir a la muerte».
.....«Se presentó un batallón. ¡Brutos! Arrasaron con lo que pudieron, con los despojos de lo que nos quedaba. Por la noche, mientras los soldados dormían la borrachera intentamos esconder todo lo que pudimos. Lo demás se lo llevaron. Y así vinieron otros y otros. Cuando no vieron nada que llevarse, los capitanes se fijaron en mis hijos, y se llevaron a Egmont y a William, mis dos hijos mayores. Yo les rogué, pero no tuvieron contemplaciones. Los pertrecharon y se marcharon en una mañana.
.....Luego, meses después, llegaron otros. Mi hijo Egbert se dejó engatusar. Se marchó con una tropa, en busca de sus hermanos, decía. Vivir aquí es duro, y cuando se fueron sus hermanos se sintió muy mal. Mis otros hijos son pequeños. Pero ellos ya no son niños, ya no son niños. Estos sí y he de tener cuidado, los soldados son brutos, cuando vienen, están acostumbrados a la violencia. Algunos se enternecen cuando ven a los críos, les recuerdan a su familia, otros, en cambio, hay que tener cuidado. Por eso los escondo. Temo que mis hijos crezcan, y mis hijas. Ya no sé muy bien el tiempo que pasa y no los reconozco, me siguen pareciendo niños. Tal vez ya no lo sean. Yo soy viejo, sí. Los meses pasan y no lo sé. Tal vez sean años, esta guerra tan larga.
.....Y llegaron, los últimos, los seis que tú dices. No son distintos: jóvenes, de mirada pesada, y cargados con ropas duras y armas. Pasaron aquí dos noches. No vieron a los niños, los escondí, y como tú se extrañaban de verme solo. Yo miraba al joven, al más joven, no era un soldado, ¡claro que no! Vuestro hermano. ¡Os lleváis a los jóvenes! Sois peor que la muerte. Y llegáis vosotros. Un soldado y dos niños ¡niños, por todos los cielos!
.....Yo fui niño aquí. Esto era un lugar grande, llegaban a todas partes a compartir sus riquezas y sus historias. Y ahora os los lleváis, todo os lo lleváis. Por favor, dejadnos aquí.¡Quedáos aquí! ¡Sí, entre los dos podemos cuidar de los niños y gestionar el molino! Me ayudarás a proteger a los niños, no tienes que ir a la muerte».
domingo, 16 de enero de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
viernes, 14 de enero de 2011
jueves, 13 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Espía
Sé que algo de mí puede romper las barreras del tiempo y del espacio
porque algo de tu amor ha taladrado las inexpugnables paredes
..........................................de mi estómago.
porque algo de tu amor ha taladrado las inexpugnables paredes
..........................................de mi estómago.
martes, 11 de enero de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
IV
LO QUE CONTÓ EL MOLINERO JOHANNES MEHLBLICK, EL JOVEN, SOBRE SU HISTORIA; COHESIONADA, REORDENADA Y AUMENTADA.
.....En tiempos de paz, el camino que baja de las montañas era muy transitado. Grupos de mercaderes venían de las regiones del este para comerciar con los puertos del valle. Pero el primer refugio que encontraban, era este molino, a varios días de camino aún de las grandes villas. En tiempos de su abuelo, el viejo Johannes Mehlblick, el molino era un complejo de talleres y granjas en todo su esplendor. Su fama se extendía a ambos lados de las montañas, y el viejo abuelo gozaba de la dignidad y los respetos de un rey.
.....Luego comenzó la guerra, y el paso de las montañas se vació. El molino quedó convertido en algo como un castillo o monasterio, al margen de las turbulentas políticas de una u otra región. A tanta prosperidad había llegado que podrían haberse mantenido en una rigurosa autarquía. Pero pronto, empezaron a salir del bosque los salteadores y bandidos que lo infestaban, y que se habían quedado sin presas. El viejo Mehlblick consiguió resistir épicamente aquellos largos meses, en los que noche tras noche aparecían como fantasmas los ladrones.
.....Murió el abuelo y, entonces, muchos granjeros y artesanos decidieron marcharse. El padre de Johannes el joven, William Mehlblick, tuvo que trabajar arduamente para mantener la economía del molino. Estableció regímenes austeros, urdió negocios alambicados con los que aún no se decidían a marcharse o con los pocos que aún seguían llegando. En realidad, no hacía sino remendar estrategias cada vez más difíciles de sostener, ralentizando una decadencia inevitable (*esta última reflexión no es propia de los relatos del molinero).
.....En los primeros años, consiguió sobrevivir con los grandes ejércitos que llegaban desde el este. Luego eso también acabó. Así, terminó por dividir a la familia en dos empresas: los dos hermanos mayores de Johannes quedaron a cargo del molino, mientras que los otros tres, Conrad, Ernest, y el propio Johannes, se establecieron en las ciudades del valle como proveedores y mercaderes. Era el mismo padre, William, quien iba y venía transportando las mercancías. A todas luces, resultaba un negocio irreal, y a pesar de la obsesiva tenacidad de William por sostener su herencia, el viejo molino, el orgullo del sendero, se marchitaba sin remedio.
.....Nada de esto sabían, en principio, los tres hermanos establecidos en las villas. El apoyar que el molino les ofrecía les permitió, como el seno a los lactantes, afianzar su propia posición hasta crear pequeños negocios bastante solventes. En poco tiempo, el joven Johannes supo adaptarse a la realidad de las calles, a la agitación prebélica. Su tienda de bollos y embutidos, siguiendo el modelo del molino, aglutinando pequeños granjeros y artesanos, consiguió un lugar predominante en la región. Y llegó a considerar el tributo que tenía que servirle a su padre como un trámite de honor, una mera prenda de gratitud, inútil. Hasta que un buen día, el afanoso William dejó de aparecer por el pueblo, y ya no supo nada más del molino ni de sus hermanos.
.....Johannes se casó. Tuvo ocho hijos (*cinco de los cuales son los que habían permanecido ocultos a la llegada de Louis Irving, Tomás y Nuria). Y el talento para hacer prosperar un negocio se le amputó sin previo aviso. Tras quince años de guerra inestable, de noticias traídas siempre desde otra parte, una repentina retahíla de batallas inundaron el valle. Violencia, delincuencia, enfermedad y muerte tomaban las calles fueran donde fueran. La esposa de Johannes murió. El negocio de embutidos, saqueado oleada tras oleada, se desvaneció: sueños y cimientos.
.....Fue así que el joven pero demacrado Johannes Mehlblick decidió volver al viejo molino, con sus hijos. No encontró más que las ruinas de un viejo imperio. Vacío, desolado, con los mismos síntomas de depravación que apestaban la comarca. Cadáver; con todo, aún quedaban restos con los que sobrevivir, como alimañas, lejos del mundo.
.....Luego comenzó la guerra, y el paso de las montañas se vació. El molino quedó convertido en algo como un castillo o monasterio, al margen de las turbulentas políticas de una u otra región. A tanta prosperidad había llegado que podrían haberse mantenido en una rigurosa autarquía. Pero pronto, empezaron a salir del bosque los salteadores y bandidos que lo infestaban, y que se habían quedado sin presas. El viejo Mehlblick consiguió resistir épicamente aquellos largos meses, en los que noche tras noche aparecían como fantasmas los ladrones.
.....Murió el abuelo y, entonces, muchos granjeros y artesanos decidieron marcharse. El padre de Johannes el joven, William Mehlblick, tuvo que trabajar arduamente para mantener la economía del molino. Estableció regímenes austeros, urdió negocios alambicados con los que aún no se decidían a marcharse o con los pocos que aún seguían llegando. En realidad, no hacía sino remendar estrategias cada vez más difíciles de sostener, ralentizando una decadencia inevitable (*esta última reflexión no es propia de los relatos del molinero).
.....En los primeros años, consiguió sobrevivir con los grandes ejércitos que llegaban desde el este. Luego eso también acabó. Así, terminó por dividir a la familia en dos empresas: los dos hermanos mayores de Johannes quedaron a cargo del molino, mientras que los otros tres, Conrad, Ernest, y el propio Johannes, se establecieron en las ciudades del valle como proveedores y mercaderes. Era el mismo padre, William, quien iba y venía transportando las mercancías. A todas luces, resultaba un negocio irreal, y a pesar de la obsesiva tenacidad de William por sostener su herencia, el viejo molino, el orgullo del sendero, se marchitaba sin remedio.
.....Nada de esto sabían, en principio, los tres hermanos establecidos en las villas. El apoyar que el molino les ofrecía les permitió, como el seno a los lactantes, afianzar su propia posición hasta crear pequeños negocios bastante solventes. En poco tiempo, el joven Johannes supo adaptarse a la realidad de las calles, a la agitación prebélica. Su tienda de bollos y embutidos, siguiendo el modelo del molino, aglutinando pequeños granjeros y artesanos, consiguió un lugar predominante en la región. Y llegó a considerar el tributo que tenía que servirle a su padre como un trámite de honor, una mera prenda de gratitud, inútil. Hasta que un buen día, el afanoso William dejó de aparecer por el pueblo, y ya no supo nada más del molino ni de sus hermanos.
.....Johannes se casó. Tuvo ocho hijos (*cinco de los cuales son los que habían permanecido ocultos a la llegada de Louis Irving, Tomás y Nuria). Y el talento para hacer prosperar un negocio se le amputó sin previo aviso. Tras quince años de guerra inestable, de noticias traídas siempre desde otra parte, una repentina retahíla de batallas inundaron el valle. Violencia, delincuencia, enfermedad y muerte tomaban las calles fueran donde fueran. La esposa de Johannes murió. El negocio de embutidos, saqueado oleada tras oleada, se desvaneció: sueños y cimientos.
.....Fue así que el joven pero demacrado Johannes Mehlblick decidió volver al viejo molino, con sus hijos. No encontró más que las ruinas de un viejo imperio. Vacío, desolado, con los mismos síntomas de depravación que apestaban la comarca. Cadáver; con todo, aún quedaban restos con los que sobrevivir, como alimañas, lejos del mundo.
domingo, 9 de enero de 2011
La Curiosidad y el Paraíso
Indudablemente, primero fue el pecado, del que surgieron ciertos deberes.
Igual que primero fue el odio, del que surgieron ciertos amores.
Primero fue la muerte, y luego la esperanza.
. . . . . . . . . . . . . Antes de la duda no había nada.
Igual que primero fue el odio, del que surgieron ciertos amores.
Primero fue la muerte, y luego la esperanza.
. . . . . . . . . . . . . Antes de la duda no había nada.
Mi amigo me prohibió
Como mi amigo me prohibió escribir de mí,
yo mismo me he condenado a ser
la presa de las realidades que cazo.
Vosotros me veis con mi traje y mis armas,
como un loco enamorado de su redención.
yo mismo me he condenado a ser
la presa de las realidades que cazo.
Vosotros me veis con mi traje y mis armas,
como un loco enamorado de su redención.
sábado, 8 de enero de 2011
Memoria
Al despedirte creí ver tu silueta marcada en la lluvia;
pero era el arpegio de las gotas que reían para siempre.
pero era el arpegio de las gotas que reían para siempre.
Espuma
Por la espiral de las aguas gotas de olas
inclementes en el diluvio salpicaban la lluvia
sobre el océano. En alguna parte algo
como el vacío, pero no exactamente.
inclementes en el diluvio salpicaban la lluvia
sobre el océano. En alguna parte algo
como el vacío, pero no exactamente.
viernes, 7 de enero de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
Misión cumplida
Con qué ilusión entregaría la pequeña diosa
su trabajo terminado cuando le encargaron
que hiciera la tristeza.
su trabajo terminado cuando le encargaron
que hiciera la tristeza.
Las estrellas son polvo de nosotros
Los dioses incitaron a los reyes sus pirámides
para que miles de alientos humanos supieran
ser esclavos, soldados, turistas, féretros, sabios
entre historias e historias sangrantes de amor.
para que miles de alientos humanos supieran
ser esclavos, soldados, turistas, féretros, sabios
entre historias e historias sangrantes de amor.
miércoles, 5 de enero de 2011
martes, 4 de enero de 2011
Indiferencia
Desde donde hace tiempo llegó lo mejor de ti
ni si quiera se ríe viendo tus ridículos esfuerzos
por alcanzarte.
ni si quiera se ríe viendo tus ridículos esfuerzos
por alcanzarte.
Darwinismo del Verbo
Las piedras emprendieron un viaje que ni tú
ni el Fénix, ni el Demonio comprenderéis
empeñados en vuestra intermitente unicidad.
ni el Fénix, ni el Demonio comprenderéis
empeñados en vuestra intermitente unicidad.
lunes, 3 de enero de 2011
IIIa
IRVING AMORDAZADO POR EL MOLINERO
.....Con un movimiento frenético, envuelve a Nuria y a Tomás en una sola manta, antes de que atinen a despertarse. Con fuerza los carga como un saco y aprieta la manta con otra cuerda. Coloca el fardo final a pocos metros de Louis, de forma que pudieran verse mutuamente. Llama a voces a los chicos, que aparecieron en tropel poco después: cinco mocosos sucios y nerviosos, de entre once y cinco años.
.....–¡Quédate atento de los de la manta! –indicó al mayor el molinero.
Blandió el cuchillo de Louis con intención difusa y cogió con la otra mano una jarra de agua. Da algunos pasos aquí y allá, su mente está inquieta. Tomás seguía con la mirada los titubeos de Mehlblick. ¿Qué tipo de persona era?, ¿qué pretendía? El molinero parecía haber olvidado a los hurones, o tal vez no le importaban en absoluto. Si salían de ésta debía enseñar a los hurones a roer cuerdas.
.....Finalmente, el molinero se plantó delante del cuerpo derrotado del soldado. Lo miró, como si con su mirada sola se produjesen todos los actos. Mira a los niños: todo parece controlado. Mira al soldado. Como un espasmo derrama el agua sobre la cabeza de Louis. Éste se despierta sobresaltado y ve truncado su reflejo por las mordazas.
.....–Bien, amigo mío –el tono de Mehlblick está roto –, ahora vas a decirme quiénes sois, qué hacéis aquí, qué pretendéis. Y ahora vas a cuidad mucho mejor tu historia o no verás el final... Con el hambre se pierden los escrúpulos... y este invierno hemos pasado mucha hambre... ¡Habla! ¡Habla!
.....Con un movimiento frenético, envuelve a Nuria y a Tomás en una sola manta, antes de que atinen a despertarse. Con fuerza los carga como un saco y aprieta la manta con otra cuerda. Coloca el fardo final a pocos metros de Louis, de forma que pudieran verse mutuamente. Llama a voces a los chicos, que aparecieron en tropel poco después: cinco mocosos sucios y nerviosos, de entre once y cinco años.
.....–¡Quédate atento de los de la manta! –indicó al mayor el molinero.
Blandió el cuchillo de Louis con intención difusa y cogió con la otra mano una jarra de agua. Da algunos pasos aquí y allá, su mente está inquieta. Tomás seguía con la mirada los titubeos de Mehlblick. ¿Qué tipo de persona era?, ¿qué pretendía? El molinero parecía haber olvidado a los hurones, o tal vez no le importaban en absoluto. Si salían de ésta debía enseñar a los hurones a roer cuerdas.
.....Finalmente, el molinero se plantó delante del cuerpo derrotado del soldado. Lo miró, como si con su mirada sola se produjesen todos los actos. Mira a los niños: todo parece controlado. Mira al soldado. Como un espasmo derrama el agua sobre la cabeza de Louis. Éste se despierta sobresaltado y ve truncado su reflejo por las mordazas.
.....–Bien, amigo mío –el tono de Mehlblick está roto –, ahora vas a decirme quiénes sois, qué hacéis aquí, qué pretendéis. Y ahora vas a cuidad mucho mejor tu historia o no verás el final... Con el hambre se pierden los escrúpulos... y este invierno hemos pasado mucha hambre... ¡Habla! ¡Habla!
.
IIIb
EL MOLINERO AMORDAZADO POR LOUIS IRVING
.....El soldado le indicó a Tomás recién despierto, la soga con la que tenía que atar al molinero a la silla, mientras no dejaba de picarle un poco la nuca. El molinero sollozaba sin querer hacer ruido, y su desesperación se desbordaba en tics y espasmos de impotencia.
.....Terminada la tarea, Louis clavó le cuchillo en la mesa y se sentó frente a Mehlblick.
.....–En realidad, me alegro de que por fin podamos jugar con las cartas boca arriba. Es obvio que estás aterrorizado, y llevas aterrorizado desde que llegamos. Créeme, tengo alguna experiencia en esto del terror. Por eso sé muy bien que no he de ser nada indulgente contigo. Nos vendría muy bien tu ayuda, pero no tengo más tiempo para ganarme tu confianza. Así que, cuéntanos qué escondes, de qué tienes miedo.
.....Terminada la tarea, Louis clavó le cuchillo en la mesa y se sentó frente a Mehlblick.
.....–En realidad, me alegro de que por fin podamos jugar con las cartas boca arriba. Es obvio que estás aterrorizado, y llevas aterrorizado desde que llegamos. Créeme, tengo alguna experiencia en esto del terror. Por eso sé muy bien que no he de ser nada indulgente contigo. Nos vendría muy bien tu ayuda, pero no tengo más tiempo para ganarme tu confianza. Así que, cuéntanos qué escondes, de qué tienes miedo.
domingo, 2 de enero de 2011
Lapsus de qué
Cuántas veces has dejado tu pensamiento
hundido en cualquiera de los fangos,
y lo has visto resucitar como si nadie creyera en milagros.
O qué es entonces lo que se zambulle en la inercia,
la repetición, ignoradamente perpetrado a sabiendas.
hundido en cualquiera de los fangos,
y lo has visto resucitar como si nadie creyera en milagros.
O qué es entonces lo que se zambulle en la inercia,
la repetición, ignoradamente perpetrado a sabiendas.
sábado, 1 de enero de 2011
República
La mentira es la poética de nuestras intenciones.
La ficción es el tablero de nuestras realidades.
La verdad juega con dados que no conocemos.
La ficción es el tablero de nuestras realidades.
La verdad juega con dados que no conocemos.
Dicho de otro modo
Sólo hay mentira en nuestras intenciones.
Sólo hay ficción en la realidad.
Sólo hay verdad en nuestra ignorancia.
Sólo hay ficción en la realidad.
Sólo hay verdad en nuestra ignorancia.
Colofón
Trastocando el amor por nuestro,
torno el enigma de mi vida
por la máscara de lo com-prens-ible.
torno el enigma de mi vida
por la máscara de lo com-prens-ible.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Espejo
He de saber ser feliz, para los que sólo quieren ser felices.
He de saber ser desgraciado, para los que sólo buscan la desdicha.
Debo saber ser ignorante, para quien quiere permanecer en la ignorancia.
Debiera ser más sabio que quienes pretenden ser sabios.
Ser el ser para cada cosa en cada parte.
Y ser nada para la nada.
He de saber ser desgraciado, para los que sólo buscan la desdicha.
Debo saber ser ignorante, para quien quiere permanecer en la ignorancia.
Debiera ser más sabio que quienes pretenden ser sabios.
Ser el ser para cada cosa en cada parte.
Y ser nada para la nada.
jueves, 30 de diciembre de 2010
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