lunes, 17 de octubre de 2011

Ya castigas al mañana, y sus castigos
te atenazan. ¿Por qué no lo dejo
libre, tranzado de amor, de incógnitas
de incertidumbres, de libertad,
tal como he dejado cariñosamente abandonados
los besos que el ayer siniestramente me daba.
Amanece y sea.
¿No bastan los días para comprender que no vas a ser destruido? Si no es así, ¿qué esperas para acostumbrarte a esta perpetua destrucción?

domingo, 16 de octubre de 2011

Antes de conocerte, notaba cierto malestar, que no era otra cosa sino, por doquier, tu ausencia. Por ti, estoy aún más inquieto, ahora.
Ese matiz que irá contigo para siempre.
Pensé que me exigías toda una vida, cuando sólo te bastaban mis palabras. Y sólo unas pocas, las justas, las necesarias.
Si aún no tengo tu nombre,
momento, qué ganas con pasar.

sábado, 15 de octubre de 2011

Nos conocimos, frente a frente, y, desde ese instante, nuestros secretos abandonaron la ciudad. No se sentían importantes.
Pero mi corazón sólo sabe seguir tus pasos. Y si no latieras te enseñaría a andar; aunque te fueras donde no sepa seguirte.
Quien en busca de la Verdad abandona lo verdadero.
Qué triste es vernos subordinados a las cosas. Qué triste es vernos como cosas. Como objetos de nuestra propia tristeza. Sin visión del Otro.

viernes, 14 de octubre de 2011

Y te seré, entregado

Vibrante de amor
me entregarás tus dudas
y yo las cuidaré, las alimentaré,
regaré con tiempo sus ansias,
hasta convertirlas en un enigma.

Amatio et imitatio

Tan sólo amar, pues no puedo saber. Sólo puedo atrapar lo que pueda del caos y entregarlo, como si fuera mío, como si fuera libre, y amar lo que tal vez no sea una ilusión de la libertad.
La otra opción es vivir encadenados con ese pasar de la vida, y ver las sombras de nuestras propias cadenas, dibujando, como serpientes que se contonean, lo que diríamos son sombras de las ideas con que miramos las cosas. Es mirarnos y entragarnos o dejarnos diluir en nuestras propias sombras, fingiendo que imitamos a los sabios.
Como una paciente esponja o una certera
y abstracta jeringuilla, extraes
el veneno de la realidad de las cosas.
Lo impregnas con tus inmensos sentimientos,
lo fermentas, lo catalizas y lo devuelves
en forma de veneno, para que el amor
sea nuestra sentencia.

jueves, 13 de octubre de 2011

Y, sin embargo, sucede.
El mejor indicio de que Dios está enfadado es su silencio.
La risa es lo opuesto a la soledad.

Dado que no puedo acertar siempre

Como ha llegado el momento
en que soy castigado por mis errores,
no me queda otra que amarlos
para que sus castigos sean justos,
y me hieran lo debido sin destruirme,
ni envilecerme, ni gozar de mi estado
miserable.
Y he de cuidarlos, con mimo, y atención,
para evitar que caiga sobre ellos
la estupidez.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Te amo de tal manera, que si me dejaras contigo
me destruiría. Y, sin embargo, escribo,
te quedas, y yo también sigo aquí.
Llevo años lanzándome a la calle, gritando,
enseñando a otros a lanzarse a la calle y gritar,
con la esperanza de que lo que tengas delante,
con las generaciones,
no sea yo, no sea lanzado, no sea un grito.

(Y entre tanto a veces te beso, y aprendo a besarte)

Tranquilos en sus adentros

Es imposible sacar a las personas de su error.
Todo lo más, hacerlas salir con sus aciertos.
Hasta que se vean exiliados de su centro.
Lo que nunca fue. Lo que fue y no importa.
Sin piel y atropellados vagabundos.

martes, 11 de octubre de 2011

No se puede amar el pasado,
pues es el instrumento con el que nos sentimos
amados. El presente
es el único sendero, nítido y fugaz,
al amor, al futuro.
Donde menos lo pensaba encontré el secreto para perdonarte.
Tan insistente es la fe y tan infiel el olvido.
Así aman las cosas los regalos del pensamiento.
Empiezo a sospechar de mi cariñoso cinismo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Ninguna verdad es tan importante como tú.
A veces no puedo soportar que el resto del mundo esté equivocado y no comprenda mis errores.
No lo toques, vaya a ser
que se aleje de ti
y lo mejores.

Perdición

Tanto sentí que me escuchabas que me creí
capaz de decir cualquier cosa
y esa fue mi perdición.
Ahora, sólo me sale decir lo más oportuno
pues no puedo saber qué estás escuchando.

domingo, 9 de octubre de 2011

Antes no había nada

El lenguaje, sacándolos de tu abismada cabeza,
hace real los deseos.
Los sitúa ante la autoridad del caos.
Reconocerte fue un grito
por todo lo que consideraba bueno y sabio
y no eras tú, el bien y la sabiduría
que otorgas.
Cuando me topo con las palabras
me encuentro lecciones.

sábado, 8 de octubre de 2011

Las personas no están ahí para curarlas;
sino para conocerlas.
No puedo saber amarte si no te lo sé decir y que comprendas.
El verdadero saber es aquél que transmite su ignorancia.
Llevo meses de obras y todo me parece igual.
Leo una frase de un genio y ya algo ha cambiado.
Y aún no comprenden que las palabras
construyen más que las piedras.
La tierra robará mi cuerpo y qué
te dejará. Las palabras roban mi amor
para que otros, diciendo quién sabe
qué, te amen eternamente.

viernes, 7 de octubre de 2011

El Tiempo es el amante perfecto

El tiempo es el amante perfecto.
Tolera todas mis infidelidades.
Con todo su amor se entrega a mí
sin menoscabo del amor a otro.
Me presenta lo hermoso y lo terrible.
Me hace amar con esperanza
y añorar cuanto he perdido.
Se reserva para el final
el secreto de la muerte.

Porque queremos amar

Porque queremos amar la nada
nos perdemos por los vacíos.

Vive

Me nombró un instante y me hizo
amar la eternidad.
Me robó un instante y me hizo
amar la eternidad.

jueves, 6 de octubre de 2011

Olvido que es mi memoria la que tiembla
cuando el obsesivo eco de mañana me paraliza.
También creo en quien duda de mis necesidades.
Cuando recuerdo mis latidos, compruebo,
que, a pulso las vidas y los sueños,
levantaré un edificio de amor
sobre cimientos de corazones rotos.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Inminente

Rastreo las huellas sobre las que cabalgan las imprecisiones.
Tal vez nunca daré contigo, pero pronto podré
incendiar los corazones con tu historia.
Desde posiciones ignotas llegarán a penas por un fragmento,
para que les recompense con un buen final.

Gradiente entre dos soledades

Si atendiéramos a su paseo, que se desliza
en lo que para otro, hace un rato, era tristeza,
o sólo una hoja,
ese detalle en el vacío que las mentes aún
no han acertado a describir.

martes, 4 de octubre de 2011

Amanecer

En estas horas de fuego y rosas, negocia el día
con su propia oscuridad. Nuestros sueños esperan
a que su enfermedad se resuelva en las cosas.
No podría soportar esta deliberación un instante más.
Parpadeo y es otro quien ocupa mi lugar en esta locura.
Con qué facilidad se hacen protagonistas los objetos.
Basta un tintineo, una mirada, apenas
un roce que senos atraganta. Un rayo
que nos devolviera tan solo a la química. ¡Tan quietos!

Los ciegos no sabrán cómo arrancarme los ojos.
Los sordos nunca han oído cómo cercenar sus manos.
Con un filo de mi cráneo grabo en las paredes
de mi prisión mi deseo de ser libre.

Pero ajeno a las superficies los fantasmas
no entienden ese idioma.

Ardo por que envíes tu mirada, y no seas la muerte.

lunes, 3 de octubre de 2011

Se pasaba las horas investigando
cómo era posible que él fuera feliz
mientras los demás se empeñaban
en absurdos y tortuosos afanes.
Su propia felicidad era un absurdo que le
atormentaba.
Dios. Palabra. Ley. Padre.
Tal vez conozcas a la persona que has sido.
Pero si ya conoces a aquella que vas a ser
es que estás muerto.

Ideas

En tiempos de paz se siembra la guerra
y en tiempos de guerra se siembra la paz;
pero en estos años de sequía, ciertamente
no sé qué pensar.

domingo, 2 de octubre de 2011

Sin el más mínimo respeto por las cosas
con tal de borrar la suciedad.
Ni las personas.
Ya sólo finjo en aquello con que me engaño a mí mismo.
¡Ah, gente necesitada! Gente que se aferra a su idea,
que quiere mover las cosas al ritmo que bailan sus ideas.
Mueven sus ojos en la dirección que marcan sus ideas.
Mueven sus manos en la dirección que marcan sus ideas.
Y así podrían seguir, hasta que me encontraran:
pues, ¿qué puede saber nadie de la necesidad?
Nada permanece, sino que sigue, y seguir
es casi un movimiento. Bien mirado, no hay
sueño más estático que el delirio de persecución.
Cuando me desperté estabas lejos, y tus caricias
fueron la manera en que acudí a buscarte.

Hasta la Muerte

Tus sonrisas son órdenes.

sábado, 1 de octubre de 2011

viernes, 30 de septiembre de 2011

Me didas

En la medida en la que soy destruido,
también me rodean menos los objetos.
Vacíos antes extraños ocupan su posición.
Surge, inesperado, lo digno de amor.
Lejos, borrosos, siguen arrastrándose
nuestros fantasmas. Revolotean;
pero ahora bailarán este nuevo ritmo.
Deseo no enturbiado por objeto, atraía
la materia hacia su singularidad.
Allí donde aún qué sabemos apenas,
el beso era inevitable.
En off, en espera, en insistente mecánica,
como una palabra, tal vez menudeada,
pero que aún no ha vibrado así en tu voz.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Tiempo, suelta mis cabellos

En tres horas he trenzado
la caída de mi casa,
el terror en mi país,
la pobreza de mi alma.

En tres horas he trenzado
pero tú
me pellizcas con los dedos.
El tiempo canturrea exigiendo perdón.

Rei

Sin tí estaría condenado a mí mismo.
Ellos no existen, y si existen están
en un lugar inaccesible del caos o de las piedras.
Amarlos, imposible. Comprenderlos,
una empresa inútil, un deseo insensato.
Pero ese detalle original, que arrasa
el Universo con lo que hasta ahora ha sido,
me fascina, me ciega, arrastra mi deseo, me
destruye a crecer y a través de ellos.

martes, 27 de septiembre de 2011

Dejado a cada instante y obligado
a amar lo que yo no quisiera.
Mientras opciones de ti me son
perdidas. He de vivir
allí donde llamean los conceptos,
allí donde sirven
y donde van a parar
los que ya no regresan.
He intentado, de veras, escribir
con palabras normales; pero, a mí
al menos, me resultó imposible no dejarme llevar
por todo lo improbable en el silencio
o por lo excepcional de la palabra.
Como un demonio en fuga, doy aliento
para hacer de mis palabras perfecta escucha,
y no callar.

Odio

Si afinas los oídos, verás que no
hay nada más parecido al presente
que el silencio. Por eso hoýmos
confundidos los robos que nos interesan.

lunes, 26 de septiembre de 2011

La escalera de Jacob

Comenzó por el error, clarividente descuido.
Paso a paso fue bordando el engaño,
hasta creerse del todo
un perfecto fingimiento.
No me digas que existen esos besos.
Un estado gobernado por un millón de tiranías
difícil o fácilmente podría ser llamado democracia.
Y, sin embargo, intenta aplicar esto a la armonía
del alma, a la tectónica de una catedral
o a la gramática.
Aplícalo al bullir de tus pasiones o al trasiego
de los días. Verás
lo que pasa.
Sólo yo he vivido un otropeyo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Qué gesto darías si supieras que cada matiz
te será devuelto, casi como un beso o una bofetada,
por el Otro, siempre atento, siempre despierto.
Y cuál si te atravesara el poderoso convencimiento
de ser abrazado por el más estremecedor de los vacíos.
¡Píllalos, píllalos, que se escapan tus pecados!
Podría parecer ridículo ese correr encorvado,
tras los caprichosos correteos de nuestros errores
tan pesados de llevar;
pero, no lo olvides, ese es el gesto de la humanidad.
El amor tiene algo de humillante para quien no lo posee.

sábado, 24 de septiembre de 2011

El maquinista

Sé quién eres.
Asesino del niño que pudo ser
(cualquier cosa menos yo).
Pero sabes
que la víctima siempre vuelve al lugar
del accidente.
Una y otra vez el esfuerzo de no ser.
Y olvidar las posibles consecuencias.
Reconstruir para soportar
el amor y la nada.
Ya sabes lo que de ti ha ido diciendo el olvido.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Ocasión

No hay amigo más desinteresado
que nuestras propias ideas.
Sin dudar, nos echarán por tierra
a la más mímima.
Una semana después de mi muerte
y ya vuelvo a creerme invulnerable.
Y tampoco he ganado paciencia
para soportar a ese estúpido que soy.
¡Yo!, que siempre pensé
que aprender era
inevitable.
¿Qué locura es la que dura sólo un instante?

miércoles, 21 de septiembre de 2011

A mi amigo el aguijón

CAPÍTULO UNO:

Sucedió que dos pulgas se detuvieron a analizar, concienzudamente, el lamentable estado al que se había visto reducida la condición de su especie. Apenas un instante en un rincón oscuro del mundo, sin más ventanas que la florida vidriera de sus propios pensamientos arrojados a la eternidad.

Decidieron hacer un panorama de aquella Edad de Oro, cuando campaban a sus anchas y su manera de ver las cosas dominaba la civilización si no el planeta. Ahí donde se sembraron las claves fundamentales de cuanto aún podemos entender. ¿Qué ideas había allí que condujeron al desastre? ¿El límite de qué estructuras se hubo de alcanzar?

[Teniendo en cuenta que la vida de las pulgas adultas (las larvas son mudas) no suele durar más de un mes (una primavera todo lo más); diferentes teorías han establecido que las conversaciones de las pulgas suelen ser incompletas y hábilmente inconclusas, de manera que los verdaderos temas de conversación deben seguirse de generación en generación. La mayoría de las pulgas, sin embargo, consideran tales teorías una aberración]

No podían menos que atender a la presión del género humano y, especialmente, a su obsesiva pulcritud creciente. Aquel que otrora fuera su principal proveedor de huéspedes, gracias a la proliferación y extensión de campos de ganado, sudorosos ejércitos, templos y catedrales fácilmente anidables por los inquietos pájaros... ese mismo, había reducido sus hábitats a la dispersa animalidad, o a antiguos continentes que, en verdad, nunca tuvieron importancia.

Algo había fallado a nivel de discurso. Véase: en política, el dolor, la sangre, la enfermedad y el hacerlos despertar y moverse... y sin embargo el movimiento y el pensamiento fue destinado a contener la sangre, el dolor, la enfermedad, sin derramamientos. Paradójico. En economía, el balance de vidas y muertes, o la gestión energética o la cantidad de bíomasa, el equilibrio químico-motor, bueno, todo eso que jamás supieron transmitir a los humanos. En cuanto al discurso religioso
  [se discute aún si los adultos sueñan; si la fase sueño-pensamiento se reduce a una antítesis plena entre larva-adulto, o bien alterna fases cíclicas], la posición decidida en el, ya de por sí difícil, esquema sexual de ellos mismos como pulgas.
¿Tal vez fuera ese el error? La pulga más joven parecía investida de una intuición novedosa. La más anciana intentaba enriquecer pacientemente las dimensiones del diálogo. No era tan importante el contenido del discurso, menos que su dicción; sino su estructura en relación a cada cientos de hermanos, o el paisaje de hospedaje, o los lapsus de atención, los avatares de sus sueños en estado de pupa o de latencia
 [recurso imposible de traducir al presente idioma ¿será, pues, algo religioso?]. Algo más verdadero aún se les escapaba.
¿A qué, pues esa obsesión por el tiempo? Ese paraíso perdido, esa sensación de falta, esa aspiración innoble a ser algo distinto... ¿no eran acaso cuestiones independientes a su condición de insectos, a su tamaño relativo, o al periodo del día que estaba tocando vivir? El dolor, el color, el olor no podían ser realmente la esencia de ningún replanteamiento. El placer y el hacer sólo eran juegos de palabras

[lamentablemente me resulta imposible traducir la jerga y la lógica de la religión de las pulgas]. Arte, ciencia, tecnología, por otro lado, nunca fueron parcelas del discurso siphonáptero, debido a la autosuficiente perfeción de su diseño corporal; y no es que lo toleraran en los demás seres, simplemente no lo contemplan.

martes, 20 de septiembre de 2011

Te echo de menos incluso en las cosas que no saben de amor.

Abran

Abrí mis ventanas y el mundo seguía allí.
Abrí tus ventanas y yo ya era distinto.

Nomos

Tal es la naturaleza de este amor
que por momentos algunos podrían
llamar mío.
Así que toda esta obra (¿piensas
en las cosmogonías?) más bien era
para insonorizar una parte.
Patético entonces el novedoso llenado
y vaciado de tu corazón.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Más que el asesino, de sus muertes;
el mensajero es responsable de su historia.
Admítelo de una vez: sabes
que eras el patético esfuerzo
por ver en este objeto este y no otro
objeto cualquiera, por evitar leer
es una palabra, cualquier palabra
posible, si no todas y a un tiempo.
Y tendrás la poca vergüenza de creerme
intocable.
El tiempo en tinta
y nuestras vidas, la caligrafía
con que escribimos
el significante de la muerte.