miércoles, 25 de abril de 2012

martes, 24 de abril de 2012

domingo, 22 de abril de 2012

La ceguera de un certero fantasma

No puedo conocerte, todo lo más deducirte
de los efectos de tu amor.
Así, te amo sin conocerte, y quisiera
ser yo la esencia pura de ese efecto.
El resto, ajeno a todo, objeto del amor,
es el verdadero sujeto de los actos.

sábado, 21 de abril de 2012

Eres amiga mía resistencia.
Trátame bien. Trabaja
tu esencia. Quiere el cambio
como quiere cambiar
el que habla.
Como predicando en un desierto de tiempo.
No podemos quitarnos la piel para hablar,
ni hablar hasta que se nos acaben
los discursos prestados. Sobre esos salones
bailemos hasta encontrarnos.

viernes, 20 de abril de 2012

¿Qué te llevas, que no es nada de mí?
¿Qué es este vacío que desde tu ausencia diría
que viene a construirme desde ahora?
Amigo, sumo tus años a los míos.
Tengo de edad sólo un momento
menos que Dios.
La cobardía deshace los momentos.
¡Cuántas veces pude haberte encontrado!

jueves, 19 de abril de 2012

No vivía en una historia
difícil de abandonar;
aunque ese conocimiento
me llegó más tarde.
Hay en el amor algo de fantasma.
Y eso es necesario y anima
al yo y alienta su esperanza.
Pero hay en el amor una herida
dejada en el ser por no sé qué
puñal que combustiona en la memoria
de las cosas y que nos reconcilia con la muerte,
si no fuera ese gesto una abominable traición.

miércoles, 18 de abril de 2012

No se es ido, sí acabado

El ahora no huye, idiotas.
Está siempre delante, riendo
nuestros intentos patéticos
por aprehenderlo. Nos acompaña,
amoroso, cualquiera de nuestros actos,
por más que no consigamos
nombrar su momento.
No me busques, distancia,
que me encuentras, y entonces, nos veremos
las caras, tú y yo. Y ella
cuidará los restos de alguno de los dos.
Si también es valioso, o
no es valioso o no
es también.

martes, 17 de abril de 2012

lunes, 16 de abril de 2012

No contamos el tiempo, contamos ausencias;
y cada objeto vale lo que me ayude a salvarla.
Si observara lo que soy, ya estaría siendo otro. Por eso me entrego, ciego, sin saber, qué harás, ahora, con el extraño que soy.

sábado, 14 de abril de 2012

Te detuviste a hablar en el punto exacto de mi vida.
Alguien ha creado las distancias antes
de conocernos. Saber de ti echa
por tierra los océanos para siempre.
Palabras que son el abrecartas de tus labios sellados.
¿Qué secreto me envías lacrado en tu beso?

jueves, 12 de abril de 2012

Exiliado del sopor

El sueño no me entiende. Piensa
que soy un entramado propio del caos.
El día me detesta, me maltrata,
con su aguijón vigilante no deja de incordiarme.
Me obliga a mirar un paisaje extraño...
¡qué tengo que ver yo con la vida!
A veces parpadeo con la eternidad.
A veces cuento las horas de mí mismo.

Carpe

Pero te tengo
atrapado con los dientes.
Y ni un suspiro hará
que te me escapes.

miércoles, 11 de abril de 2012

El único mito del Sol


.....Dicen de Hefesto, herrero de los dioses, que era feo y contrahecho; algo difícil de creer por las razones que expondré más adelante. Antes señalaremos que esta dificultad de fe es precisamente su rasgo de fealdad más poderoso en una mente fría y racional como hay quien supone al ser humano.
.....¿Cómo puede ser feo uno de los pocos hijos legítimos de Zeus y Hera? (La vieja polémica entre Homero y Hesíodo sobre la concepción de Hefesto funciona como un lapsus de inverosimilitud que lo liga con Atenea y con Prometeo. Hefesto y Atenea podrían ser el mismo dios. Hefesto y Prometeo podrían ser los mismos; pero por el relato no lo son)
.....¿Cómo puede ser feo el dios de la tecnología para la civilización más tecnológica de la historia, esto es, la nuestra? No me digan que el hierro es feo, que los bárbaros forjadores del hierro eran feos, o los mineros deformes y contrahechos; no me valen esas excusas. Una civilización siempre ama lo que la hace grande, es su ser, de los pocos amores legítimos de su discurso.
.....Pero no es esto lo que venía a contar. Lo que no se dice, pero se lo desarrolla en otros cuentos medievales (estudien otros esta certera vinculación), es que Hefesto no era feo; sino que se hacía pasar ante los demás por sí mismo, cuando en realidad Hefesto era Ares. Hefesto y Ares son el mismo. Que el hierro y el belicismo son hermanos es un pleonasmo tan ridículo que no podríamos considerarlo así de obvio en los griegos, que eran todos unos sofistas. Estos hombres quisieron que todos los dioses se dejaran engañar, y pusieron al deseo sexual (Afrodita) tranquilamente casado con su abominable esposo y estúpidamente asociado con su encantador amante. Es obvio, ambos eran el mismo.
.....Sólo Helios sabía la verdad. La prueba de que este mito no es griego es precisamente que sea Helios, y no Apolo, el que haya sobrevivido a la nominación en este relato. O tal vez esta sea la prueba de lo esencial y originalmente griego del mito.
.....Helios pertenece a la primera generación; ¿qué pinta en esta fabulilla entre dioses de segunda? Por otro lado, Afrodita, es también una diosa de primera generación, y, como diosa del deseo sexual, no hubiera sido una extraña consorte del sol, a lo Zeus y Hera. Helios es el heredero directo de su padre Hiperión (Helios Hiperion Panopter): "El que está por encima de todo concibe al que todo lo ve". Apolo es precisamente lo complementario: Apolo es el iluminador, "el que hace ver".
.....En este relato, Helios viene por su capacidad para ver. El relato nos dice que Helios ve el adulterio de Afrodita, cuando lo que denuncia el relato es lo contrario: lo que Helios ve es que Afrodita ama realmente a su esposo, su monstruosa creatividad es compartida en el herrero y la diosa. El versátil goce de la guerra es prueba de ello. O los griegos o sus lectores no comprendieron, como los dioses tampoco, estas peculiaridades de la condición humana. Este relato es un curioso desliz.
.....Helios, el que todo lo ve, viendo la no-diferencia entre Ares y Hefesto (algunos podrían decir que Helios estoy siendo yo viendo y relatando... ¡Nimiedades!), lo que sucede realmente es que con este relato nos hace ver la diferencia. Es decir, Hefesto no tendría por qué ser Ares, no tendría por qué ser feo, ni Afrodita amar ese objeto de lo humano, sino otro.
.....Este nuevo Helios denunciante (no ya vigilante) viene a cobrar forma en el gallo (dejaremos sin comentar las frecuentes asociaciones fálicas del gallo, cuyos envites son fácilmente asociables con la batalla sexual o bélica).
–El gallo hace ver a los dioses la ausencia del sol (sin él ¿es que los dioses no se habrían dado cuenta?)
–El gallo hace ver el sol.
–El sol hace ver el adulterio de Afrodita y la diferencia o no de Hefesto-Ares (el sol hace ver al gallo; la visión se vuelve invocante).
–La invocación del gallo hace ver al sol (invoca la visión): hace que lo veamos, hace que el sol vea.
.....La denuncia de Helios obliga a Hefesto a hacer uso de su ingenio tecnológico para construir un efecto visual, cuyo resultado es el relato mismo (una sutil red de plata casi invisible), que nosotros acogemos como si fueran hechos, con la misma ingenuidad de los dioses (es importante que Hefesto llama a los dioses -las diosas no fueron por pudor- para que sean testigos y vean: que Afrodita le es infiel, o bien que Hefesto y Ares son seres distintos, y que se rían del enfado de Hefesto y el ridículo de los amantes; humor que irónicamente encierra una verdad: Hefesto y Ares son el mismo).
.....¿Qué implica aquí Hefesto como herrero? Sería algo un poco anecdótico (las interpretaciones socio-históricas de la mitología son, en realidad, anecdóticas) incluir este detalle aquí, si no fuera porque la palabra es la herramienta principal del ser humano (instrumento, falo, arma). El hombre construye con la palabra a hierro y fuego la beligerancia de su deseo. La palabra lo esconde y la palabra lo denuncia. Es la palabra el Hefesto multiforme. Es el gallo que canta. Y el sexo de dos caras que oculta en los relatos su diferencia. El sol, antes de la palabra, el marido verdadero que denuncia con su ausencia: es así que desaparece como Helios y se presenta como Apolo, el soltero de oro.

martes, 10 de abril de 2012

lunes, 9 de abril de 2012

jueves, 5 de abril de 2012

Relevos

No es el sonido sino la palabra lo relevante.
Hasta que no ya la palabra, sino el sentido.
Y ni el sentido, sino el ritmo. Y sobre
el ritmo la estructura, y de la estructura
su topología, y de su tópica su física; pero
de la física, concretamente, el sonido.

martes, 3 de abril de 2012

sábado, 31 de marzo de 2012

Yo

Ratón en el laboratorio de quién.
La libertad no tiene por qué
estar libre de causa, ni exenta
de sanción, ni carente de leyes,
ni tiene que estar
desligada como objeto de un ser
que la observe y le obligue y la tenga
libremente.

viernes, 30 de marzo de 2012

A qué tanto hablar de la palabra. Acaso la palabra puede hablar de sí misma. Acaso puedo yo hablar de mí mismo. Acaso puede Dios ni nadie hablar de sí mismo. Sólo somos el sol hablando de sus sombras. Sólo somos sombras que escuchan el sonido del sol.
Este botón se hilvana en el tejido
de la economía también del arte.
Significante de ciencia, religión, palabra.
Abriendo o cerrando qué.
O señalando el qué de estar cosido.
Cada gesto es minería de tus gestos.
Excepto puro brillante este.

jueves, 29 de marzo de 2012

Es el seno la curva o su significado
pero en cualquier caso desvinculado de mi historia.
Por él me pierdo como un peregrino
buscando la tumba entre las estrellas.
Cuatro, perdón, ternura y eficacia.

Lo nuevo y sus sombras.

No hay que entender nada.
No hay que construir nada.
Hay que tachar lo que está dicho.
Sin que eso suponga ni destrucción
ni ignorancia.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Yo siempre me
he detestado mis adentros,
fuera quien
fuera.
A lo que pueda aferrarme, o se deslice
entre mis dedos o en toda mi pérdida.

A pesar de la ignorancia

No te dejé pasar. Fueron las que me atraparon tus distancias. Y en este rizo rebelde de amor quiere el impacto.
Este punto también es
el origen del movimiento atado
a la mirada libre de la definición de objeto.

martes, 27 de marzo de 2012

Si lo hicieras visible lo sustraerías
al amor, déjalo en sencilla confianza.
La naturaleza de la duda.
La esencia del verbo es su imperativo.
Sin las hadas no podría soportarte.
(Porque mi debilidad es fruto
exclusivo de imaginación.
El hecho, como cierto y consumado,
me es irrelevante, sea y punto.
El saber y su cicatriz ignorante
hechos son, árbol de lo real, tú.)

lunes, 26 de marzo de 2012

Si hiciéramos recuento de las miserias
humanas, no encontraría reino
fúngico, animal o vegetal, mi crobios
su fi cientes para en claus trar
la cuenta matemática, la fórmula perfecta
donde encerrarse o escurrirse sin salida posible.

domingo, 25 de marzo de 2012

sábado, 24 de marzo de 2012

Tus ojos me dejan llamadas sin límite.
Si el amor no sabe tanto
a futuro como a despedida,
es que no tengo memoria de amor.
Mis pasos hablan del camino
igual que mis manos no pueden evitarte.
Aquel que me ve
me tiene por completo.
Y envidio el paseo de tus caricias
en el firmamento de sus ojos.

viernes, 23 de marzo de 2012

Tomaron la decisión de escribir la biología.

Sí quiero

Si el tiempo no existe,
sé tú el tiempo.
Da tú la opción para el cambio.

Sé tú, esencia inmutable,
el agente por el cual
evolucionan las cosas.

jueves, 22 de marzo de 2012

miércoles, 21 de marzo de 2012

Tengo un átomo de luz
guardado en la cartera.
No puedo sacarlo entero
por sus terribles consecuencias.
Un trozo es para el fabricante
de este corazón que lleva
mis piernas por el mundo.
Varios a repartir entre los que barren
mis huellas entre otros.
Otro para ti, mujer,
si es la luz lo que vale tu compañía.
Con el cambio trazaré
direcciones y sombras.
Y apenas si me queda para pagar el cuchillo
con el que he de partir.
Pero lo imposible era necesario.
Extrañas tus raíces, extrañas la luz,
extrañas el sendero del demonio en tus pulmones.
Cuando suspires, ten cuidado,
escucha sus palabras.

martes, 20 de marzo de 2012

Me

Si el tiempo es algo, lo será siéndolo o no siéndolo.
Eso puede ser así o no con el resto de los conceptos.
(Me avergüenza tener
que dar
tantas explicaciones)
Hoy mismo ni siquiera puedo
lamentar lo que entonces no pensaste,
no peleaste, no dijiste;
aunque sí sé que sufro los efectos de su falta.
Publicitariamente te olvido. Y que tu amor
no me castigue, me rompe en pedazos.