lunes, 5 de noviembre de 2012

domingo, 4 de noviembre de 2012

El instante al borde
del suicidio por ti pero no se lo permites.
Es tu vida la cumbre de su obediencia
y el deseo del instante por rozar tu piel,
sólo una sombra entre un lector y un poeta
en el filo de un cuchillo que no termina
de existir.
Celoso del saber de la mujer invisible.
Del 356 al 323 antes de
que existiera
una traca final.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Tus labios han recorrido cuántas veces
la distancia entre tus ojos y el recuerdo.
Tus obsesiones pasan de ti. Ellas y yo ni siquiera te tenemos en cuenta para pensarte.

Tenaza el érase una vez

Tenaza del yo y sus retorcidamente únicas
interpretaciones posibles. ¿No ves que no
quisiste decir eso cuando te nombraste?
Y si lo quisiste, qué: acaso no tuvo memoria
el amor, amor el olvido, olvido la princesa
que dibuja tus hermosos rostros
cada día de la más pura envidia.
Siempre he evitado romper las estadísticas.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Censura del buen gusto

Los detritos se confabulan
para ir a la luz, sobornan
incestuosamente a jugosos
frutos e hipócritas semillas.
En estructuras salvajes
de intrincada sociedad
y simiescamente irisadas
artesanías de culo
para ir a esta periferia
de la galaxia y no ser
tan asquerosamente el centro
del inmediato universo.
Los monstruos también leen. No sólo son leídos.
Nada tapan los párpados de la imaginación.
Igual que el latido justo antes de la lágrima.
Igual que el silencio que se sospecha después.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Lo posible es un hecho.
Todo hecho imposible.
Invisible deshecho
de otro ser insensible.
La sociedad nos rodea
y a los seres amados los llevamos
tan dentro de las entrañas que
algo no cuadra bien, señorita.
Pero hasta qué punto el yo está fuera
del ahora y me arrastra a mí mismo.

lunes, 29 de octubre de 2012

Si me tiembla la mano
es porque en su conjunto
el universo se mueve.

Anexos

Más de una vez [grabado en este muro]
me abrigué en la bandera de mi [mano]
yo como si ello [diera al mar temprano]
fuera un bien o un placer [de acero duro]
cuyo derecho fuera mío [oscuro]
por nacimiento [igual que este gusano]
por nominación [siempre así el tirano]
o por dios sabe qué [se lo censuro]
sin pensar que ese yo pudiera ser
bucle del aire [celos de las brisas]
sobre las fibras [ácaro en tener]
luz o pigmento [datos sin cornisas]
lógica cultural [pero a saber]
cuando envidia del eco las sonrisas.

domingo, 28 de octubre de 2012

sábado, 27 de octubre de 2012

Moisés de mí mismo

A mi piedra en el riñón la llamo David. Aquiles a mi esguince. A mi cirrosis hepática la llamo Prometeo. Homero a la miopía casi de nacimiento. Tántalo o Saturno a los problemas rectales. A cualquier poda, pellejo, piel y uñas, Holofernes. Podéis ir deduciendo el tono cultural de mis miserias corporales.
Trato mis desventuras con desenfado
aunque mi desenfado no está a la altura
de mis pesares. Desamargura asimétrica
lo llaman, aunque nunca se lo oí
decir a nadie.
Estaba escrito en tu destino.
Siempre te levantas con el día
pero nunca te acuestas con la noche.

viernes, 26 de octubre de 2012

Gratias deo

Gracias, Mozart, por esa.
Absoluta falta.
De seriedad.

Por acústica sabemos

Por acústica sabemos que el sonido no existe, sino una colección de momentos. Y si el tiempo, otra ilusión, no es sino una explosión realmente caótica de caprichosas sincronías, concluyamos: que no sabemos qué mueve la música, qué es eso que se rompe en nuestro corazón, y ameniza nuestros dedos. Y digo que mi amor es una catedral de tiempo, es una ratonera de tiempo, y un temporal de tiempo. Así como se entonan tus suspiros.

Los planes del Hic et Nunc

Nunca me perdonaré no haber sido mejor,
haber hecho del barro mejor barro, del aire
un mejor instrumento con que entonar tus canciones.
Por mucho que me digan que el perdón no tiene tratos
con el siempre y el nunca, yo sé, se urden calcetines.

jueves, 25 de octubre de 2012

Sólo soy sombra de mí mismo. Lamento no ser más claro.
Deja que del instante se encarguen los profesionales.
Esa manía de no estar aquí cuando te echo de menos. Esa manía de aparecer cuando menos se te espera. Esa manía, en fin, de ser tú tan tuyamente.

Sácame a bailar

Que no solo tenga que cargar conmigo, sino también con el conocimiento de mí mismo; sabiendo que acabaré esta canción sin pena ni gloria, pues lo que recordarán de mí será una máscara o en el mejor de los casos una sombra. Todo este peso, en fin, con el que me ejercito en el baile contigo y con el instante.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Los sueños

Los sueños, si tuvieran espacio, camparían a sus anchas.
Si tuvieran tiempo, ovillarían la eternidad.
Si tuvieran palabra, universarían los idiomas.
Y nosotros con ellos.
Colgaba en el balcón los últimos rincones de sí.
Jugaremos un breve partido de tenis teniendo por red el infinito.

Todas esas ideas que hoy se me han escapado, a cuento de qué se me insinuaron por mi cabeza. Gigoló del olvido.

martes, 23 de octubre de 2012

Modestia aparte

Perdonen que me ponga así; pero es que ya me tienen harto.
Cuando hablo, realmente pienso que nadie habla mejor que yo; y cuando observo, pienso que nadie observa realmente mejor que yo. Y, claro, puede que me equivoque; porque sepan que nadie se equivoca tan bien como yo. A modesto no me ganan ustedes ni nadie.
Porque soy en verdad humilde cada vez que me rindo a la evidencia de que, joder, realmente ese habla mejor que yo, y que ese observa realmente mejor que yo.
Por eso el sexo conmigo es tan fascinante. Ella acaba sintiendo que nadie hace el amor mejor que yo; y ella acaba sintiendo que yo pienso que, joder, realmente ella folla mejor que yo; y ambos acabamos sintiendo que nadie practica el sexo mejor que nosotros.
Y esto es lo único que merece la pena decirse sobe la humildad.

Marcha atrás

Hay que poner cada faceta de la realidad
a la altura del sexo; o viceversa.
O al menos aquellas partes
que merezcan la pena
en ambos casos.
Y esto es lo único que merece la pena decirse sobre el sexo.

lunes, 22 de octubre de 2012

Allí donde no hay huellas no hay gramática posible, ni persecución posible, ni son posibles tampoco las horas del reloj que añoran tus pasos.
Escucho contigo la ternura perfecta.

domingo, 21 de octubre de 2012

Le pido a la nada que te trate bien, como las cosas que recuerdo cuando te conocí te trataron.
Carnicero de versos malentendidos.
Sufro como un planeta que cayera hacia el sol y no acabara de hundirse. Oigo a mis sentimientos apasionarse como alegres seres vivos.
Desde la Luna ningún pájaro sabe salir de casa. Desde el centro de tu alma, qué lugar no acaba disparado hacia afuera. Incluso hoy.