viernes, 8 de febrero de 2013

Tampoco tengo acceso a eso que aprendí
a verte marchar. Y tú bien que lo conoces.
Pero lo sorprendente es que realmente
eres tú, ese matiz de mis sueños
en que ni yo ni nadie reconocería
nada mío. Extraño tú detrás
de los fantasmas.

jueves, 7 de febrero de 2013

Sinfonía corporal en vejez sostenido,
interpretado por orquesta de tejidos, fluidos, fuegos
y vapores, bajo la dirección de procesos más o menos
digestivos. Último movimiento.
(anónimo, por supuesto)
Silencio igual a distancia como sonido
igual a sendero. Mira el paisaje, anda,
antes de encontrarte con alguien.
Ya no obsesiona el origen, quien vive en plena

transformación. Sí, sí, ya, ya; pero revísalo, por favor.
Una buena explicación: eso sí que es magia.

lunes, 4 de febrero de 2013

domingo, 3 de febrero de 2013

Toda palabra es una flecha lanzada, sin dirección, ni movimiento, ni intención, ni posición, ni rumbo, sino puro e incierto destino.
De noche cierras los ojos para recoger lo que he sembrado, dice el viento.

Debería estar tomando nota, no dictándola

La finalidad no es más que memoria.
Sabes que el azar deriva encuentros.
Por deducción lógica vamos a destruirnos.
De día ejecuto en ti mi amor vivido en sueños.
Me rodean los fanáticos de la realidad.

viernes, 1 de febrero de 2013

Jugosamente

Imaginación para el delito, aburrimiento para la obediencia, esa es la cuestión, árbol de moras, esa es la cuestión, días y noches largas, por donde habitan los rizos negros de su mirada.
Que sepas o te equivoques,
y no que te protejas cínica, escéptica, positiva, humorística mente queremos. Porque
estamos hechos de flechas.
Otra opinión más no es precisamente
lo que nos hace falta.
Es lógico situar al frío habitando un trono en un país concreto, en un alto y remoto castillo o en una profunda y regia cueva, en una bien desconocida montaña. Otra explicación suena a pura y dura fantasía.
Me asaltas con complicidad igual que el vacío.
Y otros susceptibles de ser, arrugados.

domingo, 27 de enero de 2013

Me obsesionas tanto que no me da lugar a escucharte.
1ª Fase: Te aviso una idea.
2ª Fase: Ya no me necesitas.
3ª Fase: En el acto me quieres.
4ª y n Fases: Sentimientos alborotados por el suelo.
Caligrafía del viento y duendes de sus errores.
Como aves y peces viejos odios y viejas
historias charla el agua que olvida
sus caminos.
Construyo murallas que no me transforman.
Tengo en la mano un guijarro que me interroga.

viernes, 25 de enero de 2013

jueves, 24 de enero de 2013

Hombre valioso, decisiones valientes. En un bosque poblado de oscuridad de cuento.
Pero para mí que aquí es otoño y primavera para ti. Para mí es mañana y tarde para ti. Evidentemente, aquí no es quien nos separa.

Intente responder con absoluta falta de relación.
Ese ser extraño que sueña mis sueños, piensa mis recuerdos, enciende mis deseos, y al que a veces quisiera conocer.

miércoles, 23 de enero de 2013

El cariño con que te leo es directamente proporcional a la falta de respeto con que te escribo.

Siempre obediente a lo que tus recuerdos dispongan; aunque libre y justo en su discusión.

Las horas se arrojan valientes a tu desdén.
Con tu presencia te entrometes en el mundo. Esa intromisión único testigo de existencia. Yo su único delator. Y el ahora perdido.

martes, 22 de enero de 2013

Si los idiomas levantan ciudadelas, las palabras horadan pasadizos traidores para que se escabullan los jóvenes hacia el amor y la muerte
Pruebo bocacalles entre el bien y el mal; pero siempre acabo discutiendo con Roma sobre el derecho y el revés de mis fantasías y las tuyas.
Descubro odios reciclados de antiguas esperanzas, esperanzas odiosas de antigüedad en reciclaje perpetuo.
Europa se levanta donde Atila no dejó crecer la hierba.

domingo, 20 de enero de 2013

En el anaquel tu rencor comparte vecinos ilustres.
Y tu elección deja hueco igual que ellos.
Dejamos la piel a un lado y la caricia misma.
Los labios, esos sí que extraños, nos conocimos,
nos encontramos, nos olvidamos, nos construimos
y nos dejamos a merced
de la voluntad y los dientes de cualquiera.
A veces pienso que florecen los días
con el estiércol minucioso de mi olvido.
Objetos bien pulimentados por el sol,
dispuestos a la más planetaria de las coherencias.
Admito tus besos interminables.

sábado, 19 de enero de 2013

La terrible certeza de que siempre estarás
como fantasma o como hueco dejado en la huella
recortada en el universo también llamado
memoria y que ese fantasma último tú conmigo
es una copia infame de mis sucesivos y con ella,
la copia, digo, pero sin ti habitando
en el universo, aún no llamado, la terrible
certeza de que siempre viviré sin ti y
sin acceso al instante que participa de ese instante
donde verdaderamente habitan los que llamamos tú o yo.
De mi definición deberías
deducir cuanto el ser me prohíbe.
O tu incapacidad para acceder
a dicha información. O la falta
de interés por cualquier saber
de ti, de mí, de objeto, de ser.
O no deducir, sino (etimológicamente)
entregar en cascadas.
Cualquier objeto arroja pétalos de teoría y resignación.
La lluvia se hace eco de tu obsesión deconstruida.

viernes, 18 de enero de 2013

Tus ojos borraron al amante que te miraba.
Y el que surgió en su lugar también anhela
tu amor, pero que antes de conseguirlo será
borrado por tus ojos lo sabe. Si bien,
como él, su saber dura un instante
ante tus ojos. Yo no puedo saber.
Sólo vivir despiertos y celoso
de tus perennes y sucesivos sueños.
Pimienta nuestras ideas para Saturno.
Cualquier gesto es un rodeo, que expresa
ese lugar donde el saber es una ficción
y la existencia un hecho. Y es por eso
que mis decisiones te pertenecen.

jueves, 17 de enero de 2013

Un equívoco guardó su olvido bien doblado.
Allí donde hay una ley hay una reticencia.
Es la reticencia una obediencia mayor
que el sentido dictado por la ley.
Allí plural de reticencias inesperadas por la ley,
aunque unas lo son y otras no.
Unas obedecen. Otras besan. Otras aman.
Al paso de la ley revuelan juegos rápidos
de mariposas, ascuas y fidelidades.
Una caricia deja un reguero de ausencias.
Un abrazo lo más cercano a la desaparición.
La lógica persigue tu lengua tus dientes tus labios.
Pero tú y yo nos fuimos hace tiempo lejos del espacio.
Donde lágrimas de azúcar silban la oscuridad.

miércoles, 16 de enero de 2013

El cielo medita sus puzzles. Testigos de sus experimentos, sufrimos sus mismos entusiasmos. Y hasta recordamos las piezas que se enamoran y marchan.
Ahora los ves haciendo arte, tecnología o dialécticas de esas tristezas que dejaste recortadas en cócteles y cremas.
Supe que mi boca con posterioridad
fue construida a mi nacimiento. Te besé.
Y ya el peligro de los botones
había relegado su pertenencia,
como se confirmará más adelante.
A tus recuerdos los han adiestrado.
Lo que recuerdo de ti son tus recuerdos
espiándome. Yo lo investigaba. Analizaba
a sus maestros, a sus entrenadores tan hábiles.
Porque me cuesta creer que puedan conmigo,
tus recuerdos, grandes luchadores, aún,
ajedrecistas de élite que han dejado
contra las cuerdas mi desesperanza.