domingo, 17 de febrero de 2013

Se detuvo al borde de una negación pulimentada.
Vas a llamar futuro a este filo.
No dejes que el silencio se haga nombre.
Fue original sólo de principios.
Luego fue real y se detuvo
al borde de una negación
pulimentada.
Hay salamandras de papel que huyen
en un azul pellejo de paciencia.
Estuve todo lo cerca que pude de tus huesos
y de tu forma. Toma las llaves.
Hoy estrenamos lienzo en las alturas.
Cuando te conviertas en una fábrica de reproches
visita mi bombonera de perdición y labios.
Desnúdate sólo el día que nadie lo pida susurrando.
Hice de las direcciones un escudo barnizado de mar
y de los sentidos un guiño al vacío. Sacaste
de este pozo murallas en las que horadar abrazos.
Vienes con tus espadas a quejarte otra vez
de que no me resigno a entender nada.
No hay en las cosas quietas ausencia de lluvia.

jueves, 14 de febrero de 2013

Barro por tus venas también el vacío.
Todo en un mismo día.
(sueños, estrellas, sexo, oscuridad y esperanza)
Al término de tus intereses repliego mis sombras.
Nadie leería un tratado escrupuloso
que desvele los últimos secretos de la vida,
y que tardara tanto o más que su vida
en describir sus detalles. Por eso la brevedad
se toma como virtud o los secretos,
o la parcialidad en los ojos y el instante
contigo y la humedad.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Que la luz encuentre tantos obstáculos
es un reto poético para la memoria.
A veces, escribo el destino. Otras marco
hitos no siempre solemnes en el trayecto.
A veces, escribo un posible origen.
Y también la nada. Y también la nada.

Confesión sincera número I

Llevo casi una semana sin escribir
como quisiera. Curiosamente, encuentro
agarrotado mi brazo de escritura y dolorido.
No puedo dejar de establecer una sensación de causa
en la paradoja de este evento (ya conocen
supongo mi invariable fe en la paradoja).
Y además, me enfadaría bastante si no
consideraran importante esta situación más allá
de mi interés, mi orgullo y mi momento;
aunque nunca nunca llegara a enterarme.
(Ah, y aclaro todavía que nada de este acto
me está sirviendo de alivio)
Sírvase adoptar otra postura.

martes, 12 de febrero de 2013

Exorcismo frustrado del instante

Ofrezcamos, como castigo, la eternidad bien
entendida. Conectada con un acto, a ser
posible
reproductor.

Explicación rigurosa número uno

Teniendo en cuenta que en todo p punto
podemos entender, dentro de la sensatez, lo que queramos,
someterse a la obediencia canónica es un acto de amor.
Y aún más amor si en nuestro entendimiento
damos cabida a una sensatez, obediente, rebelde
y etcétera bajo nada oculta ironía.
De aquí se deducen al menos estas pre-misas:
• La relación ineludible aunque incómoda entre amor y cantidad.
• La posición exacta de mi actitud por ti.
• La estructura difusa de lo que soy en tu momento en función de la estructura, nítida o no, de lo que eres en este momento.
Pensemos una posición. Llamémosle enferma.
Usemos el lenguaje, no más, como una noria o rueda
de molino (simbolismos cíclicos varios y agrarios).
La palabra es el agua que se escapa. La palabra
en el cubo recogida. La palabra los ejes y través-
años de la máquina, el movimiento no circular
sólo sino fantásticamente espiral, hipertopológico.
Cuenta con el interés de los paseantes
aquellos hechos gloriosos que prietan el pecho.
Te encuentras detenido ante un espejo que también
reflexiona sobre la encrucijada de mi percepción
contigo.

lunes, 11 de febrero de 2013

Debo escalar una montaña, pero por compensación.
Para ser original me invento trucos.
Salgo adelante con las manchas de mi propiedad.
Hasta que te encuentro com equívoco y mareo
las direcciones supuestas y las reales, fuera
de anacrónicos sentidos.
No sé cómo interpretar si no notas mi esfuerzo.

Letanía de la creación

Amo como penitencia. Aquí
se mantienen guardados, en una cajita
divina, la causa, la posición y el fuera
–llamas desde lejos con homonimia y contextos,
recursividad, inmanencia y ocurrencias varias–.
Pero sabes que mi gesto es delator. Sin objeto.

domingo, 10 de febrero de 2013

En el tiempo no se puede invertir.
Sediento esquivas el instante.
Un guiño de amor desobediente
soñaba en tu perfume. Con prontitud
no puedo vaciarme si siendo vacío
desde nacimiento ignoro la tardanza.
Bailo sobre el viento, único elemento
que me construye. Natural o convencional,
usted decida.
La tormenta anunciaba tormenta no egoísta.
Mecanografiaba en el sentido inverso de la lluvia sobre su cuello y su añoranza.

Despedirse del sueño es un saber innecesario.

sábado, 9 de febrero de 2013

En tu mejilla hay fuentes de las que quiero beber.
Hay curvas que dan origen a civilizaciones.
Dedos, brazos empiezan espuma y olas.
Un parpadeo brota y comienzo
a quererte de otra manera a como te quiero.
Nunca más. Siempre de nuevo.
Además de una puerta, cada objeto, en el vacío poroso, sostiene parpadeos o latidos, que aprenden a acompañarte.

Me cogiste como un guante y nos espiaban las marchas.
Esa llave me avisaba de la abstracción, y esa obsesión obsesa por los giros.

Elijo el regalo que tú supones en mi contra, y queda olvidado como un juego de niños.
Lo ves si es hito de un final; según interesadas fugas.

viernes, 8 de febrero de 2013

Es que no te llevas mis besos atados.
Los árboles que cruzan la esquina cuando te marchas,
se pierde y deja al azar y luego quién sabe
en ese ahí no estábamos sentados, era el galán
que habla con la chica y yo ya sé lo que pasa:
es que no te llevas mis besos atados,
hay algo de vuelo y conviene decirlo.
Alguien se tomará la molestia de seleccionar,
esto sí esto no (obra, capítulo, fracesita, molécula)
es interesante, y si no ese de los caprichos, ese
que corta por aquí por allá sus antojos, tiempo
lo llaman, unos, otros descomposición (compós su
obra, sus capitulitos en los que crece la hierba
como una novela redundante). Alguien será
no yo, que me veo incapaz de tarea semejante.
Tampoco tengo acceso a eso que aprendí
a verte marchar. Y tú bien que lo conoces.
Pero lo sorprendente es que realmente
eres tú, ese matiz de mis sueños
en que ni yo ni nadie reconocería
nada mío. Extraño tú detrás
de los fantasmas.

jueves, 7 de febrero de 2013

Sinfonía corporal en vejez sostenido,
interpretado por orquesta de tejidos, fluidos, fuegos
y vapores, bajo la dirección de procesos más o menos
digestivos. Último movimiento.
(anónimo, por supuesto)
Silencio igual a distancia como sonido
igual a sendero. Mira el paisaje, anda,
antes de encontrarte con alguien.
Ya no obsesiona el origen, quien vive en plena

transformación. Sí, sí, ya, ya; pero revísalo, por favor.
Una buena explicación: eso sí que es magia.

lunes, 4 de febrero de 2013

domingo, 3 de febrero de 2013

Toda palabra es una flecha lanzada, sin dirección, ni movimiento, ni intención, ni posición, ni rumbo, sino puro e incierto destino.
De noche cierras los ojos para recoger lo que he sembrado, dice el viento.

Debería estar tomando nota, no dictándola

La finalidad no es más que memoria.
Sabes que el azar deriva encuentros.
Por deducción lógica vamos a destruirnos.
De día ejecuto en ti mi amor vivido en sueños.
Me rodean los fanáticos de la realidad.

viernes, 1 de febrero de 2013

Jugosamente

Imaginación para el delito, aburrimiento para la obediencia, esa es la cuestión, árbol de moras, esa es la cuestión, días y noches largas, por donde habitan los rizos negros de su mirada.
Que sepas o te equivoques,
y no que te protejas cínica, escéptica, positiva, humorística mente queremos. Porque
estamos hechos de flechas.
Otra opinión más no es precisamente
lo que nos hace falta.
Es lógico situar al frío habitando un trono en un país concreto, en un alto y remoto castillo o en una profunda y regia cueva, en una bien desconocida montaña. Otra explicación suena a pura y dura fantasía.
Me asaltas con complicidad igual que el vacío.
Y otros susceptibles de ser, arrugados.

domingo, 27 de enero de 2013

Me obsesionas tanto que no me da lugar a escucharte.
1ª Fase: Te aviso una idea.
2ª Fase: Ya no me necesitas.
3ª Fase: En el acto me quieres.
4ª y n Fases: Sentimientos alborotados por el suelo.
Caligrafía del viento y duendes de sus errores.
Como aves y peces viejos odios y viejas
historias charla el agua que olvida
sus caminos.
Construyo murallas que no me transforman.
Tengo en la mano un guijarro que me interroga.