lunes, 15 de abril de 2013

La aurora quiso tus ropas,
la aurora no quiso nada,
yo quise verte desnuda
cada sol, cada mañana.
Un hombre escribe en medio de occidente.
Piedras y espejos diminutos forman un bosque gigante.
Sólo unos versos escritos. ¿Cuál será su suerte?

No sueñan

No suspira el viento por el cielo sino por la tierra.
No sueña el río con la lluvia sino con el mar.
Los besos no sueñan. Los labios no suspiran. El viento
y la tierra dormitan en nuestro abrazo de amor.

domingo, 14 de abril de 2013

qué a gusto me encuentro cuando todo tiene explicación [aunque ¡aunque de los aunques! allí –el cuando un allí– nadie –también es– me busca]
Me levanto –quiero pensar que es una decisión libre–
y abandono esta postura cómoda –la reflexión–
y me dirijo –si es una ilusión no lo considero–
[obsérvese cómo aquí falta la descripción del trayecto]
Sé que me oyes llegar –son imaginaciones mías– .
Este abrazo no te pilla de sorpresa;
pero yo te beso sorprendido, de mí
*sospechas sobre el ser varias y no uno*,
de tu saber, tu reconocimiento, tu amor
–desengañémonos: es el calor del movimiento entre tus brazos–.
Exijo pruebas: no me conformo con la silueta visual.
No soy un fantasma de retina y memoria.
Cuanto fui deseo antes que este cuerpo o el cuerpo
anterior que pensé mío antes de juventud o vejez.
O error o consecuencia de ingenuidad o pasión.
Pero si soy, padre, madre, perdón, algo más
que caótica inercia, exijo pruebas.
No soy un poema escrito. Tienta mi impaciencia.

sábado, 13 de abril de 2013

Me quejo del espacio.
El espacio es una queja de extraño.
(Sobre la lógica no hay distancia de mí
ni de la posición un instante tomada y
arrebatada por el viaje de los cuerpos –sobra la lógica–)
el momento donde te conocí estaba ahí y no en
este mí mismo, donde estoy no está el momento
donde te conocí ¡conocerte, conocerte, conocerte!)
El espacio es casi un espejo y su reflejo
casi respeto, espeto de esperanza y res.
¿He de hacer caso a esa queja, mujer
maravillosa que dejaste tu maravilla como quien
deja un pañuelo o su blusa deslizados por amor.
Ven, no hagamos caso:
Aquí sentados donde la entonces lluvia
se silba sin atender que nos amamos,
porque alguno que sepa un labio donde otra vez
no pares es una intuición nos hablará de la pausa.

viernes, 12 de abril de 2013

Encabalgamientos

¿Qué puede escribir el hombre?
Sus sueños no gozan de prestigio.
Sólo la pasión que deja correr la sangre.
Imán para lo primero, viento para lo segundo.
Cuida bien la noche memorable.
Mi cuerpo ya es la reliquia de mis historias.
El hombre muerto ha convertido sus ojos en monedas.
De niño fueron perlas sacadas del mar rugiente.
De niño fueron estrellas prendadas de tu boca.
Diana donde clavaran los brillos del sexo y las historias.
Ojos cerrados de hombre enamorado cegados por los besos
que le dabas equivocando el cierre del deseo.
Ojos cansados del hombre atareado que ha olvidado
su oficio en muchas partes y en muchas partes robadas.
Cuánto valen tus ojos hoy, de los que nadie habla,
que tal vez un transeúnte feliz encuentre y confunda
con el as de su destino, el precio de mi alma
o ese mundo en el puño que el corazón mirara.

jueves, 11 de abril de 2013

Ni siquiera el ser humano es bueno, ni siquiera el ser humano es cruel. Porque es una ficción el corazón y la piedra. En este equívoco de lo Real.

Agua que no has de beber, estúdiala atentamente

El conocimiento es un juguete más. Me veo a mí mismo jugando y no me reconozco.
Sé que estás ahí. Te quiero y mi querer te me confunde. No eres lo que sé y no sé si quiero saber eso.
Pero si me arrebatas con un gesto atravesaré contigo cualquier tipo de destrucción.
esta vez te veo venir el gozo de encontrar y que me encuentres y que no haya más lugar que nuestro don de encuentro para siempre

Todo discurso moral

Todo discurso moral desemboca en lo siguiente:
1- ¿Puede ser algo metáfora de cualquier cosa?
y en caso afirmativo
2- ¿Puede ser cualquier término metáfora de cualquier otro?
Intuyo que una respuesta negativa implicaría estructuras de impedimento, seguramente merced a enlaces metonímicos, cuya inestabilidad metafórica recuperaría una respuesta afirmativa.
Al final llegaríamos al momento como una incertidumbre irónica estructurada por un determinismo metonímico y una elección metafórica.
Y así es como cualquier moral desemboca en la Ética.

miércoles, 10 de abril de 2013

Compito con los átomos. Espero que no eternamente.
Rápidamente atiendes a lo que más te importa, mal que te pese. Eres la resaca convulsa del ápice de tu propia atención, que desconoces.

Arriba tubos y cables remedan antiguas perspectivas.
El suelo está oculto por muebles hace tiempo ordenados.
Dos personas quieren estudian casi en silencio
porque suena la música.
el genuino acto de bien es la prostitución babilónica dicen ahora los científicos que asocian sexo muerte y bondad en los mismos genes
Hablar de amor o discutir por el orgullo de clase.

martes, 9 de abril de 2013

Vivo con un cuerpo de sobra.
Y otro en falta.

El hombre ve al dictado de los ojos de la mujer

Irradias laberintos de una sola línea y hacia atrás, Ariadna. Teseo, bruto romano, no supo domesticar su propia libertad.
Llamada asesina de distancias.
Te hablo porque no me ves. Te escribo porque no me oyes.
Alguien ha tendido con sus repetidos [te hablo] dobleces el paisaje sabido y sentido de memoria aprendida [porque no] por otros [me ves] por más que insistan en lo diáfano [te hablo] del esto está aquí, y no siempre donde siempre ha estado [porque te] según dicen los que esto han estudiado mucho y a veces [hablo me] hemos oído de milagro tan alto como era el ruido de nuestros besos y abrazos.

lunes, 8 de abril de 2013

Instante: ser humano libre de adicciones

Adicto a este trozo de información fluyente.
Condicionada la adicción por la exclusión subyacente.
El ser humano es una estalactita.
La intimidad no se tiene, sólo se entrega.
¿De dónde has de sacarme entero?

Lo nuevo queda por encima del sol


Cualquier originalidad es una consecuencia
emergente (de nuestra ignorancia y/o de nuestro 
conocimiento). Afortunadamente no existe 
ni una sola palabra monotema. Quedan, 
pues, sin justificación ciertas
aburridas aberraciones.
Los útiles de mi amor cualquiera podría usarlos,
si supieran cómo nos usamos tú y yo.
El ser humano ejecuta todos sus verbos permanentemente. Escaleras prestadas para subir al sol. El cielo es un tobogán inmenso.
El deseo de verdad carece de satisfacción. Tu presencia es inmediata y evanescente. Mi comprensión se deshace ante tus ojos y otros sueños.
Mis quejas se repiten aprendidas y obedientes.

sábado, 6 de abril de 2013

El vacío se cierne
sobre la tierra, dicen unos. Otros cabalgan
un planeta trazando direcciones.
Y hay quien se deja
hilvanar entre textos.
Con un paso empiezan a caerse las distancias.
Atraviesa la pared como una obligación.
El Sol cumple
su ley sin someterse a examen. La Tierra
amante es obediente sabiendo
que nada de esto tendrá un buen final.
Yo, humano qué
me he inventado esperar
en este mundo inventado
por quien no conozco.
Mientras más amplia es la visión de conjunto
más fino es el matiz de este acto.

viernes, 5 de abril de 2013

Qué entender es el decepcionante.
Crear un discurso lo suficientemente blanco
que la madera se equivoque [blando]
lo máximo posible [la ruptura también cabe].
La reflexión sobre el sitio queda en ambos lados
–sitio como acoso y como lugar–
me llaman, me llaman, para comprobar
si se cumplen dos tercios de la olla.
Toco el metal, noto el calor con el dedo.
Medida de volumen, sensación de calor.
Curso intensivo de ponerse.
Y esperando esperando
que culminara la descarga
se terminó el mundo.

jueves, 4 de abril de 2013

Piensas que escribo abiertamente,
pero eres tú quien dibuja puertas en el cielo.
Eres tú quien diseña llaves y llaves.
Quien atraviesa con juventud y entusiasmo
este tapiz tejido de tinta o luz
de oxígeno o sangre.
Sobreviven aún planicies muchas en la tierra
donde se ve sin duda moverse el sol.
Allí cuerpo y posesión viven juntos casi para siempre.
Crían dragones para apostarlos ante el más allá.
Son muchos y proliferan esos lugares
lindos y simpáticos, como árboles en la tormenta.

El clavo de fuego

Atrapa el día con sueños y palabras,
aferrado el clavo del instante, prieto el puño,
con firmeza hendido en la llama o el mar,
en los giros del viento o la explosión sin rumbo.
Hice una pausa en la corrección de exámenes
que se apilan en dos columnas: corregidos y pendientes
aprobados y por corregir. Medita sobre ello.
Tu beso ha sido un árbol por el que
arrambla el río de mi olvido y mi memoria
sin moverlo. No tiene raíces ese árbol,
pues en mí no hay más realidad que este río
recién desbordado de siempres por la lluvia
torrencial de los instantes y otros.
Tu nombre escrito por el vacío está hecho de sol.
Me has descubierto.

miércoles, 3 de abril de 2013

Si Moebius no entretuviera la B, su banda no sería tan interesante.

Poema escrito en el quirófano

Hay un paisaje entre la angustia
y la confianza iluminado por la modernidad.
Conocidos los ritos, literaturizadas las formas,
voy a tocarte, voy a cuidar de ti,
haremos un pacto como otro cualquiera
con el chisporroteo de nuestra próxima rutina.
[Aquí tuve que ir a guiñarle a un buen amigo,
tardaré los días que hagan falta]
Porque nos entusiasmamos.
Estoy nervioso y no del todo dejo
de pensar
en ti mientras atiendo este crucial detalle.
Han dejado las toallas, tan bien colocadas.
Y sé que llevo esperando que saltemos
del sueño, más de lo que creo mi vida.
Este papel es espontáneo. Este teclado
y la pantalla, su espontaneidad
ahora me asombra.
Cómo no he caído antes
en lo poderosamente actual
[DICCIONARIOS POR FAVOR]
que es la materia de las cosas.
Julio César y todo lo demás
mientras me roza tu cabello en tu perfume.

martes, 2 de abril de 2013

Para la verdad siempre hay tiempo.
El ser humano es el único desastre que camina.
In silva espesa turba
il tuo pensiero
qua ego entrandum
con un machete cutting and cutting
ad travis tan weiten spielraum
até les idées brillassent seules
like a lot of stars in darkness of night.

Ahora

Cada vez es más difícil oír la lluvia.
Hay un ruido de fondo que se parece al deseo.
Y tal vez, memoria caprichosa qué
se te antoja, lo sea.
Si no estás dispuesto a arder ni mientes el fuego.

lunes, 1 de abril de 2013

Lo escrito...

Es una escalera, pero no por la que suben y bajan los ángeles.
Es una piel, pero sólo como contorno. Si es sensual,
está más cerca de lo sensual en sí que de nuestros sentidos.
Es una tierra ya arada donde sembramos nuestros ojos y regamos;
nada brota de ella porque es tierra arada sin tierra: lluvia.
Tiene fachada y su interior carece de tapias y sus pasillos
están dispuestos al capricho de los vientos, pero existen.
Nace como exigencia y acaba como placer. Es un padre
que nos invita. Un extranjero que nos ama. Un enfermo
picado de eternidad y fantasmagorías excelentes.
Frío abrigo de invisible fuego. Amor y nada.
Ilusiones de punto.
Poner en función es una tentación.
¿Es así como funciona lo Real aunque no lo sepamos?
¿Lo real funciona como tentación?
Está lo sabido. Técnica y lógica, práctica y estética.
Y mi razón cuajada en automatismos
¿dónde aprendió a escribirte el amor entre los labios?

domingo, 31 de marzo de 2013

El siglo XY

Durante un breve periodo fuimos
los héroes de toda la humanidad.
El todo es muy grande.
La humanidad es muy grande.
Pero entonces no nos lo parecía.
Conocíamos bien nuestras ilusiones,
apenas sabíamos nada de nuestros sueños.
De eso se hablaba. Fueron tiempos
de mucho parloteo: largos pasados
y brillantes futuros en lontananza.
Fue breve. Duró lo que una
conversación entre un hombre
y una mujer, si son jinetes
del deseo.
Lo escrito interrumpe al que habla.

sábado, 30 de marzo de 2013

Mi maestro me ha mandado escribir un comentario sobre mi última lectura. Pero ¡yo pienso! que mi última lectura es esto que estoy escribiendo, es decir, justo lo último escrito antes de seguir comentando (intuyo que así no acabaremos nunca). Escribir es un castigo. Leer es un castigo. Y yo quisiera ser Sócrates o Peter Pan (¡oh Sherlock!) y vivir sólo en un puro comentario vivo. Acción. Acción. No sé por qué soy tan obediente. Será porque me lo exige la coherencia temática de lo que digo. No ya lo que pienso.
En mi texto observo que hablo de mí mismo. Aún no soy nada, sólo una posición observable o legible. A un lado tengo un templo griego, sus columnas, su tímpano, su fachada, líneas y mármol. Aún no sé si lo tengo frente a mí o estoy de lado. Lo que de verdad me rodea es toda esa esa algarabía de palmeras, pajaritos, ríos, nieve que baja de las montañas trazando aeroplanos, ceras de colores y tartas y un ejército de etcéteras que no volveré a nombrar.
Te busco. Tú eres una mujer. Pero lo eres sólo un momento. En seguida eres un juez severo con anteojos que lee. Me miras de soslayo, porque el que lee ahora lector soy yo. Yo, monstruo. Lector que escribe. Hay un monstruo, una mujer, un juez. No sé quién de los cuatro está más cerca del templo griego. Ahora que lo recuerdo el juez puedes ser tú, maestro. Y si el monstruo soy yo, ¿quién es la mujer?
Avanzo decidido a interrogar al monstruo; pero en seguida me entretiene la distancia. No había caído en que también existe la distancia. La distancia es seductora y me enreda con su conversación. ¿Es acaso la distancia la mujer? No lo creo, porque la distancia engorda su imagen con cada palabra, se alimenta de sí misma y la mujer no la conozco. ¿Quiere usted que le describa la distancia? ¿Usted o yo? Bueno, sería grato seguir siendo obediente, la distancia es una animada taberna de dunas y canciones y espejismos. En su lugar haré un poema, que será una puerta para salir (salir y entrar, dunas y almas) de la distancia.
Hay allá montañas saltarinas donde se pone el sol
y se oculta el pesar y el movimiento.
En el país de la perenne confianza
los raíles del tren se rizan antes de tocarse,
salen desde los pasillos de mi casa,
en un horizonte de ojos y manos.
Este es mi ventana en el paisaje. El paisaje una pared y el poema es una puerta. Es una puerta pequeña hecha de viento. Quiero abrir. Pero sus hojas me interrogan (han venido decididas): ¿Cómo quieres salir por mí? ¿Quién eres tú que me hablas? Soy el poema. He de darte nombre, entonces: pensé que eras una ventana para salir pero ahora estoy hablando contigo. Pensabas salir a través de mí; ¿no ves que soy, como tú, más persona que lugar? No lo entiendo bien; tendría que ponerte un nombre: ¿cómo me llamarías tú a mí, poema?
–¡Ay, querido! Eludes tu responsabilidad. ¿Desde cuándo es tarea de un poema erigirle un nombre a su autor? Yo no sé hacer esas cosas, tú no me lo enseñaste. Difícilmente puedo ayudarte. Tampoco si lo que quieres es salir de tu paisaje a través de mí. Pero estoy dispuesto a acompañarte, en busca de una vereda. ¿Dónde quieres ir?
Lo que quería era ir a su nombre, pero no quise decírselo. Ese fue nuestro primer secreto. Le hablé del templo griego, y el cariño que le tenía. Y con susurros y miramientos intenté hablarle del revoltijo de nosequés en que estábamos sumidos. Pero en secreto, yo quería ir a su nombre. Usted, maestro debería habérmelo enseñado. Debería haberme explicado quién es la mujer. El deber lo esgrimo ahora y no me suena a ti. Si lo supiera no tendría que moverme y sería feliz como una estatua con su amada materia.
¿Ves? He dudado. Ahora el poema y el monstruo se alejan juntos. No sé si se han hecho amigos, sólo los veo alejarse caminando en animada conversación. Me encuentro solo, en medio de la confusión, lejos del templo y de la taberna que ahora veo claramente y cuyo bullicio bien que consigo escuchar. Si doy. un paso ahora seré. capaz de crear cualquier cosa. Con ella podremos hablar. de la soledad. No sé muy bien. a dónde podría llevarnos ese tema.

viernes, 29 de marzo de 2013

La muerte es un hito y la palabra
es una herida difícil de nombrar.
La palabra escrita carece de voz
y esa carencia no siempre es soportable.
La palabra pasa y acaba y sólo queda
su fantasma. Lo escrito queda y emprende
la colonización de un mundo ignoto.
Es la huella del Otro o la sombra
tras la cual sospechamos su ignorancia.
No es materia, es saber. No es saber, es forma.

Diatriba sobre el saber y sus extrañas consecuencias

Una considerable distancia nos separa, debería evitar los malentendidos.

jueves, 28 de marzo de 2013

Tu cuerpo ha sido un soplo de viento.
Entré con mis dedos, que saqué empapados
en sangre que se hizo herrumbre ante mis ojos
que se volvieron lluvia y lluvia que chapotea
inocente sobre las aguas tendidas de un río.
¿Qué sabe la piedra de lo que es necesario?

(Sobre lo escrito)

La ciencia es a la realidad como lo sensible
es al saber. Recuerdo haber pensado con enfado
mis dudas, con impaciencia tu amor, con miedo
puro presente y con presencia de jugo juego.
El saber es a la ciencia como la realidad
es a lo sensible. Léase con atención, no hay error
en esto. Y sé que estamos a ambos lados de este precipicio.
Y lo sensible es una falta y su destello, no sé
muy bien el orden.
Si este texto ocupa un lugar, a ese lugar
no tenemos acceso. Sólo puede bordearse ese lugar
a través del texto. Pero el texto construye
otro lugar, merced a la lectura. A ese lugar
tampoco tenemos acceso del todo, sí en parte.
En parte tu corazón es real, en parte
es un lugar otorgado por el texto, late
realmente más real que el que late supuestamente
en su lugar real, ajeno al texto y su lugar.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Declaro inaugurado mi futuro tú.
Que todos lo disfruten. Y sólo algunos
se apropien del derecho a especular
atesorando beneficios que has de generar
sin duda.
Se enamoró del monstruo por descuido.
Sociedades complejas compiten entre sí.
Generan individuos de complejidad creciente.
¿Quién esperaría tanto del frágil carbono?
Sociedades cada vez más complejas generan
individuos cada vez menos autosuficientes,
proclives a amar o no tener cuidado.
¿A dónde quiero llegar, me preguntas?
Oh, a nada, buen amigo.
PROTEJO. Viajo por una realidad insul-
tantemente joven para orear la endogamia
de mis sueños. Cubro mi piel del frío
(devano con devoción el tejido empresarial
que ha sustituido al barro sanitario
de olor, color y rebeldía contingente).
Me escondo de la energía con sombras.
Levanto muros contra el viento, pero
abro párpados de viento falso para
esconder otra vez mis sueños y mi casa
de la no-visión, o mi piel y mi ropa,
o mi cuerpo o mis muebles. Me muevo
(hago deporte, como sucedáneo del hambre
que a mis antepasados llevaba a viajar,
a cazar, a sembrar, a vender, a matar)
con la palabra. Hago lo mismo:
Digo que te toco y me estremezco.
Digo que quiero que entres a caballo
en mis sueños, que hagas correr la muerte
si es preciso. Digo todo esto
y, por un instante, me siento a salvo,
contigo.

Aviso:

En el sentido de la visión.
Avenida de igual manera.
Pájaro de la disyunción.
Debajo del sentido en el que yo por debajo
vi (dado dedo deudo duda).

martes, 26 de marzo de 2013

Ha sido cuestión de días.
Si hemos contribuido al tráfico de cualquier cosa
paguemos como personas.
Puse en venta marchita mi paciencia contigo.
En el mercado había ojos de interés que
meditaban como pájaros entusiasmados por el aire.
Me desnudaste con dedos de regalo.
Sobre placeres redundantes tendiste algunos trabajos.
No te lo reprocho. Sólo ha sido cuestión de días.
Si sembraste por olvido cualquier cosa
paguemos como personas.
Restos de cuidado sí que dejé bastante tranquilos.
No sabía y entonces parecía suficiente.
Tanto me gustó el tacto de tus manos y medito
en un roce y ciudades desde lejos.
Llegarán vientos extraños hablando.
Se te caerán las dudas. Sólo será cuestión de días.
Si alentamos una competición de sueños cualquiera
paguemos como personas.
En este bando se sacrificarán envidias por estilo.
Cuando soltaste las cartas y te levantaste
te acercaste a mí y tembló el mundo, todos lo notaron.
Lesiones y trampas se reivindican como niños.
Fuera sigue tendiendo un frío equilibrio.
Tal vez regrese. Sólo es cuestión de días.
Si hemos creado de la nada la paz y la muerte
paguemos como personas.
Siento culpa igual que me enseñaron, no
me equivoco ni rompo la línea al encontrarte.
Es nuevo este olor. Por la tarde contigo. Primavera.
Me contaron que perdiste seres queridos entre la sangre.
Iluminábamos recuerdos con pasos bajo las flores.
Me asombró tu abrazo. Ha sido cuestión de días.
Si alguna vez nos hicimos amigos, y no amigos cualquiera
sino de esos que ni la física puede evitar,
paguemos como personas.
Investiguemos, profundamente, sin descanso.
Tallemos la tierra mientras nos queden fuerzas o metros.
Vayamos hasta la última fuente de los últimos ríos.
Codifiquemos los desiertos, esos que se mueven
incluso en los países hambrientos del océano.
Dejemos con tenacidad las traducciones
para esta rueca de luz.
Que nadie adivine que no hubo misterio.
Una voz habló. Un momento. Y sólo ha sido
cuestión de días.

lunes, 25 de marzo de 2013

Días durante meses

Creo que apenas sabes nada de mí
y eso no tiene por qué cambiar esta noche,
en esta oscura llamada fuera de tiempo.
Me has oído tejer esta escala hacia el sol.
Presumo de jugar dados con el caos.
Yo, sí, y mi obediencia servil.
Qui si era ser sin cero pero los idio más
nunca se me dieron bien ni las cifras
(dígitos y vocales veía en colores de niño,
el zorro mi animal pero soñaba
con ser un águila y volar;
¿es eso suficiente?).
Cuando me vi en el espejo por primera vez
me sentí decepcionado: no era un apuesto cowboy;
pero luego siempre he pensado que aquella no pudo
ser la primera vez que me reconocía en el espejo.
Y ahora, maestro en ocultarme en tanto saber quién soy,
pero tú, si me vieses por la calle, no me reconocerías,
tú que habitas esta misma ciudad, este país,
esta misma humanidad intraplanetaria. Tú
a quien tanto debo en esta noche,
en esta fría llamada fuera de tiempo.

Inventos del tiempo

El ser humano es eso que surge
cuando comer ya no es necesario,
cuando el sexo no apremia,
y los sueños invaden la mente despierta
y sus actos son libres de sí;
pero también lo otro.
Mientras investigan un remedio para mi ignorancia.

Tesis sobre la divinidad

El amor nos permite conocer el tiempo.
El no saber de amor condena al sujeto
a la eternidad, que es una prisión.

Experimento 1: Pongamos a Narciso delante de su prisión. Con amor, Narciso convierte su eterna prisión en un río. Y se mueve hacia la muerte.

Experimento 2: Pongamos a Eco delante de su amor. Puro amor, su prisión desaparece. Puro instante del objeto amado. Efímero.

Experimento 3: Pongamos a Dafne en opuesto al amor. Se vuelve inmóvil madera por clemencia de su padre, un río. Eternamente recuerda a los que imperan: "eres mortal".

Experimento 4: Pongamos a Apolo delante de su amor. Puro movimiento, su prisión al mínimo de un dardo, de un rayo de luz o de una herida de muerte. Apolo es un beso de veneno y de cura, y destello de la razón. El dios que persigue a la mujer y a la gran serpiente. Y el que desconcierta el saber con sus oráculos.

Experimento 5: Demos a Tristán e Isolda una poción de amor. No sólo habrá una herida y habrá muerte, sino que Wagner hará una ópera con que calmar su veneno de amor. Las obras de Wagner duran eternamente, dirían algunos (faltos de amor); excepto para sus amantes, a quienes les sabrá a un instante y querrán repetir. Ecos y aplausos.

Experimento 6: Pongamos a Hitler en opuesto al amor. Adolfito no bebía alcohol. Consideraba que Vivaldi era un artista de segunda. Les recordó a muchas personas que eran mortales. Algunos piensan que dejó a Wagner en muy mal lugar. Wagner, Hitler y Vivaldi antes que un río preferían una ducha; pero eso está por demostrar. Es más, pude haberme inventado todo esto; no estoy seguro.

Experimento 7: Pongamos un texto ante su amor. Una palabra sola es una prisión. Cuando ama se enreda y el texto se alarga. Soportar un texto largo es un acto de amor. Un texto largo que se quede en sí mismo es una insoportable eternidad, que convierte el amor en algo paradójico. Esto es un crimen o un pecado. Un texto que se alargue debe salir de sí mismo o salir de mí mismo, o sacarme de mí, mis casillas, mis impertinencias, y por supuesto no repetirse. Mejor, no suponer. Suponer es un acto contrario al amor. Eso es indiscutible.

domingo, 24 de marzo de 2013

Seis coplas de amor quebrado

Llegaste como un extraño
pretendiendo conocerme
de antemano,
sin saber si me hace daño
tu deseo de quererme
tan temprano.


De miedos no quiero avisos
ni de odios que me cieguen
ni de errores;
no solicites permisos
ni negocios que me nieguen
tus amores.

Quítame asuntos de encima,
ya conozco tu opinión
y su tristeza;
que mientras dure esta rima,
daremos con tu razón
y su pereza.

Qué incendian vivo en mi ruego
estos furibundos lazos
de perdón,
qué es este perfil de fuego,
qué son tus besos y abrazos
de pasión.

Crees que te vas y me dejas
como si hubiera contrarios
esperando,
y ni siquiera te alejas
de mis sueños temerarios
recordando.

Me reclamo tu ternura
en los versos que sentencio
sin decir,
sólo gestos de locura
en este extraño silencio
del sentir.

sábado, 23 de marzo de 2013

viernes, 22 de marzo de 2013

Cualquier idea está a menos de siete ideas
de cualquier otra.
Los sentimientos en cambio son simultáneos
entre sí.
Pero no constantemente. Al menos en este
mundo.

Negación. Saber. Condición. Comprensión. Completud. Esperanza. Otredad. Palabra. (+persona +opción +compañía +cosa +posición +acción)

No sé si comprendes que espero tu respuesta.

Variante completa de un todo distinto

Te conocí y casi desapareces. Me enseñaste
a tintar de novedad mis recuerdos contigo.
Aprendí a contarles a los otros tu historia
sin que ni ellos ni yo nos diéramos cuenta.
Lejos de mi percepción imagino tu entrega.
Es una tentación esto del olvido, no me lo recuerdes.
Porque a la nada ya le agradecemos bastante.

jueves, 21 de marzo de 2013

Me hablaste de la voz y no entendí las palabras

Tu voz es un país con leyes propias.
Un día fue un bosque. Aviso submarino.
Tu voz está cargada de recuerdos.
Fundación estelar de navegantes. Lluvia.
Tu voz desplaza mis latidos geométricamente.
Pensé real pero finjo igual que en sueños.
Tu voz carece de máscara, viene en fuga.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . EXIT
No hay rendición perpetua.
Cuánto debemos a la saciedad.

Si me amas pide también que amanezca

Cazaste mi mano. Música en concierto. Una cálida noche en una ciudad nueva y a la vez antigua. ¿Quieres más detalles? Pero entonces no sabíamos cuánto estaba pasando.

miércoles, 20 de marzo de 2013

La gente sale de la libertad de sus sueños
a encerrarse en sus trabajosos mundos
de pensamiento. Pero tú puedes cambiar de tema.
Antes de que termine el día he de encontrar
el mínimo detalle que me lleve a otro
reino u otro mundo. Si no, abominaré del deber.
La ley vino como deseo de evasión. El resto
sólo quiere quedarse.

Negra historia erótica de ciencia y ficción

Sospecho un grave peligro al abrir este libro. Tendré por valiente a quien intente leerlo. Pondrá su vida en juego. Contarlo: una temeridad.
Hay salidas más fáciles
que el odio a la acostumbrada.
Tus ojos dan turno de paso.

martes, 19 de marzo de 2013

A través del sol

Este lugar está perdido. Desde
la oscura habitación en que empezaste a leer
–aún olía la sangre de tu abrazo y el dolor
no había salido por la puerta– el gesto humano.
Cuando termines, quedará lejano, por mucho
que aún presione su labio el primer beso
o una despedida –lengua aprendiz
de vuelo y de cintura habitación–
así de cruel los ritmos luminosos
de ese día feliz, feliz aunque estuviera
atravesado por una lanza, por un corazón, una palabra.
Nos hacemos de tiempo.
Podríamos hacernos de cualquier otra cosa.
¿Estás seguro?
Antes de responder voy a contarte una historia.
En un palacio vivían tus ojos, pero aún no eran tuyos.
En un palacio tu pecho palpitaba tu corazón. Su latir
siempre te ha pertenecido a pesar de la opinión de los sabios.
¿Dudas acaso de lo que ha sido escrito o soñado?
Muchos han muerto y sudado para que tú no estés de acuerdo.
Lánzate a la selva desde cualquier palabra;
pero no quiero hacerte elección.
No tienes por qué.

lunes, 18 de marzo de 2013

La enfermedad del deseo

La enfermedad es síntoma de un desequilibrio y una indeterminación relativa en proceso hasta ahora su nuevo conjunto de equilibrios dinámicos.
El deseo es una enfermedad cuyo equilibrio es imposible. El deseo es contagioso, tanto como síntoma y como desequilibrio. El contagio de síntomas genera nuevos desequilibrios (por eso se le teme). El contagio de desequilibrios genera nuevos síntomas (por eso se le aprecia).
Y además están las cosas.
El sol es ciego y va por el firmamento a tientas.
Él me regala tu cuerpo desnudo, por el que siento celos.
¿Es que nunca va a cesar su deseo por ti?
¿Aún no ha terminado de conocerte?
No puedo competir contra eso.
Pero cuando olvido mi debilidad de amante,
sé que brillo por completo para ti.
Pero también olvido eso.
Que ames mi oscuridad es para mí un misterio.
Somos cómplices humanos en este amor invisible.
El sol es eficaz en su carencia
de intención. Una ilusión de caminos
cuyas distancias se estrechan. Entre las sombras
esos seres –deberíamos deducir– mezquinos
que recorren superficies intrigando.
También tocados, vacío, traspasados.
¿En qué nuca se demoran?