Las cosas de este mundo sólo son temas de conversación. Tú o no, este vacío o no: eso es lo que de verdad está en juego.
viernes, 28 de junio de 2013
jueves, 27 de junio de 2013
Mural poética
La poesía escrita no es más que un reguero humano,
síntoma o señal de un desfile de heridos.
La instantánea de un aroma latiente que queda
cuando los restos se consumieron en fuegos
tiempo ha.
Hombres y mujeres viven poéticamente, dudan,
aman, se golpean con todos sus anhelos
secretamente se aman, se escriben se publican
(quedan para verse y se ponen nerviosos,
se quieren y no saben
que decirse y lo que brota, estúpidos sí,
pero poesía que quema y quita adentros,
se lamen, se regalan helados, se acarician
con la nariz, acercándose peligrosamente al placer
se cocinan con recetas que nunca imaginarían,
se rodean de amigos entre los que desaparecen
pasan inadvertidos excepto a los artistas y otros,
y obsesiones y ropa y hielo y besos).
Llamamos poemas escritos a charcos de sangre.
Versos globos de carmín de hierro y oxígeno.
Alimento para un nacimiento o un parto,
para una huida, una muerte.
De ellos salimos como saldríamos de un charco de sangre.
Se ha transformado en calle tu cansancio
y una orquesta medita si es la hora
de desnudar el brazo que ejecute
la sangría fatal sobre la norma.
Quiero decir que el hombre cuando ama
es un eco de espejos a no ser
por el fío que ha sido su mirada
y la nada que escucha
atentamente nadas.
Cuando no ama es letra
soñada de mujer.
Lo escrito es lo robado por los serios museos.
Leerte es una grieta que germina corriente
abajo. La herida crece mientras conduzco
a veces al trabajo y al amor siempre.
[bocetos casi encontrados
sobre paredes no terminadas]Hay una biología levantada poéticamente.
Podemos verlo en la risa, tan cruel como humana
–anatómicamente hablando–
en las frases que denuncian el frío de este instante.
Una vez hablaste y ahora atornillas mis pulmones
de modo que mi callada incertidumbre es casi tu voz.
síntoma o señal de un desfile de heridos.
La instantánea de un aroma latiente que queda
cuando los restos se consumieron en fuegos
tiempo ha.
Hombres y mujeres viven poéticamente, dudan,
aman, se golpean con todos sus anhelos
secretamente se aman, se escriben se publican
(quedan para verse y se ponen nerviosos,
se quieren y no saben
que decirse y lo que brota, estúpidos sí,
pero poesía que quema y quita adentros,
se lamen, se regalan helados, se acarician
con la nariz, acercándose peligrosamente al placer
se cocinan con recetas que nunca imaginarían,
se rodean de amigos entre los que desaparecen
pasan inadvertidos excepto a los artistas y otros,
y obsesiones y ropa y hielo y besos).
Llamamos poemas escritos a charcos de sangre.
Versos globos de carmín de hierro y oxígeno.
Alimento para un nacimiento o un parto,
para una huida, una muerte.
De ellos salimos como saldríamos de un charco de sangre.
Se ha transformado en calle tu cansancio
y una orquesta medita si es la hora
de desnudar el brazo que ejecute
la sangría fatal sobre la norma.
Quiero decir que el hombre cuando ama
es un eco de espejos a no ser
por el fío que ha sido su mirada
y la nada que escucha
atentamente nadas.
Cuando no ama es letra
soñada de mujer.
Lo escrito es lo robado por los serios museos.
Leerte es una grieta que germina corriente
abajo. La herida crece mientras conduzco
a veces al trabajo y al amor siempre.
[bocetos casi encontrados
sobre paredes no terminadas]Hay una biología levantada poéticamente.
Podemos verlo en la risa, tan cruel como humana
–anatómicamente hablando–
en las frases que denuncian el frío de este instante.
Una vez hablaste y ahora atornillas mis pulmones
de modo que mi callada incertidumbre es casi tu voz.
* * *
miércoles, 26 de junio de 2013
Debilidad, debilidad, amante perpetua,
que no conoces su rostro en mis dilatadas pupilas,
su excitación saltando muscular y hambrienta,
su placer humedeciendo los sonidos más dulces,
ni la mella invisible en mi mente de oficio.
Pero qué arte tienes –será nuestro secreto–
para atrapar la ocasión, como tú,
hecha de vuelos.
que no conoces su rostro en mis dilatadas pupilas,
su excitación saltando muscular y hambrienta,
su placer humedeciendo los sonidos más dulces,
ni la mella invisible en mi mente de oficio.
Pero qué arte tienes –será nuestro secreto–
para atrapar la ocasión, como tú,
hecha de vuelos.
Dije que me escondo. Es un error. Debí decir:
no existo. Soy en ese caso un vacío que se esconde.
En una lógica, en un idioma –la física como escondite–,
en una coherencia moral fruto de un azar divino
o de las modas, como ahora se estudia.
Estuve a punto de no escribir esto; pero pensé:
es mi deber, hay que estar atento, a lo que es
ingenuidad, mentira intencionada, esencia
o simplemente sucede.
no existo. Soy en ese caso un vacío que se esconde.
En una lógica, en un idioma –la física como escondite–,
en una coherencia moral fruto de un azar divino
o de las modas, como ahora se estudia.
Estuve a punto de no escribir esto; pero pensé:
es mi deber, hay que estar atento, a lo que es
ingenuidad, mentira intencionada, esencia
o simplemente sucede.
martes, 25 de junio de 2013
Qué más pruebas necesitáis de que no somos dueños
de nuestros sueños. De nada, pero de nuestros sueños
menos. Al menos yo.
Pienso en los días recurrentes, sus escenarios, que ya
debiera conocer de memoria y sin embargo ahora
no podría, frustración delirante, reproducir de memoria.
Pienso sobre todo en ciertas músicas que nunca me da
por anotar (¿cómo se graban apuntes en el sueño?), porque
cuando uno quiere palabras no hay palabras
ni letras ni notas en el sueño; sólo vivencias.
Y esa músicas ni yo ni nadie las oirá jamás.
Y en cambio, nunca sueño contigo, sorpresa de la realidad,
abrazo de un calor innovador en cada llegada.
Nunca sé de qué otro amor me vas a hacer quererte.
Y vivo expulsado en mis sueños de tus verdaderos brazos.
Y vivo expulsado en mi memoria despierta
de cuantos detalles merecen la pena.
Por eso me veis todos yendo a buscarte.
Algo más que acción, menos que sombra.
de nuestros sueños. De nada, pero de nuestros sueños
menos. Al menos yo.
Pienso en los días recurrentes, sus escenarios, que ya
debiera conocer de memoria y sin embargo ahora
no podría, frustración delirante, reproducir de memoria.
Pienso sobre todo en ciertas músicas que nunca me da
por anotar (¿cómo se graban apuntes en el sueño?), porque
cuando uno quiere palabras no hay palabras
ni letras ni notas en el sueño; sólo vivencias.
Y esa músicas ni yo ni nadie las oirá jamás.
Y en cambio, nunca sueño contigo, sorpresa de la realidad,
abrazo de un calor innovador en cada llegada.
Nunca sé de qué otro amor me vas a hacer quererte.
Y vivo expulsado en mis sueños de tus verdaderos brazos.
Y vivo expulsado en mi memoria despierta
de cuantos detalles merecen la pena.
Por eso me veis todos yendo a buscarte.
Algo más que acción, menos que sombra.
Hay en las superficies de los objetos
espejos que son miradas. Si no,
no se explica. Cuánto reconocimiento.
Interrogantes buscan detalles, tal como tú
buscas detalles, y te interrogas ante un espejo
o ante un objeto o ante sus superficies.
Oyen, como ecos, pensamientos dando nombres
a sus detalles y a los detalles de sus nombres.
Sólo el espejo no es objeto ni mirada.
Es el nombre de una superficie para un lugar
al que no tenemos acceso. Bienvenido:
otro vacío más que limita lo humano.
espejos que son miradas. Si no,
no se explica. Cuánto reconocimiento.
Interrogantes buscan detalles, tal como tú
buscas detalles, y te interrogas ante un espejo
o ante un objeto o ante sus superficies.
Oyen, como ecos, pensamientos dando nombres
a sus detalles y a los detalles de sus nombres.
Sólo el espejo no es objeto ni mirada.
Es el nombre de una superficie para un lugar
al que no tenemos acceso. Bienvenido:
otro vacío más que limita lo humano.
lunes, 24 de junio de 2013
Embriaguez del pasado, cuándo termina tu resaca.
Accedemos a todo mediado por recuerdos.
Me dejaron
guardar la bicicleta
en un pasillo
de la cueva museo
soñé esta noche.
Hoy trabajo, cocino, estaba ya en mis planes.
Es así como te beso o sigo leyéndote.
Eres tú cuantas lecciones de ternura.
Es así como se escriben las preguntas.
En este apunte de horas, que son palabras, que son.
Accedemos a todo mediado por recuerdos.
Me dejaron
guardar la bicicleta
en un pasillo
de la cueva museo
soñé esta noche.
Hoy trabajo, cocino, estaba ya en mis planes.
Es así como te beso o sigo leyéndote.
Eres tú cuantas lecciones de ternura.
Es así como se escriben las preguntas.
En este apunte de horas, que son palabras, que son.
Hace poco hablaba de Perseo.
Es injusto que la verdad se envuelva en palabras increíbles.
Los enunciados de las leyes son nítidos y a esto nos han llevado.
Pienso que toqué un milagro y se ha vuelto vergüenza.
Ningún suceso esconde su sensualidad.
Este calor vine de viajes, de besos y de playa.
La enfermedad suena a bocina de camiones lejanos.
Es injusto que la verdad se envuelva en palabras increíbles.
Los enunciados de las leyes son nítidos y a esto nos han llevado.
Pienso que toqué un milagro y se ha vuelto vergüenza.
Ningún suceso esconde su sensualidad.
Este calor vine de viajes, de besos y de playa.
La enfermedad suena a bocina de camiones lejanos.
El dolor no es excusa
Estoy siendo usado por la apatía para no sé qué fines.
Patentada una llamada tuya como antídoto.
Se investigan enfermedades susceptibles
de ser aplicadas por un precio rentable.
Hace años comenzó por las calles
y a escondidas en las glosas a los tomos de Historia
una concienzuda labor de propaganda de aromas.
La parte de mí rebelde y curiosa está planeando
fugarse contigo sin que las otras lo sepan
–mezquinos informes de no sé qué infiltrados–
He decidido ayudaros a mi parte y a ti,
aunque sea tan probable
el conocido precio de la exclusión y la soledad.
Y ahora comienza el poema en el que explico
el método, el lugar, los útiles precisos de la fuga.
Patentada una llamada tuya como antídoto.
Se investigan enfermedades susceptibles
de ser aplicadas por un precio rentable.
Hace años comenzó por las calles
y a escondidas en las glosas a los tomos de Historia
una concienzuda labor de propaganda de aromas.
La parte de mí rebelde y curiosa está planeando
fugarse contigo sin que las otras lo sepan
–mezquinos informes de no sé qué infiltrados–
He decidido ayudaros a mi parte y a ti,
aunque sea tan probable
el conocido precio de la exclusión y la soledad.
Y ahora comienza el poema en el que explico
el método, el lugar, los útiles precisos de la fuga.
Perdido en la transacción.
Cambié mis sueños por una vida, mi vida por un juego, mi juego por un oficio y el oficio por la vida de otros.
Por las fisuras de tus secretos late el viento.
Freiheit. Libertatem. Eleutheria.
[griego] eirë (asamblea) - eirënë (paz)
[latín] PACTUM (pacto) - PACEM (paz)
[alemán] Freund (amigo) - Freide (paz)
[latín] PACTUM (pacto) - PACEM (paz)
[alemán] Freund (amigo) - Freide (paz)
domingo, 23 de junio de 2013
Incapacidad de venganza
Memoria: los momentos no desaparecen,
pero yo desaparezco por momentos.
Juego de contrarios: la violencia acelera
la muerte, la razón se prolonga a sí misma.
Acaba ya. Da carpetazo. Afronta
el día que te llega como un incómodo amante.
Estremecimiento del si me tocas.
pero yo desaparezco por momentos.
Juego de contrarios: la violencia acelera
la muerte, la razón se prolonga a sí misma.
Acaba ya. Da carpetazo. Afronta
el día que te llega como un incómodo amante.
Estremecimiento del si me tocas.
sábado, 22 de junio de 2013
Amigo
El discurso está equivocado.
El auténtico lugar es el sueño.
Estamos despiertos para sostener esta biología
y perpetuar la obediencia debida a la máquina
que en su cortesano baile de funciones nos sustenta.
Y allí vigilamos los fantasmas y creemos.
El auténtico lugar es mujer este sueño.
No he visto otras montañas nevadas como tus pechos.
Esa noche me arropaste con tus labios y tus besos
amasaron mis huesos hasta hornearme en tu boca
–¡en esa noche se hundan los tiempos!–
y yo fuera el humo de tu cuerpo.
Me enamoran tus palabras y el deseo me tortura
en los detalles del mundo febril que viaja en tu silencio.
El discurso no habla.
Lo triste es que el hombre ha olvidado.
El auténtico lugar es el sueño.
Estamos despiertos para sostener esta biología
y perpetuar la obediencia debida a la máquina
que en su cortesano baile de funciones nos sustenta.
Y allí vigilamos los fantasmas y creemos.
El auténtico lugar es mujer este sueño.
No he visto otras montañas nevadas como tus pechos.
Esa noche me arropaste con tus labios y tus besos
amasaron mis huesos hasta hornearme en tu boca
–¡en esa noche se hundan los tiempos!–
y yo fuera el humo de tu cuerpo.
Me enamoran tus palabras y el deseo me tortura
en los detalles del mundo febril que viaja en tu silencio.
El discurso no habla.
Lo triste es que el hombre ha olvidado.
viernes, 21 de junio de 2013
Desestimando el ritmo
En mi corazón late arena y no me extraño.
Cómo explicar el origen de estos sueños.
Este mundo está hecho fuera de casa.
Por manos que brotaron en medio de la selva.
Un tesón achacable al olvido pule sus brillos.
Amor que arrastra mis libros.
Pausa dilatada por la sociedad y sus crías.
Sólo quiero que escribas en el idioma que sea
en la materia prestada que te permita
este jardín de locuras que a veces conocemos.
Que a veces arden en perdón a lo nuevo.
Cómo explicar el origen de estos sueños.
Este mundo está hecho fuera de casa.
Por manos que brotaron en medio de la selva.
Un tesón achacable al olvido pule sus brillos.
Amor que arrastra mis libros.
Pausa dilatada por la sociedad y sus crías.
Sólo quiero que escribas en el idioma que sea
en la materia prestada que te permita
este jardín de locuras que a veces conocemos.
Que a veces arden en perdón a lo nuevo.
jueves, 20 de junio de 2013
La libertad –ese familiar aroma de verano–
es el punto preciso de la tragedia, mujer,
que alientas, desgarro químico, ese abrazo
de la ausencia donde antes (¿antes, antes?)
bien firmemente te apretaban sus brazos
–creías que te iban a romper, de tanto deseo–
–duró lo que una brizna seca de hierba entre los dedos–
y en esa palabra al viento haces collar de días.
Yo –qué duendecillo se erige ese título–
volveré; ahora voy de voz en voz,
de leyenda en leyenda, y traeré
de nuevo toda la vida
para amarlo.
es el punto preciso de la tragedia, mujer,
que alientas, desgarro químico, ese abrazo
de la ausencia donde antes (¿antes, antes?)
bien firmemente te apretaban sus brazos
–creías que te iban a romper, de tanto deseo–
–duró lo que una brizna seca de hierba entre los dedos–
y en esa palabra al viento haces collar de días.
Yo –qué duendecillo se erige ese título–
volveré; ahora voy de voz en voz,
de leyenda en leyenda, y traeré
de nuevo toda la vida
para amarlo.
miércoles, 19 de junio de 2013
Me hablabas
Yo también lo creo, que hubo un tiempo
en el que pude ser un sueño gigante
suspendido minúsculo en el vacío sin límites.
Pero llegaste. En ti paró esta luz
que no es mía sino prestada no sé.
Eras y cambiaste, otra vez tus manos
lejos y tu cuerpo lejos de mis manos
¿desde cuándo? Es ahora. Y también
ahora que siento la ausencia de tus dedos
escarbando un vacío que termina con
– . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . –
con tus mismos otros dedos labios
brazos ausentes.
en el que pude ser un sueño gigante
suspendido minúsculo en el vacío sin límites.
Pero llegaste. En ti paró esta luz
que no es mía sino prestada no sé.
Eras y cambiaste, otra vez tus manos
lejos y tu cuerpo lejos de mis manos
¿desde cuándo? Es ahora. Y también
ahora que siento la ausencia de tus dedos
escarbando un vacío que termina con
– . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . –
con tus mismos otros dedos labios
brazos ausentes.
No puedo escribir de tanto que te espero.
¿Cómo era?
Salto de edificio en edificio, son siempre
los del barrio pero nunca los mismos.
Y siempre esa sensación de que antes
era mucho más fácil, que entonces sí
pude verte aunque tú no sabías nada.
Hay partes de mí que aún no te conocen;
cómo tengo acceso a ellas aún no lo comprendo.
Allí donde arde el derrumbe allí
es donde quiero. Este vacío, misteriosa obviedad,
tiene sus límites, porque sólo a ti y a mí
nos incumbe.
¿Cómo era?
Salto de edificio en edificio, son siempre
los del barrio pero nunca los mismos.
Y siempre esa sensación de que antes
era mucho más fácil, que entonces sí
pude verte aunque tú no sabías nada.
Hay partes de mí que aún no te conocen;
cómo tengo acceso a ellas aún no lo comprendo.
Allí donde arde el derrumbe allí
es donde quiero. Este vacío, misteriosa obviedad,
tiene sus límites, porque sólo a ti y a mí
nos incumbe.
martes, 18 de junio de 2013
Pesar de medidas
Un baile incompleto de piernas y labios.
Yo qué sé, ¿y por qué no de dientes y manos?
Mi saber es. Incompleto. Mi atención es
incompleta y mi destiempo. Este baile
es tuyo incompletamente pero tuyo.
Yo qué sé, ¿y por qué no de dientes y manos?
Mi saber es. Incompleto. Mi atención es
incompleta y mi destiempo. Este baile
es tuyo incompletamente pero tuyo.
lunes, 17 de junio de 2013
domingo, 16 de junio de 2013
viernes, 14 de junio de 2013
jueves, 13 de junio de 2013
No abandones los gritos. Si te fijas
el Sol sigue irradiando a nuestro pesar.
La memoria es más persistente de lo que quisiéramos.
Menos fiable de lo que merecemos. A juicio
de quién. Soy una montaña, no tengo que agacharme.
Mi voz es el viento y el agua, viaja sin límites.
Soy la gravedad del planeta. La distancia.
el Sol sigue irradiando a nuestro pesar.
La memoria es más persistente de lo que quisiéramos.
Menos fiable de lo que merecemos. A juicio
de quién. Soy una montaña, no tengo que agacharme.
Mi voz es el viento y el agua, viaja sin límites.
Soy la gravedad del planeta. La distancia.
miércoles, 12 de junio de 2013
El mar busca un maestro para gestionar sus propias dudas.
Pero cuando ese pensador conozca los entresijos del coral
habrá en su deseo el rojo de mi sangre y la calcita de mi alma.
Y si le ocultas la caligrafía de tantos barcos que te surcaron
con la precipitación de una caricia sobre una carta de guerra
sabes qué otros edificios sin duda surgirán, o lo imagina.
El mar vino a visitarme y me vio hundido con toda mi
civilización.
Pero cuando ese pensador conozca los entresijos del coral
habrá en su deseo el rojo de mi sangre y la calcita de mi alma.
Y si le ocultas la caligrafía de tantos barcos que te surcaron
con la precipitación de una caricia sobre una carta de guerra
sabes qué otros edificios sin duda surgirán, o lo imagina.
El mar vino a visitarme y me vio hundido con toda mi
civilización.
martes, 11 de junio de 2013
Ahora que soy un rey, esposo de mi esposa,
largamente las horas son una torre que enfría
mis vivencias –otros hablan
de un barco, de un cofre,
de un zurrón, de un ataúd–
Tú eres la puerta por donde escapo hacia el oro.
Tú eres el momento de tensión en el que la realidad
se vuelca, yo sobre ti, ¿tú me esperabas?
Tú, momento mágico, en que revolucionamos
eso que dicen que es el mundo.
largamente las horas son una torre que enfría
mis vivencias –otros hablan
de un barco, de un cofre,
de un zurrón, de un ataúd–
Tú eres la puerta por donde escapo hacia el oro.
Tú eres el momento de tensión en el que la realidad
se vuelca, yo sobre ti, ¿tú me esperabas?
Tú, momento mágico, en que revolucionamos
eso que dicen que es el mundo.
Vuelo. Todo está al revés. ¿Quién entenderá?
Si su mirada es ya de piedra.
Rápidamente obviamos u olvidamos.
Nuestra mirada es veloz, nuestras sandalias aladas.
No está encadenada a la roca junto al mar.
Devoración de lo real velada por los objetos.
El cambio no tiene que ver con el entendimiento.
Mi corazón está parado. Tu rostro en una bolsa.
Si su mirada es ya de piedra.
Rápidamente obviamos u olvidamos.
Nuestra mirada es veloz, nuestras sandalias aladas.
No está encadenada a la roca junto al mar.
Devoración de lo real velada por los objetos.
El cambio no tiene que ver con el entendimiento.
Mi corazón está parado. Tu rostro en una bolsa.
Los cabellos de una mujer son serpientes y su veneno la belleza.
Pero tus cabellos son serpientes de verdad y su veneno.
Todo está al revés. La belleza es un veneno de piedra
para mis ojos de piedra y un velo de mi mirada.
La mujer es una piedra de verdad un mar
cuya belleza es la mirada lanzada, la visión que vuela
–cadenas que serpean por tu cuerpo como un mar al viento–
veneno de libertad como te pienso
ahora cortada.
Pero tus cabellos son serpientes de verdad y su veneno.
Todo está al revés. La belleza es un veneno de piedra
para mis ojos de piedra y un velo de mi mirada.
La mujer es una piedra de verdad un mar
cuya belleza es la mirada lanzada, la visión que vuela
–cadenas que serpean por tu cuerpo como un mar al viento–
veneno de libertad como te pienso
ahora cortada.
Pero cuando te conozca, dicen, conoceré a la mujer,
a la mujer hermosa atada fuera, no dentro de la roca.
La que va a ser devorada por la mar, también mujer,
por culpa, culpa, culpa, del orgullo de su madre.
Orgullosa mujer de cadenas hermosas, orgullosa
de su hermoso mar, su hermosa roca culpable.
Cuando yo vuele, dicen, con tu mirada en las manos,
con tu verdad oculta en mi zurrón
¿por qué dicen que hermético?
a la mujer hermosa atada fuera, no dentro de la roca.
La que va a ser devorada por la mar, también mujer,
por culpa, culpa, culpa, del orgullo de su madre.
Orgullosa mujer de cadenas hermosas, orgullosa
de su hermoso mar, su hermosa roca culpable.
Cuando yo vuele, dicen, con tu mirada en las manos,
con tu verdad oculta en mi zurrón
¿por qué dicen que hermético?
Tuvo que ser por milagro del oro
(mi abuelo antes de nacer nos encerró en una torre
si yo llegué a conocer a mi madre mujer hermosa
incluso a través de un velo de piedra).
Qué es el oro nadie lo comprende aún.
Después de nacer, mi abuelo hizo de
la torre un barco, de un ataúd un barco,
de un cofre hizo un barco como si el mar no
fuera un milagro. Mi padre es el oro
y fuimos pescados: un barco, un ataúd,
un cofre y una torre entre las redes.
Fui impedido, amilagrado, arrojado y pescado
hasta nacer para los hombres.
Eso te contamos, rey del lugar, que pronto
insistes en arrebatarme a mi madre,
mujer hermosa.
(mi abuelo antes de nacer nos encerró en una torre
si yo llegué a conocer a mi madre mujer hermosa
incluso a través de un velo de piedra).
Qué es el oro nadie lo comprende aún.
Después de nacer, mi abuelo hizo de
la torre un barco, de un ataúd un barco,
de un cofre hizo un barco como si el mar no
fuera un milagro. Mi padre es el oro
y fuimos pescados: un barco, un ataúd,
un cofre y una torre entre las redes.
Fui impedido, amilagrado, arrojado y pescado
hasta nacer para los hombres.
Eso te contamos, rey del lugar, que pronto
insistes en arrebatarme a mi madre,
mujer hermosa.
Empeño de demostración y convencimiento.
Sabed que con sus pezuñas pisó sangre
justo antes de que cabalgara por los aires.
Eso es un hecho. Sigue siendo un hecho.
Sabed que a aquel guerrero no se le conocen batallas.
Yo no las conozco. Si las invento. Pero son
testimonios de un cuerpo glorioso, en cuyas
venas circulaban los prodigios.
¿Qué más surgió, qué pudo callarse?
¿Por qué me sigues
hablando con enigmas?
Sabed que con sus pezuñas pisó sangre
justo antes de que cabalgara por los aires.
Eso es un hecho. Sigue siendo un hecho.
Sabed que a aquel guerrero no se le conocen batallas.
Yo no las conozco. Si las invento. Pero son
testimonios de un cuerpo glorioso, en cuyas
venas circulaban los prodigios.
¿Qué más surgió, qué pudo callarse?
¿Por qué me sigues
hablando con enigmas?
No tenemos ojos. Son nuestros fantasmas
quienes miran por nosotros.
Así que he decidido
ir de uno en uno, de fantasma en fantasma,
de mío en mío, no sé, a arrancarles
los ojos, a que me enseñen a no ser ellos.
¿Quiénes son, cómo encontrarlos, cuál es su idioma?
Comparten acaso un mismo ojo y un mismo diente.
Tú fuiste mi fantasma preferido, pero antes
no lo sabía, ¿y ahora lo sé, cómo? Me contaron
cosas horribles de ti. Paradigma del horror.
Te llamaban objeto de mirada prohibida.
¿Qué veías tú entre nuestros ojos huidizos
y nuestro corazón de piedra y nuestro valor?
Yo sólo me atrevo a recordarte de reojo,
a través de este escrito, de esta lectura castrada.
quienes miran por nosotros.
Así que he decidido
ir de uno en uno, de fantasma en fantasma,
de mío en mío, no sé, a arrancarles
los ojos, a que me enseñen a no ser ellos.
¿Quiénes son, cómo encontrarlos, cuál es su idioma?
Comparten acaso un mismo ojo y un mismo diente.
Tú fuiste mi fantasma preferido, pero antes
no lo sabía, ¿y ahora lo sé, cómo? Me contaron
cosas horribles de ti. Paradigma del horror.
Te llamaban objeto de mirada prohibida.
¿Qué veías tú entre nuestros ojos huidizos
y nuestro corazón de piedra y nuestro valor?
Yo sólo me atrevo a recordarte de reojo,
a través de este escrito, de esta lectura castrada.
lunes, 10 de junio de 2013
La luz punza con pasisión matemática.
Aún emparedado en mi piso a oscuras
–entra amante por las rendijas–
o no tanto, la verdad.
Aún en este cerebro oculto entre mis huesos
–y piel y grasa y pelo y sangre y aire y sabe dios–
tampoco ve nadie sus destelleos, como dicen.
Pero la luz punza, duele, lo aseguro,
delineante traza cascadas y haces en esferas.
Las polillas no vuelan de día.
Las primaverales polillas no vuelan ingenuas de día.
Algunas polillas ingenuas no quieren volar
primaverales cuando el día dispara luz incluso
desde el suelo, desde los huesos, desde
los pensamientos más desesperados,
la costumbre menos hecha a tus dos pechos.
Aún emparedado en mi piso a oscuras
–entra amante por las rendijas–
o no tanto, la verdad.
Aún en este cerebro oculto entre mis huesos
–y piel y grasa y pelo y sangre y aire y sabe dios–
tampoco ve nadie sus destelleos, como dicen.
Pero la luz punza, duele, lo aseguro,
delineante traza cascadas y haces en esferas.
Las polillas no vuelan de día.
Las primaverales polillas no vuelan ingenuas de día.
Algunas polillas ingenuas no quieren volar
primaverales cuando el día dispara luz incluso
desde el suelo, desde los huesos, desde
los pensamientos más desesperados,
la costumbre menos hecha a tus dos pechos.
domingo, 9 de junio de 2013
sábado, 8 de junio de 2013
Volvamos a Dios, ese hipopótamo,
el cocodrilo ancestral que es metáfora
del sufrimiento más paciente, del deterioro
universal elefante con brazos miles
de mujer azul de cielo y diente
entregado a la muerte sin respeto.
O pasemos olímpicamente
de estos y otros temas.
Me dices, ¿qué es este enigma?
Pero han volado tus ojos,
quieren música.
Queda tu perfume y la huella
invisible de tus labios.
el cocodrilo ancestral que es metáfora
del sufrimiento más paciente, del deterioro
universal elefante con brazos miles
de mujer azul de cielo y diente
entregado a la muerte sin respeto.
O pasemos olímpicamente
de estos y otros temas.
Me dices, ¿qué es este enigma?
Pero han volado tus ojos,
quieren música.
Queda tu perfume y la huella
invisible de tus labios.
Alguien trocó los universales
antes de crearlos y que fueran
abstractos. Hoy, trocitos, lo partimos.
Él lo sabía. Él era sólo filo:
lo que hace sólo un momento imaginamos
mientras sonaba ese motor hidráulico
bien lejos que sería lo que aún futuro.
Los artistas llevan tejiendo pájaros
lo que las estrellas combustionando amor.
antes de crearlos y que fueran
abstractos. Hoy, trocitos, lo partimos.
Él lo sabía. Él era sólo filo:
lo que hace sólo un momento imaginamos
mientras sonaba ese motor hidráulico
bien lejos que sería lo que aún futuro.
Los artistas llevan tejiendo pájaros
lo que las estrellas combustionando amor.
Dolor abierto en las piernas que baja
como un dolor de cabeza, como
la gestación de una divinidad. Hambre
de piernas o cruce de otras piernas.
El maratón de tus piernas sube hasta las mías.
Cuando no te conocí caminaba
con mis costillas en la mano
alegremente, torpe, mezquino, solamente.
Hoy, deseo de piernas, de ti, de viaje
hacia la selva y los hielos,
hacia las posibilidades históricas
de nuestro, marciales eufemismos, bocado
amor.
como un dolor de cabeza, como
la gestación de una divinidad. Hambre
de piernas o cruce de otras piernas.
El maratón de tus piernas sube hasta las mías.
Cuando no te conocí caminaba
con mis costillas en la mano
alegremente, torpe, mezquino, solamente.
Hoy, deseo de piernas, de ti, de viaje
hacia la selva y los hielos,
hacia las posibilidades históricas
de nuestro, marciales eufemismos, bocado
amor.
viernes, 7 de junio de 2013
jueves, 6 de junio de 2013
Escribo rodeado de individuos que no sabemos qué pensar.
Escribo al borde de mi obsesión, pues filo eres
de largo recorrido, ¿quién?, tus propias pesquisas
me recortan, porque no soy yo, qué has visto, qué
estas viendo qué piensas y nada te interfiere, qué molestos
interrumpen, pensamientos, cómo has aprendido a no hacer
les caso, no son tuyos, ni son acción.
Estas mesas tan bien diseñadas, disciplinadamente vendidas.
Estos cuadernos en los que se vuelcan odios e indiferencias,
catalogados según la cantidad de falta que hayan recogido.
Esta luz del verano, protegida por las instituciones.
¡Basta ya! Tecleo con mis dedos prestados, aunque es
mi sangre quien dicta o escribe o más quisiera
yo, qué torpe palabra.
Y habiendo dejado constancia del desvío (rodeando), construida tu paciencia
desbaratada mi obsesión ausente de extraños,
de cuántos escudos he dudado por evitar un movimiento.
Tú ves el baile de la vida. Tú bailas con ella.
Materia o posesión corroe su envidia o asunto.
Escribo al borde de mi obsesión, pues filo eres
de largo recorrido, ¿quién?, tus propias pesquisas
me recortan, porque no soy yo, qué has visto, qué
estas viendo qué piensas y nada te interfiere, qué molestos
interrumpen, pensamientos, cómo has aprendido a no hacer
les caso, no son tuyos, ni son acción.
Estas mesas tan bien diseñadas, disciplinadamente vendidas.
Estos cuadernos en los que se vuelcan odios e indiferencias,
catalogados según la cantidad de falta que hayan recogido.
Esta luz del verano, protegida por las instituciones.
¡Basta ya! Tecleo con mis dedos prestados, aunque es
mi sangre quien dicta o escribe o más quisiera
yo, qué torpe palabra.
Y habiendo dejado constancia del desvío (rodeando), construida tu paciencia
desbaratada mi obsesión ausente de extraños,
de cuántos escudos he dudado por evitar un movimiento.
Tú ves el baile de la vida. Tú bailas con ella.
Materia o posesión corroe su envidia o asunto.
miércoles, 5 de junio de 2013
martes, 4 de junio de 2013
lunes, 3 de junio de 2013
domingo, 2 de junio de 2013
sábado, 1 de junio de 2013
Qué sucede
Qué sucede cuando
la realidad desaparece
en el dilatado momento
y el mundo es un eco.
Sabes que algo
o quisieras imaginarlo.
Nada encajada en la garganta
y respirada en ordenadas
fracciones. El pasado
ha comenzado su éxodo.
La materia no tiene
piedad.
la realidad desaparece
en el dilatado momento
y el mundo es un eco.
Sabes que algo
o quisieras imaginarlo.
Nada encajada en la garganta
y respirada en ordenadas
fracciones. El pasado
ha comenzado su éxodo.
La materia no tiene
piedad.
viernes, 31 de mayo de 2013
Puertas abiertas
Ámame sin mi permiso.
Destapa con violencia el océano de la distancia.
Cuando tu sangre se vuelva azúcar
no te detengas.
Que no te asuste la multitud de los vientos.
Que no te asusten las voces de los que hablan muy serios.
Cuando las calles se hagan grietas húmedas sin fin
no te detengas.
Que se vuelvan confusos los monstruos a sus sueños.
Cuando se te escape mi cuerpo clamando injusticia
no te detengas.
cuando ni el aire nos entregue ya salvación alguna,
cuando nos arda entre los dedos la vida entera
no te detengas.
Cuando sientas que van a llegar los vecinos con su muerte
no te detengas.
Que confundidos al preguntarme cómo es que vivo
les pueda decir:
me amó sin mi permiso,
destapó con violencia el océano de la distancia,
los monstruos confusos se volvieron a sus sueños,
no se asustó ante la multitud de los vientos,
ni ante las voces que aún siguen hablando muy serias,
se hicieron húmedas grietas sin fin las calles y no se detuvo,
cuando el aire nos negó su salvación ni cuando
ardió entre nuestros dedos la vida entera se detuvo,
cuando se le escapó mi cuerpo clamando injusticia
no se detuvo,
cuando su sangre se volvió azúcar
no se detuvo, cuando sintió que llegabais
vecinos con vuestra muerte
no se detuvo, y en la hora de la despedida
lo que tú sigues llamando inevitable y yo llamo
mío, amor, conmigo,
me entregó este don de todos los regalos,
en el cofre divino de sus manos,
en la pausa terrible de sus labios.
Destapa con violencia el océano de la distancia.
Cuando tu sangre se vuelva azúcar
no te detengas.
Que no te asuste la multitud de los vientos.
Que no te asusten las voces de los que hablan muy serios.
Cuando las calles se hagan grietas húmedas sin fin
no te detengas.
Que se vuelvan confusos los monstruos a sus sueños.
Cuando se te escape mi cuerpo clamando injusticia
no te detengas.
cuando ni el aire nos entregue ya salvación alguna,
cuando nos arda entre los dedos la vida entera
no te detengas.
Cuando sientas que van a llegar los vecinos con su muerte
no te detengas.
Que confundidos al preguntarme cómo es que vivo
les pueda decir:
me amó sin mi permiso,
destapó con violencia el océano de la distancia,
los monstruos confusos se volvieron a sus sueños,
no se asustó ante la multitud de los vientos,
ni ante las voces que aún siguen hablando muy serias,
se hicieron húmedas grietas sin fin las calles y no se detuvo,
cuando el aire nos negó su salvación ni cuando
ardió entre nuestros dedos la vida entera se detuvo,
cuando se le escapó mi cuerpo clamando injusticia
no se detuvo,
cuando su sangre se volvió azúcar
no se detuvo, cuando sintió que llegabais
vecinos con vuestra muerte
no se detuvo, y en la hora de la despedida
lo que tú sigues llamando inevitable y yo llamo
mío, amor, conmigo,
me entregó este don de todos los regalos,
en el cofre divino de sus manos,
en la pausa terrible de sus labios.
Porque la biología es magia
El placer de la destrucción,
amigos humanos y humanitarios,
comienza por uno mismo y sus hábitos,
continúa dulcemente por ti mismo,
en el calor que me traspasan tus células
en roces, abrazos y demás mágicamente,
porque la biología es magia.
Culmina en todos esos litros de historia
pero no se acaba.
Ahora, también, les recuerdo,
existe el cuidado y el cariño,
no vayan a obsesionarse.
amigos humanos y humanitarios,
comienza por uno mismo y sus hábitos,
continúa dulcemente por ti mismo,
en el calor que me traspasan tus células
en roces, abrazos y demás mágicamente,
porque la biología es magia.
Culmina en todos esos litros de historia
pero no se acaba.
Ahora, también, les recuerdo,
existe el cuidado y el cariño,
no vayan a obsesionarse.
Te amo desde la atalaya de mi cuerpo,
del que es difícil bajar,
a pesar de las ya antiguas civilizaciones
que lo construyeron, del presente glorioso
que fue sólo promesa.
Es una fortaleza hospitalaria: los días
entran y salen sin respeto.
Quisiera abandonarla por momentos para
seguir los pasos de tu libertad y tus empeños.
Y para no perderte cada vez que te marchas
de vista o de conocimiento voy alzando
esta torre –algunos dicen que abstracta–
carente de direcciones.
del que es difícil bajar,
a pesar de las ya antiguas civilizaciones
que lo construyeron, del presente glorioso
que fue sólo promesa.
Es una fortaleza hospitalaria: los días
entran y salen sin respeto.
Quisiera abandonarla por momentos para
seguir los pasos de tu libertad y tus empeños.
Y para no perderte cada vez que te marchas
de vista o de conocimiento voy alzando
esta torre –algunos dicen que abstracta–
carente de direcciones.
jueves, 30 de mayo de 2013
Peligro
Es peligroso creer en las ideas.
Conviene creer en el peligro más que en las ideas.
Es necesario un nuevo significado para convenir
y otro para necesidad.
Conviene creer en el peligro más que en las ideas.
Es necesario un nuevo significado para convenir
y otro para necesidad.
Que tomar partido sea
una apuesta por la totalidad, quién
lo creería.
Nos acostumbramos a ver aparcada la vivencia
y por mucho que no nos quejemos –nadie
nos oiga una queja más alta que otra–
de aquellos que se incluyen sin pensar, sin intención
ni conocimiento de evitarlo –obsérvese
cómo se demora la línea argumental muy a pesar
de nuevas, frescas, inocentes y dispuestas palabras–
en esta pareja que no somos, pues
ni nombres, ni números, ni hechos
nos bastan, a ti y a mí,
en este encuentro.
una apuesta por la totalidad, quién
lo creería.
Nos acostumbramos a ver aparcada la vivencia
y por mucho que no nos quejemos –nadie
nos oiga una queja más alta que otra–
de aquellos que se incluyen sin pensar, sin intención
ni conocimiento de evitarlo –obsérvese
cómo se demora la línea argumental muy a pesar
de nuevas, frescas, inocentes y dispuestas palabras–
en esta pareja que no somos, pues
ni nombres, ni números, ni hechos
nos bastan, a ti y a mí,
en este encuentro.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Ciertas visiones de Edipo
En un desfiladero sólo cabe un pie
a la vez piensan muchos que
no re-flexionan ni sus pecados ni sus pasos.
-
Layo se estaba dirigiendo al oráculo para preguntarle cómo podía liberar
a Tebas de la Esfinge.
-
Mortificada toda ella por la derrota,
sus cabezas se castigaban
mordiéndose unas a otras hasta desap
¡ah, no! así era la Quimera; la Esfinge
no tiene cabezas, sino alas.
-
Edipo se arranca los ojos (y ve)
con los broches del vestido
de su madre, también.
-
El enigma no trataba del hombre, sino de la unidad:
animal, mujer, humano, yo, día y hora se viven como uno.
-
La Esfinge, si es que se siente y no es
puro espíritu altruista, filantrópica y
antimaterialistamente prometeica, se siente
incomprendida. Incluso en su destrucción
intenta -dejad que me invente
la intención que quiera-
darnos lecciones al pueblo.
-
Es el Destino, con su monomanía,
quien tiene un edipazo de cojones.
Sabido lo cual lo mejor
es castrarse los ojos
para limpiar
de la frente la tentación
de finalidad.
a la vez piensan muchos que
no re-flexionan ni sus pecados ni sus pasos.
-
Layo se estaba dirigiendo al oráculo para preguntarle cómo podía liberar
a Tebas de la Esfinge.
-
Mortificada toda ella por la derrota,
sus cabezas se castigaban
mordiéndose unas a otras hasta desap
¡ah, no! así era la Quimera; la Esfinge
no tiene cabezas, sino alas.
-
Edipo se arranca los ojos (y ve)
con los broches del vestido
de su madre, también.
-
El enigma no trataba del hombre, sino de la unidad:
animal, mujer, humano, yo, día y hora se viven como uno.
-
La Esfinge, si es que se siente y no es
puro espíritu altruista, filantrópica y
antimaterialistamente prometeica, se siente
incomprendida. Incluso en su destrucción
intenta -dejad que me invente
la intención que quiera-
darnos lecciones al pueblo.
-
Es el Destino, con su monomanía,
quien tiene un edipazo de cojones.
Sabido lo cual lo mejor
es castrarse los ojos
para limpiar
de la frente la tentación
de finalidad.
martes, 28 de mayo de 2013
Si no supiera
hablar desde mi
pensamiento volaría.
Hay saludos
que suenan a despedida y otros
a sueños de adiós muy reencontrados.
No tardes cuando decidas
dejarte caer
en el tiempo y menos
en el lugar que según
dicen vamos
dejando detrás en sucesivas
espirales de suelo y pasos.
Si mis pies y los tuyos
habitan la obsesión de este mismo planeta.
hablar desde mi
pensamiento volaría.
Hay saludos
que suenan a despedida y otros
a sueños de adiós muy reencontrados.
No tardes cuando decidas
dejarte caer
en el tiempo y menos
en el lugar que según
dicen vamos
dejando detrás en sucesivas
espirales de suelo y pasos.
Si mis pies y los tuyos
habitan la obsesión de este mismo planeta.
lunes, 27 de mayo de 2013
domingo, 26 de mayo de 2013
sábado, 25 de mayo de 2013
viernes, 24 de mayo de 2013
jueves, 23 de mayo de 2013
El saber ha ido dejando perdidas mis excusas
El yo, objeto de defensa.
Un beso es el exilio definitivo.
Predisposición: amante mutuamente infiel. Rumor de esta ciudad que se empeña en cobijarnos, a nosotros, que somos puro encuentro.
Preparación: horrible calamidad que nos ha tocado vivir en estos tiempos, en este día, en esta hora, en este fallido comentario.
Previsión de daños: ridículo.
Finalidad: en qué fundamentas la suficiencia de tu lógica para que me ría.
Un beso es el exilio definitivo.
Predisposición: amante mutuamente infiel. Rumor de esta ciudad que se empeña en cobijarnos, a nosotros, que somos puro encuentro.
Preparación: horrible calamidad que nos ha tocado vivir en estos tiempos, en este día, en esta hora, en este fallido comentario.
Previsión de daños: ridículo.
Finalidad: en qué fundamentas la suficiencia de tu lógica para que me ría.
miércoles, 22 de mayo de 2013
a b c de economía
La ficción, como ficción es real.
Ficción se opone entonces a "vivido".
Pero ¿qué es "lo vivido"?
Y ahora ustedes hablen,
y hablen del dinero.
De la materia y sus actos.
Ficción se opone entonces a "vivido".
Pero ¿qué es "lo vivido"?
Y ahora ustedes hablen,
y hablen del dinero.
De la materia y sus actos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)