martes, 11 de octubre de 2011

No se puede amar el pasado,
pues es el instrumento con el que nos sentimos
amados. El presente
es el único sendero, nítido y fugaz,
al amor, al futuro.
Donde menos lo pensaba encontré el secreto para perdonarte.
Tan insistente es la fe y tan infiel el olvido.
Así aman las cosas los regalos del pensamiento.
Empiezo a sospechar de mi cariñoso cinismo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Ninguna verdad es tan importante como tú.
A veces no puedo soportar que el resto del mundo esté equivocado y no comprenda mis errores.
No lo toques, vaya a ser
que se aleje de ti
y lo mejores.

Perdición

Tanto sentí que me escuchabas que me creí
capaz de decir cualquier cosa
y esa fue mi perdición.
Ahora, sólo me sale decir lo más oportuno
pues no puedo saber qué estás escuchando.

domingo, 9 de octubre de 2011

Antes no había nada

El lenguaje, sacándolos de tu abismada cabeza,
hace real los deseos.
Los sitúa ante la autoridad del caos.
Reconocerte fue un grito
por todo lo que consideraba bueno y sabio
y no eras tú, el bien y la sabiduría
que otorgas.
Cuando me topo con las palabras
me encuentro lecciones.

sábado, 8 de octubre de 2011

Las personas no están ahí para curarlas;
sino para conocerlas.
No puedo saber amarte si no te lo sé decir y que comprendas.
El verdadero saber es aquél que transmite su ignorancia.
Llevo meses de obras y todo me parece igual.
Leo una frase de un genio y ya algo ha cambiado.
Y aún no comprenden que las palabras
construyen más que las piedras.
La tierra robará mi cuerpo y qué
te dejará. Las palabras roban mi amor
para que otros, diciendo quién sabe
qué, te amen eternamente.

viernes, 7 de octubre de 2011

El Tiempo es el amante perfecto

El tiempo es el amante perfecto.
Tolera todas mis infidelidades.
Con todo su amor se entrega a mí
sin menoscabo del amor a otro.
Me presenta lo hermoso y lo terrible.
Me hace amar con esperanza
y añorar cuanto he perdido.
Se reserva para el final
el secreto de la muerte.

Porque queremos amar

Porque queremos amar la nada
nos perdemos por los vacíos.

Vive

Me nombró un instante y me hizo
amar la eternidad.
Me robó un instante y me hizo
amar la eternidad.

jueves, 6 de octubre de 2011

Olvido que es mi memoria la que tiembla
cuando el obsesivo eco de mañana me paraliza.
También creo en quien duda de mis necesidades.
Cuando recuerdo mis latidos, compruebo,
que, a pulso las vidas y los sueños,
levantaré un edificio de amor
sobre cimientos de corazones rotos.