jueves, 24 de enero de 2013

Hombre valioso, decisiones valientes. En un bosque poblado de oscuridad de cuento.
Pero para mí que aquí es otoño y primavera para ti. Para mí es mañana y tarde para ti. Evidentemente, aquí no es quien nos separa.

Intente responder con absoluta falta de relación.
Ese ser extraño que sueña mis sueños, piensa mis recuerdos, enciende mis deseos, y al que a veces quisiera conocer.

miércoles, 23 de enero de 2013

El cariño con que te leo es directamente proporcional a la falta de respeto con que te escribo.

Siempre obediente a lo que tus recuerdos dispongan; aunque libre y justo en su discusión.

Las horas se arrojan valientes a tu desdén.
Con tu presencia te entrometes en el mundo. Esa intromisión único testigo de existencia. Yo su único delator. Y el ahora perdido.

martes, 22 de enero de 2013

Si los idiomas levantan ciudadelas, las palabras horadan pasadizos traidores para que se escabullan los jóvenes hacia el amor y la muerte
Pruebo bocacalles entre el bien y el mal; pero siempre acabo discutiendo con Roma sobre el derecho y el revés de mis fantasías y las tuyas.
Descubro odios reciclados de antiguas esperanzas, esperanzas odiosas de antigüedad en reciclaje perpetuo.
Europa se levanta donde Atila no dejó crecer la hierba.

domingo, 20 de enero de 2013

En el anaquel tu rencor comparte vecinos ilustres.
Y tu elección deja hueco igual que ellos.
Dejamos la piel a un lado y la caricia misma.
Los labios, esos sí que extraños, nos conocimos,
nos encontramos, nos olvidamos, nos construimos
y nos dejamos a merced
de la voluntad y los dientes de cualquiera.
A veces pienso que florecen los días
con el estiércol minucioso de mi olvido.
Objetos bien pulimentados por el sol,
dispuestos a la más planetaria de las coherencias.
Admito tus besos interminables.