miércoles, 6 de octubre de 2010

Todo yo era el tributo y la limosna
que me protegía de mí mismo.
Tú eras el precio establecido.
Y en algún recóndito lugar, brillaba el mundo.
Una pared absurda en medio de la vía
fue recogida como torre por los sabios
que la cosieron a los cielos.
A su alrededor jugaban los niños por dentro:
como corregidos los retos del padre.

martes, 5 de octubre de 2010

Llegas a tiempo
mientras yo te espero con retraso
y otros aún no te conocen con impaciencia

Nube de electrones

Piensas que es esa
tristeza
cuando podría ser cualquier
otra tristeza. No te importaría
si se tratara de cualquiera que
sea la alegría.
No era este el perfil de que te he amado
y en la misma confusa incertidumbre
busco no conocer tu silueta.

lunes, 4 de octubre de 2010

Bocetos sobre el plano de Academia

Sujeto de una lenta reflexión
ha sobrevivido lo que los olvidos deseos
no consiguieron circunsitiar.
Algunos mirarán las hierbas, ratones, pájaros.
Algunos mirarán el eco de los números.
Algunos sólo nombres, dioses, libros.
Otro, en cada punto, la línea.

Más Poe

Ante la impresión inminente
de tu péndulo de alcohol,
mi corazón se volvió
un escarabajo de oro
derramando su casa sobre
la carta robada de Morgue.
. Y todo
porque Annabel lee,
y nada más.

domingo, 3 de octubre de 2010

Lágrimas en la lluvia

Sabías que tus pensamientos
viajando de gota en gota
perpetuarían su baile de borrasca
en borrasca, mientras tú mismo
caerías una y otra vez definitivamente
en la tierra.
Y no parecía importarte.

In Ventum

Al preguntar mi rosa sobre un mapa
perdí mi situación. La historia de mis trayectos,
o las posibilidades de recorridos, una ilusión
más falsa que la más verdadera ilusión
de quien se preguntara por mí al cruzarse
en su camino con mi mapa perdido.

sábado, 2 de octubre de 2010

Porque atravesaste de noche la pared
de mi cabeza, de mi pecho y de mi cuerpo,
no sé si en este tiempo has sido
un virus, un fantasma, un alimento.
Ese placer que hemos cultivado, ya no
es sino la hoguera de un recuerdo.
Y fue nuestra alegría tan Agosto
que los cielos encienden ya un Septiembre perpetuo
en nuestras almas. Y ha quedado
un corazón de luz que brota
entre tu sombra, el deseo y mi memoria.

viernes, 1 de octubre de 2010

Reconocí en tu odio un grito de ternura.
Recociné en tu honor un kilo de ternera.
¡Qué embaucador un faro
que invita a tierra firme!
¿Acaso has estado perdido alguna vez,
con las distancias anuladas en un negror primigenio?
¿De veras me aseguras que has
anclado el tiempo y que en tus puertos
no perderé mis días a la deriva?
Entonces creo en ti, desde tu sombra
seguiremos surcando el universo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Te aliaste conmigo para arar desaparecer
aquello que con tanto esfuerzo había equivocado.
Me hablaste una vez de un
sitio en el vacío.
Dos veces de un roto en la corona.
De vez en cuando perorabas
historias como los gigantes.
Si tomara porción en cuenta
tus palabras, acabaría
in mezzo del cammin di nostra vita.

Atenea, 8 de Septiembre de 2010

Para estudiar me encerraba
en un escaparate de devoración.
Mientras tomabais mis envidias,
aun más pacientes que yo,
tejíais alborotos como héroes de piedra,
me inventabais ciudades y conflictos.
Y cuando llegue el tiempo del olvido
merodeará esta red sólo de símbolos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Era mi amor un juego de palabras
y si no dejara de hablar
cientos estudiarían qué fue de aquellas reglas,
los jugadores y las trampas que
organizaron tu partida,

y yo no sabrán lo que quise.
Un suspiro movió el junco en el estanque
y las aguas me ondularon su sueño.

Un sueño onduló las aguas del estanque
y el junco me movió su suspiro.
Con sus alas diminutas, el jilguero
hace cosquillas al ciprés, quien,
con el aplomo de los años
lanza sus graves sonrisas al viento.

martes, 28 de septiembre de 2010

Tomé su miedo prestado

VIII
Era cuestión de tiempo que alguien se tomara en serio preocuparse por él. Contemplar ante sí sus objetos personales, como si fueran la naturaleza muerta de un gran genio. Mirar listados de números, nombres, apellidos, direcciones... Hacer preguntas. Visitar gente y lugares.
Por supuesto, siempre interrumpían escépticos, gente normal, hechas a la vida.
–¿A qué esta obsesión? ¿No es uno más de tantos? ¿Porqué él y no otros?
–Miraba sus gestos entre sueños –respondía –, sus pasiones y su respiración incluso. Durante un instante, breve como un recuerdo, rocé sus esperanzas, toqué sus alegrías, tomé prestado su miedo... y ahora debo encontrar la forma de devolvérselo.