miércoles, 13 de octubre de 2010

Llegó la noche. Era un buen síntoma.
Olvidadizo y alegre,
cosido a las interferencias,
tuve la opción de elegir
entre un amplio abanico
de necesidades.
Un mundo en el que habitas.
Otro en el que piensas.
Otro mundo el que sufres.

Pero incluso el que me dedicas
viene de mi imaginación.

En ninguno de esos me gustaría conocerte.

martes, 12 de octubre de 2010

Vivo de trabajar los encargos
que incógnito de mí
me exigen mis obras.
Pero, sin saberlo, burlo su salario
para encontrarte.

Delirios en potencia

El engranaje cruel de este sistema económico,
el apasionado avance de las tecnologías,
incluso las sangrientas previsiones de futuro,
buscaban tal vez en su inconsciente
que yo entendiera hoy esas voces antiguas.
Y si esos objetos no tienen inconsciente,
¡qué hermoso conocer sin enredarme en el
misterio!
Revisadas una y otra vez, con método,
y contrastadas por cuantas perspectivas
se habían situado a nuestro alcance...
Se llegó a la conclusión (con pinta de inapelable)
de que todas esas dudas no tenían sentido.
... Y sin embargo, me mueven.

lunes, 11 de octubre de 2010

I
.....Un muchacho mira por la ventana; no es difícil imaginar qué pensamientos lanza al moverse de la noche. El patio de entrada era animado inútilmente por algún gato, o cualquier otro animal aún más despreciable. Hojas y ramas querían saltar más allá del muro. El suave viento traía historias de otros lados, cercanos a pesar de la oscuridad. Las nubes, curvas grises sobre un cielo de mitos, se negaban a desaparecer; insinuaban otras ciencias. Sólo los propios muros de la casa le eran invisibles.
.....También en su inquieto corazón, unos tonos secos y agotados golpearon desde la puerta del muro. Silencio. ¿Eso también habría sido un engaño? Los sonidos pueden ser sombras, pensó. Pero no, dos golpes más, lentos, desesperados, confirmaron la alucinación. Como respuesta, atravesó incómodo el patio el cuerpo a medio vestir de su padre. La vieja, gruesa y áspera bata barría sus pasos a pesar de los torpes aspavientos por recuperar la manga arrastrada. Una vez más, el sonido generacional del portalón al abrirse.
.....Murmullo ininteligible.
.....Tras la figura del padre entran cinco cuerpos grandes, apretados, cargados con bultos y mochilas. Entre todos parecían un monstruo sacado de un sueño de terror. Abigarrados y de pasos o tropiezos. Su enorme silueta se deformaba sin descomponerse como un buey en ebullición. Tardó en darse cuenta de que en realidad portaban a otro cuerpo, un hombre herido, roto y aplomado, que arrastraba los pies como antes la manga de la bata. Justo cuando pasaron por debajo de la ventana pudo ver el brillo metálico de la noche en sus ropas empapadas en sangre. El olor llegó después.
.....–¡Despierta!
.....El muchacho se había acercado a la cama de su hermano y lo zarandeaba con cuidado. Temía que un brazo enfadado y somnoliento le sacudiera como respuesta. De hecho, un rictus de hermano molesto se apoderaba del rostro de Evans mientras se incorporaba. Evitando su reacción, se alejó y encendió la luz.
.....–¿Pero qué haces? ¡Apaga eso!
.....–Algo está pasando, Evans.
.....El gesto de hermano enfadado se hacía más patente que el sueño ya; pero se vio interrumpido por el ajetreo del piso inferior. Sí. Algo estaba pasando. Al reconocer una nueva expresión de extrañeza y temor en el hermano, al verlo recomponerse en sus ropas y salir a medio vestirse, arrastrando las mangas tras la puerta... una emoción nueva recorrió el pecho del muchacho.

domingo, 10 de octubre de 2010

MÁS FÁCIL
MIS MOVIMIENTOS
ME ENTIERRAN
(pero tú me atravesaste)

Deuda y asistencia

Y no ves escaparse en cada letra
los tópicos, las insistencias literarias,
como un reloj de arena que a las claras
llevara a otra y otra instancia
la resistencia y realidades de tu mundo?
Tanto fue el empeño y la inversión
en ese exacto día de mañana,
enamorado de supervivencias,
que todos esos miedos se han vuelto
paredes y cansancio y saber
una misma tarea anhelo
cosa.

Herencia, gasto y legado

Nunca he sido otra cosa,
sin embargo, antes era lo mismo
sin ser yo. Y mientras lo soy
firmo la garantía
de no volver a serlo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Cuando miro, comprendo que mis ojos no me pertenecen.
Hablo porque no es mi trabajo
agotar las horas hasta otro golpe
de alimento.
Hablo porque no es mi obligación
resistir en el silencio hasta otro día.
No son mis jugos ni mi sangre.
Es la palabra, su indescriptible
borboteo, la herida de mi deuda
entre alguno de vosotros.
Te extrañas de mi amor calculado y matemático.
Pero yo no olvido que tras la semilla del Racionalismo
se liberaron los monstruosos terrores de los románticos.

viernes, 8 de octubre de 2010

El caballero dibujaba cisnes con su espada
mientras la nieve cantaba la noche como un cuchillo.
Un misterioso ajedrez ondulaba al borde de tu nuca.
Su coqueteo sobre los hombros me sentenciaba.
Y en su caballo firmé mi interrogante.
Tampoco los colores están ahí.
Sabemos de su dinámica digna de estudio.
¿Vamos a enredarles la estética y la moral?
Tal como hiciera ante nosotros
el sol con el mundo.


Y cuando pienso en las dimensiones
de lógicas indescubribles
hablar de esos contundentes movimientos
sólo me hace reír.


Ni el sol pretende alumbrarnos
ni la tierra sostenernos.
Y poco le debemos a la sádica intención
del conjunto en su universo
(excepto, tal vez nuestro impulso transgresor).

¿Quien puede creer solo en un guiño?

jueves, 7 de octubre de 2010

¿A quién se le ocurriría ordenarte
a vivir, respirar, exigirte
pensar? Pero si te ves
capaz de algo imposible,
hazlo.

Tan cansado

Desechando cualquier
otra opción que
detestar cada una
de las opciones
desechables.
Y sin embargo, cuanto he tomado del mundo, se mueve.
Igual que las rocas se dejan abrazar por la hojarasca,
como un nido de larvas por un bocado más, como el abrigo seducido por el viento,
un recuerdo más, una noticia más, una vez más esa palabra,
me aferro igual que un sueño se aferra a su metáfora.