Tus ojos como piedras sepultaban mi voz
a cal y canto.
¿Cuál era mi pecado?
Permitirme ser el objeto de tu amor.
Entrar en negociaciones con tus demonios
y tus culpas. Ser la ley y el servidor
de tu tiránico deseo.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Espejismos finales
La alondra no huye para salvar su vida;
sino para hacer del halcón
un asesino más rápido.
Y el objetivo del sexo:
que el ruiseñor perfeccione su canto.
sino para hacer del halcón
un asesino más rápido.
Y el objetivo del sexo:
que el ruiseñor perfeccione su canto.
Atlas
De no ser por el mundo, la vida sería insoportable.
De no ser por mí, el mundo sería insoportable.
De no ser por el lenguaje, Yo sería insoportable.
¿Qué esfuerzo titánico soporta el lenguaje?
De no ser por mí, el mundo sería insoportable.
De no ser por el lenguaje, Yo sería insoportable.
¿Qué esfuerzo titánico soporta el lenguaje?
jueves, 18 de noviembre de 2010
Pecado - Cupido
Como tu imagen para mis ojos
son necesarias las religiones
para que podamos hablar de un Dios
transgresor.
son necesarias las religiones
para que podamos hablar de un Dios
transgresor.
Lector
Se tarda más de una vida en comprender
el sentido de la vida. Si no entiendes bien esto,
es que vas por buen camino. Cómo lo
he comprendido yo, es todo un misterio.
el sentido de la vida. Si no entiendes bien esto,
es que vas por buen camino. Cómo lo
he comprendido yo, es todo un misterio.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
martes, 16 de noviembre de 2010
Palabra por palabra
Recuerda que tu trabajo es un castigo por querer sobrevivir.
Tu trabajo es un recuerdo que quiere sobrevivir por un castigo.
El castigo quiere sobrevivir por que trabajes tus recuerdos.
Por querer que castigues sobreviven los recuerdos del trabajo.
Sobrevive los castigos que recuerdan el trabajo de tu querer.
Tu trabajo es un recuerdo que quiere sobrevivir por un castigo.
El castigo quiere sobrevivir por que trabajes tus recuerdos.
Por querer que castigues sobreviven los recuerdos del trabajo.
Sobrevive los castigos que recuerdan el trabajo de tu querer.
Un caos que esperaba
Intentabas convencer al caos para que
estuviera todo tranquilo. Tú mismo eras
un caos que esperaba en el rincón de sí mismo
los detalles más íntimos del violento cosmos de intenciones.
estuviera todo tranquilo. Tú mismo eras
un caos que esperaba en el rincón de sí mismo
los detalles más íntimos del violento cosmos de intenciones.
lunes, 15 de noviembre de 2010
I
.....Louis Irving no durmió apenas esa noche. Los dos niños sí: exhaustos, sus cuerpos respiraban encogidos como dos sacos, con agitados sueños, pero sin mover un ápice su postura fetal. Los miraba, como el que mira una sombra que nunca fue un objeto. ¿Cómo reconocer en ellos a los hijos insignificantes del matrimonio que le había atendido? ¿Cómo podían ser esos duendes invisibles que le habían estado siguiendo y robando esos dos días? ¿Y qué habían de ser a continuación?
.....Por poco que les gustara, la opción más evidente era desandar lo andado. Perder otro par de días más ya tampoco supondría tanto. Era lo más evidente; pero ¿cómo devolverlos a casa? Puede que volvieran a escaparse y no tener entonces la suerte de encontrar a nadie que les ayudara. Puede que hubiera alguna razón importante que les empujara a abandonar a sus padres (aunque no pudo intuir nada malo en ellos). Tal vez su relación empeorara precisamente por este suceso... La determinación de los niños parecía fuerte. Sería ingenuo pretender obviarla.
.....Hacia atrás sólo había fantasmas. Cargar con ellos... ¡qué remedio entonces! ¿Y hasta dónde? Desde luego, no iban a ser ya un contratiempo mayor de lo que fue su herida; pero igualmente era imposible que le acompañaran hasta el final. ¿Debía entonces dar por anulada su misión?
.....Bueno, en realidad eso tampoco tenía que decidirlo ahora. Seguirían adelante y ya irían viendo. “Yo tengo una misión –pensó que les diría–, y mi misión no sois vosotros. Vosotros tenéis un objetivo, y tampoco yo soy ese objetivo. Vosotros me necesitáis, yo no os necesito; pero ya que vamos a estar juntos, habrá que ver cómo nos favorecemos mutuamente”. ¿Podría hablarle así a unos niños? Era demasiado racional, demasiado legal. ¡Fíjate cómo su simple presencia destroza tu tranquilidad, tu templanza!, ¿y pretendes ser razonable con ellos?
.....Tal vez hubiera sido más práctico mantener aquella extraña relación de compañeros de viaje: dejarse perseguir, dejarse robar, hacer cómo si no se hubiera dado cuenta, hasta llegar al próximo pueblo. Pero, sin duda, esa no era una buena opción para ellos, ni para su ánimo.
.....Por poco que les gustara, la opción más evidente era desandar lo andado. Perder otro par de días más ya tampoco supondría tanto. Era lo más evidente; pero ¿cómo devolverlos a casa? Puede que volvieran a escaparse y no tener entonces la suerte de encontrar a nadie que les ayudara. Puede que hubiera alguna razón importante que les empujara a abandonar a sus padres (aunque no pudo intuir nada malo en ellos). Tal vez su relación empeorara precisamente por este suceso... La determinación de los niños parecía fuerte. Sería ingenuo pretender obviarla.
.....Hacia atrás sólo había fantasmas. Cargar con ellos... ¡qué remedio entonces! ¿Y hasta dónde? Desde luego, no iban a ser ya un contratiempo mayor de lo que fue su herida; pero igualmente era imposible que le acompañaran hasta el final. ¿Debía entonces dar por anulada su misión?
.....Bueno, en realidad eso tampoco tenía que decidirlo ahora. Seguirían adelante y ya irían viendo. “Yo tengo una misión –pensó que les diría–, y mi misión no sois vosotros. Vosotros tenéis un objetivo, y tampoco yo soy ese objetivo. Vosotros me necesitáis, yo no os necesito; pero ya que vamos a estar juntos, habrá que ver cómo nos favorecemos mutuamente”. ¿Podría hablarle así a unos niños? Era demasiado racional, demasiado legal. ¡Fíjate cómo su simple presencia destroza tu tranquilidad, tu templanza!, ¿y pretendes ser razonable con ellos?
.....Tal vez hubiera sido más práctico mantener aquella extraña relación de compañeros de viaje: dejarse perseguir, dejarse robar, hacer cómo si no se hubiera dado cuenta, hasta llegar al próximo pueblo. Pero, sin duda, esa no era una buena opción para ellos, ni para su ánimo.
domingo, 14 de noviembre de 2010
Lo conseguí
Toda palabra coherente es una estafa
para ti, para mí, para ellas.
Qué será lo que se trae entre manos
contigo, conmigo, consigo.
para ti, para mí, para ellas.
Qué será lo que se trae entre manos
contigo, conmigo, consigo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)