jueves, 25 de noviembre de 2010

Abismo

Y esos fueron los últimos
efectos de una palabra perdida.
Ahora cuando surge todo ese universo
de su ausencia.
Me pides amor; pero yo sólo tengo lenguaje.
Quieres recuerdos; pero estoy hecho de esperanza.
La incompatibilidad de nuestras ilusiones hacen
que en ellas dos seamos posibles.
¿Es que no tengo derecho a no tener derechos?
¿Quién me niega el derecho a negar todos los derechos?
Si quiero no respirar, ¿no puedo no respirar?
Y si quiero, ¿no puedo negaros el aire?
¿Por qué se porta el bien tan mal conmigo?
¿Qué daño podría hacer una piedra?
El extraño cazador, siempre
expuesto al acecho de todos. Su mirada
rodeada de víctimas que tienen
poco que ver con la muerte.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Llegados a este punto,
qué puede impedir que
seamos arrastrados tú y yo por
la pasión hasta este punto.
Ya más desde que ardo ya
te juro que no
hablo más, no vivo más, no sé
pedirlo ni impedir lo
este revés en lo contrario que
me quema desde que he
probado que lo imposible es un hecho.
Los huecos de supervivientes dejados por el psicópata
(o todo un historial conjunto de psicópatas)
nos permitían descubrir su inesperada
mano de amor a la vida.

Battaglia

Si estas acotaciones, por que no
fueran más entonces, pudieran
aferrarse a los cambios de baile.
Tú dictarás la música y los
pasos decidirán de qué imperio
serán su historia. Con perdón.

martes, 23 de noviembre de 2010

El precio prestado de la razón

Sales a la calle.
Me ves.
Pero nos empeñamos
en hablar de otra cosa.

Como un juego de niños

Érase la tormenta, el viento y el eco
del trueno. Con otro rayo
de luz atrapo la estupidez y los malentendidos
en una madeja de incomprisión.
Quise dibujar la caricia de tus formas
hasta que fui esculpido por el boxeo de tus sentimientos.

H

Y ahora,
después de aprehendido lo aprendido,
la eternidad no pudo ser
más breve.

lunes, 22 de noviembre de 2010

II
.....–¡Pero qué habéis hecho!
.....Los niños habían aparecido con dos fardos de ropa, fruta, comida, chacina...
.....–Entonces es que sois de verdad un par de ladrones... ¿Quién ha tenido la idea?
.....Pero no dio lugar a que ninguno diera ninguna respuesta.
.....–No somos fantasmas y, de momento, no podemos llegar a los pueblos como si fuéramos fantasmas. Vais a dejar esas cosas exactamente en el mismo punto donde las dejasteis. Después me venís a buscar y entraremos en el pueblo. Necesito que me curen la herida.
.....–Pero ya estará todo el mundo en la calle, nos verán.
.....–Ese es vuestro problema. Aquí nadie os conoce, no os devolverán a casa. Aquí nadie me conoce, y necesito que me curen la herida. No sé qué otro pueblo vamos a encontrar luego. Sed listos y procurar que no os vean, y si os ven, que os comprendan, y si no os comprenden, les habláis de mí... la gente no suele creer a los ladrones, ni a los niños. ¡Esa es la suerte que os habéis buscado!
.....Ciertamente. Nuria y Tomás salieron corriendo, de vuelta a las calles cargados con sus hurtos. El bolsillo de Louis tenía ya pocas monedas de cada vez menos valor. No le quedaba otra que contar con la generosidad de la gente. No llegarían muy lejos de otra forma, debía habérselo dejado más claro a los niños. Tendrían que hablar más. Palabras claras.
.....Se sentó en la fuente a dejar que le diera el sol recién amanecido, y a esperar los comentarios de cualquiera que se acercara a beber. Por su parte, los niños retomaron el camino. Dudaban. Nuria leyó en Tomás la tentación de comerse la fruta, y cuando hizo el ademán, el propio Tomás se lo impidió. Para compensar su repentina autoridad, le propuso a su hermana que se separaran y así terminarían antes. Eficacia. Pero Nuria tenía miedo de quedarse sola.
.....Con la ropa no hubo problema. Cuando la soltaron, en el mismo patio, en el que la habían cogido, volvieron a sentir, multiplicada, la necesidad de ropa limpia. Con la comida no parecía haber solución. La situación había cambiado. Ahora estaba claro que la habían cogido del patio de carga del mercado, y pronto se había llenado de tráfico, y de clientes. Era imposible.
.....De repente, salió del patio un hombre enorme, vociferando y dando escobazos al suelo. Corría detrás de dos hurones, con la esperanza más de desahogarse que de atraparlos. Antes de que la calle quebrara les lanzó la escoba, inútilmente.
.....–Podrían pensar que han sido los hurones... –comentó Nuria.
.....–¡Los hurones no roban quesos enteros!
.....Nuria se sintió muy tonta, y llena de ira salió corriendo a encontrarse con el hombre grande y enfadado de la escoba. Ya sabemos que Nuria es bastante impulsiva; pero increíblemente reflexiva en esos impulsos. Tomás, asustado, no sabía como esconderse ya para que no lo vieran a él. Nuria llegó hasta el hombre, y le explicó todo lo sucedido: el robo de la mañana, su situación con el soldado (eso no con todo detalle), y su necesidad de devolver lo robado. El hombre llegó al máximo de su indignación. Todos le robaban. Miró a Tomás desde lejos, y su cara de hurón asustado, acorralado, sin poder esconderse, le hizo reír a carcajadas incontrolables.

domingo, 21 de noviembre de 2010

¡Claro que todo es ficción o una ilusión confusa!
El ver dadero Big-Bang aún está esperando
que yo, sin mí, te encuentre.
Te rebanas los sesos y los labios; pero
este infierno no podría ser mejor.
Para empezar, alguna hazaña frívola
que desemboque en la importancia de tu risa.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Jano o el triunfo de los perros

El inventor de las puertas es el creador
de lo abierto y lo cerrado. Hizo
prisioneros a los muertos y dejó libres
a los fantasmas. Es el origen
de todas las claves y todos los enigmas.
¡Cuánto en nuestra cultura sólo busca
su proliferación y su supervivencia!

(Y una ventana basta para un poema)
Y habrá tantas palabras como instantes.

Humanitas

Y lo que amo por encima de todo
es esa única y original manera
de autoengañarte.
Un instante en la vida de cualquiera
sin pulso.
¿Y piensas mantener esa mirada
de terror?
Tu corazón pendiente del momento.
No será la primera vez que el tiempo
nos devora.