..................................Llegué,
aunque he perdido lo que
de mí sigue siendo de otras llegadas.
Curioso que a ti te permitan buscarlo.
domingo, 2 de enero de 2011
Lapsus de qué
Cuántas veces has dejado tu pensamiento
hundido en cualquiera de los fangos,
y lo has visto resucitar como si nadie creyera en milagros.
O qué es entonces lo que se zambulle en la inercia,
la repetición, ignoradamente perpetrado a sabiendas.
hundido en cualquiera de los fangos,
y lo has visto resucitar como si nadie creyera en milagros.
O qué es entonces lo que se zambulle en la inercia,
la repetición, ignoradamente perpetrado a sabiendas.
sábado, 1 de enero de 2011
República
La mentira es la poética de nuestras intenciones.
La ficción es el tablero de nuestras realidades.
La verdad juega con dados que no conocemos.
La ficción es el tablero de nuestras realidades.
La verdad juega con dados que no conocemos.
Dicho de otro modo
Sólo hay mentira en nuestras intenciones.
Sólo hay ficción en la realidad.
Sólo hay verdad en nuestra ignorancia.
Sólo hay ficción en la realidad.
Sólo hay verdad en nuestra ignorancia.
Colofón
Trastocando el amor por nuestro,
torno el enigma de mi vida
por la máscara de lo com-prens-ible.
torno el enigma de mi vida
por la máscara de lo com-prens-ible.
viernes, 31 de diciembre de 2010
Espejo
He de saber ser feliz, para los que sólo quieren ser felices.
He de saber ser desgraciado, para los que sólo buscan la desdicha.
Debo saber ser ignorante, para quien quiere permanecer en la ignorancia.
Debiera ser más sabio que quienes pretenden ser sabios.
Ser el ser para cada cosa en cada parte.
Y ser nada para la nada.
He de saber ser desgraciado, para los que sólo buscan la desdicha.
Debo saber ser ignorante, para quien quiere permanecer en la ignorancia.
Debiera ser más sabio que quienes pretenden ser sabios.
Ser el ser para cada cosa en cada parte.
Y ser nada para la nada.
jueves, 30 de diciembre de 2010
miércoles, 29 de diciembre de 2010
¿O me equivoco?
Es lógico que sufras
por lo que no te pertenece.
Y como nada te pertenece...
Ni siquiera tú mismo.
por lo que no te pertenece.
Y como nada te pertenece...
Ni siquiera tú mismo.
martes, 28 de diciembre de 2010
lunes, 27 de diciembre de 2010
II
.....Ambos personajes, Louis y Mehlblick, disimulaban cuanto podían: sus intenciones, su historia, su verdadero estado. Bebían sin piedad, vaso tras vaso, una botella cargada con licor de frutas imprecisas, de color. La noche avanzaba y los dos mostraban claros e inciertos ademanes de cansancio y cordialidad, amarga alegría, escéptico compañerismo. Ajenos a la escena, Nuria y Tomás dormían profunda y tranquilamente; y, en algún lugar oculto en el molino, los hijos de Mehlblick respiraban inquietos.
.....Louis le contó, con aire de camaradería, y con aparente lujo de detalle, la emboscada que había sufrido con su cuadrilla, antes de separarse, cerca de la posada de los niños. Le contó cómo sus compañeros tuvieron que seguir sin él pero con uno de los muchachos, y cómo Tomás y Nuria le habían seguido y no le había quedado otra que acogerlos. Le habló de las noches de frío y del ataque de los lobos. Le hizo, en definitiva, el relato de su herida.
.....Mehlblick respondía con interés a sus anécdotas. Le confirmó que, efectivamente, seis soldados habían pasado por allí hacía ya varias semanas. Habían descansado un poco, habían aceptado algo de pan y se marcharon ese mismo día. Tendrían prisa, debido a su misión, de la que el molinero tampoco tenía que saber nada, ni le apetecía. En los últimos meses, muchos grupos armados o menos armados habían aparecido fugazmente. Y en esos comentarios, Louis notaba el nerviosismo que realmente atenazaba al molinero. Pero no veía claro cómo abordar el asunto.
.....Como un tenso punto y final, el soldado dio un plomizo cabezazo sobre la mesa, todavía con el vaso derramándose en su mano, y empezó a resoplar ebrio e incómodo. Aún no sé muy bien si el molinero, que había planeado toda esa situación y había fingido hábilmente sus tragos, aprovechó la mona de su malogrado compañero para atarle y hacerse cargo de sus escasas armas; o bien, si Louis Irving, tan taimado como su nervioso huésped, había fingido también sus tragos, y aprovechó los traicioneros movimientos del molinero para reducirle y hacerse cargo de sus verdaderas intenciones.
.....En cualquier caso, Nuria y Tomás, se vieron arrebatados bruscamente de su sueño.
.....Louis le contó, con aire de camaradería, y con aparente lujo de detalle, la emboscada que había sufrido con su cuadrilla, antes de separarse, cerca de la posada de los niños. Le contó cómo sus compañeros tuvieron que seguir sin él pero con uno de los muchachos, y cómo Tomás y Nuria le habían seguido y no le había quedado otra que acogerlos. Le habló de las noches de frío y del ataque de los lobos. Le hizo, en definitiva, el relato de su herida.
.....Mehlblick respondía con interés a sus anécdotas. Le confirmó que, efectivamente, seis soldados habían pasado por allí hacía ya varias semanas. Habían descansado un poco, habían aceptado algo de pan y se marcharon ese mismo día. Tendrían prisa, debido a su misión, de la que el molinero tampoco tenía que saber nada, ni le apetecía. En los últimos meses, muchos grupos armados o menos armados habían aparecido fugazmente. Y en esos comentarios, Louis notaba el nerviosismo que realmente atenazaba al molinero. Pero no veía claro cómo abordar el asunto.
.....Como un tenso punto y final, el soldado dio un plomizo cabezazo sobre la mesa, todavía con el vaso derramándose en su mano, y empezó a resoplar ebrio e incómodo. Aún no sé muy bien si el molinero, que había planeado toda esa situación y había fingido hábilmente sus tragos, aprovechó la mona de su malogrado compañero para atarle y hacerse cargo de sus escasas armas; o bien, si Louis Irving, tan taimado como su nervioso huésped, había fingido también sus tragos, y aprovechó los traicioneros movimientos del molinero para reducirle y hacerse cargo de sus verdaderas intenciones.
.....En cualquier caso, Nuria y Tomás, se vieron arrebatados bruscamente de su sueño.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Dignatarios
No sé de ese tiempo que pasa
ni de cada pequeña cosa
que se nos desvanece.
Hoy por mi corazón me pasa un mundo.
Mundo digno de odio y, hasta el llanto,
digno de amor
en ese tú de mí que permanece.
ni de cada pequeña cosa
que se nos desvanece.
Hoy por mi corazón me pasa un mundo.
Mundo digno de odio y, hasta el llanto,
digno de amor
en ese tú de mí que permanece.
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