martes, 22 de febrero de 2011

Trazo arcos y puentes y sorteo
con ellos kilómetros y años de ignorancia.
Doy de beber con mis acequias de lenguaje.
Yo quise ser una puerta y después de tanta sed
y tanto esfuerzo sólo habré de dejar un pequeño
enorme agujero con mi muerte.
No estamos atados por los cuerpos, que arden y cambian.
No por las almas, inermes, que se dispersan y cambian.
No por el tiempo, que nos atraviesa y nos arrastra.
No las direcciones, no la ilusión, el instante, la unidad.
Es la libertad, o en todo caso, la ignorancia.

lunes, 21 de febrero de 2011

IV
.....Ya lo he dicho: a la primera emboscada en el vado del río le siguieron otras a la salida de los pueblos, en los puentes, en ruinas inesperadas, en los inevitables bosques. ¿Queréis que os las cuente todas? Ya os di un modelo con la primera. Cambiad los detalles que veáis convenientes y tendréis más relatos no muy lejos de la verdad y no muy lejos de mi estilo (si bueno, digno de ser multiplicado; si torpe, innecesariamente reproducible).
.....Lo que hacían realmente los personajes (además de sobrevivir entre asalto y asalto) era investigar. Investigaban como podían el origen de esa persecución que, más que seguirles, les rodeaba. Echaban de menos al astuto Claudio, quien con su arte para la observación y la conversación hubiera descubierto mucho más, mucho más eficazmente. Pero él pronto estaría en las puertas de la Gran Ciudad, ganando tiempo junto al gigantón de Básil, investigando algo fundamental: cómo penetrar por alguna de las mil puertas.
.....Y ahora querréis que os explique el resultado de la investigación, como si el que hubiera hecho las pesquisas fuera yo mismo y no ellos. O bien queréis recrearos en los detalles, los pormenores de los dimes y los diretes. Y como ni siquiera puedo intuir si os importa más el método que el resultado, nada os diré. Podría estar horas, días, páginas y libros enteros analizando qué pasaba, quién se lo dijo, por qué... Lo dejo, entonces, como cuenta pendiente.
.....Por otro lado, este capítulo se centra en intentar averiguar quién y cómo es Louis Irving. Ya sé que me he enredado en contar un poco de todo el grupo. Pero, ¿cómo atinar a contar la vida de un hombre tan callado? ¿Dónde situar el comienzo de su historia, el límite de sus influencias? Lo que he dicho es lo que consideraba oportuno. ¿Acaso no es obvio el parecido entre la pasada emboscada del río y el futuro ataque de los lobos? ¿Acaso no es obvio el parecido entre la relación entre Louis y André como la relación entre Louis y Tomás? ¿O es que todo esto son inventos? Lo interesante ahora sería analizar, investigar, buscar las diferencias.
.....Tal vez queréis detalles que dilaten la historia. Tal vez queréis un dibujo de Louis más claro. O bien llegar cuanto antes al momento, la explicación de su fatal herida.

domingo, 20 de febrero de 2011

La paradoja del examen sorpresa

Si no quiero morirme, cualquier sufrimiento vale la pena.
Si no quiero llegar al sufrimiento, cualquier esfuerzo merece la pena.
Si no quiero esforzarme... nada merece la pena
Por tanto, quiero morir; aunque ya veremos cuándo.
Y encontrarás la fe, que es el inicio de la búsqueda.
En torno a mi pecho,
se agolpan las revoluciones y las guerras,
los amantes redimen sus violencias,
algunos pocos estudian a penas alumbrados,
mientras respiro.

sábado, 19 de febrero de 2011

Horripilante el monstruo aterrador que me acechaba,
pero era tal la belleza del paisaje
que pude asentar la cabeza.
No se puede pensar demasiado en los ex-novios
cuando uno tiene una cita con la Historia.
Corría tanto para llegar a la eternidad.
In mezzo del cammin di nostra vita
me encontré con una selva de posible traducción.

Imágenes

Crearás un imán para tus genes
y ya tu realidad y tu futuro será así,
y qué civilización podría demostrar lo contrario
sin que parezca una blasfemia de la física.

viernes, 18 de febrero de 2011

Todo bulle
excepto la luz, su viaje y la elegancia de su huida;
excepto también tu voz, que me persigue
desde el teclado de tu corazón de pianista;
excepto las palabras, que bailan
juguetonas entre la excepciones.
Sólo Dios es humano, o ni siquiera Dios lo es.
Tan verdadero como lo posible y tanto como el error.
Y si no me hubiera equivocado no habría nacido.
Divino, mortal, humano y cierto.
Te perforaré y me hilvanaré lanzándome al vacío sobre tu herida,
la herida que te causa tanto sufrimiento y no te deja.
Mi abismo será el hilo que hiera el borde de tu abismo.
Y cuando yo haya muerto, desintegrado, desvanecido,
aún seré la historia de tu cura
contada por ti para curar a otros.
“El frío es su trono
y el método fanático con que escudriño
las distancias en busca de una zarza
ardiente, el cascabel de sus pies”.