El color es una línea
y otro color qué es
sino otra línea a través
del color y de la línea.
No me dejes morir.
Habla conmigo
hasta que entre en la conversación
la misma muerte.
Cuantas veces basta con el inicio
y sabes demostrarlo.
Palabras perfectas me arrancaron
del lecho, y el día fue el dibujo
de su olvido.
Vivimos en el mundo equivocado.
Toda esta belleza nos destroza
y es tanto el dolor que quisiera
detenerme. Pero son caminos abiertos
estos rincones en los que gobierna el amor.
Llegados a este punto, somos intercambiables
y lo atestigua el valor de nuestras ilusiones
y las diferentes grietas que causan en sus dueños.
La importancia es un privilegio
de las cosas en las que alguien
sembró nuestro amor.
La perfección es un agujero negro,
donde alargado hasta el infinito habitamos
todos los lugares y nos movemos libremente
por los instantes. Pero para ese sujeto
la perfección somos nosotros,
y nuestro devenir,
y nuestro falo sufriente.
Podemos bailar con las leyes, pero al final
el peso manda.
No hay objeto que pueda conocerte.
Y sin embargo, tanta ignorancia no te hace
libre. Por tu saber estás sujeto.
Un viaje truncado por tus latidos y tus párpados.
Las fantasías que se cruzaron en el lapsus.
Todo lo que nos falta para la perfección.
La desnudez es mirada por todos
y nadie se atreve a nombrarla.
Con mis nombres me visto.
Sin mis nombres me ves.
nunca seré mi vestido.
Sólo a solas, el emperador.
Esta versión de mí me extraña
y aún me extraña más que todos
la reconozcan.
Para no comprender este continuo desgarro
creé el odio y el amor, y los solté en el tiempo.
Mientras cae no puede encontrar el abismo.
Y es la velocidad lo cómico de su ignorancia.
Y Dios nos libre
de los juegos de palabras.
Sal a la plaza y muestra tu sabiduría.
Que tu voz sea como las sombras
en la noche y las lámparas del día.
Alardea del matiz de tu ignorancia.
Arda Cartago.
Sal a la plaza.
Vivimos en la periferia del mundo.
Allí donde nos llegan noticias del origen.
Como una sábana nos cubre igual que la mirada
rodea los objetos como una amante curiosa
arruga posición pañales y mortaja
detritus est, set illusoria.
De un golpe a otro, nuestro duelo
fue magistral caligrafía.
Fuiste un futuro lanzado contra el viento.
Ellos fueron titanes por nosotros.
Tú eras un hombre, y en la arena
estaba tu pureza.
Como una idea que no nos abandonara
hasta alcanzar la precisión de lo imposible.
Y sólo entonces quizás.