domingo, 19 de junio de 2011

Yo soy un cobarde, le tengo
miedo al caos. Pago obediente
este seguro de dolor y de esperanza.
Abotono mis prejuicios y mi olvido.
Quiero ser yo como cualquiera.
Doy orden para que se cumpla mi venganza.
Sádico de mí me ataco, sabiendo
que no puedo defenderme. Dónde
estará la parte de mí que no puede
permitirlo.

sábado, 18 de junio de 2011

Eres perfecta y, entonces,
no puedo nombrarte
(pues la distancia entre tu perfección
y tu nombre ya es algo impreciso);
o bien, sólo eres perfecta
cuando te nombro.
Cualquier otra opción
me cuesta pensarla.

Percepción

Si en la perfección se abre una puerta, daremos, sin duda, en otra perfección distinta. Y ha de ser una perfección, pues no podría dar la perfección algo no perfecto. Ahora bien, ¿cómo puede ser una perfección perfecta si otra perfección le hace interferencia? Una perfección abierta es susceptible de ser puesta en duda; ¿es por eso menos perfecta? Intuimos que la perfección tiende entonces a permanecer cerrada en sí misma. Sólo puede haber un Sol; y, sin embargo, brillan las estrellas.

viernes, 17 de junio de 2011

Yo sé que el caos está comprometido conmigo.
No sé por qué no soy indiferente.
Ni respondo con el mismo compromiso.
Perdona si mi nostalgia te incomoda,
y que no pueda presentarte
a aquella que con tu rostro
visita mis sueños.
Quién es ese que no desea
ser el núcleo de la transformación,
al que vemos escabullirse
entre la nitidez de sus secretos.

jueves, 16 de junio de 2011

Ya está entregado y compartido,
troceado y robado, retenido.
Ya está arrojado, triste desperdicio,
contaminante fiel, vil beneficio.
Ya tan oculto y evidente
...
Vivo en tu decisión y no en la mía.
Dan tus ojos mi ser, y lo que veo
es lo que yo quisiera en cada cosa,
siendo mi querer sólo el matiz
de ese paisaje en el que se aposenta,
a secas, la vida.

miércoles, 15 de junio de 2011

Yo ya he perdonado a aquellos que viven
en un mundo donde mi amor es imposible.
Igual que he condenado a aquellos
que hicieron imposible mi perdón.
Eso fue ya, y ahora sólo quiero
entender el enigma de tu odio y de tus besos.
Algo de que hablar. Algo como un secreto
entre los huecos de la tierra. Un enigma
largo que cuelgue en los oídos, que brille
como el agua, al caer, en las ventanas,
en los vasos, en la piel, en los ojos, en la roca.
Algo que entregado por ti sea mi amor
y resplandezca.

martes, 14 de junio de 2011

La traición perfecta, ¿es acaso posible?
Hay un error tan puro que justifique otra pureza.
Equivócate conmigo. O sin mí. A fin de cuentas,
ya nos hemos encontrado para siempre.
Cada pieza es un puzzle al que le falta una pieza.
Y a mí me hace falta la furia que, golpeando la mesa,
hiciera flotar los pedazos, saltando pero quedando-
se en el instante del impacto, en el segundo del acto,
cuando fuera amor, ira, paciencia, yo faltando
en la ausencia que a limpiar
empieza.
Yo estoy ciego. Te entrego el idioma de los dioses
para que un día puedas encontrarme a mí mismo.

lunes, 13 de junio de 2011

No digas que mi amor un día fue falso,
pues no podría soportar el giro de los cielos.
Si cada estrella ardiera con la misma pasión
de este sol que te roza los labios,
seríamos seres únicos, privilegiados,
dotados de un singular regalo de amor.
Y yo bebería de él en este preciso instante.
Vine como tentativa, empujado
y reempujado hasta que me tope con
mi verdadera tentación, mi verdadero latido.
la verdad que dará rienda suelta a todas las verdades
y me dejará, como me veis, encadenado a la esperanza.

domingo, 12 de junio de 2011

Ah, amigo, esa es la duda perfecta.
Tanta era tu vigilancia, amor,
que me entregaste a Ío
para que no pensara en los sueños.
Un día viví entre la puerta
de mi cuarto y la fachada de tu alma.
Mercadeaba vientos pero hice de tu cuerpo
mi ciudad, amurallada de besos,
transitada de cables y canciones,
nervios y cloacas, lluvias, ojos.
Ahora ya no sé si estaré, pues desconozco,
¡lánguidos billetes de tormenta!,
el idioma de la distancia.