viernes, 8 de julio de 2011

Escribo por opuestos. Y aunque lo que falte
lo deje a tu imaginación, un diccionario entero
en cada idioma aún no bastaría para llenar
los matices de mi amor. Escojo lo presente.
Sé que entenderás la ironía del silencio.
Las personas somos dientes en el tiempo.
A eso se reducen nuestros secretos, nuestras batallas de amor.
Tú quieres hablar del frío, de la rabia y el cepillado.
Pero la ciencia y los poetas hablarán por ti.
Las personas somos dientes en el tiempo.

jueves, 7 de julio de 2011

Todo cuanto tocaste se volvió fruto de mi amor.
Piedras, cabellos, agua, peine, herida.
Cualquier cosa valiosa como el sol.
Cualquier color dorado como dicen de los dioses.
Estúpido de ti, renunciaste a ese don
por un poco de vida. Comer, beber, poder besarme.
Hiciste de mi pasión sólo un recuerdo.
Sabido es que Cupido nunca hace Diana.
Pero por todas partes brotan apasionados
de la castidad.

miércoles, 6 de julio de 2011

No ejecutes en el rey tu venganza, sino en su pueblo.
Pero no dañes al pueblo, sino a su ganado.
Siempre que no pises el ganado, sino su sombra.
Y si la sombra cubriera tu pie, haz de tu pie el blanco de tus insultos.
Y si te sintieras insultado, herido por ti mismo,
da por bien ejecutada entonces tu venganza.
Transmite luego la noticia al rey,
al pueblo, al ganado, a su sombra, al pie
que ha de llevarte hasta el vacío lentamente.

martes, 5 de julio de 2011

La noche ha de llevarse tu historia y tus armas
al útero de la tierra. De lo contrario, darás alimento
a la civilización; ya sabes, la impiedad, el arte, la violencia,
eso que está tejido no con la fina labor del Destino,
sino con los ojos delirantes de Atenea.
No descuides el rito debido a los difuntos,
vaya a ser que tu vida sea ahora un sueño
que no has sabido olvidar.

Sol

Este es el plazo dado para sanar de mi locura:
olvidar que te necesito, pues está en mi condición
salir antes de tiempo.
¿Cómo puedes tener miedo de que la locura te vea?

lunes, 4 de julio de 2011

Yo soy la prueba que vosotros habréis de superar.
Nacisteis, vivisteis, aprendisteis
para que yo, en el plazo previsto por los dioses,
sobreviva a la razón, la locura,
el cruento asesinato de los monstruos.

Áyax

He degollado el ganado de la ciudad.
Marquesinas, papeleras, fariseos escaparates.
He hecho ornato en los versos que otros escupieron.
He insultado al alcalde y he dicho cosas terribles de la mujer.
Con la sangre vertida de mis enemigos podría hacer, al menos, cinco ciencias.
He construido avenidas de dolor. He devorado belleza.
Y aún espero el castigo de los dioses.

domingo, 3 de julio de 2011

Topoi

Y si has llegado hasta aquí podremos
hablar del amor que es uno, que es
perfección, color, traición y rosa.
Hablaremos del amor, pero no aquí,
sino donde aún habitan los innombrables.

Cultura

Lo que llamas amor, míralo ahora.
Ya incluso entonces era de la pasión la ruina.
Lo que sea nuestro amor, bien lo sabes,
sobre cimientos edificado de perdón.
Tus labios son uno. Mis labios son uno
con los tuyos. Beso y palabra, uno.
Y en el centro, pero lejos del centro,
borde y verdades el vacío del engaño.

sábado, 2 de julio de 2011

Exiliado en el país de las horas y remiendos.
Todo un relieve, mi piel, de barrosas asperezas.
Este latente mural del crimen.
Leño para arder en la repisa del invierno.
Este disfraz que aún comprende a medias
el idioma de tus caricias.
Y aún no reconocen el amor como un arma.
Con cuánto salvajismo lo dejan al alcance de los niños.
Y siguen ideando pancartas reivindicativas sobre el suelo,
la higiene, el dinero y la energía.
Como si no hubiera hambrientos de amor,
enfermos, pobres, muertos de amor,
entre tanto corazón maleducado.

viernes, 1 de julio de 2011

Sopla fuerte y levanta las arenas del desierto.
Tiñe de sangre los idiomas de los hombres.
Cifra la absoluta rectitud sobre el estanque.
Pártete igual que el miedo parte los segundos.
Que tiemble el mundo y bailen los demás
sin que nadie note la fractura de tu risa.

jueves, 30 de junio de 2011

El verdadero veneno es pensar que no hay veneno.
Por más que estruje el puño es una esponja
y lo que sale no puede ser distinto
al océano absorbido.
O cuál será el nuevo matiz, ¿el puño,
el ser de la esponja, el momento
en que algo escapó hasta este relato?
O será tu pensamiento, tu olvido,
y sus consecuencias.
De ti bebo los sueños que respiro.
En ti miro la espalda en que me ahogo.
Pago el sentido y lo que debo
queda debido y rescindido.
Nunca debí soñar contigo.
Nunca debí nacer sino este día
en que has tasado el precio de la lluvia
y has llenado de espaldas la mirada.