Me pedías un minuto de atención para que viviera
la complicidad de tu sonrisa;
pero yo estaba demasiado ocupado
encubriendo un crimen.
Permitiré que me limpies con cuidado,
que seas tú quien encuentre, brillando
entre la suciedad, mis perdidos perdones.
Eran piratas que coleccionaban como gemas
preciosas maneras de atender los sufrimientos.
Con la palabra sólo pasamos el testigo
de un descubrimiento: rescatar el momento
de la desaparición.
Llamamos Destino a la compresión del pasado.
¿Qué extraña aberración hace al ojo retirarse
del paisaje?
Aquellos que hablan alrededor de una mesa
saben
que los objetos de su conversación, sus enseres
y sus labios, sus oídos, sus actos y su amor
son imposibles.
Tras un periodo de vida nómada,
decidió instalarse en la acción.
El primer beso cargado de alimento me enseñó
que el sufrimiento era pasajero.
Más tarde, algo me haría sospechar
que no aterrizaríamos nunca.
Qué de los cielos queda
sujeto.
El fracaso de la realidad es el triunfo de mi inconsciente,
que sabe que la realidad no puede perder,
y es lo único que sabe.
El momento me pertenece tanto como yo pertenezco al momento. Es la única relación de amor perfecta en su reciprocidad, y perfectamente fundamentada en una traición efímera constante.
Llevan la antorcha terroristas del día en la Tierra.
Ladrones abren las ventanas que gobiernan mi país.
Mi casa rememora el trabajo de albañiles perpetuos.
Sádicos por mi cuerpo cardenales apretujan mis pasos.
Pero; ¿qué puede una constelación de grillos
en la noche de amor que es siempre mi alma?
Mi corazón es un grillo de alarma que quisiera
hacer en ti más ruido que el mundo.
Yo no pretendo cambiar el lenguaje;
pero tampoco puedo evitar el cambio.
Pronuncio que mi ingenuidad es paradójica
y que es toda tuya y, en toda su pretensión,
me pertenece.
De peregrinación entre las íntimas tabernas.
Brillaban en el día los vinos y sus sombras.
El Dolor contaba chistes en mi pecho.
Mientras la Muerte y su amor se alejaban silentes.
El Miedo me daba cariñosas palmaditas en la espalda.
Allá cada cual cómo quiera
cruzarse en la madeja de intenciones.
Tejen sobre el paso de los días una obra de arte.
Yo me dejo involucrar, no puedo evitarlo
y en parte es mi elección. Aquí cómo quiero
involucrarte, y con qué tipo de respeto
me abro paso en tu deseo o en tu intención.
El partir de ahora será nuestro secreto.
Tanto que ni tú lo comprendes, ni yo sé
lo que significa. Este vibrante estado de ignorancia
conecta las miradas, nos hace sonreír.
Todo niño nace deseando investigar,
hasta que descubre que tiene
derecho a la ignorancia.
Entonces nos volvemos santos sabios tontos criminales
No creo que sea una persona
sino una idea que se rompe.
Cobraba dos mil libras por su cátedra de optimismo
antes de saber que era un suicida.
Después cobró mucho más.