miércoles, 5 de octubre de 2011

Inminente

Rastreo las huellas sobre las que cabalgan las imprecisiones.
Tal vez nunca daré contigo, pero pronto podré
incendiar los corazones con tu historia.
Desde posiciones ignotas llegarán a penas por un fragmento,
para que les recompense con un buen final.

Gradiente entre dos soledades

Si atendiéramos a su paseo, que se desliza
en lo que para otro, hace un rato, era tristeza,
o sólo una hoja,
ese detalle en el vacío que las mentes aún
no han acertado a describir.

martes, 4 de octubre de 2011

Amanecer

En estas horas de fuego y rosas, negocia el día
con su propia oscuridad. Nuestros sueños esperan
a que su enfermedad se resuelva en las cosas.
No podría soportar esta deliberación un instante más.
Parpadeo y es otro quien ocupa mi lugar en esta locura.
Con qué facilidad se hacen protagonistas los objetos.
Basta un tintineo, una mirada, apenas
un roce que senos atraganta. Un rayo
que nos devolviera tan solo a la química. ¡Tan quietos!

Los ciegos no sabrán cómo arrancarme los ojos.
Los sordos nunca han oído cómo cercenar sus manos.
Con un filo de mi cráneo grabo en las paredes
de mi prisión mi deseo de ser libre.

Pero ajeno a las superficies los fantasmas
no entienden ese idioma.

Ardo por que envíes tu mirada, y no seas la muerte.

lunes, 3 de octubre de 2011

Se pasaba las horas investigando
cómo era posible que él fuera feliz
mientras los demás se empeñaban
en absurdos y tortuosos afanes.
Su propia felicidad era un absurdo que le
atormentaba.
Dios. Palabra. Ley. Padre.
Tal vez conozcas a la persona que has sido.
Pero si ya conoces a aquella que vas a ser
es que estás muerto.

Ideas

En tiempos de paz se siembra la guerra
y en tiempos de guerra se siembra la paz;
pero en estos años de sequía, ciertamente
no sé qué pensar.

domingo, 2 de octubre de 2011

Sin el más mínimo respeto por las cosas
con tal de borrar la suciedad.
Ni las personas.
Ya sólo finjo en aquello con que me engaño a mí mismo.
¡Ah, gente necesitada! Gente que se aferra a su idea,
que quiere mover las cosas al ritmo que bailan sus ideas.
Mueven sus ojos en la dirección que marcan sus ideas.
Mueven sus manos en la dirección que marcan sus ideas.
Y así podrían seguir, hasta que me encontraran:
pues, ¿qué puede saber nadie de la necesidad?
Nada permanece, sino que sigue, y seguir
es casi un movimiento. Bien mirado, no hay
sueño más estático que el delirio de persecución.
Cuando me desperté estabas lejos, y tus caricias
fueron la manera en que acudí a buscarte.

Hasta la Muerte

Tus sonrisas son órdenes.

sábado, 1 de octubre de 2011

viernes, 30 de septiembre de 2011

Me didas

En la medida en la que soy destruido,
también me rodean menos los objetos.
Vacíos antes extraños ocupan su posición.
Surge, inesperado, lo digno de amor.
Lejos, borrosos, siguen arrastrándose
nuestros fantasmas. Revolotean;
pero ahora bailarán este nuevo ritmo.
Deseo no enturbiado por objeto, atraía
la materia hacia su singularidad.
Allí donde aún qué sabemos apenas,
el beso era inevitable.
En off, en espera, en insistente mecánica,
como una palabra, tal vez menudeada,
pero que aún no ha vibrado así en tu voz.