lunes, 7 de noviembre de 2011

Te conocí, en un concienzudo análisis de las
posibles variables de la
soledad.
Comprendí que otros realizarían esa tarea.
El amor sucede mientras la soledad se busca a sí misma, y simplemente, desaparece.
(y aún habrá
quien siga realizando
esa tarea)

domingo, 6 de noviembre de 2011

Te encontré viajando a la misma velocidad que lo imposible.
El círculo de la maldad entró sin poder decirnos su ultimátum.
Me pagan para perfeccionar el absurdo del mundo.
Me pagas para perfeccionarte en el absurdo.
Trabajo cuando el absurdo cumple su perfección.

sábado, 5 de noviembre de 2011

En el amor perdimos la necesidad de recuperar lo perdido. El tiempo se encargó de que otros lo olvidaran. Yo fui un extraño para mí mismo. Tú también te extrañabas. Qué poco teníamos que ver con aquello se va.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Allí donde esté la felicidad, esperamos sus twits

– La felicidad se mueve a la misma velocidad del amor.
– La felicidad y el amor nunca se alcanzan, pero siempre están mirándose las caras.
– Si la felicidad y el amor se dieran las espaldas, acabarían encontrándose.
– Puede haber movimiento sin felicidad; pero sin amor, no merece la pena.
– La felicidad y el amor se comportan entre sí como una pareja de novios: apasionados desde dentro, insoportables desde fuera.
– Ni la felicidad ni el amor entienden de laberintos. Es el observador el que juega.
– La tristeza también es sustituible.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Tranquila, curva, no vengas
a decirme ni a nombrarme.
Ahora ya no está lo que me nombras.
Ahora ya no está lo que me dices.
Ya ha pasado el momento de la tranquilidad
y el mar amenaza con escapar
más allá de esta atmósfera.

martes, 1 de noviembre de 2011

Porque no eres tú mi padre, oh goce,
no tengo por qué
seguir obedeciéndote, en tus minuciosas leyes.
Cómo vas a recriminarme
mi falta de atención a ese cansancio tuyo,
el hambre y los sudores de los sueños,
el tacto de las cosas y su brillo;
no tienen que ver
conmigo, sino con ese despojo
que me han dado por cuerpo
a un severo alquiler.
Podría rebelarme, airoso y cargado de injusticia;
pero como te amo y te tengo
cariño y costumbre, te lo pido
humilde, afectuoso y lleno de respeto:
no enturbies con tu apego la ligereza de mis alas.
Déjame salir al encuentro
del que con su inapelable autoridad
me interroga sobre el ser y el enigma.

lunes, 31 de octubre de 2011

Con qué he topado después de mi viaje.
Son tu piel y tus palabras, los senos y los brazos
de un extraño lenguaje.
Mis dedos salen a andar como una lluvia sutil,
que hiciera de este mundo apenas su memoria:
máscara de una máscara,
cuerpo de un cuerpo,
amor de un amor.

domingo, 30 de octubre de 2011

Pero en la realidad, no distingues más que tus deseos.
Y lo que llamas realidad es un vacío prestado.
De algún insoportable deseo original.
Ni en tus sentidos, ni en tus sueños, ni en tu olvido,
esto se sostiene.

sábado, 29 de octubre de 2011

Todos los seres vivos han atrapado un beso de luz.
Y lo retinen en un tiempo dedicado a todos los demás.
Si quisiéramos, podríamos hacer arqueología de sus sueños,
igual que hemos aprendido a iluminar las piedras.
Y hoy vienes a mí portando una hermosa lámpara.

viernes, 28 de octubre de 2011

O pertenencia

Qué pretendes.
Cómo puedo ser objeto de tu intención si no me conoces.
Un remolino de orgullo avanza tras el
movimiento de tus brazos, y llega, tanto
a la imagen de mi fantasma en tu memoria, como
a mí mismo, sin que yo sepa: quién soy,
qué parte del fantasma eres, o es mío, o pertenece
al viento, si es que existe algo
que se pueda llamar memoria, viento, tensión,
o brazo.

jueves, 27 de octubre de 2011

Me encierro a estudiar para saber qué decir en la calle. Pero el estudio es un espacio sin fin y las calles parecen cerradas.
Estoy solo en mis aciertos, mientras mis errores me únen a los demás. Acierto para ti, me equivoco para nadie.
Perdí mi civilización en busca de la esperanza; mientras otros esperaban que buscara mi pérdida.

martes, 25 de octubre de 2011

¿Cómo he aprendido a borrar con mis palabras
cuanto tengas que decirme?
¿Qué palabra escuché que me enseñara
a borrar cualquier palabra?
Rastreo en el continuo del silencio
aquello que mi dicción ha recortado
cuando aún no sabía que creaba las cosas.