domingo, 10 de febrero de 2013

En el tiempo no se puede invertir.
Sediento esquivas el instante.
Un guiño de amor desobediente
soñaba en tu perfume. Con prontitud
no puedo vaciarme si siendo vacío
desde nacimiento ignoro la tardanza.
Bailo sobre el viento, único elemento
que me construye. Natural o convencional,
usted decida.
La tormenta anunciaba tormenta no egoísta.
Mecanografiaba en el sentido inverso de la lluvia sobre su cuello y su añoranza.

Despedirse del sueño es un saber innecesario.

sábado, 9 de febrero de 2013

En tu mejilla hay fuentes de las que quiero beber.
Hay curvas que dan origen a civilizaciones.
Dedos, brazos empiezan espuma y olas.
Un parpadeo brota y comienzo
a quererte de otra manera a como te quiero.
Nunca más. Siempre de nuevo.
Además de una puerta, cada objeto, en el vacío poroso, sostiene parpadeos o latidos, que aprenden a acompañarte.

Me cogiste como un guante y nos espiaban las marchas.
Esa llave me avisaba de la abstracción, y esa obsesión obsesa por los giros.

Elijo el regalo que tú supones en mi contra, y queda olvidado como un juego de niños.
Lo ves si es hito de un final; según interesadas fugas.

viernes, 8 de febrero de 2013

Es que no te llevas mis besos atados.
Los árboles que cruzan la esquina cuando te marchas,
se pierde y deja al azar y luego quién sabe
en ese ahí no estábamos sentados, era el galán
que habla con la chica y yo ya sé lo que pasa:
es que no te llevas mis besos atados,
hay algo de vuelo y conviene decirlo.
Alguien se tomará la molestia de seleccionar,
esto sí esto no (obra, capítulo, fracesita, molécula)
es interesante, y si no ese de los caprichos, ese
que corta por aquí por allá sus antojos, tiempo
lo llaman, unos, otros descomposición (compós su
obra, sus capitulitos en los que crece la hierba
como una novela redundante). Alguien será
no yo, que me veo incapaz de tarea semejante.
Tampoco tengo acceso a eso que aprendí
a verte marchar. Y tú bien que lo conoces.
Pero lo sorprendente es que realmente
eres tú, ese matiz de mis sueños
en que ni yo ni nadie reconocería
nada mío. Extraño tú detrás
de los fantasmas.

jueves, 7 de febrero de 2013

Sinfonía corporal en vejez sostenido,
interpretado por orquesta de tejidos, fluidos, fuegos
y vapores, bajo la dirección de procesos más o menos
digestivos. Último movimiento.
(anónimo, por supuesto)
Silencio igual a distancia como sonido
igual a sendero. Mira el paisaje, anda,
antes de encontrarte con alguien.
Ya no obsesiona el origen, quien vive en plena

transformación. Sí, sí, ya, ya; pero revísalo, por favor.
Una buena explicación: eso sí que es magia.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Un mundo escindido por pares no opuestos
lo recogieron al pasar las segadoras,
mujeres antiguas, casi niñas, que apretaban
el pan con sus manos hasta hacerlo varón,
orgullo de su ciudad y de su mesa.