viernes, 17 de mayo de 2013

Sobre por qué no hay memoria de la creación

Sólo podemos conocer el pasado, más o menos inmediato. Uso la prosa, pero ya debierais saber qué opino al respecto. La imaginación del futuro, ni posible ni deseable, sino meramente consecuente, con muestra elaboración del pasado. Bien por activa o por pasiva, por negación o afirmación, todo cambio proyectado al futuro es una consolidación (ejecución de las potencias intrínsecas –pero atiéndase a la trasmaterialización de la idea que alude el término–) del esquema estructurante del pasado.
Enunciamos pues:
Si hay memoria del pasado no hay manera alguna de corregir el estado del mundo.
Pero digamos ahora que al pasado, siempre mediato, no tenemos acceso. Su realidad es esencialmente desconocida. el desconocimiento del pasado nos llevaría a repetir una y mil veces los mismos actos (obsérvese aquí la impertinencia del número, incapaz de designar una cantidad concreta pero desconocida –además de que se obvie la aplicación de una supuesta mente conocida lógica presente a una supuesta realidad pasada desconocida). Si lo que hacemos ha sido ya, lo ignoraríamos. Si lo que hacemos no ha sido antes, lo ignoraríamos.
Enunciamos pues:
Si no hay memoria del pasado no hay manera alguna de corregir el estado del mundo.
Pero no seamos tendenciosos (ustedes, con sus lecturas, varios; y yo, con mi escritura, una, carezco –¿debo decir de tendencia?–). Atiéndase a que con memoria o sin memoria, no se trata de que el cambio o lo nuevo no exista, sino que está fuera del alcance de ningún control psicológico. Por favor, corroboren esto con experimentos físicos, químicos, neurológicos y religiosos, antes de creerlo. Dedúzcase de aquí que la libertad queda al margen de mi favor.
Enunciamos pues:
a) Todo acto de creación es extrínseco al sujeto psicológico, aún siendo éste consecuencia de sus actos.
b) Todo acto de creación es irreconocible como tal por ningún sujeto, salvo como enigma.

RECOPILACIÓN DE ALEGATOS Y RESPUESTAS.
a – Queda implícita la definición ecuacional de "creación" como "corrección de estado del mundo"
RESPUESTA:
–Dado que no es explícita, su asumción es producto de una de esas lecturas tendenciosas que avisaba; de otra forma, la habría escrito expresamente.
–Si asumimos que es así, tendríamos que destacar la inconviniencia de asociar el término "corregir" a una intención moral. Atendamos a una lectura etimológica "regir" + "con", más acorde con el sentido de creación extrínseca al sujeto creador.
–El alegato –ahora viene una contraalegación irónica de la mías– es tendencioso, porque insinúa un deseo de corrección, no explícita, pero sí implicitamente en mi nada tendenciosa escritura, que debiera ser corregido.
b – No queda claro si el "éste" que es consecuencia de los actos se refiere al sujeto psicológico o al acto de creación.

RESPUESTA:
–Obvio que no queda claro. La confusión no es intencionada, pero no por menos intencionada es menos real. Por favor, quien consiga desconfundirlo que no deje de hacérmelo saber. Ya conocen mi dirección y la fecha de mi muerte.
–Me hubiera gustado más que esa confusión se hubiera señalado entre el acto de creación como enigma o el sujeto como enigma; pero ya veo que este tratado no va sobre mis gustos.
c – El texto no analiza todas las premisas posibles ni saca todas las conclusiones posibles de las premisas dadas.
RESPUESTA:
–Ciertamente, me he limitado a apuntar un método. Quien considere que este es un método acertado, complete el trabajo con una tabla de todos las premisas y conclusiones posibles y con otra tabla no menos exahustiva de todas las conclusiones y premisas imposibles. Quien considere que este no es un método acertado, por favor, que invente otro, con menoscabo de su libertad, o sea libre con menoscabo de mi favor.
–Si interpretamos obedientemente el alegato como una objeción no al contenido, sino al método, propongo sustituir en aquellos casos donde dice "todo" por el término "alguno"; por supuesto no en todos los casos, sino en algunos. Esto da pie a poder cambiar cualquier palabra por otra, pero ante esto apelo a su misericorda, ya que, llegados hasta aqui, no puedo apelar a su falta de paciencia. (Aplíquese al revés si están a favor de la apelación)



jueves, 16 de mayo de 2013

No es lo único

El bien consigue que la mitad
del mundo seamos malos.
Y no es lo único malo
que consigue.

Serie de adivinanzas

Adivina adivinanza:
¿Yo nací?
-
Soy un vacío, pero no del todo.
Porque he perdido mis límites.
-
Mi mirada succiona tus ojos
taponados por tu propia mirada.
Entonces me miras y me ves.
Pero te apartaste para mirarla a ella.
-
Entre tus brazos, diste definición
a un agujero que de tuyo te pertenezco.
-
Ha desaparecido el hueco dejado por el Otro
sin llenarse.
-
Siempre has sido tú, y lo has sido el mundo entero
y esto no tiene nada que ver con el instante.
-
Quién recuerdas. Quién esperas.
Te vació. Te pertenece.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Hallazgos importantes del ser humano.

–1 El ridículo.
–2 Su propia humanidad.
(Uno bien de uno, dos bien del otro)
–3 El 0.
Un día me entretuve con una obligación.
Y el día que me aburrí la dejé bien colocada.
Tanto que otros –yo ya ni me acordaba– la consideraron
importante. No se conformaron
con repetirla: la idolatraron, desangraron y santificaron y
definieron las líneas de la ciudad.
Cuando llegué, admiré sus monumentos,
lamenté su suciedad –fíjense cómo era
aún mi razón paralelística–;
pero no reconocía mi obligación querida.
Cuando lo descubrí fue terrible.
Fui un monstruo. Pero lelo.
Hice con el cuidado y la obligación lo que aún no sabéis.
Escribo alrededor de una grieta.
Así dibujo mis pasos. Y mis actos
son el alrededor, los pasos y la grieta.
¿He de insistir en lo escrito? Si soy
real, soy lo escrito. Pero esta exigencia
no es física, ni casual, ni argumentativa.
Sólo es real. Sólo es escrito.
Declaro: habiéndome encontrado con tus regalos,
a saber –¿creen que iba a confesar aquí
nuestras intimidades?– vivo en consecuencia
y en resistencia civil, sonrosada y carnívora
aparentemente rastrillando sentidos
o pura apariencia.

martes, 14 de mayo de 2013

Algunos se asombran del calor de mis caricias,
cuando es el fuego de tus dedos que persiste
ahora en ellos. ¡Si supieran!
Pero muchos son piedras, otros duermen,
y los que están despiertos están lejos del
lenguaje y el que comprende no te vivió
–aquella habitación, la luz anaranjada
ardía de las cortinas, y aquel viaje nuestro–
y sin embargo lo veo alejarse
con tu misma despedida.
Los hombres se matan a mordiscos, no te extrañe.
Se arrojan unos a abismos de estructura y sangre,
otros usan vísceras como proyectil.
Hay grandes himnos de envidia.
Cómo fueron nuestros cuerpos, yema a yema
en esa noche. Como nuestros civilizados
pasos echan de menos de vuelta a casa
el hogar arderá a partir de ahora.
Cómo serán los días que llamamos humanos.
Gritas porque aprendiste la lección
o porque la lección no funciona
en el contexto –que creías distinto–
de lo real: Disyunción o causa
funciona o no como realidad
llamada inmanencia.
Pienso con disciplina obediente.
Siento con disciplina obediente.
Me castigo con disciplina obediente.
Me evado con disciplina obediente.
Me redimo con disciplina obediente.
Me canso con disciplina obediente.
He aprendido bien a ordenar las opciones.
Aunque nadie me felicita.

lunes, 13 de mayo de 2013

Nueva racionalidad del bien

Si existe el bien
no va más allá de una sola frase.
El bien está en el detalle.
Si no lo estuviera no lo habría en absoluto
y si el bien está en el detalle,
aunque luego devenga
en pérdida hacia lo general o lo absoluto,
siempre se puede volver al detalle.
En el gesto está la creación.
Justo ahí comienza el vacío.
Y nadie volverá a saber
de ese que vivió sin conocerte.
El mundo se sostiene por un hilo.
Olvido, impertérrita fuerza física.
Concienca de olvido, asombroso saber
humano.
Lo que falta
después del abrazo, ¿no es un olvido? Anhelo
de brazos impertérrito, que crea
la ilusión de abrazo también persistente.
Tú eres esos brazos o este mismo anhelo.
Yo soy este anhelo o esos mismos brazos.
O ambos el mismo olvido que nos está creando.

domingo, 12 de mayo de 2013

Ya no estoy hecho
de ti, sino de tú vacío; si eres quien
yo creo, quiero. Donde la condicionalidad
es una ilusión. Qué te llevas conmigo.
Un muro de aire o un muro de tiempo
aún no es lejos ni vacío. Escribo
con ladrillos frescos de río.
Ni con tierra ni con sangre fantaseo.
El dolor se ríe, no se pone profundo.
Hablo con mis actos. Los actos no existen.
Dime qué son (si sabes cazarlos al vuelo).
Digo lo que hago. En lo que son los dichos
lo que digo existe qué. Y en esto consiste
la retórica entera del ser humano.
El hombre no quiere abrazarte y cuando te abraza
no quiere soltarte y cuando te suelta
no quiere alejarse y cuando se aleja
no quiere olvidarte y cuando te olvida
conoce lo imposible.
Te vi ala a ala entre los brazos de un hombre.
–¡Qué celos de ese hombre!–
Te sentí vena a vena tejiendo a labios en labios
de un hombre. –¡Sí, qué celos terribles, celos!–
Arrastrado por el ímpetu de un hombre que te amó
toda la noche. –¡Sin piedad del fuego que me arrastra!–
Y ese hombre era yo, al que le envidio su momento.
Si el hombre fuera un alfiler
para la mujer, que es prueba de lo perdido.