jueves, 6 de junio de 2013

Escribo rodeado de individuos que no sabemos qué pensar.
Escribo al borde de mi obsesión, pues filo eres
de largo recorrido, ¿quién?, tus propias pesquisas
me recortan, porque no soy yo, qué has visto, qué
estas viendo qué piensas y nada te interfiere, qué molestos
interrumpen, pensamientos, cómo has aprendido a no hacer
les caso, no son tuyos, ni son acción.
Estas mesas tan bien diseñadas, disciplinadamente vendidas.
Estos cuadernos en los que se vuelcan odios e indiferencias,
catalogados según la cantidad de falta que hayan recogido.
Esta luz del verano, protegida por las instituciones.
¡Basta ya! Tecleo con mis dedos prestados, aunque es
mi sangre quien dicta o escribe o más quisiera
yo, qué torpe palabra.
Y habiendo dejado constancia del desvío (rodeando), construida tu paciencia
desbaratada mi obsesión ausente de extraños,
de cuántos escudos he dudado por evitar un movimiento.
Tú ves el baile de la vida. Tú bailas con ella.
Materia o posesión corroe su envidia o asunto.

miércoles, 5 de junio de 2013

Mi cuerpo ceniza las promesas,
mi pensamiento roe el olvido,
pero mis pasos y mis errores
inspiran esperanzas.
La razón avanza a zancos por una realidad
que sueña con tortugas yo contigo y el mar
las algas me conocen los abismos me alaban
nadie de lejanas corrientes indeciso a veces
espuma a veces tridente voraz sobre la roca
reposo me razona.

lunes, 3 de junio de 2013

Vas caminando sin mancha.
Vas marchando sin herida.
Y qué son las huellas de tus pasos,
qué la herida de tu marcha.

sábado, 1 de junio de 2013

Qué sucede

Qué sucede cuando
la realidad desaparece
en el dilatado momento
y el mundo es un eco.
Sabes que algo
o quisieras imaginarlo.
Nada encajada en la garganta
y respirada en ordenadas
fracciones. El pasado
ha comenzado su éxodo.
La materia no tiene
piedad.

viernes, 31 de mayo de 2013

Puertas abiertas

Ámame sin mi permiso.
Destapa con violencia el océano de la distancia.
Cuando tu sangre se vuelva azúcar
no te detengas.
Que no te asuste la multitud de los vientos.
Que no te asusten las voces de los que hablan muy serios.
Cuando las calles se hagan grietas húmedas sin fin
no te detengas.
Que se vuelvan confusos los monstruos a sus sueños.
Cuando se te escape mi cuerpo clamando injusticia
no te detengas.
cuando ni el aire nos entregue ya salvación alguna,
cuando nos arda entre los dedos la vida entera
no te detengas.
Cuando sientas que van a llegar los vecinos con su muerte
no te detengas.
Que confundidos al preguntarme cómo es que vivo
les pueda decir:
me amó sin mi permiso,
destapó con violencia el océano de la distancia,
los monstruos confusos se volvieron a sus sueños,
no se asustó ante la multitud de los vientos,
ni ante las voces que aún siguen hablando muy serias,
se hicieron húmedas grietas sin fin las calles y no se detuvo,
cuando el aire nos negó su salvación ni cuando
ardió entre nuestros dedos la vida entera se detuvo,
cuando se le escapó mi cuerpo clamando injusticia
no se detuvo,
cuando su sangre se volvió azúcar
no se detuvo, cuando sintió que llegabais
vecinos con vuestra muerte
no se detuvo, y en la hora de la despedida
lo que tú sigues llamando inevitable y yo llamo
mío, amor, conmigo,
me entregó este don de todos los regalos,
en el cofre divino de sus manos,
en la pausa terrible de sus labios.

Porque la biología es magia

El placer de la destrucción,
amigos humanos y humanitarios,
comienza por uno mismo y sus hábitos,
continúa dulcemente por ti mismo,
en el calor que me traspasan tus células
en roces, abrazos y demás mágicamente,
porque la biología es magia.
Culmina en todos esos litros de historia
pero no se acaba.
Ahora, también, les recuerdo,
existe el cuidado y el cariño,
no vayan a obsesionarse.
Te amo desde la atalaya de mi cuerpo,
del que es difícil bajar,
a pesar de las ya antiguas civilizaciones
que lo construyeron, del presente glorioso
que fue sólo promesa.
Es una fortaleza hospitalaria: los días
entran y salen sin respeto.
Quisiera abandonarla por momentos para
seguir los pasos de tu libertad y tus empeños.
Y para no perderte cada vez que te marchas
de vista o de conocimiento voy alzando
esta torre –algunos dicen que abstracta–
carente de direcciones.
Comparte mi té esta tarde
y el tintineo de sus manos removerá
mi propia dulzura mientras aguante despierto.

jueves, 30 de mayo de 2013

Peligro

Es peligroso creer en las ideas.
Conviene creer en el peligro más que en las ideas.
Es necesario un nuevo significado para convenir
y otro para necesidad.
Que tomar partido sea
una apuesta por la totalidad, quién
lo creería.
Nos acostumbramos a ver aparcada la vivencia
y por mucho que no nos quejemos –nadie
nos oiga una queja más alta que otra–
de aquellos que se incluyen sin pensar, sin intención
ni conocimiento de evitarlo –obsérvese
cómo se demora la línea argumental muy a pesar
de nuevas, frescas, inocentes y dispuestas palabras–
en esta pareja que no somos, pues
ni nombres, ni números, ni hechos
nos bastan, a ti y a mí,
en este encuentro.

miércoles, 29 de mayo de 2013

me escribes con tu paisaje y me masticas con los vientos que hacen raíz desde todas las horas en tu alegría para que exhale mi último de madera delirio
Pero tú también tienes alas de teclas de piano u autopistas de cielos oscuros de camas de risas olvidadas a la mañana.

Ciertas visiones de Edipo

En un desfiladero sólo cabe un pie
a la vez piensan muchos que
no re-flexionan ni sus pecados ni sus pasos.
-
Layo se estaba dirigiendo al oráculo para preguntarle cómo podía liberar
a Tebas de la Esfinge.
-
Mortificada toda ella por la derrota,
sus cabezas se castigaban
mordiéndose unas a otras hasta desap
¡ah, no! así era la Quimera; la Esfinge
no tiene cabezas, sino alas.
-
Edipo se arranca los ojos (y ve)
con los broches del vestido
de su madre, también.
-
El enigma no trataba del hombre, sino de la unidad:
animal, mujer, humano, yo, día y hora se viven como uno.
-
La Esfinge, si es que se siente y no es
puro espíritu altruista, filantrópica y
antimaterialistamente prometeica, se siente
incomprendida. Incluso en su destrucción
intenta -dejad que me invente
la intención que quiera-
darnos lecciones al pueblo.
-
Es el Destino, con su monomanía,
quien tiene un edipazo de cojones.
Sabido lo cual lo mejor
es castrarse los ojos
para limpiar
de la frente la tentación
de finalidad.

martes, 28 de mayo de 2013

Al saco de mis palabras prohibidas, de mis debilidades permitidas, de mi seguro desliz.
El futuro está garantizado. Los matices en el aire.
Siempre
sucede y es
maravilloso.
Si no supiera
hablar desde mi
pensamiento volaría.
Hay saludos
que suenan a despedida y otros
a sueños de adiós muy reencontrados.
No tardes cuando decidas
dejarte caer
en el tiempo y menos
en el lugar que según
dicen vamos
dejando detrás en sucesivas
espirales de suelo y pasos.
Si mis pies y los tuyos
habitan la obsesión de este mismo planeta.