Memoria: los momentos no desaparecen,
pero yo desaparezco por momentos.
Juego de contrarios: la violencia acelera
la muerte, la razón se prolonga a sí misma.
Acaba ya. Da carpetazo. Afronta
el día que te llega como un incómodo amante.
Estremecimiento del si me tocas.
domingo, 23 de junio de 2013
sábado, 22 de junio de 2013
Amigo
El discurso está equivocado.
El auténtico lugar es el sueño.
Estamos despiertos para sostener esta biología
y perpetuar la obediencia debida a la máquina
que en su cortesano baile de funciones nos sustenta.
Y allí vigilamos los fantasmas y creemos.
El auténtico lugar es mujer este sueño.
No he visto otras montañas nevadas como tus pechos.
Esa noche me arropaste con tus labios y tus besos
amasaron mis huesos hasta hornearme en tu boca
–¡en esa noche se hundan los tiempos!–
y yo fuera el humo de tu cuerpo.
Me enamoran tus palabras y el deseo me tortura
en los detalles del mundo febril que viaja en tu silencio.
El discurso no habla.
Lo triste es que el hombre ha olvidado.
El auténtico lugar es el sueño.
Estamos despiertos para sostener esta biología
y perpetuar la obediencia debida a la máquina
que en su cortesano baile de funciones nos sustenta.
Y allí vigilamos los fantasmas y creemos.
El auténtico lugar es mujer este sueño.
No he visto otras montañas nevadas como tus pechos.
Esa noche me arropaste con tus labios y tus besos
amasaron mis huesos hasta hornearme en tu boca
–¡en esa noche se hundan los tiempos!–
y yo fuera el humo de tu cuerpo.
Me enamoran tus palabras y el deseo me tortura
en los detalles del mundo febril que viaja en tu silencio.
El discurso no habla.
Lo triste es que el hombre ha olvidado.
viernes, 21 de junio de 2013
Desestimando el ritmo
En mi corazón late arena y no me extraño.
Cómo explicar el origen de estos sueños.
Este mundo está hecho fuera de casa.
Por manos que brotaron en medio de la selva.
Un tesón achacable al olvido pule sus brillos.
Amor que arrastra mis libros.
Pausa dilatada por la sociedad y sus crías.
Sólo quiero que escribas en el idioma que sea
en la materia prestada que te permita
este jardín de locuras que a veces conocemos.
Que a veces arden en perdón a lo nuevo.
Cómo explicar el origen de estos sueños.
Este mundo está hecho fuera de casa.
Por manos que brotaron en medio de la selva.
Un tesón achacable al olvido pule sus brillos.
Amor que arrastra mis libros.
Pausa dilatada por la sociedad y sus crías.
Sólo quiero que escribas en el idioma que sea
en la materia prestada que te permita
este jardín de locuras que a veces conocemos.
Que a veces arden en perdón a lo nuevo.
jueves, 20 de junio de 2013
La libertad –ese familiar aroma de verano–
es el punto preciso de la tragedia, mujer,
que alientas, desgarro químico, ese abrazo
de la ausencia donde antes (¿antes, antes?)
bien firmemente te apretaban sus brazos
–creías que te iban a romper, de tanto deseo–
–duró lo que una brizna seca de hierba entre los dedos–
y en esa palabra al viento haces collar de días.
Yo –qué duendecillo se erige ese título–
volveré; ahora voy de voz en voz,
de leyenda en leyenda, y traeré
de nuevo toda la vida
para amarlo.
es el punto preciso de la tragedia, mujer,
que alientas, desgarro químico, ese abrazo
de la ausencia donde antes (¿antes, antes?)
bien firmemente te apretaban sus brazos
–creías que te iban a romper, de tanto deseo–
–duró lo que una brizna seca de hierba entre los dedos–
y en esa palabra al viento haces collar de días.
Yo –qué duendecillo se erige ese título–
volveré; ahora voy de voz en voz,
de leyenda en leyenda, y traeré
de nuevo toda la vida
para amarlo.
miércoles, 19 de junio de 2013
Me hablabas
Yo también lo creo, que hubo un tiempo
en el que pude ser un sueño gigante
suspendido minúsculo en el vacío sin límites.
Pero llegaste. En ti paró esta luz
que no es mía sino prestada no sé.
Eras y cambiaste, otra vez tus manos
lejos y tu cuerpo lejos de mis manos
¿desde cuándo? Es ahora. Y también
ahora que siento la ausencia de tus dedos
escarbando un vacío que termina con
– . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . –
con tus mismos otros dedos labios
brazos ausentes.
en el que pude ser un sueño gigante
suspendido minúsculo en el vacío sin límites.
Pero llegaste. En ti paró esta luz
que no es mía sino prestada no sé.
Eras y cambiaste, otra vez tus manos
lejos y tu cuerpo lejos de mis manos
¿desde cuándo? Es ahora. Y también
ahora que siento la ausencia de tus dedos
escarbando un vacío que termina con
– . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . –
con tus mismos otros dedos labios
brazos ausentes.
No puedo escribir de tanto que te espero.
¿Cómo era?
Salto de edificio en edificio, son siempre
los del barrio pero nunca los mismos.
Y siempre esa sensación de que antes
era mucho más fácil, que entonces sí
pude verte aunque tú no sabías nada.
Hay partes de mí que aún no te conocen;
cómo tengo acceso a ellas aún no lo comprendo.
Allí donde arde el derrumbe allí
es donde quiero. Este vacío, misteriosa obviedad,
tiene sus límites, porque sólo a ti y a mí
nos incumbe.
¿Cómo era?
Salto de edificio en edificio, son siempre
los del barrio pero nunca los mismos.
Y siempre esa sensación de que antes
era mucho más fácil, que entonces sí
pude verte aunque tú no sabías nada.
Hay partes de mí que aún no te conocen;
cómo tengo acceso a ellas aún no lo comprendo.
Allí donde arde el derrumbe allí
es donde quiero. Este vacío, misteriosa obviedad,
tiene sus límites, porque sólo a ti y a mí
nos incumbe.
martes, 18 de junio de 2013
Pesar de medidas
Un baile incompleto de piernas y labios.
Yo qué sé, ¿y por qué no de dientes y manos?
Mi saber es. Incompleto. Mi atención es
incompleta y mi destiempo. Este baile
es tuyo incompletamente pero tuyo.
Yo qué sé, ¿y por qué no de dientes y manos?
Mi saber es. Incompleto. Mi atención es
incompleta y mi destiempo. Este baile
es tuyo incompletamente pero tuyo.
lunes, 17 de junio de 2013
domingo, 16 de junio de 2013
viernes, 14 de junio de 2013
jueves, 13 de junio de 2013
No abandones los gritos. Si te fijas
el Sol sigue irradiando a nuestro pesar.
La memoria es más persistente de lo que quisiéramos.
Menos fiable de lo que merecemos. A juicio
de quién. Soy una montaña, no tengo que agacharme.
Mi voz es el viento y el agua, viaja sin límites.
Soy la gravedad del planeta. La distancia.
el Sol sigue irradiando a nuestro pesar.
La memoria es más persistente de lo que quisiéramos.
Menos fiable de lo que merecemos. A juicio
de quién. Soy una montaña, no tengo que agacharme.
Mi voz es el viento y el agua, viaja sin límites.
Soy la gravedad del planeta. La distancia.
miércoles, 12 de junio de 2013
El mar busca un maestro para gestionar sus propias dudas.
Pero cuando ese pensador conozca los entresijos del coral
habrá en su deseo el rojo de mi sangre y la calcita de mi alma.
Y si le ocultas la caligrafía de tantos barcos que te surcaron
con la precipitación de una caricia sobre una carta de guerra
sabes qué otros edificios sin duda surgirán, o lo imagina.
El mar vino a visitarme y me vio hundido con toda mi
civilización.
Pero cuando ese pensador conozca los entresijos del coral
habrá en su deseo el rojo de mi sangre y la calcita de mi alma.
Y si le ocultas la caligrafía de tantos barcos que te surcaron
con la precipitación de una caricia sobre una carta de guerra
sabes qué otros edificios sin duda surgirán, o lo imagina.
El mar vino a visitarme y me vio hundido con toda mi
civilización.
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