Una espuma de luz nos envuelve atmosférica
después de la tormenta –tormenta que no
llegó a ser, sí dicen lejos los rumores truenos–
pintando una tarde envidia de pintores
–éramos ciudad en un planeta extraño–
mientras dentro –de mí, no de mi cuerpo,
dentro de nuestra mutua distancia bien medible–
nuestro amor teje
–son estas palabras truenos y puntadas
luego rumores, luego silencio, lejos–
de besos la envidia de los dioses
–de soles y de vientos–
pincel a pincel.
Mirar esta tormenta cerca de tus ojos. No es un
recuerdo. Esta ausencia está aquí. Sueñas
conmigo al borde de la noche, con tus pasos.
lunes, 15 de julio de 2013
De la vida voy atrapando bosquejos y bosquejos.
Tu amor me quita el resuello, cambia
de mundo tan rápido, a ritmo de apuntes y apuntes.
Delirio de tus besos, ecos de tus abrazos. Te raptaré
fuera del tiempo. Tu cuerpo arderá –así intento decirlo–
junto al mío, soñando
palabras en surtidor, sin respiración alguna.
Tu amor me quita el resuello, cambia
de mundo tan rápido, a ritmo de apuntes y apuntes.
Delirio de tus besos, ecos de tus abrazos. Te raptaré
fuera del tiempo. Tu cuerpo arderá –así intento decirlo–
junto al mío, soñando
palabras en surtidor, sin respiración alguna.
domingo, 14 de julio de 2013
¿Portas un pasado cargado de amargos pensamientos?
como una bolsita humana en la infusión de este día
–lo nuevo está llegando ya sin tu consentimiento,
permite que te robe esa ceguera con rápidos dedos de olvido,
si para cortar la puntada del día
no basta con la ancha frontera de los sueños–
que alguien tranquilo beberá.
como una bolsita humana en la infusión de este día
–lo nuevo está llegando ya sin tu consentimiento,
permite que te robe esa ceguera con rápidos dedos de olvido,
si para cortar la puntada del día
no basta con la ancha frontera de los sueños–
que alguien tranquilo beberá.
sábado, 13 de julio de 2013
Nacemos como sensaciones
separadas por un cuerpo de distancia.
Y el cuerpo es llanto (un trozo) y hambre
(apenas un lugar) y también frío (una delgada
periferia) y muchos ruidos y un corazón
que falta.
Luego aparece un yo o nos lo inventan,
un inquilino, nada más.
Somos trozos de olvido, trozos de abandono
y muchos. Juntos, revueltos, separados,
organizados por el bien (que es otro trozo)
y de pérdida. De pérdidas. Somos muchos
agujeros.
Sabiamente dejamos una firma de huesos.
Yo sé que hay trozos que te aman y otros
que no lo saben.
separadas por un cuerpo de distancia.
Y el cuerpo es llanto (un trozo) y hambre
(apenas un lugar) y también frío (una delgada
periferia) y muchos ruidos y un corazón
que falta.
Luego aparece un yo o nos lo inventan,
un inquilino, nada más.
Somos trozos de olvido, trozos de abandono
y muchos. Juntos, revueltos, separados,
organizados por el bien (que es otro trozo)
y de pérdida. De pérdidas. Somos muchos
agujeros.
Sabiamente dejamos una firma de huesos.
Yo sé que hay trozos que te aman y otros
que no lo saben.
viernes, 12 de julio de 2013
Reflejos y Ecos
_
Los hombres quietos ven
pasar los paisajes.
Su narcisismo no cambia.
Afortunadamente no lo es todo.
_
Se miraba en río aun en los días de lluvia.
Repetía las palabras incluso del trueno.
_
Acaso no sabe decir otra cosa.
Ignorantes no ven más allá de la escucha.
_
Y vienen mis obsesiones al rescate.
Otra vez corre la espera de nada.
Y vienen mis obsesiones al rescate.
_
El misterio de que el río no se lleve mi imagen.
Y el viento en cambio se lleva mi voz.
_
Qué vas a grabar en silencio en el agua.
Cualquier cosa que digas te la mostraré:
y quedará
contigo cuando te vayas.
_
El río es peligroso y amante, pasajero
como un brazo enorme que abraza.
Besa por completo.
El aire en la montaña aspira soledad.
Tiempo detenido. Todo distancia.
Y algo falta.
_
Te ama en los abismos.
Te ignora corriente.
En la imagen se detiene,
y en la palabra se olvida
de sí mismo: él debería
ser un río y ella
aire montaña.
_
Te ignorarás por siempre: es el río quien te imagina.
Eco te conoce apenas un instante
siempre que hablas. Imagen salpicada de ecos
que se evaden. Palabra mojada en un silencio
que fluye
que golpea
constante.
_
Despertar y encontrarlo todo en su sitio
excepto uno mismo.
_
Los hombres quietos ven
pasar los paisajes.
Su narcisismo no cambia.
Afortunadamente no lo es todo.
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Se miraba en río aun en los días de lluvia.
Repetía las palabras incluso del trueno.
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Acaso no sabe decir otra cosa.
Ignorantes no ven más allá de la escucha.
_
Y vienen mis obsesiones al rescate.
Otra vez corre la espera de nada.
Y vienen mis obsesiones al rescate.
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El misterio de que el río no se lleve mi imagen.
Y el viento en cambio se lleva mi voz.
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Qué vas a grabar en silencio en el agua.
Cualquier cosa que digas te la mostraré:
y quedará
contigo cuando te vayas.
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El río es peligroso y amante, pasajero
como un brazo enorme que abraza.
Besa por completo.
El aire en la montaña aspira soledad.
Tiempo detenido. Todo distancia.
Y algo falta.
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Te ama en los abismos.
Te ignora corriente.
En la imagen se detiene,
y en la palabra se olvida
de sí mismo: él debería
ser un río y ella
aire montaña.
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Te ignorarás por siempre: es el río quien te imagina.
Eco te conoce apenas un instante
siempre que hablas. Imagen salpicada de ecos
que se evaden. Palabra mojada en un silencio
que fluye
que golpea
constante.
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Despertar y encontrarlo todo en su sitio
excepto uno mismo.
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jueves, 11 de julio de 2013
miércoles, 10 de julio de 2013
Un monstruo soñaba con Ariadna y eran sus sueños
enredados, convulsos, laberínticos. Quería
desentrañar su sueño y más laberinto y menos
Ariadna; pero no lo sabía. Nada era real.
Lo real vino como un hilo de oro. En los ojos
del monstruo vimos incrédulo culpar a Ariadna.
El monstruo estaba atrapado. Al héroe le tocaba
seguir el hilo de un profundo abandono.
enredados, convulsos, laberínticos. Quería
desentrañar su sueño y más laberinto y menos
Ariadna; pero no lo sabía. Nada era real.
Lo real vino como un hilo de oro. En los ojos
del monstruo vimos incrédulo culpar a Ariadna.
El monstruo estaba atrapado. Al héroe le tocaba
seguir el hilo de un profundo abandono.
martes, 9 de julio de 2013
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