miércoles, 18 de septiembre de 2013

Cardiocordura

Es una ilusión: en realidad sólo son significantes
que se han escogido, sin razón;
pero los significantes son reales.
Y se sienten.

Cardiocordura

El océano será una cuerda
por la que trepe cada vez
que piense en ti. Caeré
desde lo alto de tu recuerdo
si tu amor no lo impide.
Si me concedes un instante no soportaré la distancia.
El absurdo ha sido proporcionadamente repartido
entre los habitantes de este circo, y aún queda
para el futuro.

Cardiocordura

Imaginas
sentimientos irreales. Pones
nombre a partículas aún no
descubiertas. Crees
en un existir dictado
por el diccionario. Espejito
mío, ¿quién

martes, 17 de septiembre de 2013

Siempre estás ahí
fiel en mis dudas
fiel en mi ignorancia.
Valiente en el instante
no dejes que mi silencio
parezca indiferencia.
No dejes tú que nadie
talle las que ahora presté
palabras. 
Recuerdos, ladrillos, piedras,
sobre los que dejar crecer algunas
hierbas, flores, heridas abiertas.
La mirada a un pétalo ya arde sobre fuego quemado.
Precipicio de papel en el que callas.
Te retumbas marejada
de dudas. Evidente
certeza o distancia.
Apunte de imagen subraya.
Lápiz se alza.

Pigmaliónidas

Hacerte presente en cada detalle del mundo
y aún así sentir que te escapas.
El sentimiento amoroso también está sometido a la selección natural, sólo que no interviene la muerte.
El olvido es una forma de amor, y no impide
que brote el miedo y la mirada de niños
en seres que mucho tiempo ha tuvimos por piedras.
El amor se apodera de cualquier novedad.
No conoce la ignorancia.
Proteico amor se vicia en tendencias,
su evolución es inesperada.
Especies y subespecies catalogan la lágrimas. 

domingo, 15 de septiembre de 2013

Ese roce y su espíritu revolucionario.
No quiero estar en tu pensamiento.
Quiero estar en tu momento.
En ese romper del tiempo cuando hablas
y cuando te mueves hacia el deseo.
Manos sin intención profundamente tuyas.
No hay un verdadero significado para la verdad
como no hay significado verdadero en palabra alguna.
Un verdadero colibrí podría volar entre tus puños
cerrados y seguiría siendo un pájaro.
El corazón que hiere un cuerpo no se detiene
a sentar las bases escritas de su dinámica.
Un latido no conoció serotonina, ni el néctar
la luz, ni la soledad un beso que se apague.