lunes, 23 de septiembre de 2013

Prisión de aire y celda de aire.
Sus paredes no de viento sino el viento
en sus rizados viajes, de punto, arropando
un suelo que es uno sólo (y arrugas)
para tantos pasos que no miran arriba
prisión de ceguera y grillos de viajes,
viajes que son siempre de amor
y son siempre de siempre siempre
viento con pinzas cogido y al vuelo
en el color calor en el saber sabor
de tus labios, sí, de tus labios.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Insistir, insistir. Adaptarse a los nuevos acontecimientos.
Donde dibujábamos brazos talar angustias.
Donde silbábamos con gusto bajar del tren
si nos da tiempo pues una vez ya no bastó
y tuvimos que seguir hasta esta vida por ejemplo.
El corazón no sabe escribir, sólo puntúa,
arranca hojas, separa párrafos, quema los libros
que tu cariño se empeñó en coleccionar.
Insiste, insiste. El corazón. El olvido. Los nombres.



sábado, 21 de septiembre de 2013

Algo se detiene justo antes de la enunciación.
Se asoma a la ventana del instante.
Un no sé qué se le desgaja y es entregado al viento.
Y sabe que lo dicho habita un país nuevo.
No hay atrás al que dar la vuelta.
No hay pensamiento sobre el que sentarse.
Y ya llega otra palabra, quiere, ser, dicha.
Llegan desde ese lugar carente de adentros.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Somos nosotros los anillos de la noche.

Nada busca, ni siquiera su ruina.

Desayuno emociones.
Ya es de noche, ¿quién iba a decirlo?
Sabemos qué
a continuación.

La Gravedad no entiende de sonrisas.

Dirías que un día desborda al otro si no lo puntuaran tus sueños.

Lo desconocido nos llena.
Lo conocido nos falta.
Estamos hechos
casi todos de ausencias.

Dígase intención, necesidad, sentido, significado.
Repítase hasta el hartazgo.
Elíjase al azar si el azar es posible alguna combinación.
Vigílese con desapego emocional su si es
posible el desapego emocional funcionamiento.
Dígase que no estamos. Que no te conocí
es una ilusión, una ficción, un invento.

Somos nosotros los anillos de la noche.

jueves, 19 de septiembre de 2013

El eco como medio de transporte humano. La idea como plan de fuga. Amor suelo.
El cuerpo, como el olvido, es un compañero infiel
e inseparable.
Aviso: no se lee en sentido de posesión.
No se liga la cosa a la cosa sino al momento.
Ingenuamente creemos en la permanencia.
Ingenuamente creemos rebatir creencias.
No es el corazón enamorado del sentido.
Late enamorado del momento y su nombre.
Late enamorado del momento y su nombre.
Lo que quiero decir, lo que está dicho,
lo que tu querer ya echa de menos,
lo que en el lenguaje falta, ya de por sí.
Sin saber, porque en el caso
de que alguien percibiera un síntoma y lo dijese
en voz alta
Somos nosotros los anillos de la noche.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Cardiocordura

Es una ilusión: en realidad sólo son significantes
que se han escogido, sin razón;
pero los significantes son reales.
Y se sienten.

Cardiocordura

El océano será una cuerda
por la que trepe cada vez
que piense en ti. Caeré
desde lo alto de tu recuerdo
si tu amor no lo impide.
Si me concedes un instante no soportaré la distancia.
El absurdo ha sido proporcionadamente repartido
entre los habitantes de este circo, y aún queda
para el futuro.

Cardiocordura

Imaginas
sentimientos irreales. Pones
nombre a partículas aún no
descubiertas. Crees
en un existir dictado
por el diccionario. Espejito
mío, ¿quién

martes, 17 de septiembre de 2013

Siempre estás ahí
fiel en mis dudas
fiel en mi ignorancia.
Valiente en el instante
no dejes que mi silencio
parezca indiferencia.
No dejes tú que nadie
talle las que ahora presté
palabras. 
Recuerdos, ladrillos, piedras,
sobre los que dejar crecer algunas
hierbas, flores, heridas abiertas.
La mirada a un pétalo ya arde sobre fuego quemado.
Precipicio de papel en el que callas.
Te retumbas marejada
de dudas. Evidente
certeza o distancia.
Apunte de imagen subraya.
Lápiz se alza.

Pigmaliónidas

Hacerte presente en cada detalle del mundo
y aún así sentir que te escapas.
El sentimiento amoroso también está sometido a la selección natural, sólo que no interviene la muerte.
El olvido es una forma de amor, y no impide
que brote el miedo y la mirada de niños
en seres que mucho tiempo ha tuvimos por piedras.
El amor se apodera de cualquier novedad.
No conoce la ignorancia.
Proteico amor se vicia en tendencias,
su evolución es inesperada.
Especies y subespecies catalogan la lágrimas. 

lunes, 16 de septiembre de 2013