Saturado
sales a la playa
de todas las playas, que está
justo a la puerta de tu casa, las resacas
traen caricias que ronronean tu nombre que es
el compendio ciego y sordo de todas tus conversaciones
de todos tus abrazos, de tu sudor y tus ojos de asombro,
piel a punto de evitar el planeta común que nos desastra
¡una palabra tuya!
otro torno al beso de la última revolución cadera en pose
ya no, si soportas un momento más moriré contigo, hoy
que es el cuerpo quien falta, que es diente y me dijiste,
hay frases de pleamar que siempre te pertenecen
por más que entendimientos quieran
robar el tesoro labios mil
de oculta balsa
libre.
viernes, 28 de marzo de 2014
jueves, 27 de marzo de 2014
Existe
No hay forma
de impedir el miedo
a lo que sabes que no existe.
Todo lo que es nombrado
por el lenguaje existe
realmente; con la única excepción
del significado, que es
una ilusión.
Existe si puedes soñar con él.
(Hay quien sabe
esconderse detrás de sus propias decisiones.
Hay quien decide esconderse detrás
de su propio saber.
Hay quien vive expuesto.
Aunque no puedas demostrarlo
no te dé vergüenza:
fue real, sigue siendo real, será real
y cada vez más auténtico.
Antes de soñar, recuerda:
antes de recordar, sueña)
No hay forma
que se resista al deseo.
Nuestra herida común
anda buscando afiladas
sonrisas entre las manos.
de impedir el miedo
a lo que sabes que no existe.
Todo lo que es nombrado
por el lenguaje existe
realmente; con la única excepción
del significado, que es
una ilusión.
Existe si puedes soñar con él.
(Hay quien sabe
esconderse detrás de sus propias decisiones.
Hay quien decide esconderse detrás
de su propio saber.
Hay quien vive expuesto.
Aunque no puedas demostrarlo
no te dé vergüenza:
fue real, sigue siendo real, será real
y cada vez más auténtico.
Antes de soñar, recuerda:
antes de recordar, sueña)
No hay forma
que se resista al deseo.
Nuestra herida común
anda buscando afiladas
sonrisas entre las manos.
miércoles, 26 de marzo de 2014
martes, 25 de marzo de 2014
Imágenes
Hurgabas con tus finos dedos -tenías la costumbre
de limarte las uñas en el momento menos pensado,
y aún quisiera saber
qué hacía ese limar con el momento- por el cofre
pequeño y heredado.
Desplegabas una fina escalera, antigua, clásica,
hasta el cielo. Estás subiendo, con elegancia,
a pesar de tus coquetos miedos.
Extraño tanto tus miedos y tus pasos.
A una altura inefable te sientas, haciendo equilibrio
soplas con una delicadeza que es pura dulzura.
Y los rascacielos se deshacen. Vuelan pedazos de vidas,
ideales políticos, inversiones fatuas, pasión auténtica.
Los ciudadanos normales corren alarmados,
quisieran, con su tecnología, recuperar los trozos
de ciudad que vuelan, pero sus brazos
son pastosas burbujas de sangre sin forma
concreta, y sus sensaciones pesan como grandes tomos
enciclopédicos de apuntes utilitarios y estadísticos.
Ahora me arrepiento, miento, miento, no es
arrepentimiento, es sólo dolor, ese dolor tenue
con que solemos tocar la memoria.
No haberte convencido para pasear por el bosque
cercano. No haberme dejado convencer
para caer en las luces de la ciudad, por los clandestinos
lenguajes de este tiempo.
de limarte las uñas en el momento menos pensado,
y aún quisiera saber
qué hacía ese limar con el momento- por el cofre
pequeño y heredado.
Desplegabas una fina escalera, antigua, clásica,
hasta el cielo. Estás subiendo, con elegancia,
a pesar de tus coquetos miedos.
Extraño tanto tus miedos y tus pasos.
A una altura inefable te sientas, haciendo equilibrio
soplas con una delicadeza que es pura dulzura.
Y los rascacielos se deshacen. Vuelan pedazos de vidas,
ideales políticos, inversiones fatuas, pasión auténtica.
Los ciudadanos normales corren alarmados,
quisieran, con su tecnología, recuperar los trozos
de ciudad que vuelan, pero sus brazos
son pastosas burbujas de sangre sin forma
concreta, y sus sensaciones pesan como grandes tomos
enciclopédicos de apuntes utilitarios y estadísticos.
Ahora me arrepiento, miento, miento, no es
arrepentimiento, es sólo dolor, ese dolor tenue
con que solemos tocar la memoria.
No haberte convencido para pasear por el bosque
cercano. No haberme dejado convencer
para caer en las luces de la ciudad, por los clandestinos
lenguajes de este tiempo.
lunes, 24 de marzo de 2014
La realidad busca tu voz
Lo que dura una conversación contigo.
Una escuela de expertos en medicina
perdieron la oportunidad de estudiar
un singular efecto cardíaco. Un saludo
es una conmoción: remueve islas.
La despedida será un torrente desbocado
en la fantasía, en los gestos, la realidad
buscando un mar en un país lejano
que pudiera ser tu voz,
tu mirada,
tu sonrisa.
Se han convertido en ti
las palabras que navegan
sin dejarte mientras tú
,como un eco, te marchas.
Y yo, de tanto repasarlas,
subrayarlas, increparlas,
aún no estoy
ni estoy acostumbrado.
Una escuela de expertos en medicina
perdieron la oportunidad de estudiar
un singular efecto cardíaco. Un saludo
es una conmoción: remueve islas.
La despedida será un torrente desbocado
en la fantasía, en los gestos, la realidad
buscando un mar en un país lejano
que pudiera ser tu voz,
tu mirada,
tu sonrisa.
Se han convertido en ti
las palabras que navegan
sin dejarte mientras tú
,como un eco, te marchas.
Y yo, de tanto repasarlas,
subrayarlas, increparlas,
aún no estoy
ni estoy acostumbrado.
domingo, 23 de marzo de 2014
Vas a acceder a un viaje.
Es el viaje que siempre has deseado.
El que necesitas.
El que llevas tu vida esperando.
Se te ha concedido, y esta vez
no vas a perderte en el mar
de si acaso lo mereces
o quién se acuerda de ti
o qué extrañas intenciones
gobiernan el presente.
Es tu decisión, tras la que no te veremos
esconderte nunca más.
Es el viaje que siempre has deseado.
El que necesitas.
El que llevas tu vida esperando.
Se te ha concedido, y esta vez
no vas a perderte en el mar
de si acaso lo mereces
o quién se acuerda de ti
o qué extrañas intenciones
gobiernan el presente.
Es tu decisión, tras la que no te veremos
esconderte nunca más.
sábado, 22 de marzo de 2014
Llueve con la precisión de un cirujano
cada arquitectura del siempre.
Han entregado un camino
imaginado sólo con luminarias.
Huellas de la luz ausentes.
Charcos del viaje indecisos.
Una sola pincelada se resbala
por los hitos de tu piel.
Deje de atar cabos y deshilvane las cuerdas.
El momento se acerca como una antigua carreta.
Me pillará abrazado a ti y tendrá que destruirme.
cada arquitectura del siempre.
Han entregado un camino
imaginado sólo con luminarias.
Huellas de la luz ausentes.
Charcos del viaje indecisos.
Una sola pincelada se resbala
por los hitos de tu piel.
Deje de atar cabos y deshilvane las cuerdas.
El momento se acerca como una antigua carreta.
Me pillará abrazado a ti y tendrá que destruirme.
viernes, 21 de marzo de 2014
Te retor mecum
Está vacío, y lo que le construye son intentos.
Decidió llamarte y huyó hacia la espera.
Su indiferencia se vuelca en esta obsesión
con que a pensamiento sigue arando
en realidad, nada de esto vale: lo cierto
es que un muro ciego y divisorio
es su mejor definición, si es que el bien
ha de ser el cicerone en este descenso
al día de la vida.
Decidió llamarte y huyó hacia la espera.
Su indiferencia se vuelca en esta obsesión
con que a pensamiento sigue arando
en realidad, nada de esto vale: lo cierto
es que un muro ciego y divisorio
es su mejor definición, si es que el bien
ha de ser el cicerone en este descenso
al día de la vida.
jueves, 20 de marzo de 2014
Diálogo a solas con el dolor
La desnudez es un plato que se sirve a ciegas.
Pero me vistieron de una herida difícil de robar;
pero no imposible, eso sí, de tomar prestada.
Viene el día a robar la desnudez que regenera
la noche, cada noche, sirviéndose de este cuerpo
roto. Sueñas que eres tú quien robas
lo que la realidad te arrebata.
Vivo encadenado al vuelo de un águila y el veneno
del rayo lo pisan sin pausa mis piernas, mis pies.
Pero me vistieron de una herida difícil de robar;
pero no imposible, eso sí, de tomar prestada.
Viene el día a robar la desnudez que regenera
la noche, cada noche, sirviéndose de este cuerpo
roto. Sueñas que eres tú quien robas
lo que la realidad te arrebata.
Vivo encadenado al vuelo de un águila y el veneno
del rayo lo pisan sin pausa mis piernas, mis pies.
miércoles, 19 de marzo de 2014
Deja entonces la memoria en la puerta.
Cuando odies que sea una sensación tan nueva
que aún no esté escrita.
Deja entonces la memoria en la puerta.
Cuando haya brotado esa fuente de vacío
que me lleva atando a ti por la eternidad
que no se sepa, nadie, no, ni tú, de tan nuevo:
aunque lo llamen amor
y piensen que comprendieron lo que se habla.
Yo estaré bajando contigo las escaleras
sin llaves y sin ropas,
sin cuerpo, sin distancias.
Cuando odies que sea una sensación tan nueva
que aún no esté escrita.
Deja entonces la memoria en la puerta.
Cuando haya brotado esa fuente de vacío
que me lleva atando a ti por la eternidad
que no se sepa, nadie, no, ni tú, de tan nuevo:
aunque lo llamen amor
y piensen que comprendieron lo que se habla.
Yo estaré bajando contigo las escaleras
sin llaves y sin ropas,
sin cuerpo, sin distancias.
martes, 18 de marzo de 2014
Un idioma pausado al borde de tu nuca efímera.
Veo la ausencia de mi cuerpo como un collar
que aprieta el vacío dibujado de garganta.
El tiempo, ese peinado, ese trenzado de horas,
ha serigrafiado un vuelo en mi endeble memoria.
Soñé entre tus párpados. Resbalé por tus rizos.
En ese abismo caí, espaldas abajo. Cuando di
contra el suelo sólo fui eco.
Me abrazas en este momento de falta.
Me abrazas en este momento de falta.
Veo la ausencia de mi cuerpo como un collar
que aprieta el vacío dibujado de garganta.
El tiempo, ese peinado, ese trenzado de horas,
ha serigrafiado un vuelo en mi endeble memoria.
Soñé entre tus párpados. Resbalé por tus rizos.
En ese abismo caí, espaldas abajo. Cuando di
contra el suelo sólo fui eco.
Me abrazas en este momento de falta.
Me abrazas en este momento de falta.
lunes, 17 de marzo de 2014
Humano
Antes de beber se romperá la copa.
Quedarán solos y heridos labios
y labios, aprendiendo a separar
agua de sangre, sangre de licor
divino sólo por el deseo
de ese veneno del tiempo.
Aún no he olvidado tus besos.
Quedarán solos y heridos labios
y labios, aprendiendo a separar
agua de sangre, sangre de licor
divino sólo por el deseo
de ese veneno del tiempo.
Aún no he olvidado tus besos.
Sucede en las horas y los roces.
Las horas perennes y los roces
que han de partir en dos el Destino.
Sucede que han de partirme en dos
el Destino y esa mano extraña
que pulsa ojos en vez de roces
y horas expulsa perennes de mi partir
en dos cuando decidiste
ir lejos para impedir que el día
desaparezca.
Las horas perennes y los roces
que han de partir en dos el Destino.
Sucede que han de partirme en dos
el Destino y esa mano extraña
que pulsa ojos en vez de roces
y horas expulsa perennes de mi partir
en dos cuando decidiste
ir lejos para impedir que el día
desaparezca.
domingo, 16 de marzo de 2014
Noli exire
¿Aún no has asumido
que esto de tu vida
es algo crónico?
Estrictamente prohibida la ilusión de libertad pasajera.
Después de todos los desastres
que hemos compartido cómo
resignarme a una calma sin ti.
Resistencia a la ilusión por carestía de solidez mundana.
Cierto es que el viento es
más auténtico que el aire.
que esto de tu vida
es algo crónico?
Estrictamente prohibida la ilusión de libertad pasajera.
Después de todos los desastres
que hemos compartido cómo
resignarme a una calma sin ti.
Resistencia a la ilusión por carestía de solidez mundana.
Cierto es que el viento es
más auténtico que el aire.
sábado, 15 de marzo de 2014
Recuento una jaula
con miles de animales según las piedras,
con miles de idiomas, miles de reinos,
una jaula con fechas, ramas de muchos
árboles genealógicos que no terminan
en mí, ni en ti, ni en nadie conocido.
En esos puertos se comercia con hierro.
-hierro y distancia- -hierro y distancia-
Los visitantes se detienen a saborear especias.
con miles de animales según las piedras,
con miles de idiomas, miles de reinos,
una jaula con fechas, ramas de muchos
árboles genealógicos que no terminan
en mí, ni en ti, ni en nadie conocido.
En esos puertos se comercia con hierro.
-hierro y distancia- -hierro y distancia-
Los visitantes se detienen a saborear especias.
viernes, 14 de marzo de 2014
jueves, 13 de marzo de 2014
Estudio de una mujer con abrigo celeste XII
Otro sí habló con ella. Tuvo algo que preguntarle. Esto tiene algo de recuerdo fantasma. Otros posiblemente. Junto al árbol de la memoria. Un patio diáfano bajo un cielo gris y lloroso. Yo no; pero este lamento pertenece a otra historia. En ese instante me veo en otros asuntos, tal vez embriagado en lo que ha resultado ser esto mismo, aún sin saberlo, alejado estúpidamente de ella.
Estudio de una mujer con abrigo celeste XI
Estos son todos los detalles que recuerdo. Todos los que otros detalles no me ocultan sin más. Todos los que están libres de mentira, libres de interés, libres de oportunidad. Así es como siguen sucediendo, faltando interrogantes.
Estudio de una mujer con abrigo celeste X
Varias veces pidió y esperó a que nos acercáramos. Que no nos quedáramos lejos. Sufría por su voz. Tal vez sólo era una excusa para romper el hielo. Tal vez era consciente del efecto remoto que esas ideas pudieran ejercer sobre nosotros. Como si cuanto me espera en la vida estuviera ya marcado por la presencia ineludible de sus palabras y su ruego y su cordialidad. Ya estábamos allí, nos esperaba, nos quería cerca. "No voy a comerme a nadie", esta frase coloquial, ¿también así en su idioma? Hipótesis y excusas cuando en el gesto no se adivina ni sentido ni causa.
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