viernes, 20 de junio de 2014

Plan de fuga II

Tal vez necesite un compañero. Lo que me dice este confidente, falso o no, me enreda, me confunde. No sé cuánto de mí se avanza para que llegue donde él ya tenía previsto. Con un amigo comentaría sus planteamientos, los podríamos en común, él me mostraría lo que no cuadra de mí con él y con el confidente, y yo, a través de él, haría lo mismo conmigo.
Pero tal vez ya habían previsto esto, y el hombre en el que ahora confíe podría estar ya adiestrado, dispuesto como una pieza más en su complejo plan de fuga. ¿Podría acaso mantener un doble juego más? Tanteando como si ninguno de los dos supiera el doble juego del otro?

Plan de fuga I

Probablemente, ya habían previsto que hablarían con él. Anticipándose, tal vez podían haber adiestrado a un falso confidente. Todas esas resistencias estaban pactadas. Así que había que escuchar de un modo lateral: fuera cual fuera el sentido de la discusión, era preciso desentrañar los fallos. Los equívocos de uno que daban lugar a las respuestas del otro y si equivocadas así recíprocamente.


jueves, 19 de junio de 2014

Pronto descubrieron que aquella no era una mina cualquiera. Ingenuamente llamaron a técnicos cercanos para aclarar el suceso; así perdieron la exclusividad. Amantes de las investigaciones, desplegaron sus esquemas para controlar la nueva mina que se proyectaba. Explicaron lo suficiente a los trabajadores. Dieron directrices claras a los dirigentes. Al resto de la población mantenían escrupulosamente desinformados. Según la función que cumplieran en la mina, así era su nivel de conocimiento de la mina real; aunque todos creían saber qué hacía tan especial a aquella entre otras. Pero la doble vida era difícil de sostener. Volvían a sus casas y tenían que contener la intimidad familiar. Entre compañeros de distinto nivel proliferaban desencuentros nos siempre velados. Fue muy difícil saber qué se estaba trabajando realmente.
Volví a su casa, pero él ya había cambiado.
Su casa era aún la misma; no del todo,
porque los nuevos movimientos colocaban
las cosas sutilmente en posturas nuevas.
Después de acabar la conversación
me traje en la memoria a ambos amigos
y no supe con cuál exactamente había
hablado: yo me dirigí al antiguo y el nuevo
me respondía. ¿Cuánto duró ese proceso?,
en el que yo pude seguir siendo el mismo.
Por tanto, son dos quienes escriben
de cuatro amigos distintos. Y cada uno
al observar lo escrito dudan y
atienden a cada vez más cuatros.

miércoles, 18 de junio de 2014

Porque era un animal con sed
saca su lengua y se restriega.
Porque era un animal con sed
saca su lengua y se disfruta.
Qué hermosa es la palabra
excepto la mía infame.
Como usted comprobará.
Eres el lugar que repite mis veranos.
Sé que me ofreces el paseo junto al río
si quiero. Recibiré contigo diana a sus
caricias. Creeré nudo de ojos y oídos
si quieres. Por mucho
que el lenguaje me hable de un exilio,
de todos los exilios posibles,
de exilio ninguno,
de nada, nunca.

martes, 17 de junio de 2014

Hubo en mi familia un clima prebélico
entre cuchillos y vasos, tenedores y servilletas.
Éramos dioses a la mesa antes de conocer a los dioses.
Era una consecuencia de la forma, no de los dioses.
No sé qué fue de ese clima, si ha sido mi vida.
Esa guerra que queda aún por arrancarse.

Los adornos en las sábanas de niños, las arrugas
imborrables, esa noche, justo antes
de que todos los monstruos hicieran las paces,
de que ardieran de olvido brillando los sueños.
Si hablo me verán.
Como si hubiera relación real entre
un sonido fugaz en la palabra, un chasquido
irregular que suene entre labios, el latido
imperceptible arrastrado en la boca.
Un hambre hipócrita. Un pulmón eficaz.
¿Cuándo me han visto?
¿Cuándo he estado realmente en ningún sitio?
Alguien recibe en la llamada al descolgar
titubeos incoherentes llamándose miedo.

Era mejor callar, porque cualquier
ingenuo enunciado
sería capturado en plena destrucción.
Un juicio risible, inapelable bufón.

lunes, 16 de junio de 2014

Si encontráramos la clave de todos los
enigmas, quedarían perfectamente estructurados.
Qué bonito, los arcos sobre los arcos
bordeando huecos, los enigmas, construyendo
encuentros firmes, romanos, estables.
Qué emocionante la estrategia
de sus brutales conflictos, comprensibles,
analizables. Si encontráramos la clave
bien asentados, sí, todos estos
me aburres, no vivo sin ti, deseo
hacerte daño, mírame, deshazme.
Sabríamos por qué nos sentimos perdidos,
por qué malgastamos el tiempo en inventos,
sin necesidad de ir improvisando el valor
de cada importancia.

(nos moveríamos como sombras entre los arcos
sintiendo tan solo, hablando)
Vas a crear una fantasía por resistencia al cambio.
Lo tomarás del lodo de la tierra y rumor.
Llegará desde las avenidas largas en idiomas.
Parecerá arquitectura de ventanas y será sexo.
Las mismas palabras servirán para sudor y estómago.
Vas a crear por resistencia al cambio una fantasía.
Se cobrarán la revancha lo ya creado y lo por crear.
Se escaparán bufando efectos y otros creerán
que son leyes.
Porque estás vacío te asaltan paredes.
Preñadas de retorno arguyes tus heridas.
He meditado a veces mientras me sacudías
con tus planas sábanas de huecos accidentales.
Suele quejarse de esta disposición aleatoria.
No comprende que los tres somos inevitables.

domingo, 15 de junio de 2014

Requisito 1: Pasar desapercibido.
–exige estrategia y escondites, exige máscaras
Requisito 2: Provocar efectos fundamentales.
–exige presencia mediata o inmediata o total
Requisito 3: Buscar con objetivo.
–posiblemente prestado o copiado o robado

Sigue su curso el cauce seco y el campo lo investiga.
Lejos de los humanos respira la ciudad.
Subrayadas por el sol se acuestan las calles.
Reparten sus moradas impunes
entre animales cloacas y los parques.
Un solo día abandonado al gobierno
de la inercia.
Hay demasiados esfuerzos en distinguir qué es ficción y qué es real.
Pero el concepto de demasía destinta subjetividad.
Hay esfuerzos en distinguir qué es ficción y qué es real.
Pero esta hipótesis aún debe ser probada:
–primero, que existan; segundo, que sean esfuerzos–
no vayan a campar opiniones a sus anchas.

¿Cuál es tu criterio rector?
El dolor, la ortografía, dedúzcase
en cada caso el estilo de vida consecuente.
La agonía en abstracto, la definición
estructurada por un compendio cerrado.
Aplíquese y defiéndase, si es necesario.
La reproducción, moral o biológica, física
o extravagancia inevitable del lenguaje.
O que ahora desayunas. Aseo y suciedad
no nos estorban porque apenas nos conocemos.

sábado, 14 de junio de 2014

Has oído hablar de la comodidad y actúas
en consecuencia y juzgas y olvidas.
Aquel que habla viene de un país lejano.
¿Y si la paz fuera la propia manzana de la discordia?
–No, amigo, no vayas a dejarlo ahí.
–Así cada cual sea libre de entender.
–Entender es tu pretensión ya menos libre.
–Ya es tarde, en cualquier caso.
–Tarde, obsesionas cohesión, segura.
–Veo la excusa para asociar.
–Te duele y el mundo subsiguiente es
–irrelevante.