miércoles, 7 de enero de 2015

El Ser

La ficción es
el único lugar fiable,
el único terreno firme 
bajo nuestros pies.
El resto de lo que puede ser
explicado con palabras
sólo finge
ser verdadero.

martes, 6 de enero de 2015

Villancico mordido

Se ha hecho croqueta la luna
que no está la noche para otra cosa.

Quisiera verla en un charco
como reflejo de huella;
pero no llueve ni pisa
el humano suficiente.
Te dibujo con los dientes
que no está la noche.

Te soñaba entre mis dedos,
pasados que están de moda,
pero la teclean letras
de mil idiomas ingratos.
Te paseo por un rato
que no está.

Te espero con mi grafiti
entre venas y rodillas
pero cantan con sartenes
de artrosis inoportunas.
Pongo de cena la luna
que no.

Como si este frío y estas sombras
bajaran desde el espacio preñado
de soledad. En este planeta de humor
azul o cálido.

lunes, 5 de enero de 2015

Partida

¿Por qué silba usted, señor?
Estoy alegre, sin duda.
Se equivoca usted, señor:
eso es síntoma de fiebre.
No puede ser, no lo creo.
Es la fiebre del león.
¡Pero qué dice, está loco!
No, pero no digo más.
Se marchó; pero, indignado,
siguió protestando a solas.
Un taimado que lo vio
quiso aclararle la cosa.
Se le dice del león
porque en sueños se aparece
la figura de un felino
indicando curación.
Dicho esto se marchó,
bien contento y satisfecho;
pero cuatro que escuchaban
le señalaron el riesgo.
Mal consejo dio el traidor:
ahora el león sobre aviso
jamás se dejará ver.
Es necesario que entremos
los cuatro en sus propios sueños
para capturarlo a usted,
señor, pero con cuidado.
Divertimos, distraemos
de su mente la memoria
del aviso del traidor.
Si usted soñando lo olvida,
seguro lo hará el león.

domingo, 4 de enero de 2015

Libidinoso

Tienes tendido el tono de tus notas
clavadas en un clítoris de culpa.
Debes dudar de dónde me divides,
si me sabes besar, si me rebasas.
Pides permiso siempre por posibles
maltratos con intrusos extravíos.
Saldas la soledad de la salida
cruzando el cruel cristal de la crudeza.

sábado, 3 de enero de 2015

Máquina que fabrica sujetos

Has usurpado la piel de mi delirio
con la eficacia de un conquistador
que despliega entre ciudades el monstruo
de su estrategia.
Has aprovechado la máscara de otro
para hacerme ser tú, que eres nadie.
Has aprovechado el discurso de otro
para hacerme ser tú, que eres nadie.
Siembras en mí sentimientos que sé
ilusorios y aún así se derraman en mi boca
como fruta en verano, tu olor y mi embriaguez.
Quien ha conocido a un sujeto
camina por un valle de tinieblas y sonríe.
Quien ha conocido a dos sujetos
camina por un valle de tinieblas y sonríe.

viernes, 2 de enero de 2015

Ironía trascendental

Ordenas pacientemente tus ganas
de zambullirte en el frío de levantarse.
Cruzas la provincia a velocidad prohibida
al abrigo de una banda sonora antigua.
Mantienes durante todo el día en una ciudad
extraña una conversación con un viejo amigo.
Escribes con ridículo esfuerzo una infusión
del día transcurrido, atrapado, soltado.
Te tratas a ti mismo como a ese extraño,
ese amigo, esa música, esa ciudad.
Y ahora queda en manos de no sé qué
sueños, no sé qué lectores.

jueves, 1 de enero de 2015

Inmensas columnas

La mayoría, según se ha comprobado
estadísticamente, se arrastra
tan lejos de la incertidumbre que
apenas soporta estudiar lo más mínimo.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Célula o celdas que hacen de mí.

Pero qué está pasando.
En decenas finos chorros de agua
chocan contra mi piel y estallan.
Estallan unos contra otros.
Me rodea un tropel de agua y vapor
que cae en muchas muchas direcciones.

Abro la mampara. Me rodea el vapor
y el espejo que está en la posición de siempre,
de siempre. Los azulejos abrazan la humedad que se condensa
por cuatro, más suelo y techo, seis
lados de infancia y de bruma.

Salgo hasta mi cuarto donde recojo las piezas
claves con las que quiero escapar de mi desnudez.
Me voy desprendiendo de ella, buceo, hasta que me peino. Llaves.
El piso entero se apaga. Esa oscuridad no seré yo.

Ahora me rodea la ciudad que se mueve para abandonar
el año, aunque esta noche no terminará nunca.
Cruzo las calles; pero vaya donde vaya
las fachadas me rodean. Algo se oye.

Estoy rodeado de conversaciones que caen
en no sé qué risas. Sé, así lo he estudiado,
que no faltará la música y el placer, desde cuándo queda constancia
de que esto empezara. No se cansarán 
nunca mis sentidos.

No sé cómo intento salir de los brazos de esta mujer.
Es mi mujer. La quiero más de lo que mis manos
intentan expresar. Miento. No intentaba salir
de sus brazos, sino de su amor, no, de su memoria.
Miento. No intentaba. No sé. Salgo y vuelvo. 

Este sudor no acabará nunca. 
Este semen, este alcohol.
Este calor no acabará nunca.
Sus besos me rodean como si fuera 
nunca. Cada vez más viejo. Cada vez más amado.
Esta historia me rodea, tan pequeña como es.

El cansancio es un espía que abre las puertas a los sueños.
Entran sigilosos pero irónicos. Harán otro lugar.
Tejen. Bailan. Matan. Riegan. Bañan. 
Allí todo es abierto, todo es conocido.
Excepto lo que me toque 
en suerte recordar.


martes, 30 de diciembre de 2014

Escalera con pisadas de gato

El tiempo, con su mirada de gato
nos ve como personas buscando.
Rehúye porque no comprende nada más.

Afanado buscando doy un paso.
Él se mueve vigilante y pega un salto
a la cortina, la persiana, la ventana.

Está tenso porque nos ve sufrientes,
pero no sabe lo que buscamos.
A la calle, al árbol, a la casa.

Yo no sé si sé lo que busco.
Creo y en mi creer ignoro al gato.
Al anaquel, al libro, a la página.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Risa y punto

Estamos hechos de muchos mundos
y en ninguno de ellos
vivimos.

Conocí una vez un mundo
en el que te conocía etc
y en el que vivía (cerca o lejos
cuánto relevante) contigo.
¿Vivo acaso en ese mundo que conocí un día?

¿Vivo acaso en el mundo de la burla cuya mirada
estoy a punto de inventarme?

domingo, 28 de diciembre de 2014

Nada se repite

Ciego futuro fruto de invención
nos fue imposible.
Como llegada desde lejos,
como llegada de otras veces
la lluvia hasta este ahora
que es sin duda su casa,
su habitación, su cama.
Aquí ablando las calles todavía
rodeado de objetos ya tasados.
Has sorprendido al tiempo mientras lee
tu presencia y su impúdico mandato.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Debes saber

Tienes tango sin trampa en la ternura,
nata nutrida en la metanatura
de la noción no tienes.

Debes besar basándote en los vasos
sacados de los sacos de los casos
de ese latín que debes.

Quieres creer que quien conoce cada
rincón con roca casi acariciada
firma en el fin que quieres.

Vuelves porque volvió su vista al suelo.
Cuando volvió dejó cantado el vuelo.
Lo que dejó, revuelves.

viernes, 26 de diciembre de 2014

El sello de la dicción

Esto viene cocido por el fuego del decir y la caldera de la escucha. Una fuerte reticencia tira de mí en cada enunciado, como si de unas bridas se tratara. Y es por la más o menos reciente convicción de que enunciar asienta un matiz en un trono, mientras los otros huyen exiliados y dejan de actuar. Quien no tiene esto en cuenta mantiene una relación tal vez peligrosa con lo que escucha decirse a sí mismo y el decir de otros. Acaso esta prudencia sea una exageración.
La intuición de ese lugar es un delirio.
Porque una cosa es suponer que detrás de su enunciación hay un lugar, otra cosa muy distinta es sentir que a través de la enunciación uno siente ese lugar, el lugar preciso. Como ese lugar es previo o está fuera de la enunciación, no es verbalizable. Al explicarlo se desvanece como un sueño. Si lo explicara se convertiría en un delirio contundente. No explicarlo alienta la depredación de la fantasía. No tenerlo en cuenta es imposible.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Opuestos

El cansancio y el deseo no tienen objeto;
pero ambos harán que tu ánimo se pose
sobre un lugar que confundirás con tu origen
o tu destino.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

La grieta en el cristal es la puerta de su casa

Nadie
se siente
atrapado por su espejo.

Tiene opinión secreta
sobre su propia estrategia.

El diseño está tomado
por aquellos que aún
no considera sus amigos.

Vinieron con el fruto
de su arriesgado robo.

Nadie ni siquiera sabía
que se lo estaba agradeciendo.

martes, 23 de diciembre de 2014

Él o yo.

Vengo mareado porque la música
ha jugado conmigo
y yo creía que te amaba.

Llego zarandeado porque el trabajo
ha sido fiel conmigo
y yo creía que te amaba.

Quedo escarmentado porque el placer
ha caligrafiado conmigo
el dictado de su obsesión
transparente, sincera, cruel,
y yo creía que te amaba.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Tus labios o tus dedos volaban

Ahora que te hablo desde el exceso
imagíname embriagado por el estupor y la sorpresa
que era el descubrirnos mutuamente.
Imagíname intentando comprender, mientras
conducía por la autovía, ya sabes, tu posición.
Imagina la punzada frustrada en la alegría
cuando te imaginaba allí presente.
Imagina mientras nadaba jadeando ocupando
de nuevo mis pensamientos, no haberte olvidado.
Imagina el dolor de muelas o el tirón de huesos
del necesito decir o reanotar la escucha.
Tú que admites haber sido en ese instante
el peso o las palabras en mi cuerpo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Meditabundo

Parece el corazón una coraza.
Va regresando sangre a su pasado
y cazos de caricias a la cara.

Tramas raspas de paz mientras respiro.
Cueces trozos de boca atragantados
y un estribillo torpe que permito.

Repaso esta razón y de repente:
¡se va a quemar, se quema, está quemado!
Ponme un mantel de amor, de ti, de siempre.

sábado, 20 de diciembre de 2014

Ignorantes

Uno reflexiona con su yo confiando
en que su reflexión haga desaparecer
las asperezas (eufemismo) de su condición.
Un niño curado por el conocimiento adulto.
Y no la memoria que destroza
a mí personalmente aunque yo
no debiera ponerme como ejemplo de nada.
La belleza que destroza, a mí personalmente.
La herida y la felicidad que me reconcilian contigo.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Para nadie más

En esta habitación blanca
nos hemos estado inventando.
Inténtalo otra vez, tal vez resulte.

Hemos extendido nuestra conversación
en esta habitación larga
que sigue llegando justo hasta aquí.

Cuanto quedó por decir,
cuanto quedó por contar,
en esta habitación pasa.

Quien se asome verá la humedad
abriéndose camino, como es normal
en ella.