Por contrato entre labios firmado
arriendo mi cuerpo. Sólo de sus
infantiles protestas soy responsable.
El resto:
miércoles, 21 de agosto de 2013
martes, 20 de agosto de 2013
Mi amor y mi saber los estoy robando de ti.
Tu cuerpo y tus distancias son un diluvio.
Tú y yo los únicos supervivientes de humanidad futura.
De noche la soledad me construye valiente.
De día puedo volar de soledad hambrienta.
Tuyas las cadenas que me atan a ti montaña.
Tú eres el héroe y el veneno de tus flechas.
Tú me has devuelto esta eternidad herida y coja.
Tu cuerpo y tus distancias son un diluvio.
Tú y yo los únicos supervivientes de humanidad futura.
De noche la soledad me construye valiente.
De día puedo volar de soledad hambrienta.
Tuyas las cadenas que me atan a ti montaña.
Tú eres el héroe y el veneno de tus flechas.
Tú me has devuelto esta eternidad herida y coja.
lunes, 19 de agosto de 2013
domingo, 18 de agosto de 2013
sábado, 17 de agosto de 2013
viernes, 16 de agosto de 2013
jueves, 15 de agosto de 2013
miércoles, 14 de agosto de 2013
Combate a letra viva contra la idea de totalidad
Yo elegí el boxeo, con los puños desnudos.
Él, el todo, se mostró indeciso: la danza, el ajedrez,
¡Dios, cómo me enerva y me crispa! ¡Es tan cínico!
Optó por el dibujo. Como no había juez
que nos sirviera de intermediario, a un punto
estuvimos de tener que jugar a todo.
¡Me indigné tanto! Y ya podéis imaginar
el resto del capítulo primero.
Sabed que, desde no hace mucho, no sé cuánto,
soy joven en la historia de este mundo,
y aún más en lo que se sabe,
pero incluso sólo recién, pues mi infancia
y mi juventud fueron indiferentes
al asunto, es mi enemigo mortal ya declarado.
Yo: quien habla, en parte.
El todo: espantosa resaca de no sé qué
pensamiento certero.
Esto se alarga. Sé que miráis mis heridas con confianza.
Creéis que nos hemos vuelto cómplices, que la palabra
se ha convertido en un disciplinado secuaz.
Una noche de estas invitaré al todo a cenar y le serviré
trocitos de colores como veneno. Morirá y su cadáver
ya no lo ocupará todo.
Imagino al todo y al siempre como primos malvados,
maquinando fechorías, en la mente de muchos.
Me caen mal, no puedo evitarlo. Aunque a veces sí.
No soy todo odio, ni todo imaginación.
Él, el todo, se mostró indeciso: la danza, el ajedrez,
¡Dios, cómo me enerva y me crispa! ¡Es tan cínico!
Optó por el dibujo. Como no había juez
que nos sirviera de intermediario, a un punto
estuvimos de tener que jugar a todo.
¡Me indigné tanto! Y ya podéis imaginar
el resto del capítulo primero.
Sabed que, desde no hace mucho, no sé cuánto,
soy joven en la historia de este mundo,
y aún más en lo que se sabe,
pero incluso sólo recién, pues mi infancia
y mi juventud fueron indiferentes
al asunto, es mi enemigo mortal ya declarado.
Yo: quien habla, en parte.
El todo: espantosa resaca de no sé qué
pensamiento certero.
Esto se alarga. Sé que miráis mis heridas con confianza.
Creéis que nos hemos vuelto cómplices, que la palabra
se ha convertido en un disciplinado secuaz.
Una noche de estas invitaré al todo a cenar y le serviré
trocitos de colores como veneno. Morirá y su cadáver
ya no lo ocupará todo.
Imagino al todo y al siempre como primos malvados,
maquinando fechorías, en la mente de muchos.
Me caen mal, no puedo evitarlo. Aunque a veces sí.
No soy todo odio, ni todo imaginación.
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