martes, 27 de agosto de 2013

Los caminos no estudian nuestras huellas.
El suelo no lamenta la losa ni el asfalto.
Los cimientos bucearán para ti
fue cruel atrevimiento
apartar la mirada o quererlo.
Mis manos casi tocan tus pechos
encadenado de un pie como estaba a la luna,
de mis hombros caía el viento no sé
del sur o del norte entonando viejos
salmos. Migraban las miradas.
Hacía frío: era la intimidad.
El cielo ha olvidado repartir por la tarde sus sombras.
El suelo no atiende como de costumbre, está desconcertado.
Las pisadas no saben ya a qué pie pertenecen.
Yo he olvidado tu nombre. Mi propio corazón
lo he visto abandonarme en busca
del conocimiento.
Tristeza tiro con arco.
Subrayado turismo de tus dedos.

lunes, 26 de agosto de 2013

sábado, 24 de agosto de 2013

Un aquí escrito
hace tiempo. Bordeado
de estos nuevos labios.
Saber de ausencia
salada y de besos.
Hablar y hablar con la mirada puesta
en lo que menos importa. Y lo que más te
importa vive esperando su turno
sin la más mínima queja.
No busques.
No esperes.
Sal al encuentro.
Sed a la pérdida.

Otra poética

Es difícil.
Lo difícil es ponerse.
Allí donde esté el deseo situará la posición.
Puesto en ese lugar removerá,
entre todo lo prestado del mundo,
lo auténtico. Y ese punto auténtico
generará nuevas originalidades que otros
tomarán o no –esto es irrelevante–
prestado. Que la posición sostenida
por el deseo remonte interrupciones
hasta que se convierta en un deseo de interrupción.
Proteico abandono de posturas.
Calor o memoria de insomnios un viaje que llama.
Y recibir como un regalo terrible ¡ah! lo inesperado.

viernes, 23 de agosto de 2013

Llamamos realidad
a los rescoldos de lo que las metáforas
hacen con nuestros sentimientos.

Hay quien fantasea con que sólo existe lo experimentable.

Si no estoy aquí contigo, no estoy allí con nadie.
En este erial de quejas bien repetidas
–se extienden sus límites detrás del horizonte–
algunos han elevado un jardín de risa y de instante.
Paseemos a su sombra, respiremos el frescor de sus flores,
atendamos con disimulo al trabajo de los jardineros,
y antes de volver a marchar, hablemos con ellos.
Al desamparo de una burocracia herida.