miércoles, 23 de noviembre de 2011

Extraño movimiento (significado y ausencia)

¿Quién iba a pensar, tan maravillosa
acústica en la hipotética separación
(órbitas, materia, dirección, sentido, sentimiento)
que ni es blanco vacío ni negro paraíso,
sino, en su simple pureza, el espacio?

Verdadero diálogo

Si somos obedientes con la ley, nadie
querría abandonar el lugar donde se cruzan
(punto) varias leyes, sus nudos, sus lapsus y
su universo.

Relaciones de objeto

He dormido demasiado. Y solo
hay un vínculo entre el dormir y la demasía.
Podríamos explicarlo de mil formas.
Simplemente bordearíamos su estructura
elemental: el dormir, la demasía.

martes, 22 de noviembre de 2011

Última lección

También yo me dejaba sellar por las oscuras palabras. Y sin que hubiera ganado quería inocular la cicatriz de mi marca. Hablar ardía como un ungüento de piedra que barnizara de muerte mi garganta. ¿Qué sembraba sino este bosque de estatuas que ahora se levanta a mi alrededor? Podría alimentarme de sus miembros, mutilados para siempre. Podría moverme como aquellos que habitan en sus pompas de arena, discutiendo colores. Podría con la verdad levantar un muro en el que grabaras al filo de tus uñas tus lamentos o del que robes con arte sus ladrillos para que sean tus armas y las arrojes y mates o construyas tus sueños y mis huecos. Pero sea la verdad como el hombre, que al tropezar cae en una oscura madriguera y encuentra su pequeñez.

lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Qué hay más hermoso
que presenciar que en ti
se confirma el movimiento?
Mires donde mires, ahí está,
lo inaccesible, en donde se sitúa
cualquier pedazo que creas tocar,
cualquier razón que creas oír.
Y lo que digas pensar es tu locura.
¿Qué dirías de mí mientras te hablo
sino que soy un sueño, más lejos aún
que el segundo de nada que a veces te despierta?
Pero yo sé que a veces dudas y no sabes
si es que son esos matices los que hablan
entre sí, unos con otros, contigo, conmigo,
o si tú mismo has aprendido, y no preguntes
cuándo, el lenguaje de la distancia.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Límites

Llegar a casa vivo y cuerdo
es un engaño de los dioses,
una ingenuidad que nos salva de su envidia.
¿Cómo podríamos hablar de esos requiebros,
de esos pestañeos, de ese susurro de pensamiento?
Todos los cuantos sentimientos que forman
el laberinto que sirve para esconder
la línea recta de la muerte.
Cuando quería llegar todo era movimiento,
pues ese era su querer, la esencia de su mundo.
Algo se dio por vencido, se rindió,
y ya no estaba allí, y no era
sino la extraña llegada de lo inesperable.

sábado, 19 de noviembre de 2011

viernes, 18 de noviembre de 2011

Ingenua criatura

Ingenua criatura:
tus palabras aún pueden más que tú
¿e intentas comprender el lenguaje de los dioses?
Tú y yo, nos escapamos, cómplices
mientras nuestros cuerpos se entretenían ellos solos.
Con qué saber me miraste en lo que yo sabía:
eres mi amor y mi momento,
mientras que mi cuerpo pertenece a la arena,
a la luz de las estrellas y a la eternidad.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Se jugaban su libertad a las cartas.
Los espectadores sólo entendían el Destino.
¡Pobre ser humano!, quién
le hizo pensar que habitó en la felicidad,
que su corazón vibraba al son de cierta
música, de ciertos sentimientos, de un amor
y que se perpetuaría perenne.
¿Dirás que fui yo? ¿Dirás que fue acaso
este absurdo lenguaje?
Si tienes el valor suficiente para indagar
al margen de los significados que un día mendigaste
y llegar a donde un día pudiera haber estado,
entonces discutiremos, mientras tanto, sólo
un dudoso consejo: evita
el silencio.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cuando los objetos son habitaciones

Deambulaba, acompañado por un sabio
que me servía de lámpara, más tenue
su luz que difíciles sus sombras, por los amplios
espacios y salones de mi memoria.
¿Cuál era su luz sino también un corredor
de mi memoria, y en qué consistía el saber
de esa luz, de ese sabio, de esas sombras?
Así preguntarías siendo también tú un lugar
en mi memoria. Y he de reconocer que algunos
objetos allí no son míos, habitaciones allí
no son mías, paisajes, ¿quién sino yo los puse
incluso en el momento que los hallé?
¿Y es el momento y el hallazgo también
un lugar en mi memoria?
Ya no busco en ella los objetos que he perdido,
sólo quiero salir.
Alguna vez soñé con algo afuera
y con amor se lo conté a mi lámpara:
aun antes de apagada mi intuición
ya te estaba besando en la antesala
de mi memoria.

martes, 15 de noviembre de 2011

Carpe diem

Saltaste, cogiste sólo un pedazo, y te bastó.
Pero algo en ti había captado la esencia del vuelo
y no iba a abandonarte.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Cuando existía lo bello, soñaba
que paseaba contigo y eran nuestras manos;
siendo el despertar una serena pesadilla.
En el día, largo, que dura años, que se trabaja,
que se ve perder lo conocido y lo amado,
se llega a la conclusión de que no existe lo bello.
Es una hipótesis, y se plantea de mil formas,
sin llegar a formularse, por educación, nada más.
Pero es convincente, y sin belleza, todo pierde
su valor, se desconoce, se vuelve
indiferente, incluso la hipótesis,
que se percibe casi como amada, pero ¿por quién?
no siendo hermosa, desaparece.
El día desaparece, agotado por tanta indiferencia.
Es entonces cuando uno empieza a reconocer
el sutil discursillo de la noche. Nos cae bien.
Nos habla de algo inverosímil: la Realidad,
el siempre estuvo allí y la Belleza.