jueves, 15 de septiembre de 2016

Paleografismos

   ¿Cuántos acasos ahora no estarían de nuestra escritura? Esa que aún no presta la disciplina. Esa cuya creencia aún no se empeñan sus apuntes para mentir con las amigas expectativas, que ahora no mienten suyas sobre sus ignorancias, sus tiempos, su sociedad.
   Pasa que recuerdan. Yo años podría a quién demuestra. Podría recordar nuestros libros. Entre tú y yo, ¿quién es la claridad?, que tantas emociones dice por nosotros.

   ¿Cuántos libros han pasado desde nuestra amistad? Esa que aún no emociona en los añós. Esa cuya disciplina aún no se dicen los recuerdos, para mentir con las claras escrituras, que acaso mientan suyas, sobre sus apuntes, sus ignorancias o sus tiempos.
   Recordarán que prestamos. Yo ahora no estaría en poder. ¿A quién podría recordar nuestra historia? Demostraría que no fuimos sociales. Yo ahora no creería en poder. Entre tú y yo, ¿quién es la expectativa?, que tanto dicho pone en empeñar por nosotros.

   ¿Cuántos años han pasado desde nuestra historia? Esa que aún no está en los libros. Esa cuyos apuntes aún no se prestan los amigos, para cumplir con las expectativas sociales, que acaso crean suyas, sobre su disciplina, sus emociones o sus conocimientos.
   Dirán que mentimos. Yo ahora no podría recordarlo. ¿A quién habría de mentir nuestra ignorancia? Dirán que no fuimos claros. Yo ahora no podría demostrarlo. Entre tú y yo, ¿quién es el tiempo?, que tanto empeño pone es escribir por nosotros.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Sincopasis

La simetría del nadador está incompleta.
Cada brazada es un verso y se desliza
la humedad de tu nombre fresca por los dedos.
Tú, piel, índice de diccionarios incompletos.
Cada caricia es un día, de vestidos y sombras.
Quien ha escrito por ti ha tocado mis sueños.
El lugar y el espacio en el que nos imaginamos
héroes de natación, cada gemido es un lago.
Un lago de murmullos esta noche. Y aquí
se queda por escrito, a la espera de una
zambullida fatal oh! cordial bocanada
de agua, sexo, oxígeno, lectura.

martes, 13 de septiembre de 2016

El futuro

El juego
es como el árbol que agruesa
la precisión del luego y que apresa
fuego dijo sulfuro,
ruego fijo conjuro.

No finja más
sentidos perdonados a la aurora.
No finja más
vorágine de ráfaga sonora.

Conjuro fuego armado
promesa y con paciencia.
Placer luego robado
cortina a su imprudencia.
Como el juego que agruesa
su árbol, si pervive

humano.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Inconmismidad

Estas son las mismas
palabras antiguas, amadas
como si fueran nuevas.
Por aquí pasan lombrices
de nuestro huerto cultural underground.
El párrafo con acabado de campana
recuperado en cantos poco religiosos.
Porque dudo del afilado eslogan de tu cintura.
Sueño con la luna social de tu vientre blanco
que en redes de velos comentan las auroras.
Aquí el fantasma de cuanto la genética
quiso ser y el rescoldo de los sucesos
que sí ha sido. Y este enigma:
tu cuerpo nuevo, amado
como si fuera aquel, joven, antiguo.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Instrucciones para tomar un café

Si me recuerdas me confundes.
Si me esperas, me desprecias.
Encuéntrame y posterga
tu juicio hasta que todo
desaparezca.

sábado, 10 de septiembre de 2016

Quien te recuerda

Si le hablas del pasado
a un extraño, te dirá:
“Así. Por eso. Esa es tu causa”.
Si le hablas del pasado,
ese mismo, a quien estuvo allí,
te dirá: “No. No fue así”.
Nadie tan amigo como quien
estando en tu pasado aún
te dice: “¡Ah, sí, así fue!”
Nadie tan enfadoso como el
extraño que te recuerda:
“No es esa tu causa”.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Herméticamente

Acaso las hermosas
catedrales están selladas
y no dejan que se filtre la lluvia,
que es más antigua que ellas,
los aires y las toxinas de la modernidad.
Ahí vienen con su jarabe de textos,
pero tu amor amenaza con estallar
mi salud y mi cordura.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

El Presente

La estupidez
es como el árbol que agruesa
y multiplica su volumen,
la densidad del bosque,
la oscuridad de la sombra.

A miles los sonidos se devoran.
Los animales se beben.
El hombre se pierde.
El tiempo se demora.

Sus raíces abrazan lo podrido,
sus ramas se parten por tocar
el relato del sol
que ya otras ramas cantaron.

Sus hojas y sus flores crecen
como etiquetas de productos de fábrica que
devuelven al ser humano a sus orígenes.

martes, 6 de septiembre de 2016

Cuando tus ojos iban detrás de mis palabras
y mis dedos al cabo de tus labios.
Qué cruel el tiempo, que entrega
ignorancia a los jóvenes, memoria a los viejos
y piel a todo el mundo.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Aún en la ciudad

Al capricho de los vientos
llueve injustamente y sin embargo
el ser humano se alimenta de la lluvia.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Definición

Adulto es todo aquel que tiene
habilidades suficientes para
hacernos olvidar,
por un instante,
que no sigue siendo un niño.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Si siguieran mi consejo

La gente va por la calle
metida en sí misma.
Observadlos en su burbuja de atención,
en su mundo aparte. Raro es
que no choquen entre sí con más frecuencia
y airados digan “qué es esto”,
temerosos, “qué ha pasado”.
Observadlos. Si todos siguieran
mi consejo irían menos ensimismados y estarían

más enmimismados.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Preguntas quién soy.
No reconoces el cuerpo que de joven
amaban las enfermedades y
de viejo ha sido
seducido por la muerte.
En la mediana edad todo
parece verdad;
incluso el absoluto, que siempre
se ríe de sí mismo.

jueves, 1 de septiembre de 2016

El Pasado

El hombre sabio
es como el árbol que agruesa
al cielo sus ramas y al
infierno sus raíces.
Qué le preocupa sino engordar
con la luz del sol
y la humedad de la tierra.

Los pájaros devoran sus frutos, insectos
carcomen su madera, gusanos sus raíces
y el humano aprovecha cuanto pueda
imaginar.

Así, siendo tú la luz del sol,
siendo tú la humedad de la tierra,
procura sacar provecho
para que tenga alimento mi corazón

de sobras egoísta.

jueves, 30 de junio de 2016

¿Y si no?

No significa nada pero es hermoso decirlo.
Se acerca a la terraza
preferida por los pájaros.
Él con su luz, ella
con sus pensamientos.

No éramos nosotros

Con escrupuloso rigor iba vigilando su olvido.
Pero a él, otro
con escupuloso rigor le iba vigilando su olvido.
Pero a ellas, otros
con escrupuloso rigor le iban vigilando su olvido.
Pero a ellos, otros
con escupuloso rigor les iban vigilando su olvido.
Vagones de antigüedad
siguen llegando a las cancelas
y la ciudad los acoge 
como sacos de atardecer en las manos
de un ciego. Guiños de intimidad
graban símbolos secretos en las puertas
y mientras se ajustan la ropa en la calle
liman asperezas.