viernes, 14 de octubre de 2016

Nuestra vieja realidad

real1
[Del latín tardío reālis, y este deriva del laín res, rei 'cosa']
1. adj. Que tiene existencia objetiva.

real2
[Del latín regālis]
1. adj. Perteneciente o relativo al rey o a la realeza.
8. m. Moneda con diverso valor y factura según épocas y lugares.

real3
[Del árabe hispánico ra ál 'majada', 'aldea', y este del árabe clásico ra l 'punto de acampada', influido por real2]
1. m. Campamento de un ejército, y especialmente el lugar donde está la tienda del rey o general.
2. m. Campo donde se celebra una feria.

   Pero no nos perdemos
en la polisemia,
porque no lo nombramos,
   ni nos nombramos 
en la pérdida,
porque no lo polisentimos,    ni nos polisentimos
en los nombres,
porque no lo perdemos;
   pero tampoco nos perdemos
en los nombres,
porque no lo polisentimos,
   ni nos nombramos 
en la polisemia,
porque no lo perdemos,
   ni nos polisentimos
en la pérdida,
porque no lo nombramos.

jueves, 13 de octubre de 2016

Nuestra vieja libertad

Si es auténticamente libre,
de la libertad no podríamos saber hablar.

Me dices: "entonces la libertad está
en la ignorancia". Pero eso no parece
muy libre. Que tenga que 
estar ahí. Y ahí ya estamos
hablando de ella.

"Entonces" -me dices- "qué podemos
hablar que sí sea libre, si de ella no".
Bueno, es posible
que haya cosas libres pero que hablar
de la libertad sea una ficción, no
real.

Por ejemplo: (conclusión o hipótesis)
la ficción es libre.

¿La ficción es libre?

miércoles, 12 de octubre de 2016

Repertorio alegórico poco exhaustivo

Quien remueve las letras
en busca de la eternidad,
es como el actor que con cosmética
ha de borrar su rostro por otro,
más joven, más viejo, más glorioso,
al acomodo del público.

Hay quien vive las palabras
como amantes que pronto se marcharán
y de los que apenas sabremos
conservar sus recuerdos.

Acabo de barrer el suelo
de mi casa (real o metafórica).
Sabéis que vivo solo.
Lo que he recogido entre estas paredes
son los anticipos al cobro de mi muerte.

martes, 11 de octubre de 2016

Siempre seré un ingenuo

Después de un enconado debate,
en el que se esgrimieron como
cláusulas de banco, afiladas, ponzoñosas,
acaso nuestras biografías, acaso la dilatada
bibliografía científica, filosófica, divertida,
preguntaron (callejón sin salida es una pregunta):
"¿Cómo vives?"
Yo respondí (ese yo que no sé si conozco):
"Vivo siendo joven. Si no fuera tan joven
no viviría tanto".

En ese momento, alguien, acaso yo (no sé si
el mismo u otro, que también desconozca)
lo creyó firmemente.
Siempre seré un ingenuo.

lunes, 10 de octubre de 2016

Si alguien

Me confunden con alquien que se oculta.
Perdonen, yo me exhibo así, con pleno
desconocimiento. Esa ignorancia que ven
eso soy.
Y toda la ignorancia que no ven, es más,
toda la ignorancia que no pueden ni imaginar,
de trás de este presunto tono de trans par
encia
no sé si soy yo; pero podría serlo si alguien
me lo demuestra.

domingo, 9 de octubre de 2016

Debido a la ficción

Pensar que la mente
controla el lenguaje
y no que la mente es producto del lenguaje,
es posiblemente una equivocación, un espejismo,
algo como un efecto óptico debido a la ficción.

¿Puede una boca articular sonidos sin entendimiento?
¿Puede el aire del desierto imitar la humedad?
¿O el problema es que la mente llama
al aire agua y al lenguaje mente,
aunque no use palabras,
aunque no use entendimiento
y tampoco sea el evento 
previo a la ficción?

viernes, 7 de octubre de 2016

Rigurosa actualidad

La ausencia de pozos es inminente.
No hace falta decir más. 
Entonces el agua será pura
majadería y los fanáticos beberán
por simple diversión,
por líquido elemento.
Entre tanto los viejos rectifican
el nombre de las calles 
e insisten en olvidar que cada vez
llegan a viejos antes.

jueves, 6 de octubre de 2016

Cortado con una hoz

Algunos se resisten a aceptarlo, pero
se equivocan quienes tienen al hombre
por un ser natural.
Se equivoca quien tiene a la humanidad
por un hecho artificial.
  1. Cómo va a ser natural un cuerpo que tanto
    se engaña.
  2. Y en cuanto a su humanidad, es tan artificial
    como la respuesta de los grillos a la temperatura
    de la noche o del día o del sótano o del balcón.
Ambas metáforas son a su vez dos gotas de sangre.
Una caída sobre el mar.
Otra caída sobre la tierra,
proclive a los monstruos. 

[Cuál es cuál se desconoce
incluso después de horas -cientos, miles, millones-
horas de estudio]

miércoles, 5 de octubre de 2016

Solo estoy ciego

Caligrafían las penas y dejan la alegría
a la intemperie, al viento, a la buena 
de Dios. Tanta queja
cimenta los pilares de nuestra 
civilización, artesona sus tejados,
filigrana sus fachadas y sus dedos,
acueducta sus ciudades y alimenta
las demandas de energía (energía empleada
-a costes mínimos, máximos beneficios- 
para lanzar la alegría a la intemperie, al viento
solar, a la buena de un dios). Ven: ya me quejo yo,
y me quejo de mis propias quejas. ¿Ven?
O sólo yo estoy ciego.

martes, 4 de octubre de 2016

Escrito en dos tiempos

No creo en la humanidad y, sin embargo,
me siento humano.
No creo en el yo y, sin embargo,
me siento humano.
No creo en los significados y sin embargo digo:
«no creo en los significados».
Es tan fácil negar, y negar
doblemente, doblemente fácil.
Sé que te admiro. Con qué paciencia
lees estos fragmentos robados
a la destrucción. Con qué paciencia
y con qué lealtad. Yo, sin embargo,
escribo, no humildemente, ansioso
y leal.

lunes, 3 de octubre de 2016

Inerciálidos

El bien es un monstruo para
convencer a los niños de que hagan
lo que nosotros queremos, queramos,
quisimos.
Un truco para trazar fácilmente la línea
que separa      la ciudad,     para creer
que al menos una vez nos sentamos
en el trono de la bondad, sobre el cual
domingábamos el mundo; el bien.

El bien es
o canta o tiembla o tapa o rastrea.

domingo, 2 de octubre de 2016

Arcais

Este sol que aún rastrilla los cielos
rozando de labios el río en esta curva antigua,
trepando las altas cristaleras de las urbes lejanas,
hasta llegar a este mismo salón o este recuerdo,
la fogosa infusión sobre la piel de tus brazos,
y aquel entonces cuando estabas de este lado
y el espacio era dulce y el tiempo amargo.

sábado, 1 de octubre de 2016

Sugaritos

Échale azúcar, mujer, al café, a las venas,
a la industria alimentaria. Échale azúcar,
mujer, a los postres, a la educación, a los castigos.
Échale azúcar, mujer, para que vayan los niños
sonrientes a las fiestas, a recoger algodón,
a diseñar otras guerras. Échale azúcar,
mujer, ¿no querías que te hablara más
cerca, que te hablara más tiempo,
nítido como el papel que aún no ha sido
escrito?
Como el ojo y el diente que no habrán de estudiar
estas palabras humanas.

viernes, 30 de septiembre de 2016

El olvido es la tierra prometida

En estos días se han venido cumpliendo
las más precisas promesas. Por ejemplo:
se ha cumplido la preciosa promesa del
olvido. Aunque, por olvidar, nunca sabrás 
ya que has olvidado. Esto que lees es el
aviso de que no lees, que lo has olvidado,
que el olvido es el precio final de tu lectura.
Por ejemplo. Que estos días ya no son
estos días, que son la promesa cumplida
de estos días que te leen a ti escribiendo la
premisa del olvido.


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Crisis dialéctica

Sé que habláis sobre mí entre vosostras.
En secreto, a mis espaldas, cuchicheáis.
Sobre mí y sobre otras cosas, que no me 
contáis, pero en lo que a mí me toca, sospecho,
entre mis múltiples sospechas, vuestra constante
conversación, vosotras, ideas. ¿O no es así?
Acaso me diréis que no os conecéis las unas
a las otras, que vivís
ajenas, independientes,
sordas, mudas. Y si eso
fuera cierto, ¿lo sabe
el ser humano? ¿Desde 
cuándo no es consciente
de esa realidad?

martes, 27 de septiembre de 2016

Trabalenguas

El lenguaje de los niños es, cuanto menos, desconcertante.
El lenguaje de los ancianos es, cuanto menos, inquietante.
El discurso de la mujer, delirante.
El discurso del hombre, decepcionante.

Pero todos sienten,
en la imaginaria profundidad se su ser,
dominar el mundo entero con su lenguaje.

Mienten tanto, saben tan poco, que,
como tampoco saben
mentir, acaban siendo
sinceros sin darse
cuenta.
De nada.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Sus-picac-es

Pero verás: yo soy un poco
alambicado, necesito
cierto vértigo que robe
como un soplo hacia el final
del precipicio el ánimo,
el entendimiento.
¿Quién me dijo esto?
Intento averiguarlo.
¿Quién me sugirió
que lo volcara al escrito?
Tengo
mis sospechas. Es, de hecho
de las pocas pertenencias que puedo llamar

mías, en la medida
en que tú, con tu ahora,
quieras robarlas.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Eideme

En el crujiente rebozado de un silbido perpetuo
vas a entregar ahora la elegancia perdida.
Ese horario que dice qué es el trabajo.
Esa ruta desplazada a este lado del sol.
Tú quieres conducir tu cuerpo por el entendimiento;
Yo me resisto a entregar 
mis dedos o tus secretos.