miércoles, 5 de abril de 2017

Prosaísmo

Acaso por no dar rienda suelta
a la longitud del enunciado,
por no abusar de los pliegos sintácticos,
acaso por situar atento los recursos
de repetición, de pensamiento,
por separar los párrafos igual que
las personas, como dicen las personas que
las personas disciernen qué es persona
y qué no, debo pensar, estoy obligado,
a que paso mi vida poniendo 
los puntos sobre las íes.

martes, 4 de abril de 2017

Elogio de las costumbres

Un hábito parecido al de matar
bacterias era quemar 
brujas, mujeres, y entronizar 
arcanos 
hechiceros, hombres, en absoluto 
más inteligentes. Si había latigazos, 
era por higiene. Como podar rosales 
es declarar las guerras. Hoy 
por aquí, mañana por allá,
para que la espina no crezca en dirección de la culpa
y los tallos engorden en dirección de la rosa.
Exactamente igual, no ha diferencia,
que una cisterna, un tanque, un frigorífico,
para alta diversidad de residuos (ellos, nosotros)
son algunos continentes, antes geográficos,
hoy trágicas escenas que aquí pierden su ritmo.

lunes, 3 de abril de 2017

Piratas

Haced acopio de información,
de posibilidades con corbata.
¿No saben de lo que estoy hablando?
A la marejada de las tareas urbanas,
a la popa del despacho en cristalera.
¿No saben, no ven películas, no tiran
los periódicos al bidón de reciclaje?
Se nos da mejor la malversación
de perversiones poco originales,
de ambiciones egoístas con límite,
al norte por la cárcel, al sur por la vejez.
¿No saben, no estudian, no pagan
los impuestos destinados a insólitas
inversiones? Miren las camisas izadas
boca abajo, miren las horas, las horas
y los monstruos.

martes, 28 de marzo de 2017

viernes, 24 de marzo de 2017

Cultura

Cada elegante yema de los dedos.
Al páramo glacial de las edades.
No a la tibia ternura de tu cuerpo
sino al frío
y al olvido
en las más rigurosas distancias insalvables.

miércoles, 22 de marzo de 2017

No envidies

No envidies el sentido,
las olorosas canciones
que la noche en las rocas
quisieran navegar, para ser
hombres, el céfiro timón
que con el tiempo y la sangre,
estudios de profunda medicina,
va dando clable a la tibieza
colgadura, aspiración dental,
sin beso, sin rótulos, nudillos
y caderas, cuando invierno 
en el sombrero araña tu nostalgia,
el tramposo, ficiticio, 
bálsamo de voz,
corrupto de intención,
aojado y maldito.

martes, 21 de marzo de 2017

¿Ya no?

Civilización que desteje por la noche.
Que dice que tejió en el pasado de sus días.
Ciudad que va pirateando la ingenua rabia
de monstruosos seres grandes y extranjeros.
Que cuenta historias sobre la hospitalidad,
sobre la adivinanza universal y el deseo
por sufragio. Estructura, moda, valor, juguete.
En un salón corrompen el banquete y en otro
se trama con belleza la historia de un viaje.

lunes, 20 de marzo de 2017

En un momento

En un momento dado
aplíquese la circunstancia.
En un momento robado
era así el roce de tu ropa,
y ahora se desvela este señorío
al abrigo tenaz de la distancia.
En un momento prestado
sería capaz de ser con coherencia
con esta lógica de tanta utilidad
y su farándula eficacia y su rigor
en este espasmo del que nunca escribo
en un momento fugaz, filibustero,
regalo con complicidad y con usura,
que este idioma prestado, fugaz, 
ladrón, estafador, ingenuo y riguroso
que más que
yo
te ama.

sábado, 18 de marzo de 2017

Donde explico la naturaleza de mis cuatro enemigos V

EL SENTIDO DE ESTA ENEMISTAD

¿Hacen daño? Si consideramos que así funciona el discurso humano, no habría daño alguno. Pero, ah, no es así todo discurso humano, ni ese discurso es uno, indivisible o inmutable. 
Me hacen daño si me impiden admitir, reconocer o imaginar otros discursos posibles (esto es, me hacen irónicamente menos real). Y no es que me hagan daño a mí, sino que soy yo quien se empeña en ponerlos en denuncia, y quiero estar atento, para que mi yo sepa robarse a sí mismo el olvido que le hace ser yo (ese yo de los muchos que me poseen, ese yo de los muchos yos posibles).
Alguno me dirá que si desconfío del bien, debiera desconfiar del mal y del daño. Pero no creo que a nadie le resulte conflictivo recordar que debe desconfiar del daño y del mal. Pero así pensado, creo que el dolor, el error, el daño y el mal, usan menos máscaras, son más honestos, mentras que el bien es un lobo con piel de cordero, que desprestigia el peligro de los lobos y de los corderos.
Considerarlos como enemigos no busca un afán de destrucción; no tiene que ver con el deber-ser, no-deber-ser. El objetivo es el estado de alerta, para tener en cuenta en cada caso, qué se dice y quién habla.

III III IV V

viernes, 17 de marzo de 2017

Donde explico la naturaleza de mis cuatro enemigos IV

EL YO

El yo es una ilusión. Esto se sabe, y en este siglo está demostrado con datos y argumentado con estudios que no voy a citar, pero pueden encontrar fácilmente.
Pero si el yo consiste en un preciso olvido de que es una ilusión, irónicamente se vuelve menos real. 
Debo, pues, recordar, siempre que pueda, que yo no soy el agente que piensa, decide o recuerda, sino el producto de lo pensado, decidido o recordado. Puedo admitir que el yo es un ser que sabe; pero en la medida en que su saber suele sostentarse en el olvido de que lo que sabe es el saber que ha subrayado de otro y que su pensamiento es, por tanto, más torpe, más lento (si es que tiene velocidad alguna), menos eficaz, desconfío.
Es frecuente que el yo se crea uno y único.
Es frecuente que el yo considere suyo todo lo que sabe (y hasta considere que sabe todo lo que tiene  que saber ‒y hasta considere que sabe todo lo que se tiene que saber‒).
Creo que es el yo el que se empeña en confundir el uno y el todo, siendo así más nítida la naturaleza de su ser como objeto (objeto que se cree sujeto) perceptible (pero que se considera sujeto perceptor). 
Pero el olvido peor, el más criminal, el más flagrante, es el de que el yo se toma a sí mismo como criterio para el bien, y llama bueno lo que es imagen de sí mismo, enmascarando su moral con extraños principios, que raramente cumple ‒pero constantemente exige‒, máscaras como la felicidad, la utilidad, la vida, la posesión, que quedan desplegadas en el gigantesco teatro de su discurso.

III III IV V

jueves, 16 de marzo de 2017

Donde explico la naturaleza de mis cuatro enemigos III

EL BIEN


Mucha literatura hay en torno a esta idea, que difícilmente tiene un origen señalable, sino que parece deducirse de algunas otras que luego resultan con frecuencia ser máscaras de otras. 
Pensar que el bien no es una ficción es un error. El bien, por este lado, entresija una confusión entre el "ser" y el "deber-ser", dando a pensar que sólo lo que debe ser, es: no ya que lo que es malo no debiera existir; sino que, como es malo, no existe (no debe ser pensado).
Si, para colmo, se considera que el bien es uno, único, indivisible, coherente, inmutable, mal vamos.
Pero aún queda un grado más, sorprendentemente frecuente: afirmar que todo es bueno. Por este otro lado, tenemos que oír que sólo lo útil es bueno, sólo lo bello es bueno, que todo lo útil es bueno, que todo lo bello es bueno y esa caterva de reduccionistas engaños.
Pensar que el bien es más real que el mal parece un capricho. Cuando no, el bien es la máscara preferida para arrojar el mal (siempre a los demás), como un paraguas que despidiera lluvia y dijera que se protege de ella. Pinta, además, un mundo de humedad en blanco y negro, donde sólo uno de los elementos es presencia, sequedad, mientras el otro es ausencia, oscuridad.
Esta trinidad de confabuladores: el todo, el uno y el bien, esconde al más desconocido de los dioses: el Yo.

III III IV V

miércoles, 15 de marzo de 2017

Donde explico la naturaleza de mis cuatro enemigos II

EL UNO

Reducir a uno lo que está compuesto de partes distintas y hace referencia a una multiplicidad, es un gesto, tal vez incluso necesario, de la percepción, que enfoca como un solo objeto lo que es una constelación de estímulos diversos.
La identidad es una ilusión, y olvidar que es una ilusión la vuelve, irónicamente, menos real. Los objetos existen, pero no son, en sí mismos, unidades, sino en relación a otros objetos semejantes o semejantemente contrastables.
Así, salvaguardar la unidad, y levantar sobre esa idea de salvación de la unidad una moral de conducta, corrompe nuestros actos y nuestros pensamientos.

III III IV V

martes, 14 de marzo de 2017

Donde explico la naturaleza de mis cuatro enemigos I

EL TODO

En el discurso, con frecuente rapidez, se recurre a "todo" o "todos" como conclusión/premisa fácil de algún conocimiento.
Generalmente, no suele referirse a la concreción de un conjunto finito, sino  a una noción abierta e incomprobable.
Además, el "todo" tiende a convertirse en una unidad aquello que está compuesto de multitud de elementos, cada uno algo distinto de los demás. No sólo anula sus matices, sino que los destierra de una consideración mental. Esto nos lleva a tener en cuenta al siguiente enemigo.

I ➢ II III IV V

lunes, 13 de marzo de 2017

Humano quien lo lea

Si la definición de ser humano
aporta algún conocimiento a un ser humano,
ese en concreto ya habrá cambiado,
y entonces:
   a) o antes él no era aún humano,
   b) o después ya no será humano,
   c) o la definición no aporta conocimiento,
   d) o la definición está en una dimensión universal inmutable.
Sobre d) opino que es irónico que la definición
de un ser, por definición, mutable, sea inmutable.
Según esto:
   a) el ser humano no existe y la definición habla de una ficción,
   b) el ser humano existe y la definición miente (o es errónea)
   c) la definición es irónica 
      (y c₁, el ser humano es irónico 
       o c₂, no lo es).

domingo, 12 de marzo de 2017

Banderoteca

El equilibrio engatusador.
La garra ausente.
El pasillo con baldosas de otros tiempos.
Han hizado los paños de cocina.
Siguen pensando que en las líneas rectas
ha de habitar la luz y el movimiento.
Si ves aquí un objeto de lectura,
si espejo de pasión codificada,
libre cadencia de cachorros que
predican con la rústica paliza
de un clamor entre naciones varias,
mira en cada letra por si acaso
algo habla de ti,
de nuestra noche juntos,
del pasillo con los cuerpos de otros tiempos.
Entonces de rodillas te mereces
el equilibrio engatusador,
la garra ausente.

sábado, 11 de marzo de 2017

Apuntes de lo observable

Habrán observado ya que no escribo
de mis recuerdos: no traduzco las escenas
que viví, tal como me las printa, viva, 
mi memoria. Tal vez ahora no están
escritas en lenguaje traducible, ni
estructuradas según el criterio de la
verosimilitud mundana. Habrán
observado, también, que miento , y que
como hombre ilustrado que soy, miento
cuando me llamo hombre, ilustrado y cuando
dogo que miento (sobre el ser, palabra sin significado,
no merece la pena hablar). Así que,
si vosotros (como segunda persona y en plural)
existís o no dentro o fuera de mi memoria,
dentro o fuera de mis mentiras, sea (para vosotros)
lo realmente relevante.

viernes, 10 de marzo de 2017

Etimología de la disciplina

El tesón no basta para el odio.
Hace falta método. El método
debe estar fundamentado en un estudio
(o varios) realista del funcionamiento
de las emociones, los cuerpos y las cosas
(por supuesto nunca en el deber-ser).
El método bien fundamentado debe desplegarse
sobre el tapete del tiempo para embridar
el devenir con un plan que permita
el tesón, el método, el plan y el estudio.
Además, debe estar compartido, ya que
un buen odio nunca se basta a sí mismo.

jueves, 9 de marzo de 2017

Paradoja e ironía

Hay ciertos empeños en ordenar
por un índice.
Hay ciertos empeños en ordenar
por categorías.
Hay ciertos empeños en ordenar
simétricamente.
Hay ciertos empeños en ordenar
por naturaleza lógica.
Hay ciertos empeños en ordenar
en bloques de ritmo.
Hay ciertos empeños en ordenar
cronológicamente.
Hay ciertos empeños en ordenar
al servicio del síntoma.
Hay ciertos empeños en ordenar
para asegurar el enigma.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Escrito del revés

           
                               
                                   
                                       
                                                               
                                                        
                                                
                                            
                                               
                                                   
                                                       
                                                            
                                                            

martes, 7 de marzo de 2017

"Tu risa me hace libre"

Un repertorio de profesionales
se encargaba de argumentar autoritariamente la fundamentable
condena a mi falta
de seriedad. Como cocineros, dividieron lo que soy
en ingredientes con los que cocinar el cuerpo de mi castigo.
La sentencia tuvo que ser agravada,
porque tampoco me tomaba en serio
el riguroso estilo retórico de su enunciación.
No podían entender, por más que se lo explicaba,
que a una mil millonésima del humor
estaban tus caricias.