Si existe el bien
no va más allá de una sola frase.
El bien está en el detalle.
Si no lo estuviera no lo habría en absoluto
y si el bien está en el detalle,
aunque luego devenga
en pérdida hacia lo general o lo absoluto,
siempre se puede volver al detalle.
En el gesto está la creación.
Justo ahí comienza el vacío.
lunes, 13 de mayo de 2013
Olvido, impertérrita fuerza física.
Concienca de olvido, asombroso saber
humano.
Lo que falta
después del abrazo, ¿no es un olvido? Anhelo
de brazos impertérrito, que crea
la ilusión de abrazo también persistente.
Tú eres esos brazos o este mismo anhelo.
Yo soy este anhelo o esos mismos brazos.
O ambos el mismo olvido que nos está creando.
Concienca de olvido, asombroso saber
humano.
Lo que falta
después del abrazo, ¿no es un olvido? Anhelo
de brazos impertérrito, que crea
la ilusión de abrazo también persistente.
Tú eres esos brazos o este mismo anhelo.
Yo soy este anhelo o esos mismos brazos.
O ambos el mismo olvido que nos está creando.
domingo, 12 de mayo de 2013
Hablo con mis actos. Los actos no existen.
Dime qué son (si sabes cazarlos al vuelo).
Digo lo que hago. En lo que son los dichos
lo que digo existe qué. Y en esto consiste
la retórica entera del ser humano.
El hombre no quiere abrazarte y cuando te abraza
no quiere soltarte y cuando te suelta
no quiere alejarse y cuando se aleja
no quiere olvidarte y cuando te olvida
conoce lo imposible.
Te vi ala a ala entre los brazos de un hombre.
–¡Qué celos de ese hombre!–
Te sentí vena a vena tejiendo a labios en labios
de un hombre. –¡Sí, qué celos terribles, celos!–
Arrastrado por el ímpetu de un hombre que te amó
toda la noche. –¡Sin piedad del fuego que me arrastra!–
Y ese hombre era yo, al que le envidio su momento.
Si el hombre fuera un alfiler
para la mujer, que es prueba de lo perdido.
Dime qué son (si sabes cazarlos al vuelo).
Digo lo que hago. En lo que son los dichos
lo que digo existe qué. Y en esto consiste
la retórica entera del ser humano.
El hombre no quiere abrazarte y cuando te abraza
no quiere soltarte y cuando te suelta
no quiere alejarse y cuando se aleja
no quiere olvidarte y cuando te olvida
conoce lo imposible.
Te vi ala a ala entre los brazos de un hombre.
–¡Qué celos de ese hombre!–
Te sentí vena a vena tejiendo a labios en labios
de un hombre. –¡Sí, qué celos terribles, celos!–
Arrastrado por el ímpetu de un hombre que te amó
toda la noche. –¡Sin piedad del fuego que me arrastra!–
Y ese hombre era yo, al que le envidio su momento.
Si el hombre fuera un alfiler
para la mujer, que es prueba de lo perdido.
sábado, 11 de mayo de 2013
Hombre atareado. Levanto la cabeza y estás ahí.
Ellos lo llaman recuerdo o fantasía, no es eso
–demonio de tu ausencia que a pesar de sus mil nombres
no termina de existir– eres tú realmente.
Te imagino en tus tareas: levantas la cabeza. Ese soy.
Esa inquietud tuya donde otros ven mi nombre
y no este hombre atareado que en un respiro escribe.
Ellos lo llaman recuerdo o fantasía, no es eso
–demonio de tu ausencia que a pesar de sus mil nombres
no termina de existir– eres tú realmente.
Te imagino en tus tareas: levantas la cabeza. Ese soy.
Esa inquietud tuya donde otros ven mi nombre
y no este hombre atareado que en un respiro escribe.
Te beso y olvido
tus besos. Te abrazo y olvido los brazos.
¿Era tu piel de nata, eran almíbar tus pechos?
He de encontrarte, eso lo reconozco.
Lo cuchichean mis manos, lo musitan
mis labios. Ellos se han llevado
su trozo personal –labios y manos– de olvido.
Un enjambre de narraciones absurdas.
Vivo a saltos contigo. Lo sé.
Sé que tú convives con las habladurías. Pero saltaste
y la distancia del salto los dos la olvidamos.
tus besos. Te abrazo y olvido los brazos.
¿Era tu piel de nata, eran almíbar tus pechos?
He de encontrarte, eso lo reconozco.
Lo cuchichean mis manos, lo musitan
mis labios. Ellos se han llevado
su trozo personal –labios y manos– de olvido.
Un enjambre de narraciones absurdas.
Vivo a saltos contigo. Lo sé.
Sé que tú convives con las habladurías. Pero saltaste
y la distancia del salto los dos la olvidamos.
viernes, 10 de mayo de 2013
jueves, 9 de mayo de 2013
Te atreverás a no pintar de noche en los muros
de las esbeltas viviendas respetables.
Te atreverás a no tallar con finura oriental
el asa de los muebles tan novedosamente útiles.
Te atreverás a dejar mi cuerpo de lado
como esas palabras por miedo que estrangulen
–según los manuales de primeros auxilios
que toda persona nece nece necesita–
con renovada valentía ahora que conoces
qué es arte y qué es espacio de amor
el corazón la filigrana el ojo y la
¡herida, por Dios, La Herida!
a transigir en silencio
por respeto a la ignorancia
–hermosa belleza ignorante–
y a lo que aún ha de estar muerto.
de las esbeltas viviendas respetables.
Te atreverás a no tallar con finura oriental
el asa de los muebles tan novedosamente útiles.
Te atreverás a dejar mi cuerpo de lado
como esas palabras por miedo que estrangulen
–según los manuales de primeros auxilios
que toda persona nece nece necesita–
con renovada valentía ahora que conoces
qué es arte y qué es espacio de amor
el corazón la filigrana el ojo y la
¡herida, por Dios, La Herida!
a transigir en silencio
por respeto a la ignorancia
–hermosa belleza ignorante–
y a lo que aún ha de estar muerto.
Después de nosotros, se conocieron nuestras manos.
Después de ellas, ni tú ni yo éramos los mismos.
Después que nosotros, ahora con manos, se conocieron
la lengua y la palabra, el sexo y el sudor.
Líquido por líquido, estación por estación,
ni tú ni yo volvimos.
Placer desconocido. Emoción que nos visita,
a la que cómplices atendemos porque sabemos
que acabará con nosotros, como sospecho
que acabas al morder contigo y acabo
de soñar contigo. Salimos esta tarde
a pasear con estas y otras cosas.
Después de ellas, ni tú ni yo éramos los mismos.
Después que nosotros, ahora con manos, se conocieron
la lengua y la palabra, el sexo y el sudor.
Líquido por líquido, estación por estación,
ni tú ni yo volvimos.
Placer desconocido. Emoción que nos visita,
a la que cómplices atendemos porque sabemos
que acabará con nosotros, como sospecho
que acabas al morder contigo y acabo
de soñar contigo. Salimos esta tarde
a pasear con estas y otras cosas.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Quise arroparme con este objeto del mundo.
–pon aquí, donde dice objeto, tu voluntad–
Y con este y con este objeto, objeto del mundo.
–pon aquí, donde dice aquí, ese allí mismo–
Quise quise, mundo de ropas tuyo, quieres quieres.
–no me digas otra vez que es más correcto–
Pero yo no podía saber. Vendrás desde
ese trocito de deseo que aún recuerdo.
En qué quedó –deseo, recuerdo, saber y ropa–
este despojo mío de cuerpo, país
vecino del tuyo. Arruga el papel, voltea
la pantalla, abrázame fuerte y cierra
la fantasía si es posible.
–pon aquí, donde dice objeto, tu voluntad–
Y con este y con este objeto, objeto del mundo.
–pon aquí, donde dice aquí, ese allí mismo–
Quise quise, mundo de ropas tuyo, quieres quieres.
–no me digas otra vez que es más correcto–
Pero yo no podía saber. Vendrás desde
ese trocito de deseo que aún recuerdo.
En qué quedó –deseo, recuerdo, saber y ropa–
este despojo mío de cuerpo, país
vecino del tuyo. Arruga el papel, voltea
la pantalla, abrázame fuerte y cierra
la fantasía si es posible.
martes, 7 de mayo de 2013
Hemos creado la paciencia, la hemos creado nosotros.
Cogimos un trocito de ciudad, de platos y de alcoba.
Tú con tus padres, yo con los míos, probábamos
tantas variantes que hoy ya quién sabe.
Cuando nos dimos cuenta estábamos tan enfrascados
–tú con mis labios, yo con los tuyos, probábamos–
en la creación, tantas variantes, quién sabe.
Creamos y perdimos.
Cada instante ahora se parece demasiado a una ausencia.
Ni tú ni yo podemos consentirlo.
Cogimos un trocito de ciudad, de platos y de alcoba.
Tú con tus padres, yo con los míos, probábamos
tantas variantes que hoy ya quién sabe.
Cuando nos dimos cuenta estábamos tan enfrascados
–tú con mis labios, yo con los tuyos, probábamos–
en la creación, tantas variantes, quién sabe.
Creamos y perdimos.
Cada instante ahora se parece demasiado a una ausencia.
Ni tú ni yo podemos consentirlo.
lunes, 6 de mayo de 2013
Besarse y saltar.
Besarse precipitados.
Labios y lengua, dientes y labios,
Distancia y humedad y ese calor
de ir a buscarte y que me busques
y que el encuentro se deshaga.
¿En qué más rincones de tu cuerpo
te me desapareces por más que te beso?
¿En qué solar de mi piel puedes besarme
que no me pierdas yéndote a buscarte?
Besarse precipitados.
Labios y lengua, dientes y labios,
Distancia y humedad y ese calor
de ir a buscarte y que me busques
y que el encuentro se deshaga.
¿En qué más rincones de tu cuerpo
te me desapareces por más que te beso?
¿En qué solar de mi piel puedes besarme
que no me pierdas yéndote a buscarte?
domingo, 5 de mayo de 2013
Deslizamiento tectónico
Piensa
qué aburrida la columna
tantas horas sombrías en la cochera.
Cómo censurarle su deseo de bailar
con lo que ellas creen que somos los hombres
grandes vehículos en movimiento.
Arañazos rojos de carmín y pasión:
ahora mi coche y mi columna son uno.
–¡pero qué sabrán de mi desliz, mi momento,
mi pasión entregada cuando hablaba contigo
porque éramos pura caída!–
qué aburrida la columna
tantas horas sombrías en la cochera.
Cómo censurarle su deseo de bailar
con lo que ellas creen que somos los hombres
grandes vehículos en movimiento.
Arañazos rojos de carmín y pasión:
ahora mi coche y mi columna son uno.
–¡pero qué sabrán de mi desliz, mi momento,
mi pasión entregada cuando hablaba contigo
porque éramos pura caída!–
sábado, 4 de mayo de 2013
No me hagas
reir –se oyen risas–
¡Ritmo poético, ritmo poético! ¡Habráse
visto! Nnnnnnno. Si alguna vez hubo
un efecto (a la música, lo suyo, a la
pintura lo suyo, a la arquitectura y así
sucesivamente) en la palabra más que la palabra
llamémosle
verdad a falta
de un término
mejor para
llamarlo.
¡Ritmo poético, ritmo poético! ¡Habráse
visto! Nnnnnnno. Si alguna vez hubo
un efecto (a la música, lo suyo, a la
pintura lo suyo, a la arquitectura y así
sucesivamente) en la palabra más que la palabra
llamémosle
verdad a falta
de un término
mejor para
llamarlo.
viernes, 3 de mayo de 2013
Pigmalión
Palabras que te escribo cómo quisiera abrazarlas.
Esta página que no es tu piel.
Esta tinta oscura que no es mi tristeza.
Porque el vacío es un fuego. El fuego es un vacío
y ni siquiera tú y yo estamos en él.
Esta página que no es tu piel.
Esta tinta oscura que no es mi tristeza.
Porque el vacío es un fuego. El fuego es un vacío
y ni siquiera tú y yo estamos en él.
Al desánimo generalizado le sigue una tropa curiosa.
Tengo un plan. Pero tantos atentos a otras
cosas. Tuve
un plan, he debido decir.
Me concentro en observar a dos con pinta
de despistados. Él la mira (anótese bien)
ella es una sonrisa digna de estudio
pero sólo entre ellos se estudian.
Trabajan profundamente sin descanso.
Ponen en juego toda su civilización.
–como una piedra hunde el agua–
Esto es apenas un instante.
Tengo un plan. Pero tantos atentos a otras
cosas. Tuve
un plan, he debido decir.
Me concentro en observar a dos con pinta
de despistados. Él la mira (anótese bien)
ella es una sonrisa digna de estudio
pero sólo entre ellos se estudian.
Trabajan profundamente sin descanso.
Ponen en juego toda su civilización.
–como una piedra hunde el agua–
Esto es apenas un instante.
jueves, 2 de mayo de 2013
La gente no piensa
sobre el transcurso de la vida y de la muerte.
Ni persona a persona, tampoco yo.
Yo soy el objeto derivable de esos algunos
pensamientos. Una persona, ese transcurso, con otros.
¿Qué es lo que piensa y recojo y tú revisas?
¿Qué lanzada cogemos al vuelo cuando
mi corazón y mis palabras puro trastorno,
te dejas llevar y lo noto, incluso yo?
¿Vas a explicarme con pensamientos?
Tú, lanzada mía, herida mía, cálido enigma
de la pasión a la que pertenezco.
sobre el transcurso de la vida y de la muerte.
Ni persona a persona, tampoco yo.
Yo soy el objeto derivable de esos algunos
pensamientos. Una persona, ese transcurso, con otros.
¿Qué es lo que piensa y recojo y tú revisas?
¿Qué lanzada cogemos al vuelo cuando
mi corazón y mis palabras puro trastorno,
te dejas llevar y lo noto, incluso yo?
¿Vas a explicarme con pensamientos?
Tú, lanzada mía, herida mía, cálido enigma
de la pasión a la que pertenezco.
Locus amoenus
El espacio de tu mano mientras escribe es un lugar
y otro, bien veo que diferente, aquel que
dejas posar o arañas mirada o raíz de remoto
brote y ese viaje de pensamiento (dentro del tren, fuera
del tren y el movimiento mismo son paisajes)...
Si atrapas los hilos de una pausa, porque respiras y dudas
dejas desplegado un lugar más que acompaña
a partir
de ahora. Y además está la habitación que te circunda
y el influjo sobre esos objetos y esos otros objetos
que bailan contigo, no te conocen contigo, y todo ese jazz.
Empezamos a hablar y este lenguaje
es el mundo mientras se desmorona.
Un fuego nuevo en el que ardemos juntos.
y otro, bien veo que diferente, aquel que
dejas posar o arañas mirada o raíz de remoto
brote y ese viaje de pensamiento (dentro del tren, fuera
del tren y el movimiento mismo son paisajes)...
Si atrapas los hilos de una pausa, porque respiras y dudas
dejas desplegado un lugar más que acompaña
a partir
de ahora. Y además está la habitación que te circunda
y el influjo sobre esos objetos y esos otros objetos
que bailan contigo, no te conocen contigo, y todo ese jazz.
Empezamos a hablar y este lenguaje
es el mundo mientras se desmorona.
Un fuego nuevo en el que ardemos juntos.
Es curioso: ahora que ha vuelto la primavera
y ha vuelto el olor de aquellos días y su sangre
–suena la misma música, tinta la misma luz–
es cuando ya no pienso en ti como he estado pensando.
Ahora que veo venir el (ilusorio) final de estas regatas
y esto que digo va perdiendo su sentido
al paso que una palabra se sigue a otra palabra.
No es un conjuro. No es un tratado de misterio.
Es un desconocido para mí, este momento escrito.
y ha vuelto el olor de aquellos días y su sangre
–suena la misma música, tinta la misma luz–
es cuando ya no pienso en ti como he estado pensando.
Ahora que veo venir el (ilusorio) final de estas regatas
y esto que digo va perdiendo su sentido
al paso que una palabra se sigue a otra palabra.
No es un conjuro. No es un tratado de misterio.
Es un desconocido para mí, este momento escrito.
miércoles, 1 de mayo de 2013
El corazón ajeno quién sabe
No sale información de los besos
olvidados; pero pueden rastrearse
por los amores que giran alrededor
(también de tus labios)
y el efecto de ese guiño -alegre o triste
es indiferente- en el corazón ajeno.
¿Quién sabe qué se hizo de él?
¿Qué me enseñó a leer
este poema?
olvidados; pero pueden rastrearse
por los amores que giran alrededor
(también de tus labios)
y el efecto de ese guiño -alegre o triste
es indiferente- en el corazón ajeno.
¿Quién sabe qué se hizo de él?
¿Qué me enseñó a leer
este poema?
martes, 30 de abril de 2013
Mírame ojos de agua. Si vas a la compra
podré seguir tus pasos en la lluvia.
Si vas a la escuela, parpadeo de fuego,
podré seguir el rastro de lo que has aprendido
y lo que enseñas si miras el viento.
Mírame ojos de contar historias. Si menudeas
no dudes o te perseguiré con mis propios muslos.
Está la ciudad tendida –con ella podemos jugar–
abierta para ti y tu mirada que se te escapa
como una cintura de tierra cuando te abrazo,
como un oficio perdido en estos tiempos modernos.
podré seguir tus pasos en la lluvia.
Si vas a la escuela, parpadeo de fuego,
podré seguir el rastro de lo que has aprendido
y lo que enseñas si miras el viento.
Mírame ojos de contar historias. Si menudeas
no dudes o te perseguiré con mis propios muslos.
Está la ciudad tendida –con ella podemos jugar–
abierta para ti y tu mirada que se te escapa
como una cintura de tierra cuando te abrazo,
como un oficio perdido en estos tiempos modernos.
lunes, 29 de abril de 2013
Establezco pautas y las contemplo en bloque.
Las lógicas son intercambiables a comodidad.
Por esa misma costumbre establezco mi querer.
Pueblo de quereres que son sombras.
El objeto y su palabra quedan mal
ajustados. Compruebo que tu piel
desea mi mirada y hay entre tus labios
pedazos de mi ausencia. Eso no necesita
explicación; pero hablamos
de ello larga la noche y luego
cuanto pasan los días. No nos damos
cuenta: sólo la convulsión cuando llegan
a mi casa tus palabras.
Las lógicas son intercambiables a comodidad.
Por esa misma costumbre establezco mi querer.
Pueblo de quereres que son so
El objeto y su palabra quedan mal
ajustados. Compruebo que tu piel
desea mi mirada y hay entre tus labios
pedazos de mi ausencia. Eso no necesita
explicación; pero hablamos
de ello larga la noche y luego
cuanto pasan los días. No nos damos
cuenta: sólo la convulsión cuando llegan
a mi casa tus palabras.
domingo, 28 de abril de 2013
-prendere
¿Qué hemos construido? ¿Fuimos nosotros?
¿Qué ser hemos creado? Si existen las causas
no somos los dueños de nuestra intención,
ni siquiera un vecino impertinente ni su suelo.
Lo que sea ha brotado junto a nosotros.
¿Sabes acaso dónde situarnos, para
poder decir cuánto de cerca?
Corrijo entonces: esta obra aún en camino
de un deterioro persistente e incompleto,
casi obra más bien, dado que no funciona
–observas como yo algunos elementos que se evaden–
como conjunto ni terminada de conocer está,
¿qué hace aquí? Acaso el qué, ni el hacer,
ni el aquí sean un objeto comprensible.
Corrijo una ilusión.
¿Qué ser hemos creado? Si existen las causas
no somos los dueños de nuestra intención,
ni siquiera un vecino impertinente ni su suelo.
Lo que sea ha brotado junto a nosotros.
¿Sabes acaso dónde situarnos, para
poder decir cuánto de cerca?
Corrijo entonces: esta obra aún en camino
de un deterioro persistente e incompleto,
casi obra más bien, dado que no funciona
–observas como yo algunos elementos que se evaden–
como conjunto ni terminada de conocer está,
¿qué hace aquí? Acaso el qué, ni el hacer,
ni el aquí sean un objeto comprensible.
Corrijo una ilusión.
A vueltas con la libertad
Si un hombre busca su libertad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es libre porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su libertad, es libre.
***
Si un hombre busca su amor
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es amado porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su amor, es amado.
***
Si un hombre busca su miedo
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es miedoso porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su miedo, es miedoso.
***
Si un hombre busca su felicidad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es feliz porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su felicidad, es feliz.
***
Si un hombre busca su frialdad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es frío porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su frialdad, es frío.
***
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es libre porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su libertad, es libre.
***
Si un hombre busca su amor
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es amado porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su amor, es amado.
***
Si un hombre busca su miedo
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es miedoso porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su miedo, es miedoso.
***
Si un hombre busca su felicidad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es feliz porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su felicidad, es feliz.
***
Si un hombre busca su frialdad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es frío porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su frialdad, es frío.
***
sábado, 27 de abril de 2013
Caligrafía física y existencial
Pasión
qué bien
se escribe
tu nombre a pesar
de la escasa terminología lingüística
al respecto.
qué bien
se escribe
tu nombre a pesar
de la escasa terminología lingüística
al respecto.
viernes, 26 de abril de 2013
jueves, 25 de abril de 2013
Hoy le he dado al día la rutina esperada.
El gesto se hizo arte y el arte risa.
Embrido palabras salvajes que en hordas
trenzadas hasta hacerme animal.
Fiera de mis labios y los suyos,
lanzados porque tú eres el libro que habla,
la página que han de pasar mis dedos
–hueles aún a abrazo después de la mesa–
porque no sé lo que intentas.
Hoy he sido un cobarde, como tantos
días, porque no lo dejé todo y te busqué.
(que no te conozca no es una excusa,
es un dedo acusador, página arrancada)
¿Sabes norte acaso qué debemos buscar?
Estómago trabajando. Piernas trabajando.
Dedos trabajando. Sexo trabajando.
Pulmones trabajando. Paciencia trabajando.
Palabras id vosotras en busca de las palabras
que no están a mi alcance. Id y volved.
Cada átomo de pensamiento admite su torpeza
y aún así se premia con horas de sueño
a su ser sí sí mismo
aún sin acabar.
El gesto se hizo arte y el arte risa.
Embrido palabras salvajes que en hordas
trenzadas hasta hacerme animal.
Fiera de mis labios y los suyos,
lanzados porque tú eres el libro que habla,
la página que han de pasar mis dedos
–hueles aún a abrazo después de la mesa–
porque no sé lo que intentas.
Hoy he sido un cobarde, como tantos
días, porque no lo dejé todo y te busqué.
(que no te conozca no es una excusa,
es un dedo acusador, página arrancada)
¿Sabes norte acaso qué debemos buscar?
Estómago trabajando. Piernas trabajando.
Dedos trabajando. Sexo trabajando.
Pulmones trabajando. Paciencia trabajando.
Palabras id vosotras en busca de las palabras
que no están a mi alcance. Id y volved.
Cada átomo de pensamiento admite su torpeza
y aún así se premia con horas de sueño
a su ser sí sí mismo
aún sin acabar.
miércoles, 24 de abril de 2013
Está la habitación manga por hombro –la habitación–
a pesar de que la primavera está tendida –la primavera–
Y aún queda lugar, admirable arquitectura –la admiración–
para lo que me besaste, lo que me dijiste –el beso, el beso–
entre libros, cuadernos, discos, y ropas –la ropa aunque
dudo–
aún sus antiguos dedos tentando las teclas –la antigüedad–
calientes de tanta pulsación, ¿son humanas? –el calor–
pero ese es otro –ilegible– tras otras puertas –el otro–
Él escribía, tú y tus labios, yo escucho
escribo, cedo ante el espacio que se desliza.
a pesar de que la primavera está tendida –la primavera–
Y aún queda lugar, admirable arquitectura –la admiración–
para lo que me besaste, lo que me dijiste –el beso, el beso–
entre libros, cuadernos, discos, y ropas –la ropa aunque
dudo–
aún sus antiguos dedos tentando las teclas –la antigüedad–
calientes de tanta pulsación, ¿son humanas? –el calor–
pero ese es otro –ilegible– tras otras puertas –el otro–
Él escribía, tú y tus labios, yo escucho
escribo, cedo ante el espacio que se desliza.
martes, 23 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
Lo que se diga de él es irrelevante.
Él no existe, tampoco es. Podría decirse:
"el tiempo es la embestida de un rinoceronte extinto",
sería irrelevante y la frase traería cola.
Marco Polo lo llamaría unicornio y querría
sacarnos de nuestro engaño medieval. El tiempo
no es elegante, ni ama a las vírgenes, porque
no es un rinoceronte. Según los científicos
"el tiempo es un sustantivo paleozoico y con sinusitis".
Podría darnos pena su irrelevancia, su carácter
enfermizo, melancólico, hipocondríaco,
rinoceróntico; pero como nosotros
nos relevamos, él –discontinuidad
en la línea monemática– irrelevante.
Él no existe, tampoco es. Podría decirse:
"el tiempo es la embestida de un rinoceronte extinto",
sería irrelevante y la frase traería cola.
Marco Polo lo llamaría unicornio y querría
sacarnos de nuestro engaño medieval. El tiempo
no es elegante, ni ama a las vírgenes, porque
no es un rinoceronte. Según los científicos
"el tiempo es un sustantivo paleozoico y con sinusitis".
Podría darnos pena su irrelevancia, su carácter
enfermizo, melancólico, hipocondríaco,
rinoceróntico; pero como nosotros
nos relevamos, él –discontinuidad
en la línea monemática– irrelevante.
domingo, 21 de abril de 2013
–Se cruzan los reflejos en una ventana sin cortinas–
Ha pasado el tiempo y yo sigo aquí.
Besos, despedidas, sexo, lágrimas y no son recuerdos.
El lugar no es el mismo, el cuerpo no es el mismo,
quién lo diría, jóvenes y labios éramos todo.
El tiempo ha pasado, recojo y remuevo
el aroma de tu piel, lo verdadero, el sentir
de la más cariñosa de tus palabras.
Ha pasado el tiempo y yo sigo aquí.
Besos, despedidas, sexo, lágrimas y no son recuerdos.
El lugar no es el mismo, el cuerpo no es el mismo,
quién lo diría, jóvenes y labios éramos todo.
El tiempo ha pasado, recojo y remuevo
el aroma de tu piel, lo verdadero, el sentir
de la más cariñosa de tus palabras.
sábado, 20 de abril de 2013
¿Cuál es tu opinión?, hombre de oídos valientes,
mujer de caricias inverosímiles. Creo
haber perdido algo en tus labios. Un día
una pareja hablaba de viejos rencores ya olvidados.
Terminaste. Tú juventud era ingobernable.
Y ya no volvió a entrar la luz del sol
como el amante celoso o ajetreado propietario.
mujer de caricias inverosímiles. Creo
haber perdido algo en tus labios. Un día
una pareja hablaba de viejos rencores ya olvidados.
Terminaste. Tú juventud era ingobernable.
Y ya no volvió a entrar la luz del sol
como el amante celoso o ajetreado propietario.
viernes, 19 de abril de 2013
La única distancia es el miedo
Qué otra cosa, razón, pasión o traba,
impide que recorra cualquier lejanía
para decirte: eres tú mi amor.
Esa es la prueba de que lo contrario
al amor es el miedo. El que no ama
no ha recorrido el mundo; y el que ama
aún no ha terminado su viaje.
El resto son colores y sombras.
impide que recorra cualquier lejanía
para decirte: eres tú mi amor.
Esa es la prueba de que lo contrario
al amor es el miedo. El que no ama
no ha recorrido el mundo; y el que ama
aún no ha terminado su viaje.
El resto son colores y sombras.
jueves, 18 de abril de 2013
Mitos deconstruidos
He estado atrapado en tu esperanza.
–Completada por los dones de los dioses–
Cómo atravesó mi curiosidad no sé.
–Completada por los dones de los dioses–
Cómo atravesó mi curiosidad no sé.
-
No siempre hablo a veces trazo
itinerarios no siempre escucho
sino rara vez hilvano generalmente
quien me conoce sabe que no existo
quien me ama no tolera mi olvido.
-
La disciplina de los soldados hace estallar las tormentas.
La educación es inútil en el bando de los gigantes.
-
La belleza inmaculada es una vaca mirada por cien ojos;
pero cien ojos no son toda la humanidad.
-
Variables idiomas compiten por una torre más grande.
-
El muestrario de razones en la frente
asesina a la mujer con su quijada de burro.
-
Cuando la luz mira ve a trozos de madera.
Tú miras y ves la gloria de los héroes.
Me miras y hablas del vacío y de la luz.
-
Tres mujeres, por divertimiento, no tienen frío.
Sólo una es atenta y me ama, lejos del infinito.
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Me distraje sólo una vez y ya fui piedra.
Tu amor quería poblado de espejos.
Tu voz. De la que nadie habla. Ellos
erigen en mí la verdad. Yo fui
lejos de tu voz, un instante, piedra.
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Destilo los dardos de razón y venganza
–yo soy la serpiente que ha de matar a tu madre–
y te ofrezco veneno tuyo y mío en palabras
de mujer y civilización.
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Padre tonante de brazos imparables.
Tus atenciones me fulminan instante por instante.
–Dime caos, dime humedad, dime fuego, con voz de trueno–
Mis hijos, serán héroes, lejos de mí.
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Te he oído amándome
y ahora repito la última imagen del espejo.
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miércoles, 17 de abril de 2013
He leído, pero esas mismas palabras han cambiado.
–no es obediencia la noche ni tu piel–
Escribo al filo de otro día y al filo del otro.
Tu lengua como un cuchillo por mi cuello, mi lengua
se aventura en tus humedales. Las persianas golpean
porque, desde lejos, ha venido a visitarnos el viento.
Como me gustaría
haber vivido contigo.
–no es obediencia la noche ni tu piel–
Escribo al filo de otro día y al filo del otro.
Tu lengua como un cuchillo por mi cuello, mi lengua
se aventura en tus humedales. Las persianas golpean
porque, desde lejos, ha venido a visitarnos el viento.
Como me gustaría
haber vivido contigo.
Morfema por morfema y palabra por palabra
Jamás desaparezco y lo sabes
en este mundo lleno de intermitencias.
en este mundo lleno de intermitencias.
martes, 16 de abril de 2013
Encabalgamientos
¿Pretendes ser político y quedar impune?
¿Encerrarte en tu torre y quedar impune?
Habitas (o merodeas) una fuente de tensión.
¿Encerrarte en tu torre y quedar impune?
Habitas (o merodeas) una fuente de tensión.
lunes, 15 de abril de 2013
La noche aprieta con sus dos manos el cuello de la lluvia.
Hay un dios en el suelo chapoteando infantil y violento.
Otro dios arriba cuenta historias de viajes.
Si hombre o mujer es difícil saberlo, es de noche
y el agua se desliza gota a gota, si paráramos
el tiempo ahora aportaría a cada matiz un matiz distinto.
Hay un dios en el suelo chapoteando infantil y violento.
Otro dios arriba cuenta historias de viajes.
Si hombre o mujer es difícil saberlo, es de noche
y el agua se desliza gota a gota, si paráramos
el tiempo ahora aportaría a cada matiz un matiz distinto.
No sueñan
No suspira el viento por el cielo sino por la tierra.
No sueña el río con la lluvia sino con el mar.
Los besos no sueñan. Los labios no suspiran. El viento
y la tierra dormitan en nuestro abrazo de amor.
No sueña el río con la lluvia sino con el mar.
Los besos no sueñan. Los labios no suspiran. El viento
y la tierra dormitan en nuestro abrazo de amor.
domingo, 14 de abril de 2013
Me levanto –quiero pensar que es una decisión libre–
y abandono esta postura cómoda –la reflexión–
y me dirijo –si es una ilusión no lo considero–
[obsérvese cómo aquí falta la descripción del trayecto]
Sé que me oyes llegar –son imaginaciones mías– .
Este abrazo no te pilla de sorpresa;
pero yo te beso sorprendido, de mí
*sospechas sobre el ser varias y no uno*,
de tu saber, tu reconocimiento, tu amor
–desengañémonos: es el calor del movimiento entre tus brazos–.
y abandono esta postura cómoda –la reflexión–
y me dirijo –si es una ilusión no lo considero–
[obsérvese cómo aquí falta la descripción del trayecto]
Sé que me oyes llegar –son imaginaciones mías– .
Este abrazo no te pilla de sorpresa;
pero yo te beso sorprendido, de mí
*sospechas sobre el ser varias y no uno*,
de tu saber, tu reconocimiento, tu amor
–desengañémonos: es el calor del movimiento entre tus brazos–.
Exijo pruebas: no me conformo con la silueta visual.
No soy un fantasma de retina y memoria.
Cuanto fui deseo antes que este cuerpo o el cuerpo
anterior que pensé mío antes de juventud o vejez.
O error o consecuencia de ingenuidad o pasión.
Pero si soy, padre, madre, perdón, algo más
que caótica inercia, exijo pruebas.
No soy un poema escrito. Tienta mi impaciencia.
No soy un fantasma de retina y memoria.
Cuanto fui deseo antes que este cuerpo o el cuerpo
anterior que pensé mío antes de juventud o vejez.
O error o consecuencia de ingenuidad o pasión.
Pero si soy, padre, madre, perdón, algo más
que caótica inercia, exijo pruebas.
No soy un poema escrito. Tienta mi impaciencia.
sábado, 13 de abril de 2013
Me quejo del espacio.
El espacio es una queja de extraño.
(Sobre la lógica no hay distancia de mí
ni de la posición un instante tomada y
arrebatada por el viaje de los cuerpos –sobra la lógica–)
el momento donde te conocí estaba ahí y no en
este mí mismo, donde estoy no está el momento
donde te conocí ¡conocerte, conocerte, conocerte!)
El espacio es casi un espejo y su reflejo
casi respeto, espeto de esperanza y res.
¿He de hacer caso a esa queja, mujer
maravillosa que dejaste tu maravilla como quien
deja un pañuelo o su blusa deslizados por amor.
Ven, no hagamos caso:
Aquí sentados donde la entonces lluvia
se silba sin atender que nos amamos,
porque alguno que sepa un labio donde otra vez
no pares es una intuición nos hablará de la pausa.
El espacio es una queja de extraño.
(Sobre la lógica no hay distancia de mí
ni de la posición un instante tomada y
arrebatada por el viaje de los cuerpos –sobra la lógica–)
el momento donde te conocí estaba ahí y no en
este mí mismo, donde estoy no está el momento
donde te conocí ¡conocerte, conocerte, conocerte!)
El espacio es casi un espejo y su reflejo
casi respeto, espeto de esperanza y res.
¿He de hacer caso a esa queja, mujer
maravillosa que dejaste tu maravilla como quien
deja un pañuelo o su blusa deslizados por amor.
Ven, no hagamos caso:
Aquí sentados donde la entonces lluvia
se silba sin atender que nos amamos,
porque alguno que sepa un labio donde otra vez
no pares es una intuición nos hablará de la pausa.
viernes, 12 de abril de 2013
Encabalgamientos
¿Qué puede escribir el hombre?
Sus sueños no gozan de prestigio.
Sólo la pasión que deja correr la sangre.
Sus sueños no gozan de prestigio.
Sólo la pasión que deja correr la sangre.
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