lunes, 13 de mayo de 2013

Nueva racionalidad del bien

Si existe el bien
no va más allá de una sola frase.
El bien está en el detalle.
Si no lo estuviera no lo habría en absoluto
y si el bien está en el detalle,
aunque luego devenga
en pérdida hacia lo general o lo absoluto,
siempre se puede volver al detalle.
En el gesto está la creación.
Justo ahí comienza el vacío.
Y nadie volverá a saber
de ese que vivió sin conocerte.
El mundo se sostiene por un hilo.
Olvido, impertérrita fuerza física.
Concienca de olvido, asombroso saber
humano.
Lo que falta
después del abrazo, ¿no es un olvido? Anhelo
de brazos impertérrito, que crea
la ilusión de abrazo también persistente.
Tú eres esos brazos o este mismo anhelo.
Yo soy este anhelo o esos mismos brazos.
O ambos el mismo olvido que nos está creando.

domingo, 12 de mayo de 2013

Ya no estoy hecho
de ti, sino de tú vacío; si eres quien
yo creo, quiero. Donde la condicionalidad
es una ilusión. Qué te llevas conmigo.
Un muro de aire o un muro de tiempo
aún no es lejos ni vacío. Escribo
con ladrillos frescos de río.
Ni con tierra ni con sangre fantaseo.
El dolor se ríe, no se pone profundo.
Hablo con mis actos. Los actos no existen.
Dime qué son (si sabes cazarlos al vuelo).
Digo lo que hago. En lo que son los dichos
lo que digo existe qué. Y en esto consiste
la retórica entera del ser humano.
El hombre no quiere abrazarte y cuando te abraza
no quiere soltarte y cuando te suelta
no quiere alejarse y cuando se aleja
no quiere olvidarte y cuando te olvida
conoce lo imposible.
Te vi ala a ala entre los brazos de un hombre.
–¡Qué celos de ese hombre!–
Te sentí vena a vena tejiendo a labios en labios
de un hombre. –¡Sí, qué celos terribles, celos!–
Arrastrado por el ímpetu de un hombre que te amó
toda la noche. –¡Sin piedad del fuego que me arrastra!–
Y ese hombre era yo, al que le envidio su momento.
Si el hombre fuera un alfiler
para la mujer, que es prueba de lo perdido.

sábado, 11 de mayo de 2013

Vacío. Agujero. Beso. Amor. Conocimiento.
No tenemos nada.
La nada nos tiene.
Y sólo por un momento.
Hombre atareado. Levanto la cabeza y estás ahí.
Ellos lo llaman recuerdo o fantasía, no es eso
–demonio de tu ausencia que a pesar de sus mil nombres
no termina de existir– eres tú realmente.
Te imagino en tus tareas: levantas la cabeza. Ese soy.
Esa inquietud tuya donde otros ven mi nombre
y no este hombre atareado que en un respiro escribe.
Te beso y olvido
tus besos. Te abrazo y olvido los brazos.
¿Era tu piel de nata, eran almíbar tus pechos?
He de encontrarte, eso lo reconozco.
Lo cuchichean mis manos, lo musitan
mis labios. Ellos se han llevado
su trozo personal –labios y manos– de olvido.
Un enjambre de narraciones absurdas.
Vivo a saltos contigo. Lo sé.
Sé que tú convives con las habladurías. Pero saltaste
y la distancia del salto los dos la olvidamos.

jueves, 9 de mayo de 2013

Te atreverás a no pintar de noche en los muros
de las esbeltas viviendas respetables.
Te atreverás a no tallar con finura oriental
el asa de los muebles tan novedosamente útiles.
Te atreverás a dejar mi cuerpo de lado
como esas palabras por miedo que estrangulen
–según los manuales de primeros auxilios
que toda persona nece nece necesita–
con renovada valentía ahora que conoces
qué es arte y qué es espacio de amor
el corazón la filigrana el ojo y la
¡herida, por Dios, La Herida!
a transigir en silencio
por respeto a la ignorancia
–hermosa belleza ignorante–
y a lo que aún ha de estar muerto.
Después de nosotros, se conocieron nuestras manos.
Después de ellas, ni tú ni yo éramos los mismos.
Después que nosotros, ahora con manos, se conocieron
la lengua y la palabra, el sexo y el sudor.
Líquido por líquido, estación por estación,
ni tú ni yo volvimos.
Placer desconocido. Emoción que nos visita,
a la que cómplices atendemos porque sabemos
que acabará con nosotros, como sospecho
que acabas al morder contigo y acabo
de soñar contigo. Salimos esta tarde
a pasear con estas y otras cosas.
He visto en tus ojos un vacío, que es
el reflejo del vacío en mi mirada.
Fui a llenarlo de besos pero me encontré
globos cerrados, labios sellados.
Vacío de una boca que ni oye ni escucha.
Por eso uso las palabras, que en realidad no son nada.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Quise arroparme con este objeto del mundo.
–pon aquí, donde dice objeto, tu voluntad–
Y con este y con este objeto, objeto del mundo.
–pon aquí, donde dice aquí, ese allí mismo–
Quise quise, mundo de ropas tuyo, quieres quieres.
–no me digas otra vez que es más correcto–
Pero yo no podía saber. Vendrás desde
ese trocito de deseo que aún recuerdo.
En qué quedó –deseo, recuerdo, saber y ropa–
este despojo mío de cuerpo, país
vecino del tuyo. Arruga el papel, voltea
la pantalla, abrázame fuerte y cierra
la fantasía si es posible.

martes, 7 de mayo de 2013

Hemos creado la paciencia, la hemos creado nosotros.
Cogimos un trocito de ciudad, de platos y de alcoba.
Tú con tus padres, yo con los míos, probábamos
tantas variantes que hoy ya quién sabe.
Cuando nos dimos cuenta estábamos tan enfrascados
–tú con mis labios, yo con los tuyos, probábamos–
en la creación, tantas variantes, quién sabe.
Creamos y perdimos.
Cada instante ahora se parece demasiado a una ausencia.
Ni tú ni yo podemos consentirlo.

lunes, 6 de mayo de 2013

Besarse y saltar.
Besarse precipitados.
Labios y lengua, dientes y labios,
Distancia y humedad y ese calor
de ir a buscarte y que me busques
y que el encuentro se deshaga.
¿En qué más rincones de tu cuerpo
te me desapareces por más que te beso?
¿En qué solar de mi piel puedes besarme
que no me pierdas yéndote a buscarte?

domingo, 5 de mayo de 2013

Deslizamiento tectónico

Piensa
qué aburrida la columna
tantas horas sombrías en la cochera.
Cómo censurarle su deseo de bailar
con lo que ellas creen que somos los hombres
grandes vehículos en movimiento.
Arañazos rojos de carmín y pasión:
ahora mi coche y mi columna son uno.
–¡pero qué sabrán de mi desliz, mi momento,
mi pasión entregada cuando hablaba contigo
porque éramos pura caída!–

sábado, 4 de mayo de 2013

Los mineros no intentan cambiar el mundo, pero vacían montañas.
Pensar que hablamos
el mismo idioma es un
acto de soberbia suprema.
Erige un muro de espiral equivalente
contrario a mi realidad tuya contigo
que es un vacío que llega hasta el cielo.

No me hagas

reir –se oyen risas–
¡Ritmo poético, ritmo poético! ¡Habráse
visto! Nnnnnnno. Si alguna vez hubo
un efecto (a la música, lo suyo, a la
pintura lo suyo, a la arquitectura y así
sucesivamente) en la palabra más que la palabra
llamémosle
verdad a falta
de un término
mejor para
llamarlo.
Se ha borrado la historia. No podemos decir que nunca estuvo. Y sí que ya no puedo reemplazarla. He de hablarte de nuevo. Por más que sepa que has de faltarme como historia.

viernes, 3 de mayo de 2013

Pigmalión

Palabras que te escribo cómo quisiera abrazarlas.
Esta página que no es tu piel.
Esta tinta oscura que no es mi tristeza.
Porque el vacío es un fuego. El fuego es un vacío
y ni siquiera tú y yo estamos en él.
Toma este pequeño regalo para que me recuerdes.
Pero cuando tú faltes, quién me va a decir
qué hacer con el momento.
Al desánimo generalizado le sigue una tropa curiosa.
Tengo un plan. Pero tantos atentos a otras
cosas. Tuve
un plan, he debido decir.
Me concentro en observar a dos con pinta
de despistados. Él la mira (anótese bien)
ella es una sonrisa digna de estudio
pero sólo entre ellos se estudian.
Trabajan profundamente sin descanso.
Ponen en juego toda su civilización.
–como una piedra hunde el agua–
Esto es apenas un instante.
(Tu habilidad al arbitrio
de tanto. Vas a vivir
al dictado)

jueves, 2 de mayo de 2013

La gente no piensa
sobre el transcurso de la vida y de la muerte.
Ni persona a persona, tampoco yo.
Yo soy el objeto derivable de esos algunos
pensamientos. Una persona, ese transcurso, con otros.
¿Qué es lo que piensa y recojo y tú revisas?
¿Qué lanzada cogemos al vuelo cuando
mi corazón y mis palabras puro trastorno,
te dejas llevar y lo noto, incluso yo?
¿Vas a explicarme con pensamientos?
Tú, lanzada mía, herida mía, cálido enigma
de la pasión a la que pertenezco.

Locus amoenus

El espacio de tu mano mientras escribe es un lugar
y otro, bien veo que diferente, aquel que
dejas posar o arañas mirada o raíz de remoto
brote y ese viaje de pensamiento (dentro del tren, fuera
del tren y el movimiento mismo son paisajes)...
Si atrapas los hilos de una pausa, porque respiras y dudas
dejas desplegado un lugar más que acompaña
a partir
de ahora. Y además está la habitación que te circunda
y el influjo sobre esos objetos y esos otros objetos
que bailan contigo, no te conocen contigo, y todo ese jazz.
Empezamos a hablar y este lenguaje
es el mundo mientras se desmorona.
Un fuego nuevo en el que ardemos juntos.
Es curioso: ahora que ha vuelto la primavera
y ha vuelto el olor de aquellos días y su sangre
–suena la misma música, tinta la misma luz–
es cuando ya no pienso en ti como he estado pensando.
Ahora que veo venir el (ilusorio) final de estas regatas
y esto que digo va perdiendo su sentido
al paso que una palabra se sigue a otra palabra.
No es un conjuro. No es un tratado de misterio.
Es un desconocido para mí, este momento escrito.

miércoles, 1 de mayo de 2013

El corazón ajeno quién sabe

No sale información de los besos
olvidados; pero pueden rastrearse
por los amores que giran alrededor
(también de tus labios)
y el efecto de ese guiño -alegre o triste
es indiferente- en el corazón ajeno.
¿Quién sabe qué se hizo de él?
¿Qué me enseñó a leer
este poema?
Escribo: Terapia de soledad intensiva a ratos intermitentes para curar qué.
Sobre tu hombro vuelves a colocarte la camiseta.
Ese gesto me dice que estás nerviosa,
que hemos entrado en el calor de la primavera
y que aún no he aprendido lo suficiente sobre el amor.

martes, 30 de abril de 2013

Desaparezco no sólo en tu nombre.
El reto de tu nombre. Ese lugar
sin voz índice o memoria.
Aire ni boca. Hilo de oro tu nombre
sobre fondo de incesto.
Soy un quien de acción irrlvrnte
Mírame ojos de agua. Si vas a la compra
podré seguir tus pasos en la lluvia.
Si vas a la escuela, parpadeo de fuego,
podré seguir el rastro de lo que has aprendido
y lo que enseñas si miras el viento.
Mírame ojos de contar historias. Si menudeas
no dudes o te perseguiré con mis propios muslos.
Está la ciudad tendida –con ella podemos jugar–
abierta para ti y tu mirada que se te escapa
como una cintura de tierra cuando te abrazo,
como un oficio perdido en estos tiempos modernos.

Haz música

De Sócrates no ha quedado nada
excepto el pensamiento occidental.

lunes, 29 de abril de 2013

Enfadado con la grasa y el calor.
Establezco pautas y las contemplo en bloque.
Las lógicas son intercambiables a comodidad.
Por esa misma costumbre establezco mi querer.
Pueblo de quereres que son sombras.
El objeto y su palabra quedan mal
ajustados. Compruebo que tu piel
desea mi mirada y hay entre tus labios
pedazos de mi ausencia. Eso no necesita
explicación; pero hablamos
de ello larga la noche y luego
cuanto pasan los días. No nos damos
cuenta: sólo la convulsión cuando llegan
a mi casa tus palabras.
Yerra una torpe irritabilidad de hierro.
Así de simple se habilita la idea posible.
Una sola palabra
brillará más que el día y su cariño
durará más que yo.

domingo, 28 de abril de 2013

-prendere

¿Qué hemos construido? ¿Fuimos nosotros?
¿Qué ser hemos creado? Si existen las causas
no somos los dueños de nuestra intención,
ni siquiera un vecino impertinente ni su suelo.
Lo que sea ha brotado junto a nosotros.
¿Sabes acaso dónde situarnos, para
poder decir cuánto de cerca?
Corrijo entonces: esta obra aún en camino
de un deterioro persistente e incompleto,
casi obra más bien, dado que no funciona
–observas como yo algunos elementos que se evaden–
como conjunto ni terminada de conocer está,
¿qué hace aquí? Acaso el qué, ni el hacer,
ni el aquí sean un objeto comprensible.
Corrijo una ilusión.

A vueltas con la libertad

Si un hombre busca su libertad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es libre porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su libertad, es libre.
***
Si un hombre busca su amor
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es amado porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su amor, es amado.
***
Si un hombre busca su miedo
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es miedoso porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su miedo, es miedoso.
***
Si un hombre busca su felicidad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es feliz porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su felicidad, es feliz.
***
Si un hombre busca su frialdad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es frío porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su frialdad, es frío.
***

sábado, 27 de abril de 2013

viernes, 26 de abril de 2013

No ha de quedar. Sólo una visita.
Como tú visitaste las grandes obras.
No se quedaron. Te tocaron. Te transformaron.
Mundo y memoria se transformó contigo.
No se quedaron. Sólo una visita.
Así llegas aquí, te marchas.
Y algo ha cambiado.
El fuego no tiene
destino.
No sueño nada desde que no sueño contigo.
O bien las horas de la noche me han censurado.
Hay cierta fidelidad en este enigma, donde actúo.
Pero un desastre inconformista.

jueves, 25 de abril de 2013

Amaneció el bullicio de un día laborable
que no sabrá del auspiciamiento rojo
si tu cuerpo deja una sola gota
donde anoche hubo ásperos algunos sueños.
Esfuerzo y renuncia, qué
haces de mí. Me hago esfuerzo.
Y como el esfuerzo es efímero,
poco sostenible.
Hoy le he dado al día la rutina esperada.
El gesto se hizo arte y el arte risa.
Embrido palabras salvajes que en hordas
trenzadas hasta hacerme animal.
Fiera de mis labios y los suyos,
lanzados porque tú eres el libro que habla,
la página que han de pasar mis dedos
–hueles aún a abrazo después de la mesa–
porque no sé lo que intentas.
Hoy he sido un cobarde, como tantos
días, porque no lo dejé todo y te busqué.
(que no te conozca no es una excusa,
es un dedo acusador, página arrancada)
¿Sabes norte acaso qué debemos buscar?
Estómago trabajando. Piernas trabajando.
Dedos trabajando. Sexo trabajando.
Pulmones trabajando. Paciencia trabajando.
Palabras id vosotras en busca de las palabras
que no están a mi alcance. Id y volved.
Cada átomo de pensamiento admite su torpeza
y aún así se premia con horas de sueño
a su ser sí sí mismo
aún sin acabar.

miércoles, 24 de abril de 2013

No
soy
el autor
de mis días,
calígrafo de mis horas,
ejercicio
pautado, interferido de amor.
Está la habitación manga por hombro –la habitación–
a pesar de que la primavera está tendida –la primavera–
Y aún queda lugar, admirable arquitectura –la admiración–
para lo que me besaste, lo que me dijiste –el beso, el beso–
entre libros, cuadernos, discos, y ropas –la ropa aunque
dudo–
aún sus antiguos dedos tentando las teclas –la antigüedad–
calientes de tanta pulsación, ¿son humanas? –el calor–
pero ese es otro –ilegible– tras otras puertas –el otro–
Él escribía, tú y tus labios, yo escucho
escribo, cedo ante el espacio que se desliza.
Si me sigues
leyendo con tus recuerdos me vas a romper.
Me hicieron frágil. La nieve en los Alpes
sospechaba que vendrás como hoy a morder.

lunes, 22 de abril de 2013

Lo que se diga de él es irrelevante.
Él no existe, tampoco es. Podría decirse:
"el tiempo es la embestida de un rinoceronte extinto",
sería irrelevante y la frase traería cola.
Marco Polo lo llamaría unicornio y querría
sacarnos de nuestro engaño medieval. El tiempo
no es elegante, ni ama a las vírgenes, porque
no es un rinoceronte. Según los científicos
"el tiempo es un sustantivo paleozoico y con sinusitis".
Podría darnos pena su irrelevancia, su carácter
enfermizo, melancólico, hipocondríaco,
rinoceróntico; pero como nosotros
nos relevamos, él –discontinuidad
en la línea monemática– irrelevante.

domingo, 21 de abril de 2013

–Se cruzan los reflejos en una ventana sin cortinas–
Ha pasado el tiempo y yo sigo aquí.
Besos, despedidas, sexo, lágrimas y no son recuerdos.
El lugar no es el mismo, el cuerpo no es el mismo,
quién lo diría, jóvenes y labios éramos todo.
El tiempo ha pasado, recojo y remuevo
el aroma de tu piel, lo verdadero, el sentir
de la más cariñosa de tus palabras.

sábado, 20 de abril de 2013

¿Cuál es tu opinión?, hombre de oídos valientes,
mujer de caricias inverosímiles. Creo
haber perdido algo en tus labios. Un día
una pareja hablaba de viejos rencores ya olvidados.
Terminaste. Tú juventud era ingobernable.
Y ya no volvió a entrar la luz del sol
como el amante celoso o ajetreado propietario.

viernes, 19 de abril de 2013

jueves, 18 de abril de 2013

Mitos deconstruidos

He estado atrapado en tu esperanza.
–Completada por los dones de los dioses–
Cómo atravesó mi curiosidad no sé.
-
No siempre hablo a veces trazo
itinerarios no siempre escucho
sino rara vez hilvano generalmente
quien me conoce sabe que no existo
quien me ama no tolera mi olvido.
-
La disciplina de los soldados hace estallar las tormentas.
La educación es inútil en el bando de los gigantes.
-
La belleza inmaculada es una vaca mirada por cien ojos;
pero cien ojos no son toda la humanidad.
-
Variables idiomas compiten por una torre más grande.
-
El muestrario de razones en la frente
asesina a la mujer con su quijada de burro.
-
Cuando la luz mira ve a trozos de madera.
Tú miras y ves la gloria de los héroes.
Me miras y hablas del vacío y de la luz.
-
Tres mujeres, por divertimiento, no tienen frío.
Sólo una es atenta y me ama, lejos del infinito.
-
Me distraje sólo una vez y ya fui piedra.
Tu amor quería poblado de espejos.
Tu voz. De la que nadie habla. Ellos
erigen en mí la verdad. Yo fui
lejos de tu voz, un instante, piedra.
-
Destilo los dardos de razón y venganza
–yo soy la serpiente que ha de matar a tu madre–
y te ofrezco veneno tuyo y mío en palabras
de mujer y civilización.
-
Padre tonante de brazos imparables.
Tus atenciones me fulminan instante por instante.
–Dime caos, dime humedad, dime fuego, con voz de trueno–
Mis hijos, serán héroes, lejos de mí.
-
Te he oído amándome
y ahora repito la última imagen del espejo.
_


miércoles, 17 de abril de 2013

Ahora me pillarás llegando tarde a este momento porque me detuve con el tuyo.
Tejo con mis caricias el muro de mis manos.
Tejo buscando
un ojal por el que escapar a un interior
no primigenio.
Tus manos me disuelven. Tus labios me disuelven.
Incógnita te abres.
Nada o vacío han nacido ni están por nacer.
He leído, pero esas mismas palabras han cambiado.
–no es obediencia la noche ni tu piel–
Escribo al filo de otro día y al filo del otro.
Tu lengua como un cuchillo por mi cuello, mi lengua
se aventura en tus humedales. Las persianas golpean
porque, desde lejos, ha venido a visitarnos el viento.
Como me gustaría
haber vivido contigo.
Has sido puntual

Morfema por morfema y palabra por palabra

Jamás desaparezco y lo sabes
en este mundo lleno de intermitencias.

martes, 16 de abril de 2013

Encabalgamientos

¿Pretendes ser político y quedar impune?
¿Encerrarte en tu torre y quedar impune?
Habitas (o merodeas) una fuente de tensión.
Una mujer mira al corazón,
mientras el hombre analiza las tramas
del tejido que cree que lo envuelve.
Sopla el viento. Diga lo que quiera.
El hombre ha colocado un velo
ante sus propios ojos para no tener
que mirar el amor. Por eso,
mujer, tus ojos, son, tan hermosos.
Suspensivos y punto.
Piensan realidad y baldosas.
Un miedo escrito a la sombra del mediodía con lapsus y arena.

lunes, 15 de abril de 2013

La noche aprieta con sus dos manos el cuello de la lluvia.
Hay un dios en el suelo chapoteando infantil y violento.
Otro dios arriba cuenta historias de viajes.
Si hombre o mujer es difícil saberlo, es de noche
y el agua se desliza gota a gota, si paráramos
el tiempo ahora aportaría a cada matiz un matiz distinto.
La aurora quiso tus ropas,
la aurora no quiso nada,
yo quise verte desnuda
cada sol, cada mañana.
Un hombre escribe en medio de occidente.
Piedras y espejos diminutos forman un bosque gigante.
Sólo unos versos escritos. ¿Cuál será su suerte?

No sueñan

No suspira el viento por el cielo sino por la tierra.
No sueña el río con la lluvia sino con el mar.
Los besos no sueñan. Los labios no suspiran. El viento
y la tierra dormitan en nuestro abrazo de amor.

domingo, 14 de abril de 2013

qué a gusto me encuentro cuando todo tiene explicación [aunque ¡aunque de los aunques! allí –el cuando un allí– nadie –también es– me busca]
Me levanto –quiero pensar que es una decisión libre–
y abandono esta postura cómoda –la reflexión–
y me dirijo –si es una ilusión no lo considero–
[obsérvese cómo aquí falta la descripción del trayecto]
Sé que me oyes llegar –son imaginaciones mías– .
Este abrazo no te pilla de sorpresa;
pero yo te beso sorprendido, de mí
*sospechas sobre el ser varias y no uno*,
de tu saber, tu reconocimiento, tu amor
–desengañémonos: es el calor del movimiento entre tus brazos–.
Exijo pruebas: no me conformo con la silueta visual.
No soy un fantasma de retina y memoria.
Cuanto fui deseo antes que este cuerpo o el cuerpo
anterior que pensé mío antes de juventud o vejez.
O error o consecuencia de ingenuidad o pasión.
Pero si soy, padre, madre, perdón, algo más
que caótica inercia, exijo pruebas.
No soy un poema escrito. Tienta mi impaciencia.

sábado, 13 de abril de 2013

Me quejo del espacio.
El espacio es una queja de extraño.
(Sobre la lógica no hay distancia de mí
ni de la posición un instante tomada y
arrebatada por el viaje de los cuerpos –sobra la lógica–)
el momento donde te conocí estaba ahí y no en
este mí mismo, donde estoy no está el momento
donde te conocí ¡conocerte, conocerte, conocerte!)
El espacio es casi un espejo y su reflejo
casi respeto, espeto de esperanza y res.
¿He de hacer caso a esa queja, mujer
maravillosa que dejaste tu maravilla como quien
deja un pañuelo o su blusa deslizados por amor.
Ven, no hagamos caso:
Aquí sentados donde la entonces lluvia
se silba sin atender que nos amamos,
porque alguno que sepa un labio donde otra vez
no pares es una intuición nos hablará de la pausa.