lunes, 15 de junio de 2015

Quedar

Ya hay que buscar quien apruebe las sombras.
Cuando basta el frescor de su inocencia decimos:
“son cosas del pasado de otras edades
más crueles, más oscuras, más dispuestas
a dejarnos embobados con sus colores brillantes
en los muros”. Y salimos a que un nuevo invento
deje constancia de la última energía.

domingo, 14 de junio de 2015

Lámpara

Elegí      un pincel y era una aguda trompetería
la que pintaba.      Elegí un canto y era de sedas 

suaves.      Fui a por ropa y había guerra en todas
partes.      Fui a construir y tropezaba
con la soledad
continuamente.
Quise taparlo todo con barro y me salí del mundo. 

¿Sólo tu pie
bailaba en el recuerdo?

Aúpa

Tanto apretabas que dejaste hendidos
avisos lúgubres para las sombras.

Aire

Entrégame el martirio de tu paciencia. Pronto
mis ideas por entero te pertenecen. Yo solo
me retengo en el instante fugaz. Es mi prisión
y sus límites todo
cuanto enamorado de ti se mueve en el tiempo.

Alzarse

No hay onda alguna persiguiendo orbitales.
No persigue el hidrógeno escapar con la luz.
No se divierte el agua brillando más que la piedra.
No canta canciones el árbol con el viento y la lluvia.
No sabe el pájaro que anida cómo es la madera.
No piensa en el verso el niño que sueña con volar.

sábado, 13 de junio de 2015

Tobillos

Tantas veces se tuerce mi tobillo como suena
alegremente el cascabel de Dios. Porque el talón
tiene el relieve de un ojo, la palabra –silencio–
puso ahí una flecha. En mi ciudad, las calles
nunca fueron tan rectas que no desembocara
a otra salud, otra ortografía, si boca o huella.

Ciertos

Demandas una diferencia tan nítida como
pero no hay término posible
para rematar
oportunamente
la com-
paración

Cortinas

Está presente y confirmadas sus características,
en panfletos, prensa, medios de comunicación.
De la boca de uno cae en la boca de todos.
Este es tu secreto, tu orgullo y tu vergüenza.
El lado de la máscara que nunca existió.

Batalla

Hemos dado un paseo. Pero éramos tú y yo
encerrados en el nebuloso itinerario de las caricias.
El roce era una pura fantasía. Esa imaginación
compite con los recuerdos por creerse más ciertos
y más reales y más cuerpo y más suelo y más tú
o yo, no sabría decirte ni en qué idioma explicarlo.

jueves, 11 de junio de 2015

Posible discurso

Antaño fuisteis niños    callados y obedientes.
A ciegas aprendisteis    a disparar bien lejos
del miedo el velo, el peso    de la comodidad.
Tocasteis el placer    y el fuego en vuestras manos,
ved: no os ha consumido.    He aquí el momento.
Vestidos con el hoy,    desnudos y contentos,
al tiempo y a la vida    vais a salir con brío
dispuestos a afrontar    la envidia de los dioses.

Posible discurso

El líquido de vuestras lágrimas
se ha convertido en el néctar
que dará luz a los fuegos
y los robos futuros.

Posible discurso

Vivimos en un país de hipócritas
que dicen a los niños: leed, estudiad.
Pero cuántos adultos leen, cuántos adultos estudian
realmente. Estáis a un tropiezo de ser adultos:
¿seréis como esos hipócritas que le dicen al otro:
“sé bueno, sé grande”, mientras ellos
mismos menudean en cosas pequeñas?
En mi breve vida, sólo esto he aprendido de cierto:
uno, que en este mundo nada
merece la pena más que estudiar,
y dos, que el amor
es el mejor método de estudio.

Tan privado como público

Has viajado
mucho; observa,
sin embargo, cuán breve es el espacio de tus trayectos.
Sólo hayas tus raíces
reduciendo el fértil estiércol
de tu memoria. Todo hombrees un árbol que, si no luz, absorbe
palabras y entrega a la atmósfera su lenguaje.
Por eso el que tiene sangre está obligado
a escribir. Quien escucha sabe
que no hay fraude mayor para el corazón
que ama que aspirar a latir en silencio.

miércoles, 10 de junio de 2015

Prisioneros

Voy a saber de ti tanto como el cuerpo
me permita saborearte.
Tanto como este idioma me deje
acercarme detalle por detalle.
Cuanto espacio mi cultura haya desplegado
sobre las curvas de tu conocimiento.
Y si mis sentimientos son generosos, así
te sentiré. Y si la física es humana
querrá hacerme hábil en el tenerte.
Pero si el cuerpo me deja, el detalle desplegado
dará generoso conocimiento al tener humano.
Sin cuerpo y sin sabor, renglón o tiempo,
siente conmigo y adelanta
cualquier otro imposible.

Consulta

Y le pregunto a los pasillos, entre los que no leí tus cartas.
Sepan todos que en los pasillos estudiaba en verano.
Eran tiempos aquellos en que el calor era algo.
Estudiaba en los apuntes farragosas consideraciones
lejos del amor con el que años después ibas a escribirme.
Y mi cuerpo ya no cabe en la ausencia de tu letra.
Por falta de ritmo se derrama en recuerdos.
No debiera ser del cuerpo la memoria.
Al otro lado del silencio vives y hablas. Lees
enunciados que desconozco. Habitas pasillos
donde otro te estudie tanto y te ame.

Recepción

Altera el lugar. Cierto que carece
de memoria, porque memoria e invento
hijos pródigos son lejos del espacio.
Altera el lugar. Dada la lentitud
de sus manos inabordables, manchadas
con su campo visual que no puede tocarlas.

Mantra

Como circula la sangre, así
el lenguaje. Los vecinos
cuchichean de tanto oír la lluvia.
Como abejas acuden
a los textos antes de lo previsto.
Si hace calor, sudan palabras.
Si hace frío, encienden el hogar
con sus opiniones. Ahí queda
el lenguaje en estratos, muy antiguos.
Por constelaciones se nombran sus obras.
Grandes piscinas de vocablos sirven
de recreo a los que aman
bucear. Eyaculan suspiros. Muerden campos
semánticos en espasmos de tregua o nostalgia.
Grandes discursos separados por montañas
en las que ecosisteman discursos pequeños
y minúsculos sumarios inmunológicos.
Un día feliz las palabras
se repetían como espejos
entre espejos; pero era
aquel antiguo río bajo el joven que miraba
sin oír
el silencio.

lunes, 8 de junio de 2015

Rigor constructivo

En la batalla de las cortinas ciertos tobillos se alzan al aire.
Aupado sobre la lámpara quedaba regalando trazos de café.
Si delegas la negación en incipientes maderas africanas
conseguirás agudos sentimientos bajo los rizos de un tenor.

Metáfora

Las paredes son innatas en lo humano
y los muros aparecen como opción.

Premonición

Últimamente apenas se ven huesos.

Eslabón de cordura

A la noche llega a la casa cargada de desnudez.
La piel reconquista el espacio como una excusa.
El trabajo del día no era necesario. Este poema
qué requisito es para la barriga desnuda.
Por sí misma ocupa su lugar, ilumina el momento
en que la casa es universo del íntimo descaro.
La norma social no lo toca. La retórica no le sirve.

domingo, 7 de junio de 2015

Surtido de curvaturas de la historia

Está encogido en el borde de este mundo.
Nadie lo ve, porque los millones hablan
sólo de los asuntos y los tiempos.

Esbozo de la honestidad

Si amas, que sea hoy y hasta la perdición.
Cuando la ardiente laguna del amanecer se vuelque
en el cielo, tú y yo no nos sabremos. Otras ciudades
tendrán que inventar de nuevo su propio amor
con el pantano de sombras, sin que sepan tampoco,
que son nuestras cenizas.

Trazo indefinido

Dices y tu decir es el fractal de los límites.
Así, tu obsesión, que nunca ha sido vigilada,
encuentra la fragancia sugestiva de lo infinito.
Pero, como nunca ha sido vigilada, diríase
que no existe o, de existir, que no se corresponde,
esa obsesión, a lo que comúnmente se dice
de ella. Tú, de ella, tampoco tienes noticia;
sino que de incógnito se despliega en tus palabras.
Quien pruebe
a escuchar
no llegará al detalle en punto alguno de su perímetro
fractal,
o a la inexistente ligazón con la intención de tu discurso.

Libertad no trascendente

El aviso de la destrucción es abismo de nada.
El vacío se mueve en el vacío acotado por vicios
y sus movimientos se pierden en la noche
de los tiempos. Aún así las imágenes
salpican las tinieblas en su incansable viaje de odio.
Donde no hay ritmo el viento se lo inventa.
Al finalizar el día, la embriaguez levanta su acta.

sábado, 6 de junio de 2015

El perdón etcétera

Todo es geografía. Rectifico: todo lo escrito
es el estricto dibujo de un lugar. Nada hay,
sino lugares. Los besos: lugares. El sonido,
un lugar. Sólo lo escrito, pues fuera
sólo soñamos contornos borrosos, para los ojos
cuando sean escritos, o los oídos, cuando sean
escritos, o los dedos, cuando su tacto sea escrito.
Los fantasmas que leen sólo quieren ser lugares.
Por eso leen. Pero no hay en los escritos sombras
para ellos, los fantasmas, para nosotros, los fantasmas;
sólo textos que hablan de bibliotecas como borrosos
lugares: mitos.

Frase original

El horizonte de los cuerpos no tiene sentido.
Su noche de amor no busca trascendencia.
La boca que tiene sed de boca no habla
de sí misma, por mucho que los estudios
quieran –y es mucho querer– atar los cabos.
Ni el dolor en la rodilla. Ni la maceta de anís.
La respiración sirve de frontera
       a los sueños y yo
              salgo de tus palabras
                     como llego nervioso
a una primera cita.

Sofisma

Vas a dejar el cráneo en otro descuido de la civilización.

Episodio de lectura

Sabes que anido en un panal de tripas
caldas y blandas como el óleo
fácil de ser quemado en bruto.
Juegas conmigo a no pensar en mí
ni el animal furtivo que devora
una opinión en menos de un segundo.

viernes, 5 de junio de 2015

Tratado de este mundo

Los dioses escupieron porque estaban enfermos.
Pero la enfermedad aún no había sido creada
–observó lúcidamente el niño.
Aviones y vencejos gritaban aún en sus vuelos
y un ocre metálico espumaba el paisaje.
Cuando llueva, el agua fría detendrá
el sentido devenir del mundo.

jueves, 4 de junio de 2015

Poema de la serpiente

El miedo se olvida como se olvida el amor
y luego uno vive su vida coleccionando goces y quejas
o vive la vida de otros, con goces de otros y quejas de otros.
Pero llega la muerte y clava su veneno en los malditos recuerdos
o llega el amor y hace del mundo la locura
de venir a buscarte.

miércoles, 3 de junio de 2015

Arte figurativo

Lejos, muy lejos, cuando
matamos a la gran bestia
de la naturaleza
y trajimos la juventud al pueblo.
Al llegar los ancianos nos aclamaban
-estruendo de collares y pulseras-.
Tú me veías mirándote y no podíamos
dejar de sonreír
un momento.

domingo, 31 de mayo de 2015

sábado, 30 de mayo de 2015

Inevitable valentía

Bésame y que este beso necesite ser investigado
durante generaciones, hasta que aprendan
a pronunciarlo.

Decisión retórica

Soy un juguete en tus brazos y juegas con él
con todo tu cuerpo.
A veces me descubres resurgiendo del juego
y quedamos
reducidos a una mirada cómplice difícil
de sostener.
Una pequeña sonrisa, no menos
fugaz que la mirada nos sumerge en el juego
y vuelvo a ser juguete entre tus piernas
para todo tu cuerpo.
Que nuestros cuerpos, con sus juegos y sus reglas,
se irán, eso está escrito. No así la mirada, cómplice,
de este delito fugaz
que es el quedarnos.

Inevitable valentía

Tienes que irte porque el día tiene sus reglas.
La distancia es un no, no del todo insalvable.
Pero la única distancia auténtica es el tiempo;
y si vivimos en este presente que va removiendo
recuerdos que bailan y se superponen
como en aquellos antiguos caleidoscopios,
entonces ¿qué distancia es esta?
Tienes que irte, sí, porque el día contiene
su reglas y yo te veo salir de la cama, zafarte
del sueño, de las sábanas, los sueños y mis brazos;
o es un recuerdo, o es mi imaginación, o alguien
que interpreta no correctamente estas palabras
porque el no es una distancia hace tiempo
insalvable.

Decisión retórica

Hablas con la misma naturalidad
con la que el hígado y el páncreas bucean
en el metabolismo. Hablas con el énfasis
de un bloque de roca que, hoy sí, decide caer.
Pero no dirás que tu decisión es emblema del zumo,
ni tendrás el oleaje como acertada ocurrencia.
Que recuerdo tus palabras, eso es lo correcto.
Que te prevengo sobre el qué diré, ahí radica
la única ventana en el que admitiré que miras.

viernes, 29 de mayo de 2015

Inevitable valentía

Probó a anclar en fuego el continente a la deriva.
Mil anillos de viento ignoran la trenza migratoria
y muy sesudamente se ve obligado a empezar.
Columnas de papel cosechan en la boca del hombre
mil briznas candentes de una caída perpetua.
Aquel que desnudo repasa su botánica.
Aquel que pide disculpas por su esmeralda torpeza.

Decisión retórica

Cada cosa que dices es un botón en tu blusa.
Cada definición del objeto es un tirón en el lazo.
Poco a poco la risa en los bares sólo fue un eco.
Urgente andas descalza de la cama al pasillo;
es sólo sed o el estudio de una mujer imperecedero.
El calor de la oscuridad y los vecinos en silencio.
Tus tobillos crujen, casi secretos, de vuelta a la cama.

Inevitable valentía

Las horas de luz se alargan y se alarga.
Los días de calor se alargan y llegan muy lejos.
La juventud alegre se alarga en tu casa.
El dolor. La estrecha compañía de la muerte.
La palabra. Se va alargando como un sueño
que se despega de su instante.

Decisión retórica

Pero construiremos una casa.
Habrá un cabello que cepillar y lo llamaremos siempre.
La crema sobre nuestras piernas
como si fuéramos las tostadas de algún objetivo
vital, ideal, comercial, sanitario, educativo, estético.
Reformar el color de la masilla entre baldosas del baño.
Al nuevo color lo llamaremos casa, y lo cepillaremos
como una melena que no es tenida en cuenta
por los medicamentos ni por la suciedad.

jueves, 28 de mayo de 2015

Inevitable valentía

La decepción es un acto cotidiano, es un prueba

de que tocamos la realidad, de que no somos
endogámicamente delirantes y puros.
Te pruebo con la decepción de nuestros labios
la sabrosa prueba que eres tú
                                              así, así, sin
otra comprensión ni expectativa, así,
frustrando-
me, porque no estoy, ni con
mi percepción ni con mi entendimiento,
a la altura de lo que tengo que decir o deseaba


experimentar antes de tu prueba. Y vuelvo
a mi soledad, que es el relato de mi inexistencia
contigo.

Decisión retórica

Se sabe que el acto está compuesto de como sea
y ejecuta su composición de manera discreta o continua.
Luego su explicación es otro acto, semántico,
posiblemente
ligado a la composición pero no causa, intención,
consecuencia del acto (que, como acto, es
una ficción: lo que contamos –para salvar
el cuello una noche más de sexo indomeñable–
a este lado del velo).

Inevitable valentía

Vas a descubrirme en mi implacable precisión.
Con impúdica consideración, muy educada,
vas a descubrir mis maneras, implacable vas
allí donde exactamente soy y delante de todos
me harás firmar como yo con tu acto perverso.

Retórica

Reivindicas el espacio, porque el sentimiento
es una fábula que repiquetea por ti.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Redundancia

Estamos cerca
de alcanzar
un acuerdo.

Valentía

Acudes a pesar del odio constatable, el cansancio,
probablemente mal enfocado, y la soledad
fácil de ser imaginada.

Decisión

Reivindicas el espacio, porque el sentimiento
es una fábula que repiquetea por ti.

Inevitable

Oigo rumores
de que alguien cabalga sobre lo inteligible
y que sus huellas han llenado de mapas
la tierra. Tu lengua en mi oreja o hierba silvestre.
El canto gremial del gorrión o la pareja de amantes
que vive en otros tiempos.

martes, 26 de mayo de 2015

Ilusión

Hay memorias que pelean por el dominio
de otras memorias. Sensaciones que se erigen
sobre otras memorias-sensaciones. Razonamientos
fundamentados con contundencia sobre las memorias
débiles o triunfales, las sensaciones débiles, triunfales.
Como mi infancia, lejos de nuestra cama.
Como alguna vejez en una cama traidora.

Es

Puede decirse.

Todo

El viejo enemigo habita en la estepa y la distancia
ha enfriado los ánimos. No recuerdo
su significado. Todo. Camina humildemente
como un matiz en peligro
de extinción.

A qué ese empeño

A qué ese empeño en demostrar que
todo
es
ilusión.

lunes, 25 de mayo de 2015

Corriente

Uno no dispone de sus significantes.
El repertorio está dispuesto por la memoria
reciente. Los estímulos despliegan qué prefiere
la conciencia. Lo demás está durmiendo, soñando,
viviendo la verdadera vida, la vida auténtica.
Y uno no tiene estímulo de sí mismo.
Uno es pensado por su autenticidad sin saber
nunca quién es, ni que extraña selección
toca ese día.

Salvación

Amigo, está truncado y no va más allá.
Te dejan caer en ese lago de aguas calmas; pero es la ciudad.
Capta en una celda el instante de la transformación.
Tiene la costumbre de llamar al llegar a casa.

Nulla ethica

Prefiere el mango del destornillador.
Porque tiene
color y es
de plástico. Brillante y casi transparente.
La tecnología ha sustituido a la historia con otra
materia menos natural, más barata y eficiente, mejor.
Lo prefiere porque es útil y se adapta a las comodidades.
Lo prefiere porque es hermoso y carece de sentimientos.
Porque en él no se aprieta violenta la muerte ni el odio.

Responsabilidad

¿Irás con esa fuente a nadie?
¿Vas a guardar ese planeta en secreto?
Tú, que piensas que sabes y el arbitrio
de tus actos tejes en una testimonial cordura.
Tú, que habitas este lado del lenguaje
y no te importa hablar de puertas y ventanas.
¿Nos dejarás relegados en este antiguo idioma?,
en este campo abonado por el viento y la idea.

domingo, 24 de mayo de 2015

Desiste

Sigue sin mí. Descártame cuando sea
sólo recuerdo, cuando
no sea palpable la intuición
de que me estás
–fielmente–
inventando.

Húmedo sendero

Atado como estoy por mi lenguaje
tu lengua garabatea libertades
con la caligrafía de otros mundos.

Grosso modo

Porque no atino con el exacto lugar
en el que se ubica tu intrínseca diferencia,
voy probando tu cuerpo por trozos
delicada y brutalmente, sin llegar
a matarte pero con la pasión de la muerte
que espera en tus gestos de vida viva respuesta.

Yo

Re-
conozco que soy humano por casualidad.
Usted, en cambio, es humano deliberadamente.
Me molesta lo que intenta insinuar.
A mí me entristece profundamente no ser
susceptible de robo.

sábado, 23 de mayo de 2015

El tiempo se pierde

Insisto (no sé por qué, qué me lleva a pensar
que no está claro, que no fue comprensible): odio
el repertorio de individuos que fui sin conocerte,
incapaz de imaginar que eras como eres;
odio el otro repertorio que no te recuerda
cuando imagina que no serás como eres
o no te imagina en absoluto, que es de todos
los yos el más deleznable (y junto al cual,
sin embargo, también permaneces). Odio,
mientras tú estás aquí, amando, sin saber
muy bien cómo, este que se entrega.

El tiempo cura

Sobre este planeta han merodeado,
civilización tras civilización,
estéticas magníficas y delirantes,
que destilaban como abejas
eso que destilan las abejas.
Y hoy nacen ingenuas mentes perversas,
dispuestas a no darse por enteradas,
a desatar los más variopintos egoísmos,
hermosos como flores, cálidos como las cosas
que sabemos que son cálidas.

El tiempo huye

Voy a los saludos como un cobarde. Elijo
de entre todos el mismo idioma. Procuro
enunciar alguna interjección de moda
que haya perdido su auténtico significado
–si es que alguna vez lo tuvo “realmente”–. Pienso:
“la mejor conversación no es más que un largo saludo”;
pero eso lo pienso después, como queriendo obviar
lo que ha pasado.

El tiempo es oro

Lo que has comprado pesa mucho, pesa demasiado.
Encorvado por el peso vas hundiendo barbilla
hasta que la punta de tu nariz llega a las rodillas
y te dicen burlonamente moneda andante.
Tú sonríes, humilde y amable, sigues la gracia;
pues es lo que hacen las monedas, congenian,
alardean del rizo que salpica en las fuentes.

viernes, 22 de mayo de 2015

Pacífico

Las arterias bombean en nuestra noche de amor.
Un anillo de mañanas de amor.
Un archipiélago de tardes, tiburones ballena
que van dejando atrás las millas, las corrientes,
ensortijando colosales arrecifes no humanos
de nuestro amor.
Por donde quiere sale el sol
y tu temperamento es envidiable.

Urbe

Tus dientes añoro como copa
para todo mi cuerpo.
Apoyaba el brazo entre la mesa y sus pechos
mientras escribía:
“Cada lugar de tu cuerpo que puede
ser beso, ser surtidor. Cada porción
de mi cuerpo que huye, que siente, que brota”.

Vanidosos

Los objetos quieren sus lógicas.
Quieren llevar las palabras, haciéndose
pasar por los objetos, sus lógicas, sin
idea, sobre nosotros, cuando
ni siquiera quieren,
ni siquiera pasan.

Espontaneidad

Se arropó en la parálisis de su dimensión
en un baño aleatorio proporcional.
Precisamente
porque su incapacidad consistente
en no saber contener la pausa
a la que el instante se aboca.

martes, 19 de mayo de 2015

Dicho al revés

De tanto suceder voy amando la noche;
ahora porque tiene la temperatura de estar juntos.

A esto hemos llegado

Hemos certificado todos los presagios.
Nuestros gestos son la firma del Destino.
Lamentable que nadie sepa leer nuestro idioma.
Lamentable que no generemos literatura alguna.
Nos miramos a los ojos
y siempre cobra sentido
toda nuestra historia.

Larga carretera azul

En tu país era frecuente la nieve. Lo anoto
en pasado, porque has emigrado a mi cuerpo
que es esta redacción, siempre al borde del mar.

Sorprende nuestro amor

Nuestro amor tiene una base sólida:
todo un planeta que flota en el vacío,
que ha convertido su caída
hacia el sol en un pacto.
Yo intento describirlo y tú me soplas en la nuca.
Yo intento describir ese soplo y la palabras
ya no son lo que debieran y me soplan torpes
porque no son tú. Salgo al mundo en busca
de ese soplo y me entregas tus labios.
Vuelvo al texto. Nada vale, y hay que comenzar,
todos de nuevo.

lunes, 18 de mayo de 2015

Sombra del paraíso

Debajo del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal
nadie mentía.

Sigue siendo diluvio

La inundación es un velo que no impidió
el incesto ni consiguió el olvido. La lluvia
ya no es inminente.

Babel y Laberinto

Babel y el laberinto vertical de la dialéctica.
Arbitrarias ventanas espían paisajes
oblicuos, amantes que se besan
sin necesidad de cortinas o palabras.

Nadie toque a Caín

“Nadie toque a Caín”,
y el propio mito incumplió
la orden contando
su historia (a no ser
que creamos que no se puede
tocar con las palabras).

domingo, 17 de mayo de 2015

Corrupción sistemática

Hay demasiados demasiados hablando demasiado.
La demasía, con sus variantes, es un tópico que satura
el panorama poético desde los tiempos de Roma.
Es difícil no encontrar cada día uno o dos
millones de poemas que hablan de alguna demasía.
Demasiados textos se hacen pasar por textos
que no son poéticos y que hablan de la demasía.
Ya tantos demasiados disimulando que no son 

demasiados, que no son poéticos, para poder seguir
acusando a otros de que son –los auténticos– 

demasiados, son, de hecho, que la demasía
asfixia como una plaga cualquier saludable exceso.

Burocracia sentimental

Se cae más en el amor que en el suelo.
Se cree más en el suelo que en el amor.
Todo porque el amor no se enseña,
mientras que el suelo es nuestra única lección.

No está bien dicho, y las premisas no están justificadas.
Se flota más en el amor que en el suelo.
Se crece más en el suelo que en el amor.
Lodo por el amor que no se ensaña,
que en el suelo nos muestra la única elección.

Esto es demasiado aleatorio y debe corregirse.
El suelo es el límite notorio de la única ley
a la que tenemos acceso. Porque, aunque
la muerte es más ineludible apenas si llegamos
a comprenderla. De la muerte aprendemos
lo que es el vuelo y el amor lo pisamos más
o viceversas.

Cuerpo estadístico

Vuelvo a hablar de esta pasta gaseosa,
en la que se mezcla memoria y sudor,
navegación y decoro. Podría ser más
científico; pero hasta los datos se me antojan
una pegajosa dieta para omnipresentes ácaros.

Cinismo normativo

Aquí están prohibidos los gatos, pero ellos vienen
sin que pueda evitarlo. En mi corazón no hay
sitio para ellos y ellos se me vuelven arquitectos.
En esta ciudad hay más gatos que ladridos.
Sueño con panteras. Duermo con miradas
y caricias de gato. Se lanzarían sobre mí
si no les importara tan poco. Caminan pianísticamente.
Podrían contarme, si hablaran, todo lo que amo
y no es como yo; pero les gusta el silencio.
En esta ciudad de omnipresentes ladridos
y de melancólicos gatos invisibles.

sábado, 16 de mayo de 2015