martes, 22 de septiembre de 2015
Frontera maquinal
Hay un serio expolio en tu intención,
en ese bosque en fuga que es el espejo,
en ese océano de lava que consiguió
domar la cajita que es tu dormitorio,
la sábana de viento escribiendo en la cama.
Hay un serio expolio en mi intención.
Hoy hemos venido a divertirnos,
nuestros cuerpos han venido a divertirse;
desde dónde, no se sabe bien,
pero hacia el imposible que es el cuerpo del otro,
mientras dure este intervalo que le robamos hoy
a la pureza, a la mecánica, a la suerte.
en ese bosque en fuga que es el espejo,
en ese océano de lava que consiguió
domar la cajita que es tu dormitorio,
la sábana de viento escribiendo en la cama.
Hay un serio expolio en mi intención.
Hoy hemos venido a divertirnos,
nuestros cuerpos han venido a divertirse;
desde dónde, no se sabe bien,
pero hacia el imposible que es el cuerpo del otro,
mientras dure este intervalo que le robamos hoy
a la pureza, a la mecánica, a la suerte.
Calibre
Pero sucede, por un momento, ¡zas!:
el bolsillo está vacío de noticias,
los demonios entonces ocupan en desorden
desde tu corazón calle por calle.
Dura nada, un segundo, menos,
o alguna buena medida de precisión.
el bolsillo está vacío de noticias,
los demonios entonces ocupan en desorden
desde tu corazón calle por calle.
Dura nada, un segundo, menos,
o alguna buena medida de precisión.
lunes, 21 de septiembre de 2015
Para los que pretenden investigar las cosas
Como de un viejo pozo, saca las palabras
como bomba romana. Solo que la bomba
está hecha de palabras y la palanca, también
es de palabra. Uno quisiera
que el movimiento fuera físico y no de palabra,
que el simpático chiste del agua al saltar
fuera un rumor en el oído y no solo palabra.
Pero esta es la prueba: todo este charco
informe de palabras definido por la tierra
y por la gravedad; ambas metáforas, palabras.
Palabras que no conocen la esencia de sí mismas
o, aún peor, que mienten, o sencillamente
se equivocan.
como bomba romana. Solo que la bomba
está hecha de palabras y la palanca, también
es de palabra. Uno quisiera
que el movimiento fuera físico y no de palabra,
que el simpático chiste del agua al saltar
fuera un rumor en el oído y no solo palabra.
Pero esta es la prueba: todo este charco
informe de palabras definido por la tierra
y por la gravedad; ambas metáforas, palabras.
Palabras que no conocen la esencia de sí mismas
o, aún peor, que mienten, o sencillamente
se equivocan.
Ella permanece
Ella permanece despierta toda la noche
la noche dejó la persiana bajada toda su vida
la vida huyó de su casa durante generaciones
los jóvenes vienen a enseñar a los viejos
el arte perdido de la risa y la risa
espera impaciente que termine la función
para encontrarse con ella su amante
que todavía a nadie ha dicho
quién sueños es.
la noche dejó la persiana bajada toda su vida
la vida huyó de su casa durante generaciones
los jóvenes vienen a enseñar a los viejos
el arte perdido de la risa y la risa
espera impaciente que termine la función
para encontrarse con ella su amante
que todavía a nadie ha dicho
quién sueños es.
Templo de arqueros
Unos llaman ladrillos a los besos, otros
cimientos y así
es imposible construir una catedral decente.
Un leve descuido de eternidad ha rozado tu sexo
Este creer de brazos
y este dudar de piernas
está infectando de posibles.
Y mientras el vacío discute el número real de muros firmes
ornamentas y aún más
tu fachada con secretos.
cimientos y así
es imposible construir una catedral decente.
Un leve descuido de eternidad ha rozado tu sexo
Este creer de brazos
y este dudar de piernas
está infectando de posibles.
Y mientras el vacío discute el número real de muros firmes
ornamentas y aún más
tu fachada con secretos.
domingo, 20 de septiembre de 2015
El arte del disimulo
Memoria, memoria, te desvaneces.
Una vez fuiste como la sangre, el sudor,
perennes, el calor en el cuerpo y la finura
de oído. Luego, la prenda
de vestir, hábil para un día
o sólo una vez. Finalmente,
testigo de este extraño deterioro,
como una amiga que tal vez me amó profundamente,
más allá de lo que hubiera podido imaginar
y que ahora
es el eco fantasma de otras otras épocas.
Memoria, tus palabras son vanas.
Apenas cunden los recuerdos que además
se confunden unos con otros.
Apenas da de sí la imaginación de cuanto acontece,
torpes como son los ojos
que en tu regazo sobreviven.
Una vez fuiste como la sangre, el sudor,
perennes, el calor en el cuerpo y la finura
de oído. Luego, la prenda
de vestir, hábil para un día
o sólo una vez. Finalmente,
testigo de este extraño deterioro,
como una amiga que tal vez me amó profundamente,
más allá de lo que hubiera podido imaginar
y que ahora
es el eco fantasma de otras otras épocas.
Memoria, tus palabras son vanas.
Apenas cunden los recuerdos que además
se confunden unos con otros.
Apenas da de sí la imaginación de cuanto acontece,
torpes como son los ojos
que en tu regazo sobreviven.
lunes, 14 de septiembre de 2015
Boceto de descarte
Tajante como la mañana
que se esfuma sin circunloquios.
Interminable la confusión
de esta fría noche.
Interminable la luz
pesada de este día.
Solo aquí era tarde
antes de que te esfumes,
mañana, tajante
como un último vuelo.
que se esfuma sin circunloquios.
Interminable la confusión
de esta fría noche.
Interminable la luz
pesada de este día.
Solo aquí era tarde
antes de que te esfumes,
mañana, tajante
como un último vuelo.
domingo, 13 de septiembre de 2015
Cita con la historia
Vinieron a la cena sin haberse marchado,
pues nunca sabe nadie dónde empiezan los sueños,
si en las bocas antiguas o en las lenguas modernas.
La ciudad los cubiertos y sus cuerpos los platos,
sazonados de libros o en discursos espesos
como calles, calientes como labios audaces.
Entrantes por envidias y celos por bebida,
la amistad en manjares, la tertulia desnuda
de esfuerzo. Sin la noche los roces, los sabores,
serán los peregrinos de un atávico rito.
Aquella era la mesa de las risas y estaba
reservada. Las horas, infieles pero ausentes,
miraban con cariño su traición meditada.
pues nunca sabe nadie dónde empiezan los sueños,
si en las bocas antiguas o en las lenguas modernas.
La ciudad los cubiertos y sus cuerpos los platos,
sazonados de libros o en discursos espesos
como calles, calientes como labios audaces.
Entrantes por envidias y celos por bebida,
la amistad en manjares, la tertulia desnuda
de esfuerzo. Sin la noche los roces, los sabores,
serán los peregrinos de un atávico rito.
Aquella era la mesa de las risas y estaba
reservada. Las horas, infieles pero ausentes,
miraban con cariño su traición meditada.
sábado, 12 de septiembre de 2015
Para el olvido
El rojo de la aurora no necesita excusas.
Comercia con su sangre, pacta con el oro,
tiene al frío de amante y al sol quiere de esposo.
Abajo hay hombrecillos que arañan con sus sombras
el suelo con sus velos de cemento y de obra,
el sueño con sus vuelos de pensamiento y hora.
Comercia con su sangre, pacta con el oro,
tiene al frío de amante y al sol quiere de esposo.
Abajo hay hombrecillos que arañan con sus sombras
el suelo con sus velos de cemento y de obra,
el sueño con sus vuelos de pensamiento y hora.
viernes, 11 de septiembre de 2015
Fiat lux
El viento escapaba del sol con cierta condescendencia.
Era un halago rotundo el beso de la lluvia sobre el suelo.
Un árbol nuevo es un regalo para la envidia de la tormenta.
Hasta los pájaros sabían que la madera sería testigo del océano.
Los barcos siempre llevaban consigo un velo de metal
y veinte cañones de seda con que roer los corazones eléctricos.
Un disparo tarda más en culminarse que dos amantes en idear
la culminación de un rascacielos todo cubierto de espejos y boca.
El que se lanza al vacío abre la moda de su tristeza para el estudio
de una meteorología de sensaciones que no admiten antigüedades
ni cifra, pero son tolerantes con los deseos de los pobres mortales.
Era un halago rotundo el beso de la lluvia sobre el suelo.
Un árbol nuevo es un regalo para la envidia de la tormenta.
Hasta los pájaros sabían que la madera sería testigo del océano.
Los barcos siempre llevaban consigo un velo de metal
y veinte cañones de seda con que roer los corazones eléctricos.
Un disparo tarda más en culminarse que dos amantes en idear
la culminación de un rascacielos todo cubierto de espejos y boca.
El que se lanza al vacío abre la moda de su tristeza para el estudio
de una meteorología de sensaciones que no admiten antigüedades
ni cifra, pero son tolerantes con los deseos de los pobres mortales.
jueves, 10 de septiembre de 2015
Respuesta personal a lo perdurable
Hoy el caos tiene
la precisión de un cirujano. Mañana
querré tomar
lo escrito como doctrina para
ser
refutada, belleza para el deleite,
norma
con que recriminar a los demás.
Porque las leyes nunca generaron desastres
ni heridas.
la precisión de un cirujano. Mañana
querré tomar
lo escrito como doctrina para
ser
refutada, belleza para el deleite,
norma
con que recriminar a los demás.
Porque las leyes nunca generaron desastres
ni heridas.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Asfixia del movimiento
La creatividad del dolor aprieta la memoria
contra el plano en la acción inánime
de la autovía como un pájaro aplastado
en el asfalto con su hermoso plumaje.
contra el plano en la acción inánime
de la autovía como un pájaro aplastado
en el asfalto con su hermoso plumaje.
martes, 8 de septiembre de 2015
Enfad y olopa
Sobre un laurel de simpatías va la razón.
De lo que enuncia escucha partes y luego olvida.
Partes que quieren ser un todo ciegas de sí.
Vas a mirar un trozo del deseo
pero el deseo fue trozo de un río
pero ese trozo es tu propio padre
que en la mirada excita algún querer
que quizás vuelva.
Quien habla abriga al mundo con un velo de fe
y da al terror azúcar de misterio,
y en un recodo del misterio
ha de topar con la divinidad.
De lo que enuncia escucha partes y luego olvida.
Partes que quieren ser un todo ciegas de sí.
Vas a mirar un trozo del deseo
pero el deseo fue trozo de un río
pero ese trozo es tu propio padre
que en la mirada excita algún querer
que quizás vuelva.
Quien habla abriga al mundo con un velo de fe
y da al terror azúcar de misterio,
y en un recodo del misterio
ha de topar con la divinidad.
lunes, 7 de septiembre de 2015
Trenza
Escribo en este mapa de electromagnetismo
sobre el nuevo alfabeto que cae de cada estrella.
Dejo el código guardado para los que trasnochan
en esta ciudad amurallada por los jóvenes.
Escribo en este códice de espera
sobre el desfiladero de tus muslos,
sobre la arabesca caligrafía de tus muslos,
sobre la certeza apresada y dorada
a fuego y a misterio
por el calor y el calor
nocturno de tus muslos.
sobre el nuevo alfabeto que cae de cada estrella.
Dejo el código guardado para los que trasnochan
en esta ciudad amurallada por los jóvenes.
Escribo en este códice de espera
sobre el desfiladero de tus muslos,
sobre la arabesca caligrafía de tus muslos,
sobre la certeza apresada y dorada
a fuego y a misterio
por el calor y el calor
nocturno de tus muslos.
domingo, 6 de septiembre de 2015
Callejón intramuros
Ocurrió en el balcón de la necesidad.
Asomados a una culpabilidad intermitente.
Con violencia segaste los geranios del atrevimiento.
Con violencia abriste sitio para un abrazo de aire.
Allí donde comían los gorriones últimos de la ciudad.
Allí donde aún venían a entrar las abejas y las moscas.
Acabó calcinado como se calcina este planeta candente.
Como si en él no hubiera agua, ni sal, ni un poco de carbono.
Como si a la sombra de esta puerta no hubiera otra entrada a la fantasía.
Asomados a una culpabilidad intermitente.
Con violencia segaste los geranios del atrevimiento.
Con violencia abriste sitio para un abrazo de aire.
Allí donde comían los gorriones últimos de la ciudad.
Allí donde aún venían a entrar las abejas y las moscas.
Acabó calcinado como se calcina este planeta candente.
Como si en él no hubiera agua, ni sal, ni un poco de carbono.
Como si a la sombra de esta puerta no hubiera otra entrada a la fantasía.
sábado, 5 de septiembre de 2015
Sin la eficacia del yo
Al amanecer, olvídate de ti mismo.
Los que mañana arrastrarán tus deudas realmente no se conocen.
Oirás el idioma con la misma presunción de arena con que se esfuman
tus sueños. Al amanecer, entregarán en bandeja
el caldo de tu cuerpo los vientos de estos mundos.
La ciudad será exactamente igual de vieja.
Las calles seguirán el rastro exacto de los recuerdos.
Pero tú te olvidarás, para que en tus labios
alguien pueda sembrar para la noche
lo que nunca ha existido.
Los que mañana arrastrarán tus deudas realmente no se conocen.
Oirás el idioma con la misma presunción de arena con que se esfuman
tus sueños. Al amanecer, entregarán en bandeja
el caldo de tu cuerpo los vientos de estos mundos.
La ciudad será exactamente igual de vieja.
Las calles seguirán el rastro exacto de los recuerdos.
Pero tú te olvidarás, para que en tus labios
alguien pueda sembrar para la noche
lo que nunca ha existido.
viernes, 4 de septiembre de 2015
jueves, 3 de septiembre de 2015
Naturaleza de la máscara
Pinta sobre el delirio de mi vida
otro delirio de control. Nunca
sabré que es tu pintura quien
controla el yo de ese delirio.
No te importe, para ti será
un delirio. Si para mí dejara
de ser mera pintura te entregaría
el relato de mi queja delirante,
siempre susceptible de ser
discutido.
otro delirio de control. Nunca
sabré que es tu pintura quien
controla el yo de ese delirio.
No te importe, para ti será
un delirio. Si para mí dejara
de ser mera pintura te entregaría
el relato de mi queja delirante,
siempre susceptible de ser
discutido.
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