martes, 2 de noviembre de 2010

La mirada

Vendí mi alma al diablo.
Por eso estáis todos condenados
a la ignorancia.

Fantasma

Mientras más lenguaje soy, soy
menos boca. Menos mirada
cuanto más espejo. Más tú,
más ser menos el mundo.

lunes, 1 de noviembre de 2010

IV
.....Aún no había despertado el soldado enfermo de sus fiebres, y sus compañeros no podían retrasarse más. Evans comunicó, aprovechando la urgencia, su decisión de acompañarles. No había lugar para discusiones, así lo entendieron rápidamente, los padres, que ahogaron palabras y argumentos con que convencerle. Resignación e incredulidad.
.....Desde el anciano portalón, la figura extrañamente viril de Evans se iba confundiendo en el irse del comando. Apenas algo de pan se lleva de casa, para compartir en el camino. Para su lengua joven, viejas historias. La misma emoción reúne, desde el orgullo del padre hasta el llanto de la hermana, a todos bajo el enorme quicio. Es algo así como la tristeza.
.....En una hora cualquiera.

domingo, 31 de octubre de 2010

Tú lo dijiste.

Estados

Pero lo que en realidad veías
era mi perpetua transformación.
Pensabas que un alejarse frío e inmóvil
traía el aire hasta tus contenidas lágrimas.
Ojos de madera, lágrimas de ámbar.
(lo digo por los mosquitos)

Evolución

Si todos los demás murieran,
comenzaría una nueva psicología distinta.
Si hoy despertara, mi primer recuerdo
no debería traerme el mismo mundo.
O es que ya te amo sin haberte conocido.
Y si cada cosa o cada palabra no fueran
el lenguaje o el mundo que nos habla.

Ojo

Un rayo de luz escribió su renglón sorteando
quién sabe cuántos planetas, ventanas, edificios;
como si quisiera ofrecer un secreto de estado.
Luego se desvaneció. Sólo quedaron sus interrogantes.

sábado, 30 de octubre de 2010

Estados

Dibujaba celdas, paredes y prisiones
para las fibras, moléculas, los átomos.
Luego supe que eran letras
y soportaban científicos discursos.
Tú llamas paz a esas envidias.
Yo llamo amor a esta guerra.
Quemaremos gritos y orgías
contra la venta de diccionarios.
¿Y el vino mismo de la uva no somos los humanos?
¿No somos el ganado del trigo y el pienso de los bueyes?
Somos los colosales planetas de los virus y bacterias.
Y somos los signos incomprensibles de las sondas espaciales.
Tú, yo, este momento.

Una historia de amor

Una pareja dormía tras varios ejercicios de fantasía. Las sábanas reposaban al latido de sus sueños. Entre los hilos, apasionados ácaros reconfortaban su olvido con las novedades del menú. Sus mal llamados estómagos trituraban lo que quedó de la piel y de los besos. Elegantes cadenas, ácidos y encimas rompían y enlazaban de carbonatadas proteínas. Ondas de energía quedaban enredadas, sin poder ser calor, entre dos átomos. Vacíos insondables. Misterio.

viernes, 29 de octubre de 2010

Y el milagro de los 33

Esta boca y su empeño
por estar tapada
deja salir, sin embargo,
algunas palabras.


(Sábado, 16 de Octubre, noche)
Surfeo en el caos sin finalidad;
pero, a cada destello que salpico,
otros persiguen olas de esperanza.

jueves, 28 de octubre de 2010

Ley

Con todo cariño te salvo de mí mismo.
Ya se encargará el río de darte una historia.

Medusa

Escudo – Espejo

Máscara

Posibilidad de predicción

(Signing in the rain)

La torpeza de mis intenciones
sólo es un síntoma de los viajes
entre mis palabras. Mientras te enseñaba
a construir molinos, presas, canales, puentes,
como el paisaje urbano de mis símbolos,
tú considerabas su sencillo paseo meteorológico.
Este silencio armado entre dos actos.
Atención captada por la acción banal.
Ese llevar a un fondo oscuro voces y palabras.
El silencio, el cansancio, el esperar,
intenta proteger ¿qué?
O hasta el miedo carece ya de objeto.
¿Quién iba a pensar que el mundo
pensaba más que nosotros?

martes, 26 de octubre de 2010

.....Carecía totalmente de sentimientos. Jamás nadie pudo intuirle un atisbo de duda, de enfado, de culpa. Carecía de expresión, era imposible encontrar gestos o ademanes que le definieran.
.....No tenía canas, ni arrugas, ninguna pequeña deformidad. De hecho, no tenía nariz, no tenía hombros, ni rostro.
.....Ni alma, ni nombre, ni sombra.
.....No existía.

lunes, 25 de octubre de 2010

III
.....Los dos hermanos más jóvenes prepararon el desayuno. Tenían hambre no de leche ni requesón, miel, dulce de membrillo. Querían saber. Especialmente Nuria, que se acababa de levantar. Probablemente habría escuchado despierta todo el trajín de la madrugada; pero no se había atrevido a salir. Los dos trabajaban en silencio, repitiendo por primera vez lo que hasta ahora habían sido movimientos rituales de cada mañana.
.....Seguían la indicaciones de su madre, preocupada por que un buen desayuno reconfortara cualquier fatiga. Nada era más acogedor y hospitalario que una mesa bien alegre en la mañana. Más reconfortante que el sueño. Y Tomás, mientras colocaba cuencos, cuchillos en la mesa, observaba que sí, que el pronto despertar de los huéspedes, desplomados en los sillones, contentos al soniquete de los tarros, confirmaba esta teoría. Sonreían al oler la comida, y al ver el fino cuerpo de Nuria, con su pequeña melena bien peinada, cortando rebanadas de pan.
.....A través de la ventana veían a su padre y a Evans en el patio, hablando aún con uno de los hombres. No habían dormido nada, y parecían ajenos incluso a la posibilidad de que existiera la idea misma de desayuno. Tomás, Nuria, probablemente también la madre ausente, querrían saber de qué estaban hablando; pero no se atrevían a decir nada. El mismo Evans callaba allí con atención. Y durante un buen rato, la mesa quedó puesta, los hombres despiertos y expectantes, los muchachos nerviosos, y nadie se atrevía a decir nada.
.....Apareció por fin la madre, bien arreglada, después de toda esas horas de trabajo. Compuso una expresión tierna y jovial. El convaleciente parecía dormir de forma estable. Invitó a todos a comer. Llamó en voz alta a su marido. Era admirable su arte para construir un hogar. En un momento, las tribulaciones parecían lejanas (sólo en las mentes). Como si no fuera un milagro esa mañana tranquila, todos estaban a la mesa, y parecían conocerse desde hacía tiempo.
.....Nuria y Tomás mantenían los ojos abiertos. Sólo querían saber. Les gustaría reivindicar una posición similar a la de Evans; pero su ignorancia les derrotaba. Porque ellos no podían entender lo que los hombres sentían al mirarlos: el recuerdo de su propia infancia, de sus propios hogares, de sus hijos y todo lo que habían dejado atrás. Lo inocente y amado que habría de vivir la violencia de estos días sin ellos. Evans, Nuria y Tomás no sonreían.

domingo, 24 de octubre de 2010

Derrota

Por culpa de mi error, otros tomaron
la decisión correcta. ¿Por qué, entonces,
me duele tanto equivocarme siempre?
¿Qué harías en un mundo en el que nada importa,
sino dar valor?
Entonces, cómo puedes pensar que lo que haces
no es importante y digno de cuidado.

sábado, 23 de octubre de 2010

Valor

¿Y no soy más valioso siendo una deuda?
¿Y me atreveré a conseguirlo?
No se puede ser la horma
del zapato de muchos. ¿O sí?

Futuro

Mientras otros investigan,
entre lo que ves y lo que sueñas
media un día que ya está perdido
en la memoria.

No sé de qué

He estado hablando con los
grandes y pequeños personajes de la Cultura.
Pensaba que la conversación era más importante
que ellos mismos. Ahora no sé qué pensar.
Y aquí me tienes, hablando contigo.

Inspiración - Expiración

Inspira... expira.
Inspira... expira.
Y lo más importante parecen
ser los puntos
(suspensivos)

viernes, 22 de octubre de 2010

jueves, 21 de octubre de 2010

Creo; pero no sé

Pienso que un razonamiento verdadero
ha de ser tan errático que
carezca de sentido refutarlo.
Pero no sé si hacer de esto una fe.

Sin negocios

Amabas el mundo desde una perspectiva.
Yo amaba el mundo desde otra.
A esos pedazos que se entrecruzaban
algunos sí supieron llamar nuestro amor.

miércoles, 20 de octubre de 2010

lunes, 18 de octubre de 2010

II
.....Quienes han vivido una madrugada de urgencia, tensión y movimiento saben, si alguien diera lugar a que se planteara, que no dista mucho de un sueño. Incluso justo después es muy difícil recordar el sentido de tantos movimientos, de tantas tareas apresuradas; y las acciones quedan atragantadas por pensamientos y respiraciones turbulentas, sin saber muy bien sus derroteros. Es luego, en la tensa espera, en los minutos y minutos impotentes, cuando todo el poso de esa infusión removida se confunde con el verdadero vapor de una taza entre las manos.
.....Con el paciente queda postergado, los que antes revolucionaban el mundo a su alrededor empiezan a mirarse, la realidad vuelve con su madrugada, con su cansancio y con su pátina de sueño. ¡Qué reales son entonces! ¿Cuál habrá sido la verdadera historia de mi padre? ¿Cuánto de esto estará viviendo mi hermano igual que yo? ¿Quiénes son estos desconocidos, cuál es su carácter, cómo es posible su presencia en este lugar que hasta tan poco había sido nuestro?
.....Durante las horas que restaban hasta el amanecer, los huéspedes se alternaron caóticamente, tropezaban, para contar su historia. Oírlos era como no estar allí, sino delante de las páginas, que uno quisiera volver y releer en busca de los incómodos escamoteos del narrador. No. Era difícil sentirse satisfecho, pero era necesario reconocer que ellos mismos no sabían muy bien lo que decían o lo que callaban. Estaban agotados. Eran fantasmas del deber y del miedo. Eran como sus cuerpos: no estaban allí.
.....Encerrado en la habitación contigua, el hombre herido, su crisis, su historia, su batalla en letras de tinieblas.

domingo, 17 de octubre de 2010

Y ti para si tiene sentido,
quién soy yo para impedir
que esta estupidez sea
(tu ayuda, y) la mía.

Me vale cualquier palabra

Y si cambiara precio por perro
mi historia cambiaría. Sería otro.
Contando más de mí que el personaje
en el que me había empeñado.
No sólo no era verdad
sino que encima nadie
pretendía engañarnos.

sábado, 16 de octubre de 2010

O ilógica

Si una vez despierto no hay sueños intrascendentes,
una vez nacido me serviría cualquier cosa
y creería como un niño que su lógica
es real-mente-interesante.
En el cielo no hay estrellas, sino viajes.
En tus ojos no hay estrellas, sino viajes.
En tus labios, palabras. En tus palabras, viajes.
Qué terrible este ahora
que me oculta cuánto
tendré que amarte

viernes, 15 de octubre de 2010

Tras la cortina de mi mente
el mantel en la mesa no era suficiente
los cables en la pared no eran suficientes
en el estante libros y billetes no eran suficientes
pero quitada la mirada
todo esto es absurdo.
Flotaban como una ciencia
extraña, pero perseguía el
disparo del tiempo.
Tus ojos, tu mirada, tus recuerdos.
Y el mundo empieza cada vez que te conozco
(incluso viniendo de un llegar inaprensible)

jueves, 14 de octubre de 2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

Llegó la noche. Era un buen síntoma.
Olvidadizo y alegre,
cosido a las interferencias,
tuve la opción de elegir
entre un amplio abanico
de necesidades.
Un mundo en el que habitas.
Otro en el que piensas.
Otro mundo el que sufres.

Pero incluso el que me dedicas
viene de mi imaginación.

En ninguno de esos me gustaría conocerte.

martes, 12 de octubre de 2010

Vivo de trabajar los encargos
que incógnito de mí
me exigen mis obras.
Pero, sin saberlo, burlo su salario
para encontrarte.

Delirios en potencia

El engranaje cruel de este sistema económico,
el apasionado avance de las tecnologías,
incluso las sangrientas previsiones de futuro,
buscaban tal vez en su inconsciente
que yo entendiera hoy esas voces antiguas.
Y si esos objetos no tienen inconsciente,
¡qué hermoso conocer sin enredarme en el
misterio!
Revisadas una y otra vez, con método,
y contrastadas por cuantas perspectivas
se habían situado a nuestro alcance...
Se llegó a la conclusión (con pinta de inapelable)
de que todas esas dudas no tenían sentido.
... Y sin embargo, me mueven.

lunes, 11 de octubre de 2010

I
.....Un muchacho mira por la ventana; no es difícil imaginar qué pensamientos lanza al moverse de la noche. El patio de entrada era animado inútilmente por algún gato, o cualquier otro animal aún más despreciable. Hojas y ramas querían saltar más allá del muro. El suave viento traía historias de otros lados, cercanos a pesar de la oscuridad. Las nubes, curvas grises sobre un cielo de mitos, se negaban a desaparecer; insinuaban otras ciencias. Sólo los propios muros de la casa le eran invisibles.
.....También en su inquieto corazón, unos tonos secos y agotados golpearon desde la puerta del muro. Silencio. ¿Eso también habría sido un engaño? Los sonidos pueden ser sombras, pensó. Pero no, dos golpes más, lentos, desesperados, confirmaron la alucinación. Como respuesta, atravesó incómodo el patio el cuerpo a medio vestir de su padre. La vieja, gruesa y áspera bata barría sus pasos a pesar de los torpes aspavientos por recuperar la manga arrastrada. Una vez más, el sonido generacional del portalón al abrirse.
.....Murmullo ininteligible.
.....Tras la figura del padre entran cinco cuerpos grandes, apretados, cargados con bultos y mochilas. Entre todos parecían un monstruo sacado de un sueño de terror. Abigarrados y de pasos o tropiezos. Su enorme silueta se deformaba sin descomponerse como un buey en ebullición. Tardó en darse cuenta de que en realidad portaban a otro cuerpo, un hombre herido, roto y aplomado, que arrastraba los pies como antes la manga de la bata. Justo cuando pasaron por debajo de la ventana pudo ver el brillo metálico de la noche en sus ropas empapadas en sangre. El olor llegó después.
.....–¡Despierta!
.....El muchacho se había acercado a la cama de su hermano y lo zarandeaba con cuidado. Temía que un brazo enfadado y somnoliento le sacudiera como respuesta. De hecho, un rictus de hermano molesto se apoderaba del rostro de Evans mientras se incorporaba. Evitando su reacción, se alejó y encendió la luz.
.....–¿Pero qué haces? ¡Apaga eso!
.....–Algo está pasando, Evans.
.....El gesto de hermano enfadado se hacía más patente que el sueño ya; pero se vio interrumpido por el ajetreo del piso inferior. Sí. Algo estaba pasando. Al reconocer una nueva expresión de extrañeza y temor en el hermano, al verlo recomponerse en sus ropas y salir a medio vestirse, arrastrando las mangas tras la puerta... una emoción nueva recorrió el pecho del muchacho.

domingo, 10 de octubre de 2010

MÁS FÁCIL
MIS MOVIMIENTOS
ME ENTIERRAN
(pero tú me atravesaste)

Deuda y asistencia

Y no ves escaparse en cada letra
los tópicos, las insistencias literarias,
como un reloj de arena que a las claras
llevara a otra y otra instancia
la resistencia y realidades de tu mundo?
Tanto fue el empeño y la inversión
en ese exacto día de mañana,
enamorado de supervivencias,
que todos esos miedos se han vuelto
paredes y cansancio y saber
una misma tarea anhelo
cosa.

Herencia, gasto y legado

Nunca he sido otra cosa,
sin embargo, antes era lo mismo
sin ser yo. Y mientras lo soy
firmo la garantía
de no volver a serlo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Cuando miro, comprendo que mis ojos no me pertenecen.
Hablo porque no es mi trabajo
agotar las horas hasta otro golpe
de alimento.
Hablo porque no es mi obligación
resistir en el silencio hasta otro día.
No son mis jugos ni mi sangre.
Es la palabra, su indescriptible
borboteo, la herida de mi deuda
entre alguno de vosotros.
Te extrañas de mi amor calculado y matemático.
Pero yo no olvido que tras la semilla del Racionalismo
se liberaron los monstruosos terrores de los románticos.

viernes, 8 de octubre de 2010

El caballero dibujaba cisnes con su espada
mientras la nieve cantaba la noche como un cuchillo.
Un misterioso ajedrez ondulaba al borde de tu nuca.
Su coqueteo sobre los hombros me sentenciaba.
Y en su caballo firmé mi interrogante.
Tampoco los colores están ahí.
Sabemos de su dinámica digna de estudio.
¿Vamos a enredarles la estética y la moral?
Tal como hiciera ante nosotros
el sol con el mundo.


Y cuando pienso en las dimensiones
de lógicas indescubribles
hablar de esos contundentes movimientos
sólo me hace reír.


Ni el sol pretende alumbrarnos
ni la tierra sostenernos.
Y poco le debemos a la sádica intención
del conjunto en su universo
(excepto, tal vez nuestro impulso transgresor).

¿Quien puede creer solo en un guiño?

jueves, 7 de octubre de 2010

¿A quién se le ocurriría ordenarte
a vivir, respirar, exigirte
pensar? Pero si te ves
capaz de algo imposible,
hazlo.

Tan cansado

Desechando cualquier
otra opción que
detestar cada una
de las opciones
desechables.
Y sin embargo, cuanto he tomado del mundo, se mueve.
Igual que las rocas se dejan abrazar por la hojarasca,
como un nido de larvas por un bocado más, como el abrigo seducido por el viento,
un recuerdo más, una noticia más, una vez más esa palabra,
me aferro igual que un sueño se aferra a su metáfora.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Todo yo era el tributo y la limosna
que me protegía de mí mismo.
Tú eras el precio establecido.
Y en algún recóndito lugar, brillaba el mundo.
Una pared absurda en medio de la vía
fue recogida como torre por los sabios
que la cosieron a los cielos.
A su alrededor jugaban los niños por dentro:
como corregidos los retos del padre.

martes, 5 de octubre de 2010

Llegas a tiempo
mientras yo te espero con retraso
y otros aún no te conocen con impaciencia

Nube de electrones

Piensas que es esa
tristeza
cuando podría ser cualquier
otra tristeza. No te importaría
si se tratara de cualquiera que
sea la alegría.
No era este el perfil de que te he amado
y en la misma confusa incertidumbre
busco no conocer tu silueta.

lunes, 4 de octubre de 2010

Bocetos sobre el plano de Academia

Sujeto de una lenta reflexión
ha sobrevivido lo que los olvidos deseos
no consiguieron circunsitiar.
Algunos mirarán las hierbas, ratones, pájaros.
Algunos mirarán el eco de los números.
Algunos sólo nombres, dioses, libros.
Otro, en cada punto, la línea.

Más Poe

Ante la impresión inminente
de tu péndulo de alcohol,
mi corazón se volvió
un escarabajo de oro
derramando su casa sobre
la carta robada de Morgue.
. Y todo
porque Annabel lee,
y nada más.

domingo, 3 de octubre de 2010

Lágrimas en la lluvia

Sabías que tus pensamientos
viajando de gota en gota
perpetuarían su baile de borrasca
en borrasca, mientras tú mismo
caerías una y otra vez definitivamente
en la tierra.
Y no parecía importarte.

In Ventum

Al preguntar mi rosa sobre un mapa
perdí mi situación. La historia de mis trayectos,
o las posibilidades de recorridos, una ilusión
más falsa que la más verdadera ilusión
de quien se preguntara por mí al cruzarse
en su camino con mi mapa perdido.

sábado, 2 de octubre de 2010

Porque atravesaste de noche la pared
de mi cabeza, de mi pecho y de mi cuerpo,
no sé si en este tiempo has sido
un virus, un fantasma, un alimento.
Ese placer que hemos cultivado, ya no
es sino la hoguera de un recuerdo.
Y fue nuestra alegría tan Agosto
que los cielos encienden ya un Septiembre perpetuo
en nuestras almas. Y ha quedado
un corazón de luz que brota
entre tu sombra, el deseo y mi memoria.

viernes, 1 de octubre de 2010

Reconocí en tu odio un grito de ternura.
Recociné en tu honor un kilo de ternera.
¡Qué embaucador un faro
que invita a tierra firme!
¿Acaso has estado perdido alguna vez,
con las distancias anuladas en un negror primigenio?
¿De veras me aseguras que has
anclado el tiempo y que en tus puertos
no perderé mis días a la deriva?
Entonces creo en ti, desde tu sombra
seguiremos surcando el universo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Te aliaste conmigo para arar desaparecer
aquello que con tanto esfuerzo había equivocado.
Me hablaste una vez de un
sitio en el vacío.
Dos veces de un roto en la corona.
De vez en cuando perorabas
historias como los gigantes.
Si tomara porción en cuenta
tus palabras, acabaría
in mezzo del cammin di nostra vita.

Atenea, 8 de Septiembre de 2010

Para estudiar me encerraba
en un escaparate de devoración.
Mientras tomabais mis envidias,
aun más pacientes que yo,
tejíais alborotos como héroes de piedra,
me inventabais ciudades y conflictos.
Y cuando llegue el tiempo del olvido
merodeará esta red sólo de símbolos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Era mi amor un juego de palabras
y si no dejara de hablar
cientos estudiarían qué fue de aquellas reglas,
los jugadores y las trampas que
organizaron tu partida,

y yo no sabrán lo que quise.
Un suspiro movió el junco en el estanque
y las aguas me ondularon su sueño.

Un sueño onduló las aguas del estanque
y el junco me movió su suspiro.
Con sus alas diminutas, el jilguero
hace cosquillas al ciprés, quien,
con el aplomo de los años
lanza sus graves sonrisas al viento.

martes, 28 de septiembre de 2010

Tomé su miedo prestado

VIII
Era cuestión de tiempo que alguien se tomara en serio preocuparse por él. Contemplar ante sí sus objetos personales, como si fueran la naturaleza muerta de un gran genio. Mirar listados de números, nombres, apellidos, direcciones... Hacer preguntas. Visitar gente y lugares.
Por supuesto, siempre interrumpían escépticos, gente normal, hechas a la vida.
–¿A qué esta obsesión? ¿No es uno más de tantos? ¿Porqué él y no otros?
–Miraba sus gestos entre sueños –respondía –, sus pasiones y su respiración incluso. Durante un instante, breve como un recuerdo, rocé sus esperanzas, toqué sus alegrías, tomé prestado su miedo... y ahora debo encontrar la forma de devolvérselo.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Su enfermedad venía de otro mundo

VII
Habían traído al hospital su cuerpo insignificante.
–¿Quién és?
Pero nadie pudo dar una respuesta.
¿Qué hace aquí, de dónde viene, qué le ha llevado a esta situación? Pero... ¿sabemos en qué consiste esta situación? Una fatiga febril, un pensamiento mudo y delirante, espasmos, dolor (sin duda dolor, aunque desde fuera era difícil saberlo), síntomas evidentes, inconexos, como pertenecientes a un lenguaje extraño o a una enfermedad venida de otro mundo.
Hicieron los análisis pertinentes. Ajustaron lo que había que ajustar. Recuperaron el tono mecánico del seguir viviendo. Pero su pulso era en realidad una incógnita. ¿Cuál era la relación entre su cuerpo, su ser y su historia?

domingo, 26 de septiembre de 2010

El enemigo

VI
La mayoría encontraba dificultades, molestas personas, atractivas y opuestas. Pero él, poco a poco, iba conociendo a su verdadero enemigo... el Enemigo, a fin de cuentas.
Como el retrato de una roca minada por el viento, al principio imperceptible, luego omnipresente.
Para poder comprenderlo recurrió a lo opuesto de un tesoro: la deuda.
A medida que avanzaba en sus encuentros, más crecía su deuda, y más necesitaba saldar aquellas cuentas, pagando precios cruciales. Los caminos de búsqueda, de estudio, de decisiones arriesgadas, de inesperadas consecuencias, tesoros y encrucijadas, dimensionaban una red de débito por encima de todo su mundo.
Hasta que su futuro no era sino esa inexcusable exigencia de pago.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Trampas desfilan triunfos

V
Mantenía contacto frecuente con tramposos. Ese se convirtió en su principal campo de estudio. La desconfianza como norma y la fe en que tantos tejemanejes desembocarían en algo inesperado en cierta forma.
Si se trataba de un vicio personal o de una disciplina sabiamente adquirida, poco le incumbía (y desde fuera resultaba imposible averiguarlo). Mantenía la regla de no ser destruido. La supervivencia era el mayor triunfo.
Cuantos estaban perdidos creyendo sus propias triquiñuelas, sus planes, su estrategias, sus innumerables leyes, parciales reglas de juego. Sobrevivir significaba estar fuera: ser espectador, sin interpretar los actos como viles o nobles.
Investigar, estar ahí y no estarlo, ser el tramposo entre los tramposos: he ahí su triunfo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Los tesoros tientan

IV
Al cabo de un tiempo, se sintió incapaz de distinguir un tesoro de una tentación. En ese estado le resultaba angustioso tener que renunciar a un posible tesoro, o considerar una posible tentación.
A quien veía oportuno (y cada vez más, a cualquiera), le interrogaba, le pedía ayuda, le exigía que compartiera su saber para solucionar el problema. Reservaba un buen lote de horas diarias para estudiar en los libros, archivos, bibliotecas, internet... Asistía de oyente a varias universidades, viajaba a congresos a un lado y otro del país.
Cruzó fronteras imposibles.
Aprendió a encontrar de todo con eficacia. Y, sin embargo, aprendió más bien a resignarse, por no poder asegurar un juicio sobre qué era valioso, deseable, apropiado. Admitió el ácido aguijón de ese terrible compañero y quedó en él una hambre voraz por cualquier diferencia.
Por eso cada mañana se levanta hundido y empujado a cumplir con ansia su castigo.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Crujían las excusas

III
Cuando se acostaba, le arrullaba desde lejos el crepitar disperso de los muebles. Ventanas incómodas, estanterías quejosas, vajillas juguetonas. Como el rumor de una vulgar cafetería le llegaban todas las explicaciones posibles. Primero el cambio de temperatura, la lógica evidente, la contracción de los cuerpos. También la presencia de entes extraños: por un lado, los animales, imposibles en un séptimo piso; por otro, los duendes, gnomos, elfos y fantasmas hoy no menos imposibles. Infantilmente, las cosas, que aprovechan el sueño de los humanos para ser humanas ellas mismas. Una vez más el idioma extravagantemente lento con el que hablan los objetos sin dejar de ser cosas.
Hasta que eran sus propios pensamientos el simple crujir, que daba excusas para la fantasía al extraño lenguaje.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Un hombre depresivo miraba las estrellas

II
Habiendo conseguido llegar allí donde sólo se extendían bultos de oscuridad e innumerables estrellas, encontró con sorpresa a un hombre que, con gran pesar, miraba incesante el cielo de la noche.
Herido de curiosidad, le preguntó por el motivo de su tristeza. “Todas esas estrellas son siempre las mismas”. Con seguridad aún habría alguna de la que no se hubiera percatado. “Precisamente, es imposible conocerlas todas”. Pero algunas eran especialmente hermosas. “Sí, el cielo demuestra que la desigualdad, la discriminación, la injusticia, son leyes físicas necesarias”... Y, mientras duró la noche, devolvió cada argumento con una inapelable constelación de amarga lógica.
–Impresionante. Nunca había conocido a nadie como tú.
Y observó con detenimiento al hombre depresivo, que con dolor seguía contemplando las estrellas que se apagaban en la aurora.

martes, 21 de septiembre de 2010

Un anciano descubrió

I
El parque, una soleada mañana de domingo. Arriba, las nubes en su enigmático desfile. De aquí para allá, los pájaros con sus urgencias. A ras de suelo correteaban las miradas, los niños y las palabras.
Entre tan divertidos egoísmos, un anciano descubrió a un hombre serio, que insistía en una posición incómoda y estrafalaria. Escarbaba entre las rosas, o debajo del césped, o en el barro tras la fuente, o sobre el duro albero del camino.
–¿Qué hace usted, buen hombre?
–Busco tesoros.
Está usted loco, pensó el anciano para sus más humildes adentros.
–Aquí todos venimos en busca de tesoros.
Entusiasmado, le cambió el rostro.
–¡Ah, lo encontré!
Se lo enseñó. En la yema del dedo portaba un único grano brillante y minúsculo.
Pero el anciano había ya regresado a sus sueños.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Odiseo, 2 de Noviembre de 2009

Siempre dicen los mismos
inocentes terrores de la historia.
¿Y quién sabe ya el sentido
de sus actos viajando hacia el espejo?
En la calle los monstruos me sobornan de usted,
con violencia serpentean entonando
un lento Dorian Gray a la deriva.
No remaban atados los pecados del mundo.
Empujado ya tan solo quedo por
el incómodo cariño de los dioses.
Mi rostro y mis palabras han perdido
los argumentos que demuestran quién soy.
Mientras tanto, mi casa, mi trono, mi reino, siguen

gobernados por niños
y por borrachos.