Sobre qué no hay ambición.
Me amaba con la tranquilidad de un moje budista.
Una cascada oriental pintada junto a un monte imposible.
He reflexionado mucho sobre la quietud
y las conclusiones no me llevaron a ningún lado.
Imaginé que le interrumpían y esa ira era el amor
de un padre. Medita su cabeza calva y parece un niño.
Pero en realidad es su ser un campo semántico.
Admito la probabilidad, pero sólo como estilo descriptivo.
Tomábamos té como toman té los adolescentes
que aún tienen pendiente sus estudios.
No quisiera exceder los territorios
en que los hombres han aprendido a amar,
lástima de las generaciones siguientes, sus hijos
ignorantes bajo condescendientes ojos.
domingo, 19 de mayo de 2013
sábado, 18 de mayo de 2013
No era tan libre que no me sometiera
a la sintaxis. Así comías helados y me gustaba.
Porque quién sabe por qué quien sabe
es mejor por quien sabe mejor.
Y si acabáramos los días fatigados serían
otros puentes, de antiguas seriedades, los
que mirarían cómo a través de sus ojos
pasan, frías lágrimas de azúcar en tus labios, las angustias.
Y aquí terminan (tarde o sombra) el ejercicio.
Y sigue el desfile de algarabías soberbias.
Tantas horas quiso el árbol que no tiene ventanas
de amor
a la sintaxis. Así comías helados y me gustaba.
Porque quién sabe por qué quien sabe
es mejor por quien sabe mejor.
Y si acabáramos los días fatigados serían
otros puentes, de antiguas seriedades, los
que mirarían cómo a través de sus ojos
pasan, frías lágrimas de azúcar en tus labios, las angustias.
Y aquí terminan (tarde o sombra) el ejercicio.
Y sigue el desfile de algarabías soberbias.
Tantas horas quiso el árbol que no tiene ventanas
de amor
Cada mañana antes de comenzar
–Realizar un ejercicio de libertad
con fe y disciplina conductista.
–Revisar el catálogo de amores y sentimientos
con velocidad deseablemente acelerada.
–Apuntar deudas sentimentales y sus sujetos
con valentía en una tabula de olvido.
–ESCRIBIR.
–Obedecer por un instante al cariño
que le tenemos a ojos, oídos y etcéteras
para que en nuestros actos siguientes
no se nos tache
de rebelde.
con fe y disciplina conductista.
–Revisar el catálogo de amores y sentimientos
con velocidad deseablemente acelerada.
–Apuntar deudas sentimentales y sus sujetos
con valentía en una tabula de olvido.
–ESCRIBIR.
–Obedecer por un instante al cariño
que le tenemos a ojos, oídos y etcéteras
para que en nuestros actos siguientes
no se nos tache
de rebelde.
Por favor
Tengan respeto por las vías urinarias.
La verdad y otra intenciones que tantos consideran
necesarias. El resto
Déjenlo escapar, con gusto;
o bien se limiten
a vigilarlo con amorosa atención.
La verdad y otra intenciones que tantos consideran
necesarias. El resto
Déjenlo escapar, con gusto;
o bien se limiten
a vigilarlo con amorosa atención.
Análisis Parabólico
Para volar
hay que aligerar peso.
Desprendámonos de las subordinadas.
Así sabremos. Los conectores sobran.
Con un soplo de dirección es suficiente.
Las asociaciones de vidas corrían siempre
a cuenta de los suspiros con paciencia entre delfines.
Para de volar.
Aligeremos los besos.
hay que aligerar peso.
Desprendámonos de las subordinadas.
Así sabremos. Los conectores sobran.
Con un soplo de dirección es suficiente.
Las asociaciones de vidas corrían siempre
a cuenta de los suspiros con paciencia entre delfines.
Para de volar.
Aligeremos los besos.
viernes, 17 de mayo de 2013
Sobre por qué no hay memoria de la creación
Sólo podemos conocer el pasado, más o menos inmediato. Uso la prosa, pero ya debierais saber qué opino al respecto. La imaginación del futuro, ni posible ni deseable, sino meramente consecuente, con muestra elaboración del pasado. Bien por activa o por pasiva, por negación o afirmación, todo cambio proyectado al futuro es una consolidación (ejecución de las potencias intrínsecas –pero atiéndase a la trasmaterialización de la idea que alude el término–) del esquema estructurante del pasado.
Enunciamos pues:
Si hay memoria del pasado no hay manera alguna de corregir el estado del mundo.
Pero digamos ahora que al pasado, siempre mediato, no tenemos acceso. Su realidad es esencialmente desconocida. el desconocimiento del pasado nos llevaría a repetir una y mil veces los mismos actos (obsérvese aquí la impertinencia del número, incapaz de designar una cantidad concreta pero desconocida –además de que se obvie la aplicación de una supuesta mente conocida lógica presente a una supuesta realidad pasada desconocida). Si lo que hacemos ha sido ya, lo ignoraríamos. Si lo que hacemos no ha sido antes, lo ignoraríamos.
Enunciamos pues:
Si no hay memoria del pasado no hay manera alguna de corregir el estado del mundo.
Pero no seamos tendenciosos (ustedes, con sus lecturas, varios; y yo, con mi escritura, una, carezco –¿debo decir de tendencia?–). Atiéndase a que con memoria o sin memoria, no se trata de que el cambio o lo nuevo no exista, sino que está fuera del alcance de ningún control psicológico. Por favor, corroboren esto con experimentos físicos, químicos, neurológicos y religiosos, antes de creerlo. Dedúzcase de aquí que la libertad queda al margen de mi favor.
Enunciamos pues:
a) Todo acto de creación es extrínseco al sujeto psicológico, aún siendo éste consecuencia de sus actos.
b) Todo acto de creación es irreconocible como tal por ningún sujeto, salvo como enigma.
RECOPILACIÓN DE ALEGATOS Y RESPUESTAS.
RESPUESTA:
–Dado que no es explícita, su asumción es producto de una de esas lecturas tendenciosas que avisaba; de otra forma, la habría escrito expresamente.
–Si asumimos que es así, tendríamos que destacar la inconviniencia de asociar el término "corregir" a una intención moral. Atendamos a una lectura etimológica "regir" + "con", más acorde con el sentido de creación extrínseca al sujeto creador.
–El alegato –ahora viene una contraalegación irónica de la mías– es tendencioso, porque insinúa un deseo de corrección, no explícita, pero sí implicitamente en mi nada tendenciosa escritura, que debiera ser corregido.
b – No queda claro si el "éste" que es consecuencia de los actos se refiere al sujeto psicológico o al acto de creación.
RESPUESTA:
–Obvio que no queda claro. La confusión no es intencionada, pero no por menos intencionada es menos real. Por favor, quien consiga desconfundirlo que no deje de hacérmelo saber. Ya conocen mi dirección y la fecha de mi muerte.
–Me hubiera gustado más que esa confusión se hubiera señalado entre el acto de creación como enigma o el sujeto como enigma; pero ya veo que este tratado no va sobre mis gustos.
c – El texto no analiza todas las premisas posibles ni saca todas las conclusiones posibles de las premisas dadas.
RESPUESTA:
–Ciertamente, me he limitado a apuntar un método. Quien considere que este es un método acertado, complete el trabajo con una tabla de todos las premisas y conclusiones posibles y con otra tabla no menos exahustiva de todas las conclusiones y premisas imposibles. Quien considere que este no es un método acertado, por favor, que invente otro, con menoscabo de su libertad, o sea libre con menoscabo de mi favor.
–Si interpretamos obedientemente el alegato como una objeción no al contenido, sino al método, propongo sustituir en aquellos casos donde dice "todo" por el término "alguno"; por supuesto no en todos los casos, sino en algunos. Esto da pie a poder cambiar cualquier palabra por otra, pero ante esto apelo a su misericorda, ya que, llegados hasta aqui, no puedo apelar a su falta de paciencia. (Aplíquese al revés si están a favor de la apelación)
jueves, 16 de mayo de 2013
No es lo único
El bien consigue que la mitad
del mundo seamos malos.
Y no es lo único malo
que consigue.
del mundo seamos malos.
Y no es lo único malo
que consigue.
Serie de adivinanzas
Adivina adivinanza:
¿Yo nací?
¿Yo nací?
-
Soy un vacío, pero no del todo.
Porque he perdido mis límites.
-
Mi mirada succiona tus ojos
taponados por tu propia mirada.
Entonces me miras y me ves.
Pero te apartaste para mirarla a ella.
-
Entre tus brazos, diste definición
a un agujero que de tuyo te pertenezco.
-
Ha desaparecido el hueco dejado por el Otro
sin llenarse.
-
Siempre has sido tú, y lo has sido el mundo entero
y esto no tiene nada que ver con el instante.
-
Quién recuerdas. Quién esperas.
Te vació. Te pertenece.miércoles, 15 de mayo de 2013
Hallazgos importantes del ser humano.
–1 El ridículo.
–2 Su propia humanidad.
(Uno bien de uno, dos bien del otro)
–3 El 0.
–2 Su propia humanidad.
(Uno bien de uno, dos bien del otro)
–3 El 0.
Un día me entretuve con una obligación.
Y el día que me aburrí la dejé bien colocada.
Tanto que otros –yo ya ni me acordaba– la consideraron
importante. No se conformaron
con repetirla: la idolatraron, desangraron y santificaron y
definieron las líneas de la ciudad.
Cuando llegué, admiré sus monumentos,
lamenté su suciedad –fíjense cómo era
aún mi razón paralelística–;
pero no reconocía mi obligación querida.
Cuando lo descubrí fue terrible.
Fui un monstruo. Pero lelo.
Hice con el cuidado y la obligación lo que aún no sabéis.
Y el día que me aburrí la dejé bien colocada.
Tanto que otros –yo ya ni me acordaba– la consideraron
importante. No se conformaron
con repetirla: la idolatraron, desangraron y santificaron y
definieron las líneas de la ciudad.
Cuando llegué, admiré sus monumentos,
lamenté su suciedad –fíjense cómo era
aún mi razón paralelística–;
pero no reconocía mi obligación querida.
Cuando lo descubrí fue terrible.
Fui un monstruo. Pero lelo.
Hice con el cuidado y la obligación lo que aún no sabéis.
martes, 14 de mayo de 2013
Algunos se asombran del calor de mis caricias,
cuando es el fuego de tus dedos que persiste
ahora en ellos. ¡Si supieran!
Pero muchos son piedras, otros duermen,
y los que están despiertos están lejos del
lenguaje y el que comprende no te vivió
–aquella habitación, la luz anaranjada
ardía de las cortinas, y aquel viaje nuestro–
y sin embargo lo veo alejarse
con tu misma despedida.
cuando es el fuego de tus dedos que persiste
ahora en ellos. ¡Si supieran!
Pero muchos son piedras, otros duermen,
y los que están despiertos están lejos del
lenguaje y el que comprende no te vivió
–aquella habitación, la luz anaranjada
ardía de las cortinas, y aquel viaje nuestro–
y sin embargo lo veo alejarse
con tu misma despedida.
Los hombres se matan a mordiscos, no te extrañe.
Se arrojan unos a abismos de estructura y sangre,
otros usan vísceras como proyectil.
Hay grandes himnos de envidia.
Cómo fueron nuestros cuerpos, yema a yema
en esa noche. Como nuestros civilizados
pasos echan de menos de vuelta a casa
el hogar arderá a partir de ahora.
Cómo serán los días que llamamos humanos.
Se arrojan unos a abismos de estructura y sangre,
otros usan vísceras como proyectil.
Hay grandes himnos de envidia.
Cómo fueron nuestros cuerpos, yema a yema
en esa noche. Como nuestros civilizados
pasos echan de menos de vuelta a casa
el hogar arderá a partir de ahora.
Cómo serán los días que llamamos humanos.
lunes, 13 de mayo de 2013
Nueva racionalidad del bien
Si existe el bien
no va más allá de una sola frase.
El bien está en el detalle.
Si no lo estuviera no lo habría en absoluto
y si el bien está en el detalle,
aunque luego devenga
en pérdida hacia lo general o lo absoluto,
siempre se puede volver al detalle.
En el gesto está la creación.
Justo ahí comienza el vacío.
no va más allá de una sola frase.
El bien está en el detalle.
Si no lo estuviera no lo habría en absoluto
y si el bien está en el detalle,
aunque luego devenga
en pérdida hacia lo general o lo absoluto,
siempre se puede volver al detalle.
En el gesto está la creación.
Justo ahí comienza el vacío.
Olvido, impertérrita fuerza física.
Concienca de olvido, asombroso saber
humano.
Lo que falta
después del abrazo, ¿no es un olvido? Anhelo
de brazos impertérrito, que crea
la ilusión de abrazo también persistente.
Tú eres esos brazos o este mismo anhelo.
Yo soy este anhelo o esos mismos brazos.
O ambos el mismo olvido que nos está creando.
Concienca de olvido, asombroso saber
humano.
Lo que falta
después del abrazo, ¿no es un olvido? Anhelo
de brazos impertérrito, que crea
la ilusión de abrazo también persistente.
Tú eres esos brazos o este mismo anhelo.
Yo soy este anhelo o esos mismos brazos.
O ambos el mismo olvido que nos está creando.
domingo, 12 de mayo de 2013
Hablo con mis actos. Los actos no existen.
Dime qué son (si sabes cazarlos al vuelo).
Digo lo que hago. En lo que son los dichos
lo que digo existe qué. Y en esto consiste
la retórica entera del ser humano.
El hombre no quiere abrazarte y cuando te abraza
no quiere soltarte y cuando te suelta
no quiere alejarse y cuando se aleja
no quiere olvidarte y cuando te olvida
conoce lo imposible.
Te vi ala a ala entre los brazos de un hombre.
–¡Qué celos de ese hombre!–
Te sentí vena a vena tejiendo a labios en labios
de un hombre. –¡Sí, qué celos terribles, celos!–
Arrastrado por el ímpetu de un hombre que te amó
toda la noche. –¡Sin piedad del fuego que me arrastra!–
Y ese hombre era yo, al que le envidio su momento.
Si el hombre fuera un alfiler
para la mujer, que es prueba de lo perdido.
Dime qué son (si sabes cazarlos al vuelo).
Digo lo que hago. En lo que son los dichos
lo que digo existe qué. Y en esto consiste
la retórica entera del ser humano.
El hombre no quiere abrazarte y cuando te abraza
no quiere soltarte y cuando te suelta
no quiere alejarse y cuando se aleja
no quiere olvidarte y cuando te olvida
conoce lo imposible.
Te vi ala a ala entre los brazos de un hombre.
–¡Qué celos de ese hombre!–
Te sentí vena a vena tejiendo a labios en labios
de un hombre. –¡Sí, qué celos terribles, celos!–
Arrastrado por el ímpetu de un hombre que te amó
toda la noche. –¡Sin piedad del fuego que me arrastra!–
Y ese hombre era yo, al que le envidio su momento.
Si el hombre fuera un alfiler
para la mujer, que es prueba de lo perdido.
sábado, 11 de mayo de 2013
Hombre atareado. Levanto la cabeza y estás ahí.
Ellos lo llaman recuerdo o fantasía, no es eso
–demonio de tu ausencia que a pesar de sus mil nombres
no termina de existir– eres tú realmente.
Te imagino en tus tareas: levantas la cabeza. Ese soy.
Esa inquietud tuya donde otros ven mi nombre
y no este hombre atareado que en un respiro escribe.
Ellos lo llaman recuerdo o fantasía, no es eso
–demonio de tu ausencia que a pesar de sus mil nombres
no termina de existir– eres tú realmente.
Te imagino en tus tareas: levantas la cabeza. Ese soy.
Esa inquietud tuya donde otros ven mi nombre
y no este hombre atareado que en un respiro escribe.
Te beso y olvido
tus besos. Te abrazo y olvido los brazos.
¿Era tu piel de nata, eran almíbar tus pechos?
He de encontrarte, eso lo reconozco.
Lo cuchichean mis manos, lo musitan
mis labios. Ellos se han llevado
su trozo personal –labios y manos– de olvido.
Un enjambre de narraciones absurdas.
Vivo a saltos contigo. Lo sé.
Sé que tú convives con las habladurías. Pero saltaste
y la distancia del salto los dos la olvidamos.
tus besos. Te abrazo y olvido los brazos.
¿Era tu piel de nata, eran almíbar tus pechos?
He de encontrarte, eso lo reconozco.
Lo cuchichean mis manos, lo musitan
mis labios. Ellos se han llevado
su trozo personal –labios y manos– de olvido.
Un enjambre de narraciones absurdas.
Vivo a saltos contigo. Lo sé.
Sé que tú convives con las habladurías. Pero saltaste
y la distancia del salto los dos la olvidamos.
viernes, 10 de mayo de 2013
jueves, 9 de mayo de 2013
Te atreverás a no pintar de noche en los muros
de las esbeltas viviendas respetables.
Te atreverás a no tallar con finura oriental
el asa de los muebles tan novedosamente útiles.
Te atreverás a dejar mi cuerpo de lado
como esas palabras por miedo que estrangulen
–según los manuales de primeros auxilios
que toda persona nece nece necesita–
con renovada valentía ahora que conoces
qué es arte y qué es espacio de amor
el corazón la filigrana el ojo y la
¡herida, por Dios, La Herida!
a transigir en silencio
por respeto a la ignorancia
–hermosa belleza ignorante–
y a lo que aún ha de estar muerto.
de las esbeltas viviendas respetables.
Te atreverás a no tallar con finura oriental
el asa de los muebles tan novedosamente útiles.
Te atreverás a dejar mi cuerpo de lado
como esas palabras por miedo que estrangulen
–según los manuales de primeros auxilios
que toda persona nece nece necesita–
con renovada valentía ahora que conoces
qué es arte y qué es espacio de amor
el corazón la filigrana el ojo y la
¡herida, por Dios, La Herida!
a transigir en silencio
por respeto a la ignorancia
–hermosa belleza ignorante–
y a lo que aún ha de estar muerto.
Después de nosotros, se conocieron nuestras manos.
Después de ellas, ni tú ni yo éramos los mismos.
Después que nosotros, ahora con manos, se conocieron
la lengua y la palabra, el sexo y el sudor.
Líquido por líquido, estación por estación,
ni tú ni yo volvimos.
Placer desconocido. Emoción que nos visita,
a la que cómplices atendemos porque sabemos
que acabará con nosotros, como sospecho
que acabas al morder contigo y acabo
de soñar contigo. Salimos esta tarde
a pasear con estas y otras cosas.
Después de ellas, ni tú ni yo éramos los mismos.
Después que nosotros, ahora con manos, se conocieron
la lengua y la palabra, el sexo y el sudor.
Líquido por líquido, estación por estación,
ni tú ni yo volvimos.
Placer desconocido. Emoción que nos visita,
a la que cómplices atendemos porque sabemos
que acabará con nosotros, como sospecho
que acabas al morder contigo y acabo
de soñar contigo. Salimos esta tarde
a pasear con estas y otras cosas.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Quise arroparme con este objeto del mundo.
–pon aquí, donde dice objeto, tu voluntad–
Y con este y con este objeto, objeto del mundo.
–pon aquí, donde dice aquí, ese allí mismo–
Quise quise, mundo de ropas tuyo, quieres quieres.
–no me digas otra vez que es más correcto–
Pero yo no podía saber. Vendrás desde
ese trocito de deseo que aún recuerdo.
En qué quedó –deseo, recuerdo, saber y ropa–
este despojo mío de cuerpo, país
vecino del tuyo. Arruga el papel, voltea
la pantalla, abrázame fuerte y cierra
la fantasía si es posible.
–pon aquí, donde dice objeto, tu voluntad–
Y con este y con este objeto, objeto del mundo.
–pon aquí, donde dice aquí, ese allí mismo–
Quise quise, mundo de ropas tuyo, quieres quieres.
–no me digas otra vez que es más correcto–
Pero yo no podía saber. Vendrás desde
ese trocito de deseo que aún recuerdo.
En qué quedó –deseo, recuerdo, saber y ropa–
este despojo mío de cuerpo, país
vecino del tuyo. Arruga el papel, voltea
la pantalla, abrázame fuerte y cierra
la fantasía si es posible.
martes, 7 de mayo de 2013
Hemos creado la paciencia, la hemos creado nosotros.
Cogimos un trocito de ciudad, de platos y de alcoba.
Tú con tus padres, yo con los míos, probábamos
tantas variantes que hoy ya quién sabe.
Cuando nos dimos cuenta estábamos tan enfrascados
–tú con mis labios, yo con los tuyos, probábamos–
en la creación, tantas variantes, quién sabe.
Creamos y perdimos.
Cada instante ahora se parece demasiado a una ausencia.
Ni tú ni yo podemos consentirlo.
Cogimos un trocito de ciudad, de platos y de alcoba.
Tú con tus padres, yo con los míos, probábamos
tantas variantes que hoy ya quién sabe.
Cuando nos dimos cuenta estábamos tan enfrascados
–tú con mis labios, yo con los tuyos, probábamos–
en la creación, tantas variantes, quién sabe.
Creamos y perdimos.
Cada instante ahora se parece demasiado a una ausencia.
Ni tú ni yo podemos consentirlo.
lunes, 6 de mayo de 2013
Besarse y saltar.
Besarse precipitados.
Labios y lengua, dientes y labios,
Distancia y humedad y ese calor
de ir a buscarte y que me busques
y que el encuentro se deshaga.
¿En qué más rincones de tu cuerpo
te me desapareces por más que te beso?
¿En qué solar de mi piel puedes besarme
que no me pierdas yéndote a buscarte?
Besarse precipitados.
Labios y lengua, dientes y labios,
Distancia y humedad y ese calor
de ir a buscarte y que me busques
y que el encuentro se deshaga.
¿En qué más rincones de tu cuerpo
te me desapareces por más que te beso?
¿En qué solar de mi piel puedes besarme
que no me pierdas yéndote a buscarte?
domingo, 5 de mayo de 2013
Deslizamiento tectónico
Piensa
qué aburrida la columna
tantas horas sombrías en la cochera.
Cómo censurarle su deseo de bailar
con lo que ellas creen que somos los hombres
grandes vehículos en movimiento.
Arañazos rojos de carmín y pasión:
ahora mi coche y mi columna son uno.
–¡pero qué sabrán de mi desliz, mi momento,
mi pasión entregada cuando hablaba contigo
porque éramos pura caída!–
qué aburrida la columna
tantas horas sombrías en la cochera.
Cómo censurarle su deseo de bailar
con lo que ellas creen que somos los hombres
grandes vehículos en movimiento.
Arañazos rojos de carmín y pasión:
ahora mi coche y mi columna son uno.
–¡pero qué sabrán de mi desliz, mi momento,
mi pasión entregada cuando hablaba contigo
porque éramos pura caída!–
sábado, 4 de mayo de 2013
No me hagas
reir –se oyen risas–
¡Ritmo poético, ritmo poético! ¡Habráse
visto! Nnnnnnno. Si alguna vez hubo
un efecto (a la música, lo suyo, a la
pintura lo suyo, a la arquitectura y así
sucesivamente) en la palabra más que la palabra
llamémosle
verdad a falta
de un término
mejor para
llamarlo.
¡Ritmo poético, ritmo poético! ¡Habráse
visto! Nnnnnnno. Si alguna vez hubo
un efecto (a la música, lo suyo, a la
pintura lo suyo, a la arquitectura y así
sucesivamente) en la palabra más que la palabra
llamémosle
verdad a falta
de un término
mejor para
llamarlo.
viernes, 3 de mayo de 2013
Pigmalión
Palabras que te escribo cómo quisiera abrazarlas.
Esta página que no es tu piel.
Esta tinta oscura que no es mi tristeza.
Porque el vacío es un fuego. El fuego es un vacío
y ni siquiera tú y yo estamos en él.
Esta página que no es tu piel.
Esta tinta oscura que no es mi tristeza.
Porque el vacío es un fuego. El fuego es un vacío
y ni siquiera tú y yo estamos en él.
Al desánimo generalizado le sigue una tropa curiosa.
Tengo un plan. Pero tantos atentos a otras
cosas. Tuve
un plan, he debido decir.
Me concentro en observar a dos con pinta
de despistados. Él la mira (anótese bien)
ella es una sonrisa digna de estudio
pero sólo entre ellos se estudian.
Trabajan profundamente sin descanso.
Ponen en juego toda su civilización.
–como una piedra hunde el agua–
Esto es apenas un instante.
Tengo un plan. Pero tantos atentos a otras
cosas. Tuve
un plan, he debido decir.
Me concentro en observar a dos con pinta
de despistados. Él la mira (anótese bien)
ella es una sonrisa digna de estudio
pero sólo entre ellos se estudian.
Trabajan profundamente sin descanso.
Ponen en juego toda su civilización.
–como una piedra hunde el agua–
Esto es apenas un instante.
jueves, 2 de mayo de 2013
La gente no piensa
sobre el transcurso de la vida y de la muerte.
Ni persona a persona, tampoco yo.
Yo soy el objeto derivable de esos algunos
pensamientos. Una persona, ese transcurso, con otros.
¿Qué es lo que piensa y recojo y tú revisas?
¿Qué lanzada cogemos al vuelo cuando
mi corazón y mis palabras puro trastorno,
te dejas llevar y lo noto, incluso yo?
¿Vas a explicarme con pensamientos?
Tú, lanzada mía, herida mía, cálido enigma
de la pasión a la que pertenezco.
sobre el transcurso de la vida y de la muerte.
Ni persona a persona, tampoco yo.
Yo soy el objeto derivable de esos algunos
pensamientos. Una persona, ese transcurso, con otros.
¿Qué es lo que piensa y recojo y tú revisas?
¿Qué lanzada cogemos al vuelo cuando
mi corazón y mis palabras puro trastorno,
te dejas llevar y lo noto, incluso yo?
¿Vas a explicarme con pensamientos?
Tú, lanzada mía, herida mía, cálido enigma
de la pasión a la que pertenezco.
Locus amoenus
El espacio de tu mano mientras escribe es un lugar
y otro, bien veo que diferente, aquel que
dejas posar o arañas mirada o raíz de remoto
brote y ese viaje de pensamiento (dentro del tren, fuera
del tren y el movimiento mismo son paisajes)...
Si atrapas los hilos de una pausa, porque respiras y dudas
dejas desplegado un lugar más que acompaña
a partir
de ahora. Y además está la habitación que te circunda
y el influjo sobre esos objetos y esos otros objetos
que bailan contigo, no te conocen contigo, y todo ese jazz.
Empezamos a hablar y este lenguaje
es el mundo mientras se desmorona.
Un fuego nuevo en el que ardemos juntos.
y otro, bien veo que diferente, aquel que
dejas posar o arañas mirada o raíz de remoto
brote y ese viaje de pensamiento (dentro del tren, fuera
del tren y el movimiento mismo son paisajes)...
Si atrapas los hilos de una pausa, porque respiras y dudas
dejas desplegado un lugar más que acompaña
a partir
de ahora. Y además está la habitación que te circunda
y el influjo sobre esos objetos y esos otros objetos
que bailan contigo, no te conocen contigo, y todo ese jazz.
Empezamos a hablar y este lenguaje
es el mundo mientras se desmorona.
Un fuego nuevo en el que ardemos juntos.
Es curioso: ahora que ha vuelto la primavera
y ha vuelto el olor de aquellos días y su sangre
–suena la misma música, tinta la misma luz–
es cuando ya no pienso en ti como he estado pensando.
Ahora que veo venir el (ilusorio) final de estas regatas
y esto que digo va perdiendo su sentido
al paso que una palabra se sigue a otra palabra.
No es un conjuro. No es un tratado de misterio.
Es un desconocido para mí, este momento escrito.
y ha vuelto el olor de aquellos días y su sangre
–suena la misma música, tinta la misma luz–
es cuando ya no pienso en ti como he estado pensando.
Ahora que veo venir el (ilusorio) final de estas regatas
y esto que digo va perdiendo su sentido
al paso que una palabra se sigue a otra palabra.
No es un conjuro. No es un tratado de misterio.
Es un desconocido para mí, este momento escrito.
miércoles, 1 de mayo de 2013
El corazón ajeno quién sabe
No sale información de los besos
olvidados; pero pueden rastrearse
por los amores que giran alrededor
(también de tus labios)
y el efecto de ese guiño -alegre o triste
es indiferente- en el corazón ajeno.
¿Quién sabe qué se hizo de él?
¿Qué me enseñó a leer
este poema?
olvidados; pero pueden rastrearse
por los amores que giran alrededor
(también de tus labios)
y el efecto de ese guiño -alegre o triste
es indiferente- en el corazón ajeno.
¿Quién sabe qué se hizo de él?
¿Qué me enseñó a leer
este poema?
martes, 30 de abril de 2013
Mírame ojos de agua. Si vas a la compra
podré seguir tus pasos en la lluvia.
Si vas a la escuela, parpadeo de fuego,
podré seguir el rastro de lo que has aprendido
y lo que enseñas si miras el viento.
Mírame ojos de contar historias. Si menudeas
no dudes o te perseguiré con mis propios muslos.
Está la ciudad tendida –con ella podemos jugar–
abierta para ti y tu mirada que se te escapa
como una cintura de tierra cuando te abrazo,
como un oficio perdido en estos tiempos modernos.
podré seguir tus pasos en la lluvia.
Si vas a la escuela, parpadeo de fuego,
podré seguir el rastro de lo que has aprendido
y lo que enseñas si miras el viento.
Mírame ojos de contar historias. Si menudeas
no dudes o te perseguiré con mis propios muslos.
Está la ciudad tendida –con ella podemos jugar–
abierta para ti y tu mirada que se te escapa
como una cintura de tierra cuando te abrazo,
como un oficio perdido en estos tiempos modernos.
lunes, 29 de abril de 2013
Establezco pautas y las contemplo en bloque.
Las lógicas son intercambiables a comodidad.
Por esa misma costumbre establezco mi querer.
Pueblo de quereres que son sombras.
El objeto y su palabra quedan mal
ajustados. Compruebo que tu piel
desea mi mirada y hay entre tus labios
pedazos de mi ausencia. Eso no necesita
explicación; pero hablamos
de ello larga la noche y luego
cuanto pasan los días. No nos damos
cuenta: sólo la convulsión cuando llegan
a mi casa tus palabras.
Las lógicas son intercambiables a comodidad.
Por esa misma costumbre establezco mi querer.
Pueblo de quereres que son so
El objeto y su palabra quedan mal
ajustados. Compruebo que tu piel
desea mi mirada y hay entre tus labios
pedazos de mi ausencia. Eso no necesita
explicación; pero hablamos
de ello larga la noche y luego
cuanto pasan los días. No nos damos
cuenta: sólo la convulsión cuando llegan
a mi casa tus palabras.
domingo, 28 de abril de 2013
-prendere
¿Qué hemos construido? ¿Fuimos nosotros?
¿Qué ser hemos creado? Si existen las causas
no somos los dueños de nuestra intención,
ni siquiera un vecino impertinente ni su suelo.
Lo que sea ha brotado junto a nosotros.
¿Sabes acaso dónde situarnos, para
poder decir cuánto de cerca?
Corrijo entonces: esta obra aún en camino
de un deterioro persistente e incompleto,
casi obra más bien, dado que no funciona
–observas como yo algunos elementos que se evaden–
como conjunto ni terminada de conocer está,
¿qué hace aquí? Acaso el qué, ni el hacer,
ni el aquí sean un objeto comprensible.
Corrijo una ilusión.
¿Qué ser hemos creado? Si existen las causas
no somos los dueños de nuestra intención,
ni siquiera un vecino impertinente ni su suelo.
Lo que sea ha brotado junto a nosotros.
¿Sabes acaso dónde situarnos, para
poder decir cuánto de cerca?
Corrijo entonces: esta obra aún en camino
de un deterioro persistente e incompleto,
casi obra más bien, dado que no funciona
–observas como yo algunos elementos que se evaden–
como conjunto ni terminada de conocer está,
¿qué hace aquí? Acaso el qué, ni el hacer,
ni el aquí sean un objeto comprensible.
Corrijo una ilusión.
A vueltas con la libertad
Si un hombre busca su libertad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es libre porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su libertad, es libre.
***
Si un hombre busca su amor
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es amado porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su amor, es amado.
***
Si un hombre busca su miedo
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es miedoso porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su miedo, es miedoso.
***
Si un hombre busca su felicidad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es feliz porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su felicidad, es feliz.
***
Si un hombre busca su frialdad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es frío porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su frialdad, es frío.
***
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es libre porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su libertad, es libre.
***
Si un hombre busca su amor
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es amado porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su amor, es amado.
***
Si un hombre busca su miedo
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es miedoso porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su miedo, es miedoso.
***
Si un hombre busca su felicidad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es feliz porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su felicidad, es feliz.
***
Si un hombre busca su frialdad
encuentro cuatro errores en ese enunciado
y después de repasarlo encuentro otro más.
Todo hombre es frío porque no tiene otra opción.
El hombre que no hace uso de su frialdad, es frío.
***
sábado, 27 de abril de 2013
Caligrafía física y existencial
Pasión
qué bien
se escribe
tu nombre a pesar
de la escasa terminología lingüística
al respecto.
qué bien
se escribe
tu nombre a pesar
de la escasa terminología lingüística
al respecto.
viernes, 26 de abril de 2013
jueves, 25 de abril de 2013
Hoy le he dado al día la rutina esperada.
El gesto se hizo arte y el arte risa.
Embrido palabras salvajes que en hordas
trenzadas hasta hacerme animal.
Fiera de mis labios y los suyos,
lanzados porque tú eres el libro que habla,
la página que han de pasar mis dedos
–hueles aún a abrazo después de la mesa–
porque no sé lo que intentas.
Hoy he sido un cobarde, como tantos
días, porque no lo dejé todo y te busqué.
(que no te conozca no es una excusa,
es un dedo acusador, página arrancada)
¿Sabes norte acaso qué debemos buscar?
Estómago trabajando. Piernas trabajando.
Dedos trabajando. Sexo trabajando.
Pulmones trabajando. Paciencia trabajando.
Palabras id vosotras en busca de las palabras
que no están a mi alcance. Id y volved.
Cada átomo de pensamiento admite su torpeza
y aún así se premia con horas de sueño
a su ser sí sí mismo
aún sin acabar.
El gesto se hizo arte y el arte risa.
Embrido palabras salvajes que en hordas
trenzadas hasta hacerme animal.
Fiera de mis labios y los suyos,
lanzados porque tú eres el libro que habla,
la página que han de pasar mis dedos
–hueles aún a abrazo después de la mesa–
porque no sé lo que intentas.
Hoy he sido un cobarde, como tantos
días, porque no lo dejé todo y te busqué.
(que no te conozca no es una excusa,
es un dedo acusador, página arrancada)
¿Sabes norte acaso qué debemos buscar?
Estómago trabajando. Piernas trabajando.
Dedos trabajando. Sexo trabajando.
Pulmones trabajando. Paciencia trabajando.
Palabras id vosotras en busca de las palabras
que no están a mi alcance. Id y volved.
Cada átomo de pensamiento admite su torpeza
y aún así se premia con horas de sueño
a su ser sí sí mismo
aún sin acabar.
miércoles, 24 de abril de 2013
Está la habitación manga por hombro –la habitación–
a pesar de que la primavera está tendida –la primavera–
Y aún queda lugar, admirable arquitectura –la admiración–
para lo que me besaste, lo que me dijiste –el beso, el beso–
entre libros, cuadernos, discos, y ropas –la ropa aunque
dudo–
aún sus antiguos dedos tentando las teclas –la antigüedad–
calientes de tanta pulsación, ¿son humanas? –el calor–
pero ese es otro –ilegible– tras otras puertas –el otro–
Él escribía, tú y tus labios, yo escucho
escribo, cedo ante el espacio que se desliza.
a pesar de que la primavera está tendida –la primavera–
Y aún queda lugar, admirable arquitectura –la admiración–
para lo que me besaste, lo que me dijiste –el beso, el beso–
entre libros, cuadernos, discos, y ropas –la ropa aunque
dudo–
aún sus antiguos dedos tentando las teclas –la antigüedad–
calientes de tanta pulsación, ¿son humanas? –el calor–
pero ese es otro –ilegible– tras otras puertas –el otro–
Él escribía, tú y tus labios, yo escucho
escribo, cedo ante el espacio que se desliza.
martes, 23 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
Lo que se diga de él es irrelevante.
Él no existe, tampoco es. Podría decirse:
"el tiempo es la embestida de un rinoceronte extinto",
sería irrelevante y la frase traería cola.
Marco Polo lo llamaría unicornio y querría
sacarnos de nuestro engaño medieval. El tiempo
no es elegante, ni ama a las vírgenes, porque
no es un rinoceronte. Según los científicos
"el tiempo es un sustantivo paleozoico y con sinusitis".
Podría darnos pena su irrelevancia, su carácter
enfermizo, melancólico, hipocondríaco,
rinoceróntico; pero como nosotros
nos relevamos, él –discontinuidad
en la línea monemática– irrelevante.
Él no existe, tampoco es. Podría decirse:
"el tiempo es la embestida de un rinoceronte extinto",
sería irrelevante y la frase traería cola.
Marco Polo lo llamaría unicornio y querría
sacarnos de nuestro engaño medieval. El tiempo
no es elegante, ni ama a las vírgenes, porque
no es un rinoceronte. Según los científicos
"el tiempo es un sustantivo paleozoico y con sinusitis".
Podría darnos pena su irrelevancia, su carácter
enfermizo, melancólico, hipocondríaco,
rinoceróntico; pero como nosotros
nos relevamos, él –discontinuidad
en la línea monemática– irrelevante.
domingo, 21 de abril de 2013
–Se cruzan los reflejos en una ventana sin cortinas–
Ha pasado el tiempo y yo sigo aquí.
Besos, despedidas, sexo, lágrimas y no son recuerdos.
El lugar no es el mismo, el cuerpo no es el mismo,
quién lo diría, jóvenes y labios éramos todo.
El tiempo ha pasado, recojo y remuevo
el aroma de tu piel, lo verdadero, el sentir
de la más cariñosa de tus palabras.
Ha pasado el tiempo y yo sigo aquí.
Besos, despedidas, sexo, lágrimas y no son recuerdos.
El lugar no es el mismo, el cuerpo no es el mismo,
quién lo diría, jóvenes y labios éramos todo.
El tiempo ha pasado, recojo y remuevo
el aroma de tu piel, lo verdadero, el sentir
de la más cariñosa de tus palabras.
sábado, 20 de abril de 2013
¿Cuál es tu opinión?, hombre de oídos valientes,
mujer de caricias inverosímiles. Creo
haber perdido algo en tus labios. Un día
una pareja hablaba de viejos rencores ya olvidados.
Terminaste. Tú juventud era ingobernable.
Y ya no volvió a entrar la luz del sol
como el amante celoso o ajetreado propietario.
mujer de caricias inverosímiles. Creo
haber perdido algo en tus labios. Un día
una pareja hablaba de viejos rencores ya olvidados.
Terminaste. Tú juventud era ingobernable.
Y ya no volvió a entrar la luz del sol
como el amante celoso o ajetreado propietario.
viernes, 19 de abril de 2013
La única distancia es el miedo
Qué otra cosa, razón, pasión o traba,
impide que recorra cualquier lejanía
para decirte: eres tú mi amor.
Esa es la prueba de que lo contrario
al amor es el miedo. El que no ama
no ha recorrido el mundo; y el que ama
aún no ha terminado su viaje.
El resto son colores y sombras.
impide que recorra cualquier lejanía
para decirte: eres tú mi amor.
Esa es la prueba de que lo contrario
al amor es el miedo. El que no ama
no ha recorrido el mundo; y el que ama
aún no ha terminado su viaje.
El resto son colores y sombras.
jueves, 18 de abril de 2013
Mitos deconstruidos
He estado atrapado en tu esperanza.
–Completada por los dones de los dioses–
Cómo atravesó mi curiosidad no sé.
–Completada por los dones de los dioses–
Cómo atravesó mi curiosidad no sé.
-
No siempre hablo a veces trazo
itinerarios no siempre escucho
sino rara vez hilvano generalmente
quien me conoce sabe que no existo
quien me ama no tolera mi olvido.
-
La disciplina de los soldados hace estallar las tormentas.
La educación es inútil en el bando de los gigantes.
-
La belleza inmaculada es una vaca mirada por cien ojos;
pero cien ojos no son toda la humanidad.
-
Variables idiomas compiten por una torre más grande.
-
El muestrario de razones en la frente
asesina a la mujer con su quijada de burro.
-
Cuando la luz mira ve a trozos de madera.
Tú miras y ves la gloria de los héroes.
Me miras y hablas del vacío y de la luz.
-
Tres mujeres, por divertimiento, no tienen frío.
Sólo una es atenta y me ama, lejos del infinito.
-
Me distraje sólo una vez y ya fui piedra.
Tu amor quería poblado de espejos.
Tu voz. De la que nadie habla. Ellos
erigen en mí la verdad. Yo fui
lejos de tu voz, un instante, piedra.
-
Destilo los dardos de razón y venganza
–yo soy la serpiente que ha de matar a tu madre–
y te ofrezco veneno tuyo y mío en palabras
de mujer y civilización.
-
Padre tonante de brazos imparables.
Tus atenciones me fulminan instante por instante.
–Dime caos, dime humedad, dime fuego, con voz de trueno–
Mis hijos, serán héroes, lejos de mí.
-
Te he oído amándome
y ahora repito la última imagen del espejo.
_
miércoles, 17 de abril de 2013
He leído, pero esas mismas palabras han cambiado.
–no es obediencia la noche ni tu piel–
Escribo al filo de otro día y al filo del otro.
Tu lengua como un cuchillo por mi cuello, mi lengua
se aventura en tus humedales. Las persianas golpean
porque, desde lejos, ha venido a visitarnos el viento.
Como me gustaría
haber vivido contigo.
–no es obediencia la noche ni tu piel–
Escribo al filo de otro día y al filo del otro.
Tu lengua como un cuchillo por mi cuello, mi lengua
se aventura en tus humedales. Las persianas golpean
porque, desde lejos, ha venido a visitarnos el viento.
Como me gustaría
haber vivido contigo.
Morfema por morfema y palabra por palabra
Jamás desaparezco y lo sabes
en este mundo lleno de intermitencias.
en este mundo lleno de intermitencias.
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