Por tres veces tus brazos
quisieron rescatar del lodo
las últimas estrellas.
Y tu piel, que es blanca
como el papel más caro de este siglo,
salió enguantada de un barro negro,
que no es tinta ni cieno, ni noche ni tacto,
sino el camino de la luz hecho prenda
un instante.
viernes, 15 de mayo de 2015
Flotabilidad
Ya sé que conoces el lenguaje repetido,
que tu cuerpo es un puente para cruzar
previo pago de desnudez absoluta.
Que tu escritura es rebelde, lo sé,
porque está hecha de párpado y de uña.
Que has perdido mucha sangre y aún
no has sido creada; no del todo, al menos.
Aún así, dilo otra vez. Escríbemelo. Talla
al pulso de tu boca en mis huesos todas
las maravillas que me harán morir.
que tu cuerpo es un puente para cruzar
previo pago de desnudez absoluta.
Que tu escritura es rebelde, lo sé,
porque está hecha de párpado y de uña.
Que has perdido mucha sangre y aún
no has sido creada; no del todo, al menos.
Aún así, dilo otra vez. Escríbemelo. Talla
al pulso de tu boca en mis huesos todas
las maravillas que me harán morir.
Dedicación
El pensamiento todo el día ronroneando,
como una lluvia que no sabe el camino
del viento ni del suelo y ahora
llamo con mis nudillos que son palabras
aporreo las puertas inmensas y nadie abre
ni responde. No sé. ¿Por qué no me deja?
Tal vez ya te escriba y no me dé cuenta.
como una lluvia que no sabe el camino
del viento ni del suelo y ahora
llamo con mis nudillos que son palabras
aporreo las puertas inmensas y nadie abre
ni responde. No sé. ¿Por qué no me deja?
Tal vez ya te escriba y no me dé cuenta.
Letargo
Vienen ha dar testimonio del letargo y la tortura;
pero aún no ha dado tiempo a que se consuma
el delirio derramándose en los actos.
pero aún no ha dado tiempo a que se consuma
el delirio derramándose en los actos.
jueves, 14 de mayo de 2015
Carpe
Me coges pinzando con los dedos: no pensarás
que detrás te llevarás todo el cuerpo. Tocas
con la yema una pulgada del día: mira
cómo se mueve el resto de los detalles.
Un bocado de ti me sacia; pero es sólo ilusión:
la realidad es esta educación en el hambre
que tu detalle en mi boca hace de mí.
que detrás te llevarás todo el cuerpo. Tocas
con la yema una pulgada del día: mira
cómo se mueve el resto de los detalles.
Un bocado de ti me sacia; pero es sólo ilusión:
la realidad es esta educación en el hambre
que tu detalle en mi boca hace de mí.
Términos
Llega a su término, y en mitad de la cosa
llega también a otro término. Aquí está dicho,
aquí ha rectificado la cadera de mujer
en la que desespero.
llega también a otro término. Aquí está dicho,
aquí ha rectificado la cadera de mujer
en la que desespero.
Ensayo y error
Doblas un pañuelo para ir a otro planeta.
Confías en el atardecer y sólo hablan distancias.
El abrigo en la percha ha bloqueado tus manos.
De tu casa al trabajo hay un reguero de palmas
en la espalda que quieren adivinar tu nombre
en este vaso de fuego, en este lápiz de lágrimas.
Cada paso echa raíces mientras tus ojos ausentes
vuelan sin tiempo y yo, fiero, te seguiré donde vayas.
Confías en el atardecer y sólo hablan distancias.
El abrigo en la percha ha bloqueado tus manos.
De tu casa al trabajo hay un reguero de palmas
en la espalda que quieren adivinar tu nombre
en este vaso de fuego, en este lápiz de lágrimas.
Cada paso echa raíces mientras tus ojos ausentes
vuelan sin tiempo y yo, fiero, te seguiré donde vayas.
miércoles, 13 de mayo de 2015
Ritmo
Hacer prisioneros en gritos de fiebre,
hacer prisioneros en fiebre y en gritos,
y dar por supuesto que los muchachitos
ocultan la cara, ocultan los gritos,
para que en sus casas no salte la liebre.
hacer prisioneros en fiebre y en gritos,
y dar por supuesto que los muchachitos
ocultan la cara, ocultan los gritos,
para que en sus casas no salte la liebre.
Ritmo
Espera y pasión, mil diezmos de nieve.
Espera y pasión. Los diez o los mil
se acuestan con diez espasmos sin nieve
y acuesta con mil reparos atroces
la nieve en volandas del odio infantil.
Espera y pasión. Los diez o los mil
se acuestan con diez espasmos sin nieve
y acuesta con mil reparos atroces
la nieve en volandas del odio infantil.
Ritmo
Quizás juega la tierra, arden tus brazos.
Quizás juega la sal, sale ardor, sale tierra.
Sale vivo el ardor, pide tus brazos
y ni sale la tierra, ni tampoco han llegado
tus brazos acotados con la tierra.
Quizás juega la sal, sale ardor, sale tierra.
Sale vivo el ardor, pide tus brazos
y ni sale la tierra, ni tampoco han llegado
tus brazos acotados con la tierra.
Ritmo
Hay ternura de sombra, atril de ira.
Hay ternura en que yo soy atril y soy sombra.
Van segando mi atril tejiendo ira,
y ni yo soy mi sombra ni tampoco han segado
cada ira enraizada de ternura.
Hay ternura en que yo soy atril y soy sombra.
Van segando mi atril tejiendo ira,
y ni yo soy mi sombra ni tampoco han segado
cada ira enraizada de ternura.
martes, 12 de mayo de 2015
Ritmo
Hay noches en que sueño el fantasma del ritmo.
Hay noches en que yo soy fantasma y soy sueño.
Me amenaza el fantasma de que sólo haya ritmo,
que ni yo ni mi sueño haya, no, ni amenaza.
Sólo ritmo sin cosa. Vida. Noche sin alma.
Hay noches en que yo soy fantasma y soy sueño.
Me amenaza el fantasma de que sólo haya ritmo,
que ni yo ni mi sueño haya, no, ni amenaza.
Sólo ritmo sin cosa. Vida. Noche sin alma.
Sin pulir
Cimientas como roca las endebles dimensiones
en las que dibujo como flotando el mundo. No,
eres el rugor de las fibras de ese lienzo
que ha empapado el dibujo. Pero rugor no
existe, me lo he inventado y yo no quiero
que seas nada parecido a mi invención.
Sé pues el viento que desdice el hueco de las rocas.
Habita entonces el amplio tablero de mis dudas.
Si estuvieras
aquí hablaríamos largamente y desaparecería.
en las que dibujo como flotando el mundo. No,
eres el rugor de las fibras de ese lienzo
que ha empapado el dibujo. Pero rugor no
existe, me lo he inventado y yo no quiero
que seas nada parecido a mi invención.
Sé pues el viento que desdice el hueco de las rocas.
Habita entonces el amplio tablero de mis dudas.
Si estuvieras
aquí hablaríamos largamente y desaparecería.
Lapso
Cuando me dijeron por primera vez
que en aquella ocasión no fui
capaz de reconocerme en el espejo,
no lo creí; pensé que hablaban
de otro, que hablaban de broma,
que deliraban –y por qué iba a ser
yo el objeto de su delirio–.
Las siguientes veces me sonó
a conocido y quise investigar.
Quién será ese que no sabe quién es
y aún así actúa exactamente
igual que yo.
que en aquella ocasión no fui
capaz de reconocerme en el espejo,
no lo creí; pensé que hablaban
de otro, que hablaban de broma,
que deliraban –y por qué iba a ser
yo el objeto de su delirio–.
Las siguientes veces me sonó
a conocido y quise investigar.
Quién será ese que no sabe quién es
y aún así actúa exactamente
igual que yo.
lunes, 11 de mayo de 2015
Firma y estrategia
Nada de viajes, sólo una intermitencia
de puertos con sospechas, con habladurías,
con leyendas de viajes. Y de camino a mi casa
sólo el recuerdo de la risa y el rumor en el puerto.
Y llegando a casa el recuerdo del camino, el deseo
del hogar. Nada de viajes, sólo una intermitencia
de amantes: tus ojos, tus pechos, tus manos,
tú y yo sus sospechas, sus habladurías, sus leyendas.
Nada de viajes, sólo torpe inminencia: tú; lo demás,
los ojos, los pechos, y yo y las manos, puras
habladurías, leyendas, rumores, sospechas,
imágenes pintadas por la diosa torpe memoria
que a la noche, amor mío, se destejerán.
Digo que volveré
a tener la ilusión
de que hablo y que sé
de qué hablo,
pero uno no es consciente de sus ruidos.
de puertos con sospechas, con habladurías,
con leyendas de viajes. Y de camino a mi casa
sólo el recuerdo de la risa y el rumor en el puerto.
Y llegando a casa el recuerdo del camino, el deseo
del hogar. Nada de viajes, sólo una intermitencia
de amantes: tus ojos, tus pechos, tus manos,
tú y yo sus sospechas, sus habladurías, sus leyendas.
Nada de viajes, sólo torpe inminencia: tú; lo demás,
los ojos, los pechos, y yo y las manos, puras
habladurías, leyendas, rumores, sospechas,
imágenes pintadas por la diosa torpe memoria
que a la noche, amor mío, se destejerán.
Digo que volveré
a tener la ilusión
de que hablo y que sé
de qué hablo,
pero uno no es consciente de sus ruidos.
Alegoría del impulso
Las últimas investigaciones desestiman
la influencia de la luz en nuestros actos.
Si te beso, no es porque alguna vez viera
en los labios de alguien un beso. Tampoco
confían los sabios de todas las épocas
en que el lenguaje sea motor del acto,
como tampoco imagen de los objetos.
Insinúan (a mi entender) que nunca nadie
ha besado
hasta que te besé. Nunca te besé
hasta que alguna vez te bese.
Y ese acto,
nunca visto por nadie, porque la luz nace del beso,
nunca contado por nadie, porque la voz nace del beso,
es el que dará origen a la ciencia de los actos.
la influencia de la luz en nuestros actos.
Si te beso, no es porque alguna vez viera
en los labios de alguien un beso. Tampoco
confían los sabios de todas las épocas
en que el lenguaje sea motor del acto,
como tampoco imagen de los objetos.
Insinúan (a mi entender) que nunca nadie
ha besado
hasta que te besé. Nunca te besé
hasta que alguna vez te bese.
Y ese acto,
nunca visto por nadie, porque la luz nace del beso,
nunca contado por nadie, porque la voz nace del beso,
es el que dará origen a la ciencia de los actos.
Marchamo de tormenta
Desde hoy, esta será nuestra tormenta.
Que nadie más reclame sus derechos sobre ella.
Tú y yo sabemos que es nuestra, que ese estilo
del viento es nuestro estilo del viento, que esas nubes
rizan su pompa oscura como tú has querido
que ricen su pompa oscura, como yo he querido
que ricen su esponjoso bramar entre los rayos.
Los que nos conocen, si es que alguna vez
nos ha conocido alguien (como yo te conozco,
como tú me conoces), cuando vuelvan a ver
esos mismos árboles bailar del mismo modo,
esos mismos pájaros huir y quedarse, huir,
quedarse,
se acordarán de nosotros, no podrán evitarlo.
Que nadie más reclame sus derechos sobre ella.
Tú y yo sabemos que es nuestra, que ese estilo
del viento es nuestro estilo del viento, que esas nubes
rizan su pompa oscura como tú has querido
que ricen su pompa oscura, como yo he querido
que ricen su esponjoso bramar entre los rayos.
Los que nos conocen, si es que alguna vez
nos ha conocido alguien (como yo te conozco,
como tú me conoces), cuando vuelvan a ver
esos mismos árboles bailar del mismo modo,
esos mismos pájaros huir y quedarse, huir,
quedarse,
se acordarán de nosotros, no podrán evitarlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)