lunes, 11 de marzo de 2013

Recursividad ad infinitum

Él diría que al escribir sobre las cosas las duplico.
He ahí la cosa, diría, y allí la memoria de tu escrito.
He aquí tu escrito y, lejos, la memoria de la cosa.

Pero yo digo que lo que escribo lo arrebato,
lo arranco, lo cerceno limpiamente.
Y ahora paciencia pues lo que viene es el muñón.

Porque elijo como cosa mi mano: la escribo y
ya no está. Está en lo escrito, bien distinto. Y mi
mano ya no está, ¿qué escribe entonces?

Pero es más, escribo sobre lo escrito y sobre
el escribir mismo. Lo arrebato. Lo sustraigo
de aquella o esta dimensión. Ha pasado a la historia.

Escribo sobre la historia y no hay más historia.
La nombro, y al nombrar el nombrar ya nada
queda que pueda ser arrebatado más y sin embargo.

A ti te nombro y nada te arrebato
que no hayas dejado marchar ya antes
en ese aparecer de gota de agua
a veces vuelo en cascada
o sentenciosa caída torrencial
o elegante parábola en el surtidor
de una conocida fuente en un famoso patio
del glorioso palacio en este país tuyo y mío.

domingo, 10 de marzo de 2013

Esta mañana al despuntar el alba

Esta mañana al despuntar el alba, encontró
mi mirada a la necesidad desvalida y débil.
Acógela, conviértela en tu compañera secreta,
no caiga en el olvido sus antiguos servicios.
Cuida de ella hasta que vuelva a ser adulta
y fuerte, y no quede en ella
razón alejada del cariño.

sábado, 9 de marzo de 2013

Bien como índice de un daño

El daño indicado sin más contenido.
Puede ser hambre, puede ser frío o presión.
Todo lo más algún exceso destructivo.
Pero intentemos no designarlo. Sólo indicado.

Deberíamos considerar –a posteriori estamos-
ese índice como un bien. Dolor lo llaman,
no su causa, ni su efecto, el índice mismo
sea cual sea su denominación. Garantía
mínima de continuidad. Puro índice.

Pero consideramos un bien no al índice,
sino al alivio del síntoma y luego
lo corroboramos con la experiencia.
Esto es un error o un juicio desplazado,
y conlleva a considerar que no todo
alivio es bueno ni todo dolor es malo;
juicio habilitador de una gran confusión.

Esto sucede así porque el sujeto carece
de un yo sobre el que considerar continuidad.
La construcción del yo se establece sobre el alivio,
agentes, objetos y demás consecuencias.
El yo construido es una prolongación lógica
de la estructura de alivios,
no mira como debiera su estructura de síntomas.

El síntoma, el índice de un daño, se mira
como ajeno al sujeto, en la media que es
designado en función del alivio que se le hace corresponder.
La función puede ser confundida por la lógica y la experiencia.
Si el sujeto es construido también por esta lógica y experiencia,
nuevas necesidades de continuidad implicarían nuevos índices,
interpretados como viejos o nuevos síntomas, y así sucesivamente.

El sujeto real (en el momento, actual) está hiperconstruido
en algún punto de cualquier generación posible.
Indicando (activo, indicante) sus propios riesgos
de destrucción (algún exceso destructivo)
pero sintomatizando (pasivo, sintomatizado por) alivios,
y se situará en este último lado, por más
que el alivio sea tanto propio como ajeno.

Dado que el sujeto está hiperconstruido, el mundo
sintomático da acceso a los índices de otro
a través del variado repertorio funcional de alivios
y síntomas. Si un otro aparece, un nuevo grado de recursividad
puede "indicar al sujeto": habría un síntoma
destinado a algo distinto al yo.

En esta nueva hiperconstrucción, el bien se
puede desvincular del alivio y recuperar su
posición exclusivamente como índice, primero vinculado
a alguna satisfacción, pero finalmente como índice exclusivamente
y no necesariamente de un daño.

viernes, 8 de marzo de 2013

-prendere

En el Principio fue la Comprensión;
pero una comprensión sin Ser y sin Tiempo.
Y en ella sujeto y objeto de la comprensión
eran consustanciales a ella misma, pero sin
oposición, síntesis ni dialéctica, ni era
ni sustancia ni mismidad y sí otredad, sin otro.

Es evidente, ¡es evidente!,
que ya no habitamos (tú, yo, ellos) ese momento
–fuera del tiempo diríamos casi aún, acaso inminente–.
Lo nombramos de forma tangencial en el mejor de los casos
(sin comprensión en absoluto o en algún detalle).
Son otros muchos dignos de confianza.

Este momento, este lugar, saturados
de cariñosa amistad, de amor, sin queja.

Por qué te escondes. El día
no sabe de adentros ni atesora preguntas.
Yo sí. a pesar de mi piel que se escapa como sombras,
a pesar del redoble de un latido y unos labios
–algunos oyen susurrar ejércitos entre montañas
o eso dicen–. Yo sé que atesoro una espera,
como el sol se arroja desnudo al abismo.
Elección, elección, tan rápido te agotas.
Me decidí y me distraje en sentimientos.
Quise nombrarlos querer y añoranza se me escapan.
Invento para explicar ilusiones de ausencia.
Quien no comprende es sólo supuesto pero es.
Extrañeza en el otro sentido inevitable.
Si tomas partido me definirás como olvido y un no.
No terminará y los intentos tan tuyos como míos cuando extraños.
Ajenos no nos conocerán. Tanto sí mismos. Ellos presente.
Cómplices en la traición del conocimiento, perviértanse,
aunque lo llamen reglas o puertas o trampas
o dios.

jueves, 7 de marzo de 2013

Estoy mudo porque mamá no habla y estoy
ciego porque mamá no quiere mirar.
Aquí me quedo a solas con el olor de esta mucosidad variable,
con la lúgubre calidez de las vísceras,
la espasmódica tersura de la piel.
Y si me tocas seré mujer.
Y si me haces abrir los ojos te veré y te querré.
Y digas lo que digas será, para ti y para mí,
el primero de los comienzos.
Soy el vacío dejado entre cuatro labios divinos.
Si la paz late desde tu corazón
hasta la yema de tus dedos,
desde el rojo de tus labios,
hasta la última y más pequeña
de tus palabras.
Cuando la paz, ese fuego que destruye,
que ilumina y calienta al soplo de tu corazón.
Quiero aprender la paz en cuidado de tus gestos.
No es lo que quieren, pero consiguen
que me sienta culpable por no sentirme en paz con la realidad.
A lo que la realidad y yo jugamos no es asunto
suyo. Presta atención si quieres que te lo cuente.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Nota encontrada al despertar

Contempla la libertad sin miramientos.
Escoge entre todas sólo la libertad auténtica;
pues la auténtica libertad es la única posible.
Si eres libre, que no sea por miedo
ni odio alguno a alguna ley:
sé libre de corazón, ajeno a discusiones.
Y si por alguna razón eliges ser humano,
no desprecies ni envidies a los seres
que sí habitan su lugar libremente.
Me tienes apresado el querer con brazos y piernas.
Cuando salgas de paseo seré ciudad y camino
por el campo.
Me pisotearán los desconocidos y querrá
crecer la hierba sobre mis pasos (esa es una dirección).
Cuando te vistas, ojos envidiosos y ardientes
de deseo te recordarán, habrá olor y moda.
Algunos besos.
Pero meditas tus huellas cuando escribes,
decisión de mi prisión en la pasión querida.
Sin contar con las minúsculas células
que se dejan caer alejándote la muerte
y desnudándome el querer a no se qué calores.

martes, 5 de marzo de 2013

Vas a estirar tu clasicismo hasta la médula
de todas las simetrías.
Camino que en tu mejilla pudiera ser un río
cuando te convertiste en descenso conmigo.
Es tu decisión la que ves flotando entre nenúfares
en los espejos sin labios de esta ciudad de hachazos. Mi consejo.
Vas a llenar mi espera de contrarios
fuera de todo
estilo de creencia por latido.
Y la tierra no estaba preparada.
Porque escindiste la sábana del día
con eficiencia de amante.
En la nueva ciudad ya no habrá puertas
sino calles extremadamente estrechas
y muy difíciles de recorrer
pues como humanos desbordaríamos sus extremos.
La salida ya nos apremiaría como distancia
y al llegar nos sentiríamos desconcertados.
Tú querrás un plano de los abrazos.
Y te perderás entre sorpresas y bienvenidas.
Te demorarás en los escaparates diversos de la despedida.
Pero recuerda, si alguna vez dejaste tu mano
largamente posada sobre hierro y madera
como si el brazo en tu cuerpo siguiera a la espera,
los tiempos en que fuimos colmenas de muros,
guiños de válvulas con algo sin decir.
En el inesperado y sorprendente
tedioso tiempo que dura la caída
dudo de la estética de tu mirada
y no siento tan firme el lazo de tu mano;
pero si me remontas el vuelo
si nos arrebatas a esta lógica tenaz
con que la realidad impone su coherencia
te amaré para siempre.

lunes, 4 de marzo de 2013

Siete tópicos sobre el instante

Desde esta orilla cambiante del mar
donde huesos y monstruos rectifican
su conciencia me entrego y desnudo
a los apetitos de un día
en que no pude salvarte.
_

En la barca del recuerdo quiero morar,
porque la ausencia es mi roca.
El viento medita su curiosidad fueras y fueras
y en la ribera los niños juegan y los peces.
_

Cuando del tibio jardín sembrado
hace tiempo en tus labios
fui expulsado juré pero detrás
gesto y letra quedaron quietas
las sombras de mí y ya no volveré
a repetirlo.
_

La idea en su perpetua insinuación y retirada de curva
lujuriosa me impide ver el anhelo de mis manos y mi boca
pero me anima en su idioma extraño tal como te quise.
_

Lo mío huyó.
Cuerpos muertos y extraños se agolpan en la casa.
Insisten en llamar. No atienden a mi mirada que vuela lejos.
No es mía y llaman. No dejarán espacio.
Ellos creen bailar en una alegre y fiesta dolorosa
mientras dure el puro tú exterior que les consume.
_

Feliz aquel que carece
de otra ocupación que dedicarse
por entero a la gramática
y no conoce el picor del cuerpo
ni el escozor de la amistad.
Feliz aquel que no ha oído hablar
de la vida ni por lo más remoto
y vive atesorando su propio ejemplo.

*



Este hogar, vacío, que te traigo

De qué belleza y gracia he de pintar tu devenir,
vacío de cuantos y otros costados o sabe dios.
y no me digas nada, rostro de mujer,
que en un solo pestañeo me arrancas
esa nada y corazón y mente que respiro.

domingo, 3 de marzo de 2013

Consejos para una moral fácil de seguir y fácil de entender

Bien. En primer lugar yo huiría
de los extremos revolucionarios; pero eso
yo, cuidado: la moral con no creérsela
es suficiente, no hay por qué
imponerle nuestro escepticismo a ningún otro.
Hablar lo más explícitamente posible, y a ser
posible con ironía, avisando.
Y a los que me conocen de veras les diré aún más:
cuando quieran, quieran en verso,
que la prosa se nos escapa a todos de las manos.
Para mí son sagrados, y trato con ellos
como sabéis que trato a los dioses.
Desde que llegaste, no he vuelto a ver
una hora de descanso, tuya es
la llave de mi calle y de mi casa,
el río, el corazón y el reino que creí
vendrían a esperarme bajo el sol.
Ahora sólo un sueño me consume
en tus brazos y tu nombre y caigo
sobre el deseo de saber y de ti.
Siendo débil añoro la ignorancia,
maldita sea entraña por entraña,
que no me supo avisar de tu llegada.
Perdón si no soy el resto de las opciones.

sábado, 2 de marzo de 2013

Himno a lo sabido, por todos

.....Hay un mal, a la vuelta de la esquina de nuestras vidas, peor que la muerte y peor que vejez: la torpeza. Y ahora permítanme que le hable de la torpeza.
.....Ciertamente, no es con exactitud a lo que se ha venido llamando con ese nombre. Podríamos designarla como vicio, pero lo viciado es solo uno de los caminos que conducen hasta ella. Tampoco sería justo equipararlo a la necedad y mucho menos a la ignorancia, que si bien pueden ser estados previos, no por esta razón hay que trasladarles su significado. La torpeza es una pasión mucho más pura: ese estado del ser que dificulta o impide su transformación o incluso su función, si ésta va más allá de la propia torpeza.
.....Por torpeza nos resignamos a un pasado imposible. Por torpeza nos negamos la resolución de un futuro abierto ante nosotros. Seres torpes que somos dejando escapar el ahora entre conceptos pertenecientes, cómo no, a otro momento. Esa prisión de la fantasía a la que nos encariñamos edifica la torpeza, la que con uñas y dientes defenderíamos, a la que antes que a nuestra vida nos negaríamos a renunciar. De no ser por un insólito esfuerzo que es su contrario, el esfuerzo amargo de acoger a ese alegre desconocido: el amor.
.....Que cuanto damos por sabido y comprendido nos lleva directos a la torpeza. Y la profunda desconfianza que este sentimiento, tan firmemente enraizado en la verdad, conlleva es un eficaz aliado de la torpeza. Porque los senderos del amor, que es su enemigo, son difíciles de describir, pues se adentran en lo que nunca fue sabido por nadie, explicado por nadie. Una incomodidad tan difícil de aceptar como difícil de rechazar es esa bendita ignorancia, ese cieguito amor, que llaman, sin saber, por supuesto, de lo que hablan.
.....Y ahora, no hagan como yo, si me conocen, ya, ahora, frunzan el ceño al gesto propuesto.

viernes, 1 de marzo de 2013

Cuando uno crea un mundo quiere vivir en él.
Construir una vida es una labor atenta al descuido,
así de inevitable un querer sencillo se escapa de las manos.
Por otra parte, desconocidos y extraños detalles irrumpen
a sacarnos de lo que creemos nuestra tarea y cómo cuadrarlos.
Las paredes tienen entonces el mismo frío helado de la sangre.
Es descorazonador, esa es la palabra.
Tú eres ese mundo mío y mi vida y el día que se levanta.
Así dicho, queda extraño, insólitamente traído de otro
país y corazón, economía y leyenda.
Tiene sus labios en mi rostro en señal de despedida.
Por este amor de superficie
porosa navego y quisiera
bucear cuál es su
contextura su densidad
después de tanta caricia y tanta
ausencia y esta realidad
que en oleajes se me queda
impregnada de un tú tan difuso
que apenas queda olor de tu memoria
que no hiera cristal y dura
boca.
En el balcón en esta casa al filo
del acantilado escucho los suspiros
que el viento arrastra rastrillando las olas.
Hace cierto fío y añoro los gusanos y los ruidos
que me hacían
la vida imposible.

jueves, 28 de febrero de 2013

En este lugar coloco una censura de acantilado. Quien
quiera saber más, mejor no espere
el trabajo de los lexicógrafos que se besan a escondidas.
Es sorprendente comprobar cómo la realidad sorprende nuestras intenciones.
Saber que te adelantas a mis sentimientos es cosa de un demonio de fuego. Escúchalo en esta voz hecha de arena y otros regalos de sombra.

Tres poemas gravitan independientes

Renaces no sé de dónde en este mundo real.
Imbuido de música y sangre.
Cuando hundas
los dedos en el tiempo y hagas
derramar su nombre.

Se sabe que las promesas

Vienen a entrar en mi casa y mi ciudad,
en el pequeño dedal por las ventanas
hasta el incendio que desaté para que
entre tú y yo no hubiera -a quién se lo darán-
nudos guardados; pero vienen, lo arrebatan,
se lo llevan por partes me destrozan
las paredes. Y todo debido
a la caída
de los precios.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Hay ciertas falsedades sorprendentes. Pero me agota ya esta lógica. Veo una sábana atmosférica entre tu osadía y mis vergüenzas. Sopla bbbff
Dolor que vienes de lejanos lugares, acepta el regalo de mi tiempo y habla bien de mí cuando recuerdes mi esmerado hospedaje.

Ando sobre islas de pasión e intermitentes infidelidades de camino. Si vas a acompañarme, rodéame fuerte con tus sueños, porque vuelo.
Mis sueños vienen a recordarme
mi deseo, lo cual demuestra cuán
alejado me encuentro de mí mismo.
Porque quisiera saber el nombre de tu rostro
qué cuerpo era a la noche sombra de la mañana
con qué lámpara buscarte en este bosque o ciudad
habitación repleta de fantasmas.

lunes, 25 de febrero de 2013

Ya no te ocultas entre la multitud, desde que me infundiste este hermoso virus del instante.

Si la belleza no es irónica, difícilmente puede sobrevivir como hermosa. Aplíquese esta idea a los templos griegos. También como templos.
De ningún modo, la obligación no puede prohibirse. Ni siquiera en los casos en los que no sea nombrada, ni enunciada la prohibición.
La lógica me evidencia la verdad. El sentimiento me demuestra todo lo contrario. Esta relación de opuestos ¿debo sentirla o pensarla mejor?

domingo, 24 de febrero de 2013

La prosa
es una ilusión visual. Sólo
es posible en un mundo donde existen
los ojos y el aburrimiento, porque
ningún ser mínimamente interesado
obviaría las pausas. Es obvio que te quiero.
Y que es un estado con pausas.
Y que no en todas las ideas necesito
respirar es obvio también.
Caricias pero con límite.
Besos sí pero significantes.
Alguien va midiendo con los dedos
toda la historia que tardamos
en encontrarnos.
Siempre me pillas adaptando lo nuevo del discurso a la vieja moral.
Te he visto diseccionando anhelos en el mercado. No supe cómo saludarte.
Las palabras son tan contagiosas como los errores.

sábado, 23 de febrero de 2013

Porque si Narciso hablara,
qué diría sino un eco de Eco.
Y qué está viendo Eco, sino
la misma mirada de Narciso;
pero nos dice que Narciso no escucha,
pura mirada, ni habla, y a Eco
la imaginamos sin mirada, pura palabra.
Ay, hermoso lector, no bastaba
con besarte.

Tiresias

El XX% del truco consiste
en separar serpientes.
Desde que veo tu rostro de mujer
en todos los espejos, solo me siento
hombre en el palpitar de tu mirada.
Cómo hacerme amante del mundo
que te distrae // si siento celos.
Envidio tu corazón cuando meditas,
mis propios // dedos cuando te toco
y el sonido // con el que, loco,
abrazo tu nombre. // Así me lo ordenas
y quiero aprender // ante el paisaje
que se marcha.

viernes, 22 de febrero de 2013

Qué cajita más grande tienes

Hasta cuándo, hombre, vas a seguir encerrado en la idea
de tiempo. Puedes pasarte horas y horas abrazando
ese barrote del infierno. Y tú sabes
lo que es una hora en el infierno: un valle
desde tu nacimiento, en la ciudad segmentada
por la selva, o la colonia frustrada en el planeta
vecino, repitiendo el día que descubriste
que no hay tiempo material para otra vejez.
Cuando aplaudes, tus manos coinciden en el espacio.
Lo demás es puro sentimiento.
Mi memoria ya no es lo que era.
De hecho, no recuerdo muy bien
si alguna vez fue lo que fue. Recuerdo
que hubo un tiempo en que podía
recrear las palabras y tu cuerpo al detalle,
y la presión y el calor de tus besos, la tensión,
pero ya no puedo saber si es mi deseo
ahora de quererte el que me hace
creer recordar haber vivido contigo
toda mi vida entera.
Confieso, padre, que he delirado.
Leer al Sol.
El frío por partes.

jueves, 21 de febrero de 2013

Justificación de medios

.....Llamo ideología a todo sistema de ideas. Vale, por tanto, cualquier sentido ensamblado en cualquier dirección: religiones, teorías científicas, filosóficas, partidismos políticos, doctrinas económicas, ecología, moral, esteticismos, y etcéteras.
Sépase que la ideología es el opio del pueblo. De aquí se deducen varias observaciones a tener en cuenta:
–En la ideología no me trato ni como persona ni como humanidad, sino como un yo sectorial extraño e intermedio. Para el sujeto, la ideología es una ilusión-instrumento de poder. Para la humanidad es sólo hierba. Pero opio para ese sector que se vive a sí mismo como pueblo (aunque no sepa ni el opio ni el sí mismo, por el entumecimiento).
–La química del pueblo está en la idea, y no en los metabolismos materiales. Una vez más el cuerpo se afana en una biología distinta. Y la humanidad no se afana en absoluto. El pueblo vive de ideas.
–Cualquier ideología -léase sistema de ideas- nos aliena, nos separa de la presunta realidad y nos sitúa en otra realidad no menos presunta pero sí más vivida como real. La lucha, de clases, o de supervivencia, se establece entre uno y otro, esto es, estre una realidad presunta y otra, entiéndase, entre ideologías. Siendo el pueblo en todo esto mero alimento. Quién lotófagos de quién.
.....Por supuesto, todo lo expuesto viene desarrollando una estructura de ideas cuyo fundamento radica tanto en sí misma como en los vínculos con otros contextos y superestructuras. En este sentido, seguir atentamente este sistema sería una forma más de adormecernos y entumecernos la realidad. Lógicamente, podemos rebelarnos desde ya la misma lectura, dinamitando, obviando o recriminando cualquiera de sus elementos o el todo. Sería una reacción bien lógica de un sistema de ideas. Llegamos, en fin, a la paradoja más que evidente de todo enjuiciamiento verbal y racional de los hechos.
.....Esto de la ineludible aporía del discurso no es cosa nueva, según nos hace entender cierto griego que hay por ahí. Griego, por cierto, parece ser el origen de esa otra rama, menos ideológica, menos sistemática, de lo que llaman literatura (lo relacionado con los que usan las letras, ¡las letras!) o también poesía (curiosa palabra griega, por cierto). Los que os aferréis aún a la losa verosímil argumentaréis que antes fueron los egipcios y los fenicios y los indios; pero es que no es así. Podría contra-argumentaros basándome en lo relativo del tiempo, en lo relativo de la perspectiva histórica, en que nosotros mismos siempre somos anteriores a los griegos o que probablemente los erigimos como dioses o padres de nuestro estudio, pero ya veis que no tengo ganas, por lo muy fácilmente que esto se hace sólo.
.....Así pues, aprovechando la ballena fugaz de tu corazón resplandeciente, voy a contarte cómo fue que tu paciencia vino a marcharse lejos, y cómo eran las luces en la ciudad esa noche, casi tarde, pero noche aún. Y yo quise tener tu mano para siempre. Y lo que tengo ahora es el eco de tu risa y la ilusión de su objeto. Quisiera inventarme objetos para tu risa, que suena un poco a para siempre (incluso vestida de madera amarga), mientras te quedas conmigo viendo marchar la noche y lo que haga falta.
Me he alargado, pero sabrán perdonarme.

miércoles, 20 de febrero de 2013

La teoría de mi casa es particular

Hablar de la ética es como hablar de la mujer.
Ser ético es como ser una mujer.
Atiéndase a que:
.....1- ¿Ser es igual a ser como?
.....2- ¿Vamos a dejar al hombre con su mamá moral?
Os recuerdo las presuposiciones de esta explicación:
.....a) todos sabemos la diferencia entre ética y moral.
.....b) al menos una de las dos comprendemos qué es.
Y después de estas cosas tantas, lo único seguro
es cuánto me gusta
pasear contigo bajo la lluvia
si hay amor.

martes, 19 de febrero de 2013

Contamos con la eternidad.
El pentagrama transpone una música, y la música escribe una partitura para músculos, emociones o palabras. Salir de esta cadena.
El héroe no huele a himno ni a canto.
Las heridas de un monstruo genera bacterias.
Salir de esta cadena.
He dibujado un lugar rodeado de iniciativa. La línea que lo circunda es siempre un final. Alguien imagina un mundo perpendicular al grosor de la línea. Sal de la cadena.
Ocultarás a mi hambre tu pecho desnudo. Tu piel envidiará mi mirada furtiva a la tela de tu marcha.
Por tu cuello desfilará un aliento hecho de motas de oro. Y yo trocearé cada mota. Daré vueltas por tu cintura como una luna de cuentas.
Pisas una alfombra hecha con mi añoranza de cielo pero con pasos sin acabar. Lejos de allí te abrazo y bailamos no sé hasta dónde.
El odio venera ídolos, por más que cuando
te aprieto la mano olvido en días nublados.
Mi nariz y mi privacidad resultaron incompatibles.
Contamos con la eternidad.

lunes, 18 de febrero de 2013

Mensajero de Dios, olvida mis palabras.
Contamos con la eternidad.
Cuando sube la marea se ocultan
las puertas de nuestra casa. Entramos
en la lluvia. Salimos en esas historias
de barcos alados y sombreros.
Esta puerta enderezada por ancianos,
presta oídos de resina a la envidia.
La puerta azul y naranja lijada de escarcha
entretiene a las olas contando chistes de llaves.
Y la tercera puerta, no siempre cerrada,
bajo la que se cobijan algunas legiones romanas
que cantaban epigramas a coro, en las bisagras,
en los idiomas de un corazón cansado.
Se ha quedado sola, de frío y de agua, la casa.
Lámpara incompleta. Luz de ironía fragmentada.
Continua ilusión de ausencia y sus sombras.

domingo, 17 de febrero de 2013

Se detuvo al borde de una negación pulimentada.
Vas a llamar futuro a este filo.
No dejes que el silencio se haga nombre.
Fue original sólo de principios.
Luego fue real y se detuvo
al borde de una negación
pulimentada.
Hay salamandras de papel que huyen
en un azul pellejo de paciencia.
Estuve todo lo cerca que pude de tus huesos
y de tu forma. Toma las llaves.
Hoy estrenamos lienzo en las alturas.
Cuando te conviertas en una fábrica de reproches
visita mi bombonera de perdición y labios.
Desnúdate sólo el día que nadie lo pida susurrando.
Hice de las direcciones un escudo barnizado de mar
y de los sentidos un guiño al vacío. Sacaste
de este pozo murallas en las que horadar abrazos.
Vienes con tus espadas a quejarte otra vez
de que no me resigno a entender nada.
No hay en las cosas quietas ausencia de lluvia.

jueves, 14 de febrero de 2013

Barro por tus venas también el vacío.
Todo en un mismo día.
(sueños, estrellas, sexo, oscuridad y esperanza)
Al término de tus intereses repliego mis sombras.
Nadie leería un tratado escrupuloso
que desvele los últimos secretos de la vida,
y que tardara tanto o más que su vida
en describir sus detalles. Por eso la brevedad
se toma como virtud o los secretos,
o la parcialidad en los ojos y el instante
contigo y la humedad.