lunes, 7 de marzo de 2016

Charco

Usted va a ser interrogado por todos sus vicios
(aún no hay matemática para su número), por más
que sus preguntas sean inteligibles: 
donde su interrogación empieza y acaba
(aún no hay matemática para su geometría), por más
que la cota de su línea sea la censura de su posesión.
Los arqueólogos han dragado la cisterna en que se sirve
de alimento a sí mismo (aún no               -por más-
hay matemática para su censo) hasta hallar la pose,
posible posición de la pregunta, del vicio y de esta cifra.
Pero usted, no yo, ni mi espejo ni mi sombra,
ni, por supuesto, el hermoso sendero en que transita mi amor.

domingo, 6 de marzo de 2016

Masculinos

Un hombre escribe en plena salina,
va arando sus versos con la cuchilla de su sombra.
Los vecinos de la ciudad le reprochan:
no es así la caligrafía del mar.
El hombre les responde: mira el carbón
de mi pelo y mi sangre.

sábado, 5 de marzo de 2016

Capacidad de discernimiento limitada

Fui el apetito apresurado de la tierra, fui
a la tierra por un recóndito sendero,
comúnmente transitado. Por tu cuerpo
deudor de diversión y destino.
Diversión o destino el trayecto
hasta tu cuerpo o la tierra.
El hambre de tu cuerpo, la apresurada
nomenclatura de tu cuerpo por partes
en mis manos, mis ojos, mis dientes, mis labios.
Apresurada distancia entre tu cuerpo y el mío.
Oí decir que este poema sería la distancia
entre tu cuerpo y el mío:
entre mis ojos, que imitaron 
el color del cielo o de la tierra,
y tus ojos, que imitaron
el color del cielo o de la tierra.

viernes, 4 de marzo de 2016

Tú y yo ante el estructuralismo

Una gota de ciénaga fotando en 
el espacio, preñada
de algas y bacterias y de esos 
animalitos que resultan
tan difíciles de clasificar.

Una gota de tinta distraída
en un disco de luz, 
en una cinta de luz,
en un suspiro de luz.

Una opinión desdeñosa,
un sentimiento desafortunado,
y sus colosales consecuencias
tan difíciles de ser puestas,
puestas en función.

jueves, 3 de marzo de 2016

Telecomunicaciones

Ni entonces podríamos haberlo contado.
Subíamos en bicicleta las curvas de la sierra, hasta llegar a los hermosos embalses con sus presas imponentes, hasta los alegres y limpios arroyos, prados luminosos, bosques oscuros, ruinas de moros y romanos, miradores desde los que se contemplaba diminuta toda la ciudad.
Nuestros cuerpos eran jóvenes, fuertes
nuestras piernas. El mundo y sus aventuras
no cabían en la palma de una mano,
ni en los imprecisos límites
de un poema como este.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Eros y Psique

Espera un momento más;
porque si llego hasta donde estás
y no te encuentro, sabe dios
qué hará de mí
nuestro deseo.

lunes, 29 de febrero de 2016

Terreno de aluvión

El pasado es provisional.
Este detalle queda 
a la espera de ser
otro detalle.
Lo que dijiste ya está cambiando el lenguaje.
Ese nuevo lenguaje ya está cambiando la historia.
Y en esa nueva historia ya está cambiado lo que dijiste.
Y así hasta el argumento más estable 
de nuestro amor.
No quieras entrar en detalle. Este detalle
queda 
a la espera de ser otro
detalle. ¿Qué te voy a contar? ¿Qué
vamos a contarnos?
Porque el pasado es y sigue siendo
y siempre ha sido
provisional.

domingo, 28 de febrero de 2016

Estratos de otro caos alfabético.

De la entrega tenaz filibustero,
dale este envío al norte de la paz
y copia con esmero su soporte:

La tierra ya ha inundado su destino
y nos toca bregar corriente a nado
el fondo y su cretino meditar.
La vertical la toman por descaro
no hay lodo que dragar y los que asoman
son los hijos del raro son de amar.
¿Cómo salvar la escasa superficie
que entre los venideros años pasa
como en otra molicie de senderos?
¿O cómo destejer el fango helado
que dentro, en la garganta, ha de crecer
como un hilo del hado se quebranta?

No te detenga el oro ni la prisa,
ni escuches a las fuerzas, ni el decoro.
Entrégalo en tu risa, cuando ejerzas
el llanto por derecho y el tesón
por occidente, ciego de despecho.
Correo del perdón que me deniego.

sábado, 27 de febrero de 2016

Tropieza con nosotros este cielo

El viento.
Va dejando su aliento
y una canosa barbilla de hielo.
Se marcha y llega y todavía pasa
buscando en su memoria su loca casa,
loco de antigua algarabía, suelo
para el techo del lago, 
cuerdo a las órdenes de un mago, vuelo
de su fragancia en pos,
de tu ternura y tos
de nuestras ateridas esperanzas.
¿A qué barco nos lanzas,
viento de ronca altanería, cielo?
Pero no es una tumba, es sólo un velo
sobre el que patinar con alegría
cuando se acerque el día del adiós.

jueves, 25 de febrero de 2016

Hiperrealidad

¿Por qué se arroga la narración
privilegios de verosimilitud?
Tú me contabas historias.
Tú me argumentabas
con piruetas lógicas,
con metáforas accidentales,
con repeticiones mágicas,
con paradigmas situacionales.
Y yo me dejaba complaciente de mí.
Y yo te deseaba curioseante de ti.
Y a nuestro lado se derramaba el mundo.
Y por nuestros interiores se nos escurría
el mundo. Sépase
que nos estábamos inventando todo
el mundo. Sépase
que el amor nos creaba y aún nos saborea

como si nunca hubiera dejado de creer.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Monstruos de tinta y luz

¿Por qué no cruzas el océano?
Atraviesas a nado las corrientes del Golfo,
bajo el mar de los Sargazos, sobre los abismos 
de Challenger o los arrecifes de la Gran Barrera.
¿Qué son para ti, sino rúbricas en tu fantasía?
Igual que los eventos que ondulan tu pasado.
¿Por qué no cruzas cuanto sucedió?
Atraviesas a nado lo que hicimos y hablamos.
Fantasías a la deriva, grandes mamíferos,
historias de leyendas que ya no nos dan miedo.
Y arribas aquí. En este humedal que aún
no se ha terminado.
Y arribas aquí. En este humedal que aún
te espera y te mira

como si nunca hubiera parado de leer.

martes, 23 de febrero de 2016

Lucha contra el Destino

En la laguna, un claro de tormenta.
Lápiz de labios, plato de tormento.

Iba a brazo partido a bregar en el charco,
a separar el fango del lodo, el lodo del barro.
Salía patizambo con esos pastiches terrunos
pegados a las botas que la lluvia no conseguía
limpiar.

A inundarme de cuerpos, a pensar en pantanos.

Pero se acerca la cita con mi amante y, amigos,
el humor está asegurado.

lunes, 22 de febrero de 2016

Pretensión endémica

Cuando estoy a solas
le hablo a mi enfermedad.

¿Por qué no dejas el suelo tranquilo?
Cimientos ortográficos hasta la Anti-Babel.
Con arado romano, con mina romana.
Soy el ensayo de tus prospecciones arqueológicas.
El tubo de ensayo para futura y petrólea energía.
En estos tiempos hermanos, de tanta negra palavra.
En estos tiempos hermanos, de tanta peregrina monería .
En estos tiempos, en fin, de climas tan desmemoriados.
¿Por qué no dejas el suelo tranquilo, mi segura inversión?
Acaso te crees el firmamento, padre 
del tiempo, hijo y amante de la tierra.
Pero te siento temblar en cuanto se acerca mi novia, 
mi amiga, 
mi amor, el extraño apetito de mi muerte.

Eso le digo a veces a mi enfermedad.

domingo, 21 de febrero de 2016

sábado, 20 de febrero de 2016

Gachas de tinta

El diccionario es un síntoma recurrente
y los que veneran el ritmo no suelen
buscar la correcta definición del espacio.
Los que veneran el ritmo no suelen
dejar la miga correcta de pan en el camino
de la memoria: el diccionaro que aún
no ha sido escrito ni tatuado. Con la tinta
correcta, los que veneran, el pan del camino
no suele, los que veneran, de memoria
no suelen, a pesar de las leyes, pasar
por aquí.

viernes, 19 de febrero de 2016

Pájaro de invierno

Destila la grafía de tu veneno
y escribe con tus estinfálicas plumas
a mí que soy ciénaga del vuelo
a ella que es flecha y pez
de abril.

jueves, 18 de febrero de 2016

Sinnerman

Caín, el pecador,    quiere huir de continuo;
pero el perdón de Dios    sin remedio lo alcanza.
¿Dónde habrá de esconderse?    Su cubil es la tierra
entera, y el perdón    es la lluvia que inunda
los valles y las cuevas,    las cumbres y los cielos.
No lo daña el olvido    ni le aprieta el instante;
él desea innovarse    y el rayo del saber
le hace un guiño al poema.

miércoles, 17 de febrero de 2016

En parte por eso

El bien y el mal son los juguetes
de otros y me aburren profundamente.
Me siento con ellos como un adulto
obligado a jugar con niños incansables.

Por eso me gusta bañarme con mi amor
en el lago, en el mar, en el río. Pero
estos tiempos han cogido por costumbre
helar los ríos, oscurecer los lagos,

enfangar de lodo cruel los océanos.
¡Qué sencilla alegría cuando vienen
a buscarme la humedad de tus ojos,
la fidelidad discontinua de tu boca.

martes, 16 de febrero de 2016

A la deriva

Corren rumores, dicen;
pero rebusco en las antologías
(discos antiguos, margaritas del jardín)
y esa opinión enciclopédica del hurto
no la encuentro.
Corretea, diría, de mueble en mueble,
de escaparate en escaparate, 
de rueda de prensa en rueda de prensa.
Los testimonios agitados en los titulares
(odios antiguos, ambiciones de jardín)
según las tendencias fundacionales
no los encuentro.
Corroen. Carraspean. Cariacontencen
humildemente, sí, con la misma humildad
(monos antiguos, hombrecitos de jardín)
con la que me olvido, me robo, de amarte,
lejos del hastío fundacional, para repasar
el signo y la materia de tu cuerpo
(llamo a tu cuerpo lapsus, lamo jardín, mayo)
que en mi boca sabrá
hacerme lo que es debido,
hacerme trozo de amor
con que reivindicarte.