lunes, 5 de marzo de 2018

Bien claro

Ciego dolor, ¡qué poco escuchas, dolor ciego!
Parloteas, parloteas, y nunca sabes de lo que hablas.
No sabes por qué dueles ni quién obedece
tu canto.
Todos sueñan con un mundo a la medida de sus quejas.
Todos sueñan que se ofenden porque
el detalle quiere escapar de sus gritos.
Las leyes parlotean, y los deudores se ofenden.
Los poemas parlotean y el público se ofenden.
Culpa, ofensa, dolor, laureles del imperio.
Quien nace llorando ha de vivir empapado
de quejas, respirando dolor, dolor ciego.
Quién pudiera actuar sordo por completo
a los discursos del mundo, o mejor,
quién pudiera pasar su viaje atado por sus sordos remeros al mástil del deseo,
al barco de la memoria inventada,
o a las rocas siempre futuras,
siempre futuras,
de la muerte.

sábado, 3 de marzo de 2018

Locuacidad de la locura

Besa el alambre fino de los tiempos,
la rosa encarnecida de sus pétalos.
Hazlo y no digas más. Hazlo sin tregua.
Sean tus labios látigos del tiempo,
las horas el acoso de tu lengua.
Si las palabras fueran besos, dime:
¿qué monedas los hombres, la mujer
qué cuchillo de voz, sangre de plata?
Tenme esta noche prieta entre los dientes
y en la humedad sin luz tienta al deseo.
Bésame con sus besos. Que mis labios
no amanezcan prendados de memoria.
Dime que soy un cuerpo sin recuerdos.
Olvídame qué dije en otros besos.
Olvídame con besos... de su boca.

viernes, 2 de marzo de 2018

Tenacidad de la ternura

Toca cada día la fugacidad de las sombras.
¿Reconoces en ella la curva de tus huellas?
¿Reconoces su calor en un sueño olvidado?
Así no podrías seguir, alimentando
el hambre de tus brazos, bebiendo
sed, ¡más sed!,
directamente de tus ojos que tocan.
Pregunta, entonces, cómo es posible
la realidad de tu cuerpo que falta en el mío.
Pregunta, si no, cómo es que es real
este tacto que, entre tantos que tiene
objetos, interroga a las sombras.

jueves, 1 de marzo de 2018

Privacidad de la premura

Mira que el mundo se resiste,
empecinados como estamos en la destrucción.
Sigue ahí esperando que combustionen
tantas prisas nuestras, unos de otros,
de cada cual y no egoístamente.
Sigue ahí esperando en la destrucción,
como un bebé que no sabe si la sábana
o el pie es sí o no su cuerpo, que no sabe
si ese trozo de alimento es sí o no
su cuerpo, y mira que se resisten.
Unos respiran su parcela de atmósfera.
Otros van hablando de que su amor no ha cambiado.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Una vez tú y yo

Sensualidad, que te conviertes
en un ser mismo, un cuerpo entero.
Que caminando de vuelta de tu misma
abstracción vuelves a ser aún más
tacto para el tacto, labio para el labio,
volumen para el viaje de ti misma,
brazos, de ti misma, canción, ojos,
mirada, tiempo, despacio.
No me sonrías así como si no tuvieras culpa.
No me sostengas así la mirada, no me
recuerdes
que una vez tú y yo estuvimos vivos,
que una vez tú y yo amamos lo terrible
de este mundo.

martes, 27 de febrero de 2018

El futuro por trozos

Estamos aterrados y quién sabe
por qué las distancias son más nítidas
que la silueta de las cosas.
Estamos encerrados, atrapados
en la ilusión de ser
tan libres como sujetos.
Estamos enterrados: tú
en la esperanza de mi cuerpo,
yo, en las inagotables palabras
que me hacen hablar
de tus besos.

lunes, 26 de febrero de 2018

Fuera posible

La sangre es más veloz:
late queriendo salir y es todo fantasía.
La palabra no dura ni un instante:
¿cuál es el detalle inmóvil de su sonido?
Un día, estando de paseo, volverán
uno por uno todos los recuerdos.
Siempre son todos los recuerdos, 
no te engañes. Aquí faltan
tantas cosas. Las mismas manos,
tal vez, los mismos pasos,
¿quién sabe? Un día,
estando de paseo, serás mi sangre,
mi palabra, mi piedra, mi caída.

domingo, 25 de febrero de 2018

Alegoría o naturaleza muerta

Los recuerdos me parasitan.
Yo,
que soy un hortelano en un jardín de memorias.
Mis cuidados son el principal objeto de mis cuidados.
Finalmente lo que pongo en venta
no son más que ilusiones.
Deduzco que su precio es la realidad,
pero puede que mis matemáticas me engañen.
Pues,
según consta, con lo que se me paga
es con olvido.

sábado, 24 de febrero de 2018

Tópico

Vivo. No digo más. Si digo más.
Sin número los trozos de ese vaso
ya roto nunca ardieron hacia atrás.

viernes, 23 de febrero de 2018

jueves, 22 de febrero de 2018

El ahora que toca

Estamos
tan inmersos como excluidos
del evento, avatar, acontecimiento.
Y a través
del discurso aún más tan limitados
como inundados de sensación real que es
ilusoria.
Esto que construyo no sé
si es lengua o borrachera
del olor sin nombre en tu cabello,
si es la indigestión de una resaca de cuerpos,
si el cuerpo es cuerpo o es noche,
si la noche es cama o es vaso.
Dulce, amargo, es el tacto, a la vez,
mientras te escribo.
Y bien sé que en tus ojos se enredan los momentos.
Ahora toca cocinar
y parece sencillo.

miércoles, 21 de febrero de 2018

No debe ser

No era cierto. No debe ser así.
No eran esos tus ojos ni eran esos
los plazos de los días que perdí.
No eran ciertos los labios ni los besos,
y el hielo y el puñal acaso sí.
Pido otra obligación para mis huesos,
otra carne, otra voz, otra quimera,
que retenga en el fuego nuestra espera.

martes, 20 de febrero de 2018

SOS

El pensamiento repite sus consignas.
Escaso es el pulso de su repertorio,
limitado el perímetro de su torpe imperio.
Comercia con un ir a visitarte,
a precios de viajes de vuelta,
peligro de miedo o esclavitud.
Tu piel era una brújula,
tus ojos el sendero,
y en el mar de tus manos
mis manos deseaban
naufragar.
Besos.
El pensamiento repite sus consignas.
Ha llegado a una isla que parece toda
falsa historia y herida.

lunes, 19 de febrero de 2018

Con otra caligrafía

Era algo así como un método imposible.
Una intención al borde de un aroma.
Tal vez no fuera eso, sino un adentro,
un adentro tejido. ¿Quieren que sea más real?
Con todas esas preocupaciones que tanto
les molestan, que apenas dejan espacio
para las opciones. Con tanto, ¿sí?,
eso quieren, me cuesta creerlo. Con todas
esas ideas de raíz fósil y alas de pimienta.
¡Déjenme! Será sólo un rincón, sólo un momento.
Era algo así como un terrón de rutinas.
Una nave que surca el fuego a otra velocidad,
con otra caligrafía.

domingo, 18 de febrero de 2018

Del pensamiento y la acción

Han parado la canción.
Todo el mundo pregunta con su silencio.
¿Todo el mundo? No. ¿Cuál
será el porcentaje de masa destinada
al pensamiento? Directamente. ¿Indirectamente? Sabemos que hay ruidos.
Nadie parece conocer el significado
de ese fondo profundo de interferencias.
¿Nadie? No. ¿Quién?
Han parado la canción. Ahora,
¿Quién la recordará? ¿Cómo, pasado
el momento, volverán a entonarla?

sábado, 17 de febrero de 2018

Balsa de aceite

Hay en los dedos cierta propensión
a la emulsión caótica. Lazos.
Se supone que su destino era el saludo.
¡Por favor! ¿Cómo va a haber destino
sin diseño? Dedos hábiles desde
SÍtuaciones prensiles. Hay en los dedos
cierta propensión a la emulsión caótica.
Se supone con firmeza. Demasiada
firmeza diría yo. A veces pinza.
Entonces, cuando se disuelven, ¿qué esperamos?
Caróticos dedos desde destino saludo
sin demasiada convicción. Y este es
el todo de no poder
tocarte.

viernes, 16 de febrero de 2018

El lugar de la locura

Si buscan la demencia, no la encontrarán.
Si buscan la cordura, no la encontrarán.
Las calles están llenas de paisajes muy nítidos
y eso es.
Las calles siguen vacías de detalles muy nítidos
y qué.
Quieren comprender quienes no se conocen
y son ellos mismos -aquí te quise y aquí,
en pleno cambio, nos 
despedimos- la vara de medir.
El tópico de la medida.
La precisión de la justicia.
El lugar de la locura.

miércoles, 14 de febrero de 2018

El huertecito de quejas

Por un huertito de quejas
talaron los viejos árboles
que entrerramaban los bosques
de troncos inmemoriales.
Por una queja fugaz,
por veinte quejas fugaces,
ya están secas las lagunas
al borde de las ciudades.
Ven. Escóndeme tu amor
entre dedos de retales.
Seamos nosotros peces,
flores, bocas fieras, aves.
En el huertito vivamos
desnudos como animales,
donde otros plantan sus quejas,
sus veinte quejas fugaces.
Respiremos nuestros labios
y nuestras manos voraces.
Abrázame cuando quieras.
Si no quieres, no me abraces.

martes, 13 de febrero de 2018

Teorías

Se oían rumores sí, pero cómo
desentrañar el idioma de los vientos.
El aire no tiene entrañas.
Las ráfagas no significan nada.
Dijeron: este sitio, que sea para los muertos,
y este otro, que sea para los vivos.
Pero cómo situar la diferencia.
La muerte carece de afueras
por las que pasear, la ausencia
no significa nada,
ni ocupa lugar.
Cuidado: los leones han escapado
de sus viejas jaulas y esta noche
irán a reunirse con los lobos.
Todo eso, el hombre, en este lado
de la ciudad, lo tiene en el olvido,
y la mujer, a esas horas, es cuando baila.