Los tesoros de las estaciones arden
entregados en el sacrificio de tanto valor.
Cuchillos. Hojas de papel. Lámparas.
Cosas, delirios del entendimiento. ¿Qué
escriben tus labios, con qué alfabeto?
Lo que me vas a decir es una montaña
que querría guardar simbólicamente
entre los múltiples estratos de la sima
de mi cuerpo. Mudo al tiempo. Callado
para el peso de quien mira las estrellas.
Escribe mientras dure la curva de la letra.
Todo es un relámpago fugaz. El sueño
de un relámpago apenas.
domingo, 9 de septiembre de 2018
Contemptus mundi XII
sábado, 8 de septiembre de 2018
Contemptus mundi XI
Ese olvido traductor. Lápices de lengua.
En secreto faltan del mordisco fuera
de somatización y esa fuga. Arrojadas
con el descuido de los cuerpos, su turno
y las sombras. Conocimiento escarpado.
Palabras si derruido. Una ilusión tan sólo.
Rodillas en el fresco temperalmente
indiscutible.
viernes, 7 de septiembre de 2018
Contemptus mundi X
Entre quienes subordinan
el fragor de los sentimientos
por las inapelables conclusiones
de una rigurosa observación concluyente
y
entre quienes desean
que la lógica de la realidad descrita temperalmente con el lenguaje se pliegue
a la pintura indiscutible de sus sentimientos,
yo
dejaré caer mi sombra
al estilo
de las coordenadas, que se marcan
casi burlonamente, de incógnitos, con
x.
jueves, 6 de septiembre de 2018
Contemptus mundi IX
Vivamos después de esta noche una perpetua.
Paseemos juntos por encima del sol,
esa moneda lanzada al azar que aún
se demora en caer y tomar
nuestras amadas
(léase
envidiadas)
decisiones. Que no se harte el matiz
de nuestras rodillas en el fresco
mural de nuestro desamparo, miles,
cientos. Que haya siempre música
que beber, relatos que tocar, vidas,
miles cientos. Y nuestros oídos oigan,
y nuestros ojos vean, cómo otra vez
somos el pienso para el vendaval,
el postre para la brisa, y cómo los colosos
hacen de nosotros y nuestros cuerpos
aventura,
cartografía codificada de los tiempos
y arquitectura y besos.
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Contemptus mundi VIII
No os engañéis. Sólo hay música.
La música no existe, sólo el tiempo.
El tiempo es una ilusión tan sólo
del movimiento en el espacio.
Ni eso, sólo son los objetos en cambio
ocupando su lugar. Y los objetos
no sabemos lo que son. ¿Tú
puedes acotar las coordenadas de ti, sujeto?
Acaso lees esperando recuerdos,
piensas alentando pasiones,
sales al mundo y le miras cara a cara.
Yo, no sé. Escojo lo que mi decisión me
impone, por ejemplo, que, tal vez, medito,
que escribo y que traduzco y miento.
martes, 4 de septiembre de 2018
Contemptus mundi VII
Recuerda que tu recuerdo es una interferencia.
Comprende que la ilusión de tu conocimiento
es una redundancia en un surtido de
redundancias.
Si, al final de la tarde, afiladas las arenas
de cuanto desconfías; si, dicho lo dicho,
perdura el calor y el frío y el tacto de sus
palabras; si, derruido quien eres, ardido
quien es, quien tuvo, quien latido en falta
avanza entre tantas las suertes del sentir;
ata la comprensión, perdura los enigmas.
Ni tú ni tus decisiones son menos suyos
que en cada átomo aquella profunda
ignorancia.
Recuerda con tu recuerdo tu interferencia.
Comprende con la ilusión de tu conocimiento.
Y si llegara el día en el que, a pesar de todo,
sabes, ama.
lunes, 3 de septiembre de 2018
Contemptus mundi VI
No lo esperaba, nadie lo esperaba,
que las cosas no tuvieran el valor
con que nosotros tan nítidamente las valoramos.
Que tampoco fueran valientes, ellas,
que vienen a nosotros, sus monstruos,
para entregarnos el sentido de nuestros actos.
Ni siquiera nos repudian como esmerados sus
dioses, nos olvidan como cosas.
Están ahí al borde del acantilado del
conocimiento, más roto que compartido,
ajenas al escarpado precipicio de la semántica,
al oleaje en perpetua borrasca de lo sentimental.
Quién quisiera que ardieran en la lámpara
de sus nombres, no en la casa incendiaria
de la obsesión, de la vida, de la esperanza.
domingo, 2 de septiembre de 2018
Contemptus mundi V
Viene a ser la memoria de un árbol
que ha llenado el campo durante siglos
y cuya ausencia apenas durará las pocas
cabezas humanas que a su sombra
Viene a ser los frutos de ese árbol, esperando
su turno en la humedad, entre la luz
y las sombras. La madera pulida y barnizada,
esta para cajón, esa para intrumento,
de cirugía, de medición, de música,
se sentaron, durmieron, besaron,
bebieron,
o escribieron al dictado poemas de amor.
sábado, 1 de septiembre de 2018
Contemptus mundi IV
Las sábanas ya sólo envuelven símbolos.
Los objetos arrojados con descuido o intención
para que al dar con el dolor encuentren su
significado. Las sábanas ya sólo huelen
a la memoria de los deseos en los sueños.
Impresas o impregnadas de tantos todavías
arrojadas para que al dar
con el descuido encuentren el re
verso de los cuerpos, símbolos.
Un ya no nunca pronto. Fina tela
de los muertos. Porque los vivos
ya sólo se cubren con sí mismos.
La ventana ondea. Los lados se
despiertan. Canciones
en el lugar de los besos.
viernes, 31 de agosto de 2018
Contemptus mundi III
Quieres
salir del presente, ni cuerpo ni prisión,
ni grillete ni aula. Si al menos comprender
el nudo imaginario, los recuerdos que atan,
fuera
posible como la imaginación hace posible
los deseos, escuetos en detalles, prietos
de fuerza, de discurso, de somatización.
¿Y esa fuga, entonces, de consecuencias?
Del mundo abstracto no saldrán. De la lógica
sabida a posteriori seguro que tampoco.
Siempre guardamos tan importantes los
juguetes en nuestros bolsillos, tan valiosos.
Quieren escapar, ser
robados, cuerpo
o prisión, grillete-
aula. Pero la puerta, abierta; firmado,
el ensayo; el intento, fallido; la metáfora,
gastada.
jueves, 30 de agosto de 2018
Contemptus mundi II
Canta por mí, narrador, que andamos
equivocados, que no nos salen
las cuentas, que entrometidos los dioses
nos hicieron morder y que la huella
del mordisco
fuera el alma.
Quien no ha besado ha muerto ya
y quien conoce el amor pasea por la muerte
como un loco gritándose a sí mismo he vivido.
Porque el amor no arde, ni pasa, ni es;
el amor escribe, para quien con sus ojos
lea, con sus oídos oiga, con la sensible
yema de sus dedos
toque.
miércoles, 29 de agosto de 2018
Contemptus mundi I
Todo
es un relámpago
fugaz. El sueño de un relámpago.
Apenas
se recuerda de ese sueño. Se traiciona
con sólo anotar, contar, decir, no sé,
se olvida, y en ese olvido traductor
caben tan pocas cosas y leídas
tantas
faltas. El sueño de que hubo paz
y estábamos juntos. Durante una noche
sin tiempo. Caligráficos lápices de lengua.
Cada cual el lienzo de nuestras sombras
en el que a cada paso la página se borra.
El lapso de que en secreto faltan las horas.
El sueño de que en tus labios
eran los nombres.
viernes, 10 de agosto de 2018
Locus amoenus
No hay remedio para la distancia.
Unos se acercan y encuentran números.
Otros se acercan y encuentran el amor.
Ambos irracionales, fraccionarios,
Si aprietas con pasiones las ciudades,
rezumarán los medios de transporte.
Esposad los días y veréis relatos
de aventuras.
imaginarios, naturales, reales,
Llegados a la cita, quieren el beso.
Llegados al beso quieren los cuerpos.
Él sueña con el corazón pero ella ama
los vuelos sin nudos.
Viven en un baile de heridas y trayectos.
enteros, racionales pero nunca juntos.
jueves, 9 de agosto de 2018
Ruinas
qué infinitas sus facultades. Su última piedra
navega entre las estrellas, llevando consigo
palabras y cantos.
Heridos con el filo
del hogar, sabios de amor, qué imposibles claman,
qué impedimentos no tienen por acabar
estos hombres inconclusos, no terminados
‒construyen como hormigas, fabrican como abejas,
destrozan como la tormenta y olvidan como la arena‒,
que se horada a sí mismo robándose sueños.
Desesperados por un poco de luz, ¡más luz!
ha rebasado, ¡pobres!, el límite de su instante.
¿Oyes cómo se descargan los próximos besos?
Ves que Gilgamesh aún cae de rodillas en lágrimas
porque acaba de perder a Enkidu, su amigo.
miércoles, 8 de agosto de 2018
Ser / Parecer
tiene por decoración pasados, máscaras.
Paseo por el borde de mi máscara.
Soy la curva sutil de ese paseo,
curva sutil con la que escribe
el pasado, su máscara, papel pautado
para que otros instrumentos, mi cuerpo
me hagan sonar, andar, escribir,
en la lectura , tuya , que soy
y no estos sentimientos ininterrumpidos
y no estos significados inconclusos.
El fugaz no saber en el que habito,
que es espera de ti, no tú, de ella,
que es la curva sutil de este paseo,
la máscara orquestada de los cuerpos,
la paciente ternura de uN
leer que no quiere
terminar.
miércoles, 1 de agosto de 2018
Homo viator
Hubo un tiempo y su vientre.
Pero ya quién recuerda.
Este mundo es un nudo
y su cuerda mil veces
trenzada nunca deja
error, olvido, mar,
perdidos en la orilla
de tu cintura. Vamos:
dibujada en la arena
está la eternidad
y el final del camino
lo escribe la serpiente.
martes, 31 de julio de 2018
Carpe diem
Sabes
que el mundo se desliza
como un verano de arena entre los dedos.
Esos son los últimos muebles. Esas
las últimas carpetas. Hay secretos,
si vas a firmar, que es mejor tatuarlos
en la arena que cae, el amor que se desliza.
Esos son los últimos secretos. Esas
las últimas verdades. Las que no
llegarán a decirse porque, maldita sea,
no queda más tiempo. Rubrica aquí
mi cuerpo, tu firma, mi lengua, tu idioma.
Estos son los últimos besos. Estas
las últimas que se deslizan, muebles,
carpetas, arenas, sueños, palabras. Apaga
la luz, asómate al balcón, alza la vista:
tardan tanto, tanto en llegar, pero están
en esta oscuridad pintada por gigantes.
jueves, 19 de julio de 2018
Variante V
Mirando el atardecer soy el punto
en la tangente que el sol traza
sobre un círculo de tierra.
Miento, pues si lo veo, es un rayo
secante, que atraviesa el anillo
fino, kilométrico, azul, de nuestra
amada atmósfera. Miento: debiera
haber hablado de esferas, de esferas
y momentos. No sé lo que digo, perdón.
Siento que estás cerca, -apenas a
un roce- entre el error,
la geometría y la magia.
miércoles, 18 de julio de 2018
Otro atardecer
Viven al dictado y vivimos
al dictado de aquellos. Queremos
salir porque así se nos dicta, libres
porque grabada la ilusión de libertad
con ella ven los ojos, caminan nuestros pasos.
Afinad, pues, en concierto las persianas,
redoblad las cortinas, las ventanas abridlas.
El viento habla de ciudades futuras.
El calor sabe los amantes que están por llegar.
Ella pasa distraída su mano por mis hombros.
Yo me vuelvo a abrazarla, desde su fragancia,
pero ella ya tiene su pensamiento en otra cosa,
y cómo decirle a su pensamiento ¡vuelve!
si se dirige a algo hermoso que graba en ella
la más perfecta de las caligrafías.
Abridlo todo, que suenen goznes y bisagras,
las llaves preparadas, dispuestos los vuelos.
El sol al atardecer dicta con fuego
y nosotros con fuego somos obedientes.
martes, 17 de julio de 2018
Mito (traducción)
la noche despechada, porque no vino el día
y en venganza retira su sábana de estrellas.
Llega el día y espera, ilumina las cosas;
pero esta vez tampoco ha de llegar su amante;
como falta la noche, sopla y quita su luz.
Siempre amando y ausentes, despechados amantes,
puede que los veamos un momento reunidos,
si nosotros creemos, por el fuego que cruza
la antigua salamandra del nuevo atardecer,
en este pensamiento trabado en nuestras lenguas.